lunes, 21 de noviembre de 2016

Top 10 mejores canciones de... AVANTASIA

10. Dying for an Angel (The Wicked Symphony) - La colaboración con Klaus es inolvidable, una canción genial, sobresaliente. El teclado, 10+





9. I Don't Believe in Your Love (The Scarecrow) - De las primeras que escuché, una maravilla audiovosual






8. Into the Unknown (The Metal Opera II) - Sharon...¡SHARON!  La canción como conjunto es una delicia, pero las voces son matadoras, no hay mejor combinación que una Sharon y un Tobbias.







7. Anywhere (The Metal Opera II) - Una canción preciosa que me rompe el corazón cada vez que la escucho.





6. Twisted Mind (The Scarecrow) - La canción es buenísima, pero el riff introductorio se lleva la palma, es de 13.






5. The Great Mystery (The Mistery of Time) - Una canción larga y compleja, pero en ningún momento sobra nada, y la parte de orquesta y guitarra se sale.




4. The Scarecrow (The Scarecrow) - La canción que da nombre al disco, de las que más he escuchado, y a pesar de su duración se me hace corta. Una maravilla.







3. Seduction of Decay (Ghostlights) - Y aquí tenemos a Geoff Tate, buenísima.





2. Master of the Pendulum (Ghostlights) - Marco...¡HIETALAAAAAAAAAAA! En serio, le amo.




1. Draconian Love (Ghostlights) - La dichosa mejor canción de la historia, no me la puedo sacar de la cabeza. Una auténtica preciosidad, enamora. Y Herbie Langhans también.











miércoles, 16 de noviembre de 2016

Once Human-Cap.0: Dead Poet

Este correo electrónico fue recibido por un joven de 14 años llamado Jason, y rápido acudió a la policía de la red para analizar la autenticidad del mismo.
Lo comprobaron, se trataba de un suicidio de una joven, aunque sus iniciales no ayudaron a su identificación, y el cuerpo no se llegó a encontrar. Debido a la falta de datos se abandonó la investigación, aunque el correo se hizo público, el caso quedó grabado en la mente de muchas personas, bajo el nombre de "Dead poet". La autora al menos tuvo su última voluntad cumplida.

“Escribo esto para dejar claro que ya no aguanto más. Desde que nací he sido un error, y todavía sigo planteándome por qué he tenido que existir.
Nací de manera espontánea, nadie se esperaba mi llegada, se puede decir que causé una “gran sensación” entre mi familia, pero no fue positiva. Fui la menor de una familia de 6 hijos, y heredé todo de mis hermanos, menos el cariño de mis padres, especialmente de mi padre, que abuso de mí. La inocencia me produjo una falsa sensación de seguridad en mí misma, llegué a pensar que era algo circunstancial y que en algún momento alguien me tendría en cuenta. Mis hermanos de vez en cuando jugaban conmigo al escondite, y siempre ganaba, porque nunca les encontraba, pero mis padres me aclararon que ellos se iban fuera de casa a jugar. Sin importarme demasiado, me intenté refugiar en el colegio, busqué amistades y la aprobación de los profesores, así que mis compañeros me empezaron a llamar pelota y niña rara, aunque no cambiaron su repertorio habitual en cuanto a insultos sobre mi decrépito estado físico. Yo era una niña, y no le dí tampoco gran importancia, aunque sabía que aquello tendría muy fuertes repercusiones en el futuro. Los años pasaron, y la adolescencia llegó, lo que hizo que pasase de ser una niña a una mujer, y conocí a gente, mucha, tanta que me llegué a ver rebosante de felicidad, y me empecé a sentir querida, era una sensación maravillosa. Todo aquello hasta que mis amigos me dejaron de lado porque ya no tenían ningún interés en relacionarse con alguien como yo, y posteriormente conocí gente a más gente que sólo estaba a mi lado por aburrimiento, en realidad no era nadie para ellos, un simple juguete que podían usar y tirar cuando quisiesen, porque sabían que estaría siempre a su disposición. También tuve mis intereses amorosos, fueron mucho peor que las amistades. Deseaba mi muerte, pero era muy cobarde como para suicidarme en aquel momento.
A partir de ese momento estuve totalmente sola, aislada del mundo, empecé a dar clases por Internet, y por suerte saqué la nota más alta posible, lo que me permitió acceder a los estudios que quisiese, me ofrecieron numerosas becas, pero no acepté ninguna, aunque no dejé los estudios, ni tenía intención de hacerlo. Me interesé en la robótica, un tema que desde que era pequeña me fascinaba, y me metí de lleno a estudiar una ingeniería informática. Un día, al ir a un taller a por componentes tuve un terrible accidente de coche por un choque con un conductor que iba borracho y en dirección contraria. Mis piernas quedaron totalmente destrozadas a causa de la colisión, eran un amasijo de carne y huesos sanguinolentos, y los médicos no tuvieron más remedio que amputármelas. Desde la silla de ruedas a mi propio mantenimiento me lo tuve que pagar yo.
Ya no tenía tanta fe en que las cosas fuesen a salir bien, y si seguía adelante tampoco sabía por qué, lo cual me lleva a mi momento actual, la encrucijada ante la que me encuentro. Soy más que consciente de que no formo parte de nada. Nunca me he llegado a sentir bien conmigo misma, y cuando he pedido ayuda lo único que he tenido es desprecio y engaño, y ya no sé cómo combatir con ello. Ojalá fuese como un robot.

Esta es mi carta de despedida, e imagino que tampoco te importará mucho lo que he contado, pero me gustaría pensar que al menos alguien se acordado de mí después de mi muerte. Gracias.

Firmado:

A.J.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Once Human - Sinopsis


En el año 3000 se inicia lo que es uno de los proyectos más ambiciosos de la humanidad: eliminar cualquier rastro de emoción del individuo. Se eligen al azar una serie de sujetos sobre los que ponerlo en marcha, pero con el paso del tiempo, los conflictos empiezan a surgir, y la sangre empieza a correr.