jueves, 15 de octubre de 2015
Tornado of Souls-Cap.55: The Haunting
Al oír el despertador sonar violentamente me desperté, tirando a este contra el suelo. El corazón me latía a una velocidad considerable por el susto que me había llevado, me calmé un poco y empecé a prepararme para irme; tenía que vestirme, coger el equipaje y llevar a Alison con Dave antes de salir del edificio, y quería ser puntual, por lo que no tenía tiempo para entretenerme.
Sin hacer demasiado ruido me vestí, cogí la mochila y a la niña, y salí de casa. Subí al siguiente piso y llamé a la puerta del apartamento de Dave, y, tras esperar cinco minutos, se dignó a abrir la puerta:
-¿Qué pasa? -dijo, rascándose los ojos-.
-Tienes que quedarte con Alison.
-El hecho de que ya no estemos juntos no significa que tenga que cuidar yo de ella todo el tiempo, quedamos en que iba a ser algo proporcional.
-Ya lo sé, echaremos cuentas más tarde, pero es que me tengo que ir a hacer una expedición fuera, y no me la puedo llevar. Por favor, no me olvidaré de ello, ya hablaremos cuando vuelva de los días que cuidaré yo de ella en compensación, tengo prisa.
-Podías haberme avisado -rechistó-.
-Lo sé, pero no he tenido tiempo, me enteré ayer de que íbamos a salir, y desde entonces estuve organizándolo todo para no olvidar nada. ¿Puedes o no?
-Sí, pero me debes unas cuantas ya.
-No hablemos de cuánto le debe el uno al otro -Dave cogió a Alison y me cerró la puerta en las narices-.
No quería irme de mal humor, así que mientras bajaba las escaleras pensé en que todo iba a salir bien y no me martirizaría con lo cretino que era Dave, aún estando bajo terapia. Cuando fui a abrir la puerta, esta se abrió sola, y me eché hacia atrás de un brinco, no sabía qué estaba pasando. Vi que había alguien detrás de la puerta, y antes de ver quién era saqué mi cuchillo:
-¡Atrás o estás muerto! -dije, cuando la puerta se abrió del todo y vi a Tommy partiéndose de risa-.
-Jajajaja, lo siento, no te quería asustar.
-¡Idiota! -le golpee en el brazo-. ¿Qué haces aquí?
-Quería acompañarte y así nos despedimos -sonrió-.
-Has conseguido que ahora me arrepienta de haberte intentado matar y llamarte idiota...Y bueno, por pegarte.
-Te perdono porque sé que lo has hecho en defensa propia, y te he asustado -me acerqué a él y le abracé-.
-Gracias por haber venido, la verdad es que me alegro, no estoy muy segura de que la expedición vaya a salir bien.
-No hay de qué, me encanta estar contigo, me da igual tener que madrugar, merece la pena.
-Estás haciendo que me sea muy difícil hacerme a la idea de que me voy a ir.
-¿Por qué? -me preguntó, extrañado-.
-Porque te voy a echar de menos -sonrió al oír aquello-. No, era broma -me reí-.
-Vaya, pensé que lo decías en serio...
-Lo decía en serio, pero es gracioso tomarte el pelo. Ha sido mi venganza por haberme asustado antes, está totalmente justificado mi acto.
-Entonces, de manera indirecta, me has dicho que me vas a echar de menos, ¿no? -asentí-.
-Muy bien, Tommy, lo has entendido, ¿quieres que te dé una chuche?
-No seas tonta, anda -nos reímos-. Yo también te voy a echar de menos, espero que no se demore la cosa demasiado.
-Sabes que eso no depende de mí. Voy para cumplir con mi trabajo, y tengo ganas de ganarme el sitio aquí y demostrar lo que valgo, no me hace "especial ilusión" irme y dejaros a la niña y a ti aquí. No es que quiera que vengáis a jugaros la vida por mí, sino que me gustaría quedarme.
-Sé que lo haces por cuestión de trabajo, pero si puedes, disfruta del ambiente y aprovecha para refrescar tu puntería. Cuidaré de Alison mientras no estés, no tienes de qué preocuparte.
-Oh, Tommy, ya te dije que no hace falta. No es tu responsabilidad, es hija mía y de Dave, es nuestra obligación cuidarla.
-Bueno, pero ahora yo soy la pareja de su madre, así que de algún modo me convierto en el "padrastro" y debería de poder cuidarla, ¿no?
-Tú ganas -sonreí para que no pensase que me había molestado-. Ya sabes que no es por no fiarme de ti, sino por los malentendidos que se puedan generar entre Dave y tú.
-¿Te refieres a que se crea que quiero algo con él? -me reí-.
-No, que crea que le estás intentando "arrebatar" a su hija. A pesar de que le han tratado y le han vigilado constantemente, estoy segura que en ese sentido no ha cambiado nada. Ten cuidado.
-Se supone que debería de ser yo el que te diga que tengas cuidado, ya que eres la que va a salir a pelear contra caníbales, me siento estúpido -respondió, riéndose-.
- Te lo estoy diciendo en serio, ten cuidado, no me fío de Dave.
-Vale, mamá -se apartó por si le golpeaba-.
Llegamos, y los coches ya estaban allí. Había gente metiendo cosas en ellos, reconocí a algunos de mis compañeros y me acerqué a hablar con ellos. Vi que a Tommy le daba algo de vergüenza, por lo que le animé a que viniese conmigo:
-Hola chicos, ¿puedo ayudar con algo? -pregunté-.
-No hace falta, ya casi hemos acabado, pero gracias por ofrecerte -respondió un chico moreno-. ¿Cómo te llamabas? Recuerdo que eras una de las que el soldado nombró líder, y prefiero estar seguro de cómo se llaman todos los compañeros.
-Me llamo Tacii, ¿cómo te llamas tú?
-Yo me llamo Kent. Bueno, aún Pears no ha llegado, tenemos tiempo para despedirnos de la ciudad. Oye, ¿tú también vienes? -le preguntó a Tommy-.
-¿Yo? -preguntó Tommy a Kent, inseguro-. No, venía a acompañarla a ella, yo soy médico.
-Nos vendría bien un médico por si hay algún problema o alguna baja.
-Ya, pero él tiene que trabajar en el hospital ahora. Tal vez en otra ocasión se quiera unir al equipo.
-Se lo diré al jefe, seguro que lo implantará para la próxima excursión -a lo lejos vi a Pears-. Vaya, hablando del rey de Roma...
-Buenos días chicos, me alegro de ver que habéis madrugado todos -al decir aquello Pears me miró, se pensaba que llegaría tarde-. Bueno, señoritos y señoritas, si tenéis algo que decirme, aprovechad mientras reviso que todo esté listo. Luego será tarde.
-Yo tengo algo que decirte, Pears -le comenté-.
-Bien, dime.
-Eres imbécil -sonreí-.
-Muchas gracias, me ha llegado al corazón, me has hecho el hombre más feliz del mundo. Por favor Tommy, aléjala de mí, que bastante presiento que la voy a tener que aguantar -me empecé a reír-. Para haber madrugado tanto qué graciosa estamos, ¿eh?
-No te enfades, "jefe", que no pretendía ofenderte, Es que estás de un sensible...Antes te llamaba cosas peores y ni te inmutabas, se te ha subido el poder a la cabeza.
-¿Y tú que sabes si yo estaba enfadado o te seguía el juego? Parece que no me conoces -sonrió, e interpreté que me había seguido el juego-. Si necesitáis algo de verdad, no dudéis en darme un toque.
Pears se alejó y empezó a revisar los coches por dentro. Tommy se había quedado hablando con Kent, parecía que habían hecho migas, y yo mientras me quedé mirando al cielo, temiendo que algo malo se avecinase con nuestra salida, ya fuese para la gente de la ciudad como nosotros mismos. Noté que alguien me daba en el hombro, y me giré, era Ruben:
-Qué bien verte, Tacii. Eres la primera persona que veo que está resplandeciente habiendo madrugado.
-Ah...gracias, yo también me alegro de verte. Me has pillado un poco descolocada, estaba pensando.
-Me figuro que estarás nerviosa, pero no te abrumes, eso es normal, tú simplemente relájate y haz tu trabajo, después de lo que he oído sobre ti no creo que tengas que temer a nada de lo que hay fuera, ya sean zombies, humanos o mutantes -las palabras de Ruben consiguieron calmarme un poco, aunque no lo suficiente-.
-Oh, te agradezco de corazón que me digas eso. A pesar de que tengo buena puntería y agilidad, no sabemos qué es lo que nos vamos a encontrar ahí fuera esta vez.
-Ya sabes, los chicos de la torre y yo os estaremos dando información constante de lo que haya en el perímetro. Dependiendo de al lugar al que vayáis os podremos dar información más clara o no, pero no dejaremos de estar ahí para ayudaros en lo que haga falta. Créeme, estamos preparados para afrontar muchas amenazas, no sería la primera vez que algo raro para por aquí, y no sale normalmente la gente mal parada.
-¿Qué otras cosas han pasado aquí?
-Son historias bastante largas, te tengo que poner en situación, no creo que me dé tiempo a terminar -pequé un respingo cuando noté que había alguien detrás de mí, y me giré en defensa para comprobar quién era se trataba de Tommy-.
-¿No hay tiempo para que cuentes al menos una? -miré a Ruben, que parecía haberse quedado en blanco-.
-Siento haber aparecido repentinamente, sólo quería asustar a Tacii -dijo Tommy, intentando disculparse por algo que no había hecho-.
-No, no te preocupes, no has molestado, es que estaba pensando si sería capaz de resumir una de nuestras trepidantes historias. Por cierto, he sido muy descortés, mi nombre es Ruben Hook, y soy el jefe de vigilancia de la torre, encantado.
-Yo soy Tommy Karevik, médico, y encantado también de conocerte. ¿Cómo es estar en la torre?
-A veces puede ser tedioso y muy duro, no podemos descuidarnos ni un momento, pero ofrecemos seguridad a los nuestros, por lo que reconfortante. ¿Eres familia de Tacii?
-Es mi hermano gemelo -dije, en broma-. Te dejo que respondas a ti, creo que ya he hablado demasiado hoy.
-No somos hermanos, no te creas lo que dice, creo que se ha tomado algo antes de venir.
-Qué chica tan divertida -respondió Ruben-.
-Somos novios -añadió Tommy-. Y, créeme, se ha tenido que tomar algo.
-Ah, claro, puede ser -el vigilante se puso serio-. Voy a volver a mi puesto de trabajo, hay que preparar muchas cosas y ya me he entretenido demasiado, me alegro de haber mantenido una conversación tan amena con vosotros, espero que se repita -se marchó-.
-Parece majo -dijo Tommy-.
-Sí, aunque no sé, se comporta de un modo un poco extraño. Confío en que nos sepa guiar y cumpla su palabra, a medida que se va acercando el momento de salir tengo más inseguridades. Lo que tenía ganas de hacer a pasado a ser algo que me aterra -se acercó y me abrazó-.
-Es comprensible, cuando nos acercamos a un suceso relativamente importante tendemos a centrarnos en lo malo, nuestro cuerpo nos quiere preparar para cualquier situación peligrosa que se pueda encontrar, por ello son tus nervios. Tú piensa en algo que te relaje, algo que te dé paz, como por ejemplo la sonrisa de Alison -asentí-. Cuando sientas que te va a explotar el corazón, sea donde sea, piensa en eso, ¿vale? Te ayudará, aunque parezca una tontería que me acabo de inventar.
-¿No lo es? -se quedó mirándome serio-. Jajajaja, estaba bromeando, esto también me ayuda a tranquilizarme.
-¡Chicos, todos a por las armas, en breve efectuaremos la salida del recinto! -gritó Pears-.
-Parece que ha llegado el momento de la despedida -le dije, con voz lastimera-. No hace falta que lo repita, ¿no?
-¿El qué? -Tommy sonrió, sabía a qué me refería-.
-Oh, quieres que lo diga otra vez...Vale, te voy a echar de menos.
-Igualmente -nos besamos-.
-¡Tortolitos, eso para la vuelta! -dijo Pears-.
-Toma -Tommy sacó un papel de su bolsillo, parecía una carta-. Es para que lo leas cuando te sientas mal o nerviosa -sonrió-. No es nada malo, no te asustes. Ten cuidado.
Finalmente nos despedimos. Fui a por la ballesta, al parecer nadie tenía interés en llevarla. Tras varios recuentos fallidos, ya estábamos listos para partir, nos organizamos y nos subimos en los coches. Con una puntualidad impecable, salimos de la ciudad a las seis de la mañana.
Parecía que todos estábamos inquietos y ansiosos, se palpaba la tensión ene le ambiente, todavía nos quedaba mucho por delante. Iba en el mismo coche que Pears, por lo que me sentía algo más segura, pero no lo suficiente:
-¿Se sabe algo de los sujetos que vieron los de la torre? -le pregunté, por curiosidad-.
-No pudieron determinar ningún rasgo físico que nos pudiese ayudar a localizarles, por desgracia nuestra instrumentaria no es tan precisa como debería para desempeñar la función de vigilancia, una pena...
-Entonces, si no se sabe cómo son físicamente, ¿cómo sabemos que son personas y no muertos?
-La forma de andar, y los zombies no tienen la inteligencia necesaria como para regresar al mismo sitio en el que estuvo recientemente, no son capaces de pensar.
-Eso suena lógico, pero quién sabe, estos bichos están mutando, no me resultaría extraño verlos resolviendo logaritmos neperianos -los compañeros del coche se rieron-.
-Ahí coincido, comandante -dijo otra chica, llamada Emily-. A lo mejor eran unos simples caminantes.
-Sí es así, al menos nos habremos quedado tranquilos al comprobarlo. Tal y como están las cosas hoy en día no nos la podemos jugar, hacemos las cosas bien y ya está.
-Es extraño que todo esto esté tan desierto, no hay caminantes cerca... Normalmente hay una oleada al menos por día -dijo un hombre moreno que parecía un armario-.
-Ya, estoy seguro de que tiene algo que ver con las personas que vimos, si es que lo son. Es todo muy raro, pero creo que podremos desvelar el misterio y salir vivos del mismo -respondió Pears, con cierto aire de preocupación-.
-Aquí White, cambio -sonó el walkie, hablaba White, que se encontraba en el otro coche, el cual iba delante, guiándonos-.
-Te recibimos, aquí Pears, ¿alguna incidencia? Cambio.
-Por el momento todo va bien, pero hemos visto como una especie de fogata de hace unos pocos días muy cerca. Sería interesante que nos parásemos para ver si podemos encontrar pruebas de que ha habido alguien aquí, cambio.
-Vamos bien de tiempo, sería una buena idea parar. Si surge algo, no dudéis en decirlo, cambio y corto.
Tras aquella conversación todo quedó en silencio, pensábamos en qué nos encontraríamos al ir a ver aquella fogata. Al cabo de unos pocos minutos el coche se detuvo y nos bajamos a investigar.
A simple vista no llamaba nada la atención, si hubiese sido por mí ni siquiera habría sabido de la existencia de aquello, estaba muy bien camuflado. Habían unos papeles amontonados que habían servido como hoguera, y restos de cenizas de hojas que ya se quemaron. Por lo demás, era lo único que pudimos encontrar:
-¿Alguna conclusión? -le preguntó un tipo a Pears-.
-No hay pruebas para saber a qué nos estamos enfrentando, aunque lo que está claro es que son humanos -se detuvo y parecía que pensaba en algo-. Tenemos vigilancia las 24 horas del día, por lo que si hubiesen hecho una fogata relativamente larga les habríamos visto por el humo. Para no llamar la atención la debieron haber hecho una mañana, pero si siguen las cenizas aquí no debió de ser hace mucho, tal vez de ayer. No hay nada más que me proporcione información sobre el tema. ¿Alguien ha encontrado algún detalle que merezca la pena destacar?
-Yo, señor -respondió White-. Primero de todo, creo que usted está en lo cierto, por esta zona hay bastante aire, así que puede que las cenizas sean incluso de hoy mismo, de ayer como muy tarde. En segundo lugar, no hay rastro de marcas en el suelo, probablemente hayan venido andando, y para que hayan podido venir andando debían de estar seguros previamente de que no iban a haber caminantes que les impidiesen pasearse por la zona. Parece que esos tipos controlan el territorio, pero desconozco si pertenecen a un grupo numeroso o van solos. Esto, lo único que puedo decir, es que no es obra de una sola persona.
-Muy bien, White, se nota que antes eras criminólogo, genial. Bien, vamos a seguir con el viaje.
Volvimos al coche, aún nos quedaban muchas cosas por hacer. Parecía que el ambiente se había relajado, al menos ya sabíamos algo de las personas a las que seguíamos. Después de unas cuantas horas dando vueltas por la zona cercana a la ciudad nos fuimos alejando, y llegamos a un lugar por el que no podíamos pasar, por lo cual nos tocó bajar:
-Y bien, ¿por dónde vamos a seguir ahora? -preguntó Pears a White, que parecía saber la respuesta-.
-Continuaremos por la carretera, no tenemos muchas más opciones por esta zona, si nos vamos a los lados nos vamos a encontrar bosques y montañas, y si volvemos atrás no vamos a hacer nada útil, por lo que recomiendo que sigamos por donde teníamos planeado ir antaño.
-Nos fiamos de tu palabra. ¡Escuchad, chicos! En caso de que veamos varios caminos, nos separaremos, y nos matendremos en contacto al menos una vez cada hora. Y si vemos peligro, lo primero es cubrirnos, no sabes a qué nos vamos a tener que enfrentar, y probablemente, si encontramos algo sospechoso, tenemos que reaccionar al instante, antes de ver siquiera de lo que se trata, ¿entendido? Nada de envalentonarnos, queda bien, pero puede costar muy caro -al decir aquello Pears me miró fijamente-.
-Oye, eso va con segundas, ¿no? -le respondí-.
-No, no va con segundas, te lo digo directamente. No vayas a lo loco, sé que eres muy valiente e impulsiva, intenta reprimir tus instintos primarios y piensa, que eres capaz de ello.
-Vale, me queda claro... Pero no prometo nada -reanudamos la marcha-.
-De ahora en adelante hablaremos en voz baja por si acaso hay alguien cerca que pueda usar nuestra información en nuestra contra -todos asentimos en voz baja, siguiendo las instrucciones de nuestro jefe Pears-.
Seguimos andando, y sorprendentemente a penas nos topábamos con caminantes, alguno que iba solo, sin su horda, lo cual no era habitual de ver. No veíamos nada que nos diese alguna señal de que alguien había pasado por aquella zona, lo cual era preocupante. Estuvimos andando unas 3 horas, y después nos paramos para descansar, comer algo y seguir. Rodeamos la zona, y seguimos por otro camino diferente, esta vez alejándonos de la ciudad más, de tal modo que no la veíamos ya claramente, lo cual podía supone un gran inconveniente . De repente, una transmisión de la torre de vigilancia nos llegó:
-Aquí Ruben Hook en la torre de vigilancia. Todo va normal, no hemos visto movimiento humano por el perímetro, pero estamos perdiendo visión, intentad no alejaros demasiado, cambio.
-Aquí comandante Pears, hemos recibido la transmisión. En una hora aproximadamente haremos otra, en caso de que no sea así vigilad la zona lo mejor que podáis, aún no sabemos qué es lo que nos vamos a encontrar. Buen trabajo, torre, cambio y corto.
Reanudamos la marcha, sin muchas esperanzas de encontrar algo. Había empezado a pensar que lo que habían visto los chicos en la ciudad eran simples efectos ópticos o algunos zombies. Veía en la cara de mis compañeros las ganas de dejarlo y volver. resultaría un fracaso. Pears paró, parecía que iba a decir lo que todos estábamos pensando, pero de repente se escuchó un grito, y o era muy lejos. Miramos en todas las direcciones, ya sabíamos que no estábamos solos.
He tardado muchísimo en subir nuevo capítulo, pero no he tenido a penas tiempo, y pido disculpas. Gracias por haber leído, espero que os haya gustado, intentaré escribir más, puede que incluso mañana suba algo si estoy inspirada.
sábado, 3 de octubre de 2015
Tornado of Souls-Cap.54: Isolation
Al día siguiente
Me levanté temprano, no habíamos acordado una hora para la reunión, pero por si las moscas fui tan pronto como consideré oportuno, dudaba que a las 6 de la mañana fuesen a hacerla. No quise molestar a Tommy, no se levantaba tan pronto y estaba segura de que madrugar más no le haría gracia, así que me fui directamente sola a mi puesto de trabajo, para encontrarme con el resto de compañeros, que ya estaban allí, puntuales. Pears parecía estar revisando algo importante, pues parecía preocupado:
-¿Pasa algo Pears? -le pregunté, antes de empezar la reunión-.
-No, simplemente estaba revisando la lista de cosas que os tengo que comentar, para que no se me pase nada por alto.
-Ah, buena idea. Claro, por algo estás donde estás -nos reímos-. Me voy a sentar con el resto, cuanto antes empiece la reunión mejor.
Me senté en el suelo, al lado del resto de vigilantes que habían acudido a la petición de reunión de Pears. Me dijo que esta vez contaría con los mejores, no quería arriesgarse a llevar novatos otra vez y que se repitiese la tragedia:
-Buenas chicas y chicos, voy a dar comienzo a la reunión que teníamos prevista. No di una información exacta sobre qué trataría nuestra próxima expedición porque antes quería reflexionarlo y prepararlo todo. Hace poco empezamos a ver movimientos sospechosos en el exterior, y no se trataban de caminantes, eran humanos. Es bastante extraño que se haya repetido, y por ello vamos a salir al exterior, para comprobar si se trata de un grupo hostil, pacífico o simplemente son personas que se han extraviado. ¿Alguna pregunta por el momento?
-Yo tengo una duda -dijo un hombre de unos 30 años, moreno-. ¿Eran las mismas personas?
-No lo sabemos, no tenemos los medios necesarios como para llegar a esa conclusión, por eso vamos a salir, para ver cuáles son las intenciones de esas personas.
-Pero, ¿y si son un grupo hostil y nos está rodeando para atacarnos cuando salgamos? -preguntó el mismo hombre-.
-Vamos a salir preparados, en un blindado, y con cuidado, no tienen porque matarnos si vamos con mil ojos. Daremos la vuelta por la zona y empezaremos a avanzar si encontramos indicios. Si vemos que hay algún grupo hostil daremos la vuelta e intentaremos hacer un plan para contraatacarles. Si no sabemos a qué nos enfrentamos no podemos hacer nada. ¿Estáis todos de acuerdo? -dijimos al unísono "sí-. Bien, necesito a 3 personas que liderarán al grupo junto a mí, en caso de que nos tengamos que separar. Había pensado en Mathew, Jason y Tacii -me sorprendí al oír mi nombre-.
-¿En serio? -no pude evitar decirlo, estaba extrañada-.
-Sí, he elegido a las personas que más "aptas" me han parecido para ejercer de líderes en caso de que nos tengamos que separar en algún momento determinado, como antes ya he mencionado.
-No me creo que la novata haya ascendido tan rápido -dijo un tipo de constitución fuerte y con cara de pocos amigos-. ¿Es tu novia o algo así?
-No, Mathew, no es mi novia, pero la conozco lo suficiente como para saber su forma de actuar. No la he "enchufado" tampoco, ella tiene buena puntería, es inteligente, ágil y valiente, cumple con todo lo necesario para estar en el mismo lugar en el que estás tú -sabía que Mathew me iba a traer problemas-.
-Una mujer no puede ser jefa, mejor que vaya a limpiar su casa o hacer la comida, este no es su lugar.
-¡¿Perdona?! -me adelanté y me puse frente a él, sacando mi cuchillo-. Así que le pones limitaciones a una mujer, está claro que eres extremadamente sabio, creo que este no es tu sitio, por favor, ve a crear una nueva filosofía y a reinventar la metafísica, esto se te queda pequeño.
-Sin ese cuchillito no vales nada.
-Y estoy segura de que aún así valgo más que tú, gilip-Pears me apartó de él-.
-Muy bien, Mathew, estás fuera. Hablaré con Ralph, no consentimos ese tipo de actitud aquí.
-Pero...-el tipo se quedó callado-.
-Vete -le dijo Pears, frío como el hielo-.
-¿Y qué pasa con ella? Me ha puesto un cuchillo en el cuello para matarme por una mierda de comentario, ¿ella no tiene castigo?
-Puede que su modo de expresarse no haya sido el correcto, pero te aseguro que está totalmente justificado. Que no te parezca bien que esté entre los líderes por acabar de llegar me parece normal, porque nadie la conoce ni sabe cómo actúa, pero que la denigres y seas machista es hiriente e imperdonable. ¿Crees que a estas alturas nos podemos poner así?
-¡Si yo tengo un castigo ella también lo tiene que tener!
-Que yo sepa has sido tú el que se lo ha buscado. No hemos llegado hasta tan lejos para prestar atención a tus tonterías, por favor, vete y ya hablaremos luego, con Ralph -el tipo se marchó, siendo su último reflejo mirarme con sed de venganza-. Hum, siento lo ocurrido, sigamos con el asunto de la reunión.
-¿Qué pasará ahora? ¿Vas a elegir a otro nuevo líder? -preguntó un tipo que estaba a mi lado-.
-Me lo pensaré, aunque por el momento se quedará así, no quiero volver a equivocarme en mi decisión -se hizo un silencio corto, pero incómodo-. Siguiendo con el tema, la expedición la iniciaremos mañana, y quedaremos aquí mismo a las siete y media. Pido, como es normal, puntualidad y orden, no quiero que la gente se empiece a alborotar antes de salir, y bueno, ni mientras ni después. Me imagino que ya sabréis lo que nos tenemos que llevar, pero por si las moscas lo recordaré: agua, comida deshidratada, manta, navaja multiusos, impermeable, el walkie-talkie, un saco de dormir, spray rojo para hacer señas, mechero, linterna y bengalas. Si se os ocurre algo más que sea necesario, podéis llevarlo también, como, por ejemplo, si sois asmáticos el inhalador. Y bueno, recordad llevar ropa cómoda, que os conceda la máxima movilidad posible, y que abrigue, hace demasiado frío como para ir medio desnudo -se rió-. Creo que no me queda nada más que decir, simplemente recordad todo lo que os acabo de decir, y si tenéis alguna duda a lo largo del día, hasta las doce de la noche estaré aquí, como siempre -todos se levantaron y se despidieron de Pears, pero yo me quedé a hablar con él-.
-Vaya, qué poderío tienes, manejas bien a la gente.
-No les manejo, soy el jefe, simplemente les envío en la dirección correcta, pero no recorro el camino por ellos en mi beneficio.
-Era broma, quiero decir que te he visto bastante cómodo, y te has desenvuelto genial, no me esperaba menos de la persona que nos guió hasta este lugar, se puede decir que eres el "salvador" -nos reímos-.
-No seamos exagerados, a tanto no llego, pero gracias por tus palabras. Creo que volcarme en mi trabajo es lo mejor para cerrar las heridas de la muerte de Anne.
-Esto está muy bien, recuerda que no te estás olvidando de ella -sonrió forzado-. No te pido que hagas esto para que me sienta mejor, sino para verte feliz y en plena acción, como el "Pears" que yo conocí al llegar a Los Ángeles sin nada. Sea como sea, siempre serás mi hermanito.
-Disculpa, pero yo soy más mayor, hermanita -nos reímos-. Por cierto, ¿te sientes mal por lo de antes?
-¿Te refieres a lo de "Mathew"? -asintió-. No, me da igual, parecía un cretino, y no merece la pena dar coba a ese tipo de gente, prefiero gastar mi tiempo en meterme contigo -sonreí-.
-Qué amable, no sigas, que me emociono -dijo, con sarcasmo-. ¿Te vas a ir ya, o te quedas hoy por la mañana?
-Creo que me voy a quedar, ya que me he levantado tan pronto me parece buena idea. Aunque me resulta extraño no madrugar para ir a rehabilitación, sigo pensando que me he confundido y tengo que ir al hospital -nos reímos-.
-Bueno, ¿cómo te van las cosas?
-No tengo nada nuevo que contarte -me reí-. Las cosas van muy bien, Alison está creciendo bien y sin problemas, Dave ya no es tan imbécil, y Tommy y yo estamos bien. ¿Y tú?
-Lo mismo, no tengo nada interesante que decir. Me levanto, trabajo, como y duermo, nada que no hiciese antes de que el virus que despertó a los muertos se expandiese. Por cierto, me alegro de que te vayan bien las cosas, y de que al final te confiases con este sitio.
-Ya sé que debí de sentirme segura desde el principio, pero habiendo vivido lo del campamento de Earl me es imposible. Prefiero tardar en sentirme cómoda en un lugar que confiarme y que me pillen por sorpresa, como casi nos pasa anteriormente.
-Pero Tacii, tienes que darle un poco de tregua. No obstante, no quiero decirte que vayas regalando flores a todo ser humano que te encuentres, sino que intentes sentirte cómoda sin tener que dormir con un cuchillo en la mano y con un ojo abierto -nos reímos-.
-Si me imaginas durmiendo así, te equivocas...el cuchillo está en mi cajón -nos volvimos a reír-.
-Oh, dejémonos de charletas, ¿qué clase de imagen de profesionalidad estamos dando? Vamos a la torre, a ver cómo van las cosas.
Seguí a Pears, y Ruben estaba allí, con los prismáticos:
-Buenas -dijo al vernos llegar-. ¿Alguna novedad?
-No, veníamos a ver cómo van las cosas.
-Pues como siempre, pocos caminantes en comparación a los que teníamos antes, lo cual puede ser indicio de que haya "comida" más cerca de ellos. Supongo que eso nos beneficia.
-Sí, en un principio -respondió Pears-. Aunque no me fío, puede que nos quieran atacar, por eso vamos a salir mañana a investigar.
-En ese caso les deseo mucha suerte, nosotros vigilaremos todo el tiempo el perímetro por si vemos alguna amenaza, ya sea viva...o muerta.
-Muchas gracias, espero que no sea necesario, pero por si acaso viene muy bien contar con un campo de visión mayor, que nos permita tener más control sobre el territorio. No me conozco muy bien Canadá, no sé si hay algún sitio que pueda servir como escondite en refugio en caso de que necesitemos uno.
-Si lleva al soldado White no tendrá que preocuparse por ello, este es su hogar. Aquí nació, vivió y vio al país morir. Es un gran patriota, y se conoce esto como la palma de su mano, un apasionado del viaje.
-Gracias por la información, me será de mucha ayuda, me alegro de contar contigo.
-Me halaga que me diga eso -respondió Ruben, sonriente-. Si necesitan mi ayuda, ya saben dónde estoy -volvió a sus prismáticos-.
Al ver que no había nada que hacer Pears y yo seguimos hablando hasta que llegó el momento de irme, ya había acabado mi turno de vigilancia. Nos despedimos, y me fui directa a recoger a Alison. Me sentía un poco decepcionada con el trabajo, sentía que no lo hacía bien y que algo gordo iba a pasar en la expedición.
Recogí a Alison y me fui a casa a preparar todo lo que necesitaba para el viaje. Me reí al encontrar la manta que me dio Tommy cuando me empapé en la última expedición que hicimos, sería la que me llevaría. Continué organizando mis cosas hasta que la pequeña se puso a llorar. La di el biberón y terminé de prepararlo todo. Justo cuando me senté en el sillón sonó la puerta, y fui a abrir, era Tommy:
-Hey -dijo como saludo-. ¿Quieres que te cuente algo gracioso?
-Claro.
-Esta mañana me quedé diez minutos esperándote en la puerta. Luego me di cuenta de que ya no ibas a rehabilitación y me he sentido tremendamente estúpido -nos reímos-.
-Jajaja, lo siento, aunque eso es bonito. En realidad hoy me fui antes porque tenía una reunión por una salida que vamos a hacer mañana, y no quería despertarte.
-Oh, gracias, aunque te aseguro que no me habría importado lo más mínimo que me hubieses despertado antes.
-Jajajaja, sigo imaginándote aquí fuera, esperando y pensando "Esta chica se ha dormido, qué desastre".
-No, estaba preocupado, pensé que te habrías puesto mala otra vez, por eso acabé llamando, para salir de dudas -Tommy sonrió tímidamente, me hacía mucha gracia cuando era así-.
-Anda, pasa, que ya estarás cansado de ver el pasillo -me miró totalmente serio y seguidamente se rió-.
-Bueno, estás muy contenta, ¿qué tal tu día?
-Muy bien. Fui a la reunión y Pears nos estuvo explicando lo que haríamos mañana. Creo que ya te dije antes que íbamos a hacer una expedición, no lo recuerdo. En fin, tengo que descansar para mañana, el resto de cosas ya las tengo hechas.
-Oh, lo siento, me voy y así puedes estar tranquila -se fue a levantar del sillón, pero le detuve-.
-No hace falta que te vayas, si aquí sentada estoy descansando, además, tenía ganas de verte y hablar contigo -Tommy se alegró al oír aquello-. Y bien, ¿qué es de ti? Después de llegar tarde al trabajo por haber estado un buen rato admirando el rellano, quiero decir.
-Jajajaja, eres malvada, no llegué tarde al trabajo. Estuve pasando consulta, me aburrí muchísimo, después me tocó ir a organizar los medicamentos y hacer inventario, y nada más, después salí y vine a verte.
-Qué atento, en vez de ir a tu casa primero vienes a la mía. No te voy a dar de comer, ¿eh? -nos reímos-. Era broma, si quieres algo cógelo.
-Me imaginaba que era una broma cuando te has reído. Y bueno, cuéntame más sobre esa expedición.
-Los vigilantes de la torre han visto a varias personas por aquí cerca, y vamos a ver si representan una amenaza o no para la ciudad. Me imagino que aprovecharemos para coger cosas necesarias, si es que encontramos algo.
-¿Te puedo dar un consejo?
-Claro, adelante, soy toda oídos.
-Te he mentido, son dos -sonrió-. En fin, lo primero es que tengas muchísimo cuidado, ya sé que eres increíble y que puedes con cualquier cosa, y que no sería la primera vez que te enfrentas a personas, pero si están organizados pueden resultar tu muerte. Por favor, te lo pido, ten muchísimo cuidado. Y lo último, que va relacionado con lo primero, nunca vayas delante. Si hay un tiroteo, cúbrete como sea. A ver, no me refiero a que te pongas delante de Pears para que le maten a él, sino a esconderte en vez de dar la cara. Una huida es una victoria a tiempo.
-Vaya, qué profundo. No tienes de qué preocuparte, voy a ir con tanto cuidado que ni me van a ver. No tengo miedo de salir, la verdad, tengo ganas de ver lo que hay fuera y poder defender a los nuestros, ahora este es nuestro hogar y lucharemos por que sea así por mucho tiempo.
-Pero sin dar la vida, no merece la pena.
-Por favor, Tommy, ya sabes que me manejo bien en ese tipo de situaciones, no me va a pasar nada, va a ir bien.
-Basta confiarse para que las cosas vayan mal. Tacii, ya te lo he dicho, sé que puedes con ello, pero nunca se sabe lo que va a pasar, y basta que algo falle y te cueste caro, muy caro. No te digo esto para meterte miedo, ni hablar, sino para advertirte por si se te ocurre ir a investigar tú sola, a la aventura, sin nadie cerca tuya para ayudarte si lo necesitas. No quiero parecerte un idiota y un desconfiado, simplemente no quiero que te pase nada.
-Aprecio tus palabras, y te haré caso -le di un golpe suave en el brazo y sonreí-. Mira, ahora que voy salir sin contar con tu presencia, no voy a ir tan "a lo loco", porque al no tener al médico a mi lado no me voy a arriesgar tanto.
-Toda precaución es poca, pero me fío de ti. Y no lo olvides, entre luchar o huir, mejor huye, tu vida es demasiado valiosa como para regalarla.
-A lo mejor me quedo medio muerta y me encuentro a otro médico -me reí, pero Tommy estaba serio-.
-Bueno...
-Es broma, tonto, no te cambiaría por nadie, aunque aparezca otro médico y me salve la vida.
-Ohhhhhhh, pero qué mona -se acercó para darme un beso, pero me aparté-.
-Cómo te atreves a decirme eso -me reí, y él se quedó mirándome serio-. Siento haber sido tan brusca, pero yo soy bien ruda -se rió-.
-Me voy a ir ya, así te dejo descansar, ¿vale?
-Como quieras, no me molestas, ya te lo he dicho antes.
-Da igual, es mejor es que te vayas a dormir ya si tienes que madrugar mañana. ¿A qué hora te ibas?
-A las cinco y media de la mañana, así me preparo con tiempo y me mentalizo, no me gustaría ir a la misión con los ojos aún cerrados.
-Ah, vale. Pues, hasta mañana -le acompañé hasta la puerta y se fue-.
Me alegraba de haber podido hablar con Tommy y que hubiese entendido que me iba a hacer una expedición, aunque sentí algo de miedo por si aquella vez fuese la última que hablaríamos, no estaba segura de que la misión saldría bien. Me fiaba de Pears y del resto de compañeros, estábamos muy preparados, pero cualquier cosa que saliese mal, por muy pequeña que fuese, podría tener un impacto fuerte, muy fuerte. Me fui a dormir con mal cuerpo, intentando pensar en todo momento que las cosas saldrían bien, pero la vida da muchas vueltas. ¿Quién nos iba a decir hace un año que los muertos iban a resucitar en busca de carne fresca?
He tardado la vida en subir capítulo, lo sé, pero he tenido problemas considerables, unos cuantos, y me ha costado terminarlo, diento el retraso. Espero que os haya gustado, gracias por haber leído, no sé qué será lo próximo que suba, ¡sorpresa!
jueves, 1 de octubre de 2015
Lean on me (Apóyate en mí)
¿Se ha vuelto Jane loca y va a escribir una nueva historia, siendo que no acaba ni una? No, no hay que preocuparse, esta es otra de mis reflexiones sobre la vida, incluso puede que en algún momento determinado a alguien le sirva de ayuda y todo.
La vida da muchas vueltas, es corta, emocionante... Hay tantas cosas que decir de la vida que ni los filósofos más entregados han sido capaces de terminar de contarnos en qué consiste esta, pero lo que sí merece la pena hablar, sin llegar a ser eterno es la compañía. ¿A cuál me refiero? A las personas que están a nuestro lado, las que nos hacen la vida más llevadera.
La vida puede llegar a ser un gran tormento, pero siempre que tengamos a alguien al lado que nos anime y ayude no nos hundiremos. Esto es recíproco, claro, todos necesitamos ayuda de vez en cuando (Doña Obvia, por si a alguien se le había escapado). Esas personas son las que merecen la pena ser recordadas, y no las que nos han hecho odiar al ser humano en su plenitud (risas de fondo).
Y bien, como ya le he cogido el gusto, vamos a dejar lo general para pasar a lo concreto, la principal intención que tenía al hacer esta entrada era reflexionar sobre esas personas que están en mi vida, caso por caso. Como es obvio, los padres están presentes entre esas personas que siempre nos ayudan y nos apoyan, pero claro, pueden haber excepciones. Por otra parte, que es la que más nos suele influir, tenemos a los amigos. No es que tenga una gran cantidad de amigos, no soy precisamente popular, pero tengo suerte de que los amigos que tengo son muy buenos. Aunque han pasado muchas cosas, y con algunos me distancié mucho anteriormente, siempre ha seguido ese "lazo afectivo" que nos unía (pero qué moñas que soy), y me siento afortunada de haber vuelto a tenerlos cerca. Vamos por partes:
+Padres: Ellos han hecho posible muchas cosas, entre las que destaco estar aquí. Por una parte (no menciono cuál, pero si me conocéis sabéis a quién me refiero), me he llegado a sentir muy infravalorada y triste, y puede que parte de mi seguridad venga de eso. Por otra parte, la otra persona me ha permitido confiar (en ella misma), y me alegro de haberme sincerado, me ha ayudado mucho y me siento feliz de haber hecho una promesa que estoy segura que cumpliré. Mi hermano y perro, ellos son mi alegría, y aunque a veces me enfade con ellos, siempre les querré mucho, y me gusta estar con ellos, aunque eso me quite tiempo para otras cosas que también me gustaría hacer o centrar. Solo digo que merece la pena.
+Amigos: Esto ya va a ser más largo. Personitas que han tenido que aguantar mucho, mucho, porque tenerme al lado no es fácil (ya sea por que soy maniática, agresiva o pesimista). Vamos a poner "apodos" para no desvelar identidades. "Patata", una persona a la que conozco prácticamente desde que tengo uso de razón (o antes). De pequeñas éramos inseparables, luego tuvimos nuestros rifi-rafes, y al final, otra vez la tengo a mi lado. Me alegra mucho y me enorgullece poder contar con ella, es una gran persona, y a pesar de mis caídas, ella siempre lo da todo para hacerme sonreír. Me conoce demasiado bien, tanto que no tengo ni que abrir la boca siquiera para que ella ya sepa lo que me pasa (basado en hechos reales, me quedé asustada). Oh, por favor, evoluciona.
Otra persona, Asno (de Shreck). Si lees esto, es que te pareces, ya lo hablé con Patata. Le conocí hace poco, pero a medida que pasa el tiempo me cae mejor. Es muy simpático, divertido, ocurrente, y aunque intente ocultarlo, tiene sentimientos. Me ayuda mucho, y me hace reír mucho, está loco, y lo que más admiro de él es su cualidad para sonreír siempre, sea cual sea la circunstancia,
Luego tenemos a "Metro-man", apasionado de ir en trenes, chuuuuuuuuuuuuuuuu. Hace dos años que le conozco, y tengo que reconocer que ha aguantado también mucho. Nos conocimos de una manera muy tonta, pero me alegro, la verdad, es una gran persona con la que me alegro de poder contar con él, me ha ayudado muchas veces.
Luego tenemos a las señoras "Zombie" y "Tía buena". Las pongo juntas porque lo que voy a decir de ellas es casi lo mismo. Para empezar, las echo mucho de menos, porque este año no las tengo cerca, a Zombie más, porque ni siquiera la veo. Son dos grandes personas, muy divertidas, y muy buenas consejeras. ¿Qué habría hecho sin ellas? Son las salsas de las patatas bravas (la picante y la mayonesa, jajajaja), sin ellas, la vida sería muy sosa.
Otro, "Baka", al que conocí por cuestiones musicales. Al principio pensé que era majo, pero al conocerle me di cuenta de que era totalmente diferente a lo que parecía. Pasó por muchas cosas, pero siempre se mantuvo firme. Me ha dado tantos, tantísimos consejos, como ayuda me ha ofrecido. No ha llegado a pedir nada a cambio, y aunque nos hemos peleado muchísimas veces, y por cuestiones de distancia no nos vemos con mucha frecuencia, es una gran persona.
Genéricamente, ellos son los que más me han ayudado, han aguantado mucho, porque soy extremadamente pesimista y negativa, y soy exasperante. Hay otras personas con las que no tengo un lazo tan fuerte, pero que también considero mis amigos, y bueno, que si me llevo bien con ellos que se den por aludidos. Nos queda un gran camino por recorrer, amigos, muchas historias de las que reírnos, y cosas con las que llorar, así que no dejemos esto como un deprimente recuerdo, ¿vale? Supongo que habéis asentido, ya está.
En conclusión, gracias por estar a mí lado, me siento muy afortunada, y no hay en el mundo suficientes palabras como para agradecéroslo. Me disculpo, por otra parte, por ser tan pesada, pero espero que sepáis perdonarme y que podamos seguir riéndonos. Y ya está.
La vida da muchas vueltas, es corta, emocionante... Hay tantas cosas que decir de la vida que ni los filósofos más entregados han sido capaces de terminar de contarnos en qué consiste esta, pero lo que sí merece la pena hablar, sin llegar a ser eterno es la compañía. ¿A cuál me refiero? A las personas que están a nuestro lado, las que nos hacen la vida más llevadera.
La vida puede llegar a ser un gran tormento, pero siempre que tengamos a alguien al lado que nos anime y ayude no nos hundiremos. Esto es recíproco, claro, todos necesitamos ayuda de vez en cuando (Doña Obvia, por si a alguien se le había escapado). Esas personas son las que merecen la pena ser recordadas, y no las que nos han hecho odiar al ser humano en su plenitud (risas de fondo).
Y bien, como ya le he cogido el gusto, vamos a dejar lo general para pasar a lo concreto, la principal intención que tenía al hacer esta entrada era reflexionar sobre esas personas que están en mi vida, caso por caso. Como es obvio, los padres están presentes entre esas personas que siempre nos ayudan y nos apoyan, pero claro, pueden haber excepciones. Por otra parte, que es la que más nos suele influir, tenemos a los amigos. No es que tenga una gran cantidad de amigos, no soy precisamente popular, pero tengo suerte de que los amigos que tengo son muy buenos. Aunque han pasado muchas cosas, y con algunos me distancié mucho anteriormente, siempre ha seguido ese "lazo afectivo" que nos unía (pero qué moñas que soy), y me siento afortunada de haber vuelto a tenerlos cerca. Vamos por partes:
+Padres: Ellos han hecho posible muchas cosas, entre las que destaco estar aquí. Por una parte (no menciono cuál, pero si me conocéis sabéis a quién me refiero), me he llegado a sentir muy infravalorada y triste, y puede que parte de mi seguridad venga de eso. Por otra parte, la otra persona me ha permitido confiar (en ella misma), y me alegro de haberme sincerado, me ha ayudado mucho y me siento feliz de haber hecho una promesa que estoy segura que cumpliré. Mi hermano y perro, ellos son mi alegría, y aunque a veces me enfade con ellos, siempre les querré mucho, y me gusta estar con ellos, aunque eso me quite tiempo para otras cosas que también me gustaría hacer o centrar. Solo digo que merece la pena.
+Amigos: Esto ya va a ser más largo. Personitas que han tenido que aguantar mucho, mucho, porque tenerme al lado no es fácil (ya sea por que soy maniática, agresiva o pesimista). Vamos a poner "apodos" para no desvelar identidades. "Patata", una persona a la que conozco prácticamente desde que tengo uso de razón (o antes). De pequeñas éramos inseparables, luego tuvimos nuestros rifi-rafes, y al final, otra vez la tengo a mi lado. Me alegra mucho y me enorgullece poder contar con ella, es una gran persona, y a pesar de mis caídas, ella siempre lo da todo para hacerme sonreír. Me conoce demasiado bien, tanto que no tengo ni que abrir la boca siquiera para que ella ya sepa lo que me pasa (basado en hechos reales, me quedé asustada). Oh, por favor, evoluciona.
Otra persona, Asno (de Shreck). Si lees esto, es que te pareces, ya lo hablé con Patata. Le conocí hace poco, pero a medida que pasa el tiempo me cae mejor. Es muy simpático, divertido, ocurrente, y aunque intente ocultarlo, tiene sentimientos. Me ayuda mucho, y me hace reír mucho, está loco, y lo que más admiro de él es su cualidad para sonreír siempre, sea cual sea la circunstancia,
Luego tenemos a "Metro-man", apasionado de ir en trenes, chuuuuuuuuuuuuuuuu. Hace dos años que le conozco, y tengo que reconocer que ha aguantado también mucho. Nos conocimos de una manera muy tonta, pero me alegro, la verdad, es una gran persona con la que me alegro de poder contar con él, me ha ayudado muchas veces.
Luego tenemos a las señoras "Zombie" y "Tía buena". Las pongo juntas porque lo que voy a decir de ellas es casi lo mismo. Para empezar, las echo mucho de menos, porque este año no las tengo cerca, a Zombie más, porque ni siquiera la veo. Son dos grandes personas, muy divertidas, y muy buenas consejeras. ¿Qué habría hecho sin ellas? Son las salsas de las patatas bravas (la picante y la mayonesa, jajajaja), sin ellas, la vida sería muy sosa.
Otro, "Baka", al que conocí por cuestiones musicales. Al principio pensé que era majo, pero al conocerle me di cuenta de que era totalmente diferente a lo que parecía. Pasó por muchas cosas, pero siempre se mantuvo firme. Me ha dado tantos, tantísimos consejos, como ayuda me ha ofrecido. No ha llegado a pedir nada a cambio, y aunque nos hemos peleado muchísimas veces, y por cuestiones de distancia no nos vemos con mucha frecuencia, es una gran persona.
Genéricamente, ellos son los que más me han ayudado, han aguantado mucho, porque soy extremadamente pesimista y negativa, y soy exasperante. Hay otras personas con las que no tengo un lazo tan fuerte, pero que también considero mis amigos, y bueno, que si me llevo bien con ellos que se den por aludidos. Nos queda un gran camino por recorrer, amigos, muchas historias de las que reírnos, y cosas con las que llorar, así que no dejemos esto como un deprimente recuerdo, ¿vale? Supongo que habéis asentido, ya está.
En conclusión, gracias por estar a mí lado, me siento muy afortunada, y no hay en el mundo suficientes palabras como para agradecéroslo. Me disculpo, por otra parte, por ser tan pesada, pero espero que sepáis perdonarme y que podamos seguir riéndonos. Y ya está.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

