domingo, 25 de agosto de 2013

Superhuman-Cap.4 : Killing is my Business






-David: ¿Qué? ¡Tiene que ser una broma! (*) Por Dios, que diga que es una broma (*)

-Kim: No, no lo es. Es mi decisión final.

-Minnoht: ¿Estás segura, joven? Es una cosa de la que hay que estar muy seguro, no puedes decir una cosa a lo loco.

-Kim: ¡Estoy segura, LO ESTOY! He tomado mi decisión, y es irrevocable, nada me hará cambiar de opinión.

-David: ¿Pero por qué? Sabes que la venganza no te va a devolver a ...tus padres.

-Kim: Ya, pero evitaré que a más gente como yo le pase lo mismo. Gente como tú. Soy más que consciente de que mis padres ya no vana volver porque no hay poder de resurrección, sé perfectamente lo que voy a hacer, y egoístamente, no pienso cambiar de opinión.

-Minnoht: Vale, entonces, si estás tan segura, ya que estáis Dave y tú aquí os explicaré lo que haremos: vamos a ir a, por así decirlo, la sede de los "radicales", y cuando acabemos con el cabecilla, el resto será pan comido.

-Dave: ¿Y sólo vamos a ir 3?

-Minnoht: No, me han surgido unos asuntos que me impiden ir con vosotros, pero no os preocupéis, hasta que llegue el día, os entrenaré a los dos para que podáis vencer fácilmente.

-Kim: ¿Y eso cuándo?

-Minnoht: Mañana por la tarde os llevaría conmigo para comenzar - quería hablar con David, pero él ya se había ido...-.

-Dave: Ah, pues vale...¿Y qué clase de entrenamientos tendremos?

-Minnoht:  Entrenamiento de cuerpo y alma. Necesitáis estar bien preparados para lo que os podáis encontrar, y que mejor forma que entrenar el cerebro, los músculos, y el alma, ¿no?

-Kim: ¿Está seguro de que esto puede salir bien?

-Minnoht: Más no podía estarlo, gracias a que cuento vosotros, aprendices.

-Kim: Entonces, ¿mañana nos vamos? - Minnoht afirmó con la cabeza-. ¿Dónde será?

-Minnoht: Esa es información que no os puedo proporcionar. Venga, id a clase ya chicos, os espero mañana aquí.

Dave y yo salimos de la sala, y por un momento tuve ganas de decir que no, pero había algo dentro de mí que me lo impedía...

-Dave: Oye, no tienes buena cara...

-Kim: Eh, bueno, no sé. Bueno, me voy a clase.

Me despedí de Dave, pero realmente no fui a clase. Lo que hice fue buscar a David, quería hablar con él, pero o daba con su emplazamiento. Entonces, le vi en el patio, con la mirada perdida:

-Kim: David... - no me respondía, me ignoraba-. Sé que te dije que no, pero por favor, créeme, o es venganza, es hacer del mundo un sitio mejor. No quiero que más gente pase lo que yo he pasado...David, por favor, mírame - las lágrimas empezaron a recorrer mis mejillas-. ¡No me puedes ignorar! ¿Te piensas que esto es fácil para mí, eh? Si lo que piensas es que soy una egoísta, allá tú.

-David: No, sólo pienso que vas a cometer el error más grande del mundo. No pensaba que fueses tan tonta como para tomar decisiones así - no me podía creer lo que había dicho-.

-Kim: Mira David, se acabó, ya no quiero volver a verte. Sé que a ti te da igual, el que actúa como un tonto eres tú, no yo - me fui a clase corriendo, no tenía ganas de aguantar más aquella situación-.

Las clases fueron  lentas, y para mi gusto, aburridas. El día no hacía más que empeorar, todo empezaba a derrumbarse. He tenido que pagar un alto precio por mi decisión, y en ese momento sólo deseaba que saliese bien, aunque solo fuese eso...
Cuando el timbre sonó, me sentí liberada, y me fui al único sitio en el que me sentía bien.


************Narra David************

No podía ni si quiera razonar para saber cómo me había atrevido a decirla eso a Kim...Gracias a mi pico de oro, me odiaba, y además, no era capaz de pedirla perdón, soy un idiota. Que ella hubiese tomado esa decisión a mi no me incumbía, y tenía que respetarla, no humillarla.
Cuando el timbre de la libertad sonó, fui a buscar a Kim, pero no la encontré, supuse que se habría marchado a casa, por lo que me apresuré en irla a buscar. Deseaba encontrarla sentada en el sillón charlando con mi madre sobre lo que había pasado, y abrí la puerta:

-Mamá: Hola hijo, ¿y Kim?

-David: ¿No está aquí?

-Mamá: No... ¿Es que os habéis peleado?

-David: Sí...¿Recuerdas la proposición que la hicieron para acabar con la guerrilla? - mi madre asintió-. Pues dijo que al final iría, y yo la he insultado por su decisión...

-Mamá: Oh, hijo...Deberías encontrarla y pedirla perdón, al menos, antes de que se vaya.

-David: Ya, pero no sé dond...¡un momento, creo que sé dónde está! - me imaginé que el único sitio en el que se sentiría bien en este momento es en su casa-. Tengo que hacer unas llamadas, ¡ah, mamá! ¿te importa qué pase la noche fuera?

-Mamá: Hijo, depende de para qué.

-David: No pienses mal, mamá, hazme caso, por favor.

-Mamá: Vale, pero sólo porque confío en ti.

Cogí el teléfono y llamé a Orianthi para que fuese conmigo a hablar con su hermana, y después cogí mi mochila. El camino se me hizo eterno, pero aproveché y me pensé bien qué es lo que la diría, pero no se me ocurría nada. Llegué a la casa, y me encontré a Orianthi el la puerta, como habíamos quedado:

-Orianthi: Bueno, supongo que llegó en momento. Es mi turno.

Orianthi llamó a la puerta y nadie abrió, y por un momento perdí la esperanza, pero se sacó su llave, abrió, y por las voces supuse que no hice bien en ir a buscarla aquí.


***************Narra Kim***************

Estaba haciendo las maletas, y un sonido me sobresaltó: era mi hermana, que había venido a hablar conmigo, cómo no:

-Orianthi: Hermana, ¿estás segura de lo que vas a hacer?

-Kim: Sí...

-Orianthi: ¿Y qué ha pasado con David?

-Kim: Ya no estamos juntos, ya está, nada más - pero mis lágrimas volvieron a traicionarme-. Todo se ha ido al garete -Ori me abrazó-.

-Orianthi: Oh, no creo que se haya ido todo al garete, hazme caso. Quiero desearte toda la suerte del mundo, mañana iré a despedirme de ti. Siento tener que marcharme con tanta prisa, adiós sis.

-Kim: Adiós

Acompañé a mi hermana a la puerta, y me encontré con una sorpresa: David estaba allí:

-David: Tenemos que hablar...

-Kim: No, yo no creo eso.

-David: Por favor, escúchame, siento en el alma como te he tratado, dije que respetaría cualquiera de tus decisiones y no lo hice. Rompí mi promesa, y entiendo perfectamente que estés enfadada conmigo... He venido pensando todo el camino que decirte para disculparme, y no se me ha ocurrido nada, sólo pedirte perdón y decirte que te quiero - odiaba las ñoñadas, pero eso que dijo era muy tierno-.

-Kim: Siento haberme puesto tan furiosa, pero sabes lo que estoy pasando... Hace dos días perdí a mis padres, y ahora voy a arriesgar mi vida para algo que no sé si va a tener futuro. Estoy hecha un lío.

-David: Supongo que querrás quedarte en tu casa.

-Kim: Sí...si no te importa -realmente quería estar con él, pero necesitaba quedarme allí-.

-David: No me voy a ir.

-Kim: ¿De verdad?

-David: -me miró con una sonrisa-. Pfff, lo dices como si fuera un suplicio. Primero, deberías descansar un poco.

-Kim: No tengo ganas de descansar...

-David: - con una sonrisa de oreja a oreja-. Eres como una niña pequeña. Venga, o me haces caso o te tiro por la ventana.

-Kim: ¿Te funciona la telequinesia con la gente?

-David: Claro, lo probé ayer con Steven -jaaaaajajajaaaaaaa-.

-Kim: ¿Serías capaz?

-David: No, no podría, pero como amenaza funciona.

-Kim: Vaaaaaaale.

Primero me fui a duchar, después me quedé un rato en el salón (con la excusa de tener el pelo mojado, me pude quedar un rato):

-Kim: Oye, David, ¿sabes si Bruce va también al entrenamiento, o sólo vamos los "Matrícula de honor"?

-David: Van todos...Me hubiera gustado ir contigo - me dio un beso-.

-Kim: No creo que el entrenamiento vaya a ser divertido... Aunque debo de darme con un canto en los dientes, por lo menos va alguien conocido.

-David: Sí, le diré que te proteja todo lo que pueda, no permitiré que te pase nada.

-Kim: -me resultaba cómica la manera que tenía de protegerme-. No te preocupes, soy la doncella de fuego, a lo mejor me convierto en leyenda y todo, o soy una superheroína.

-David: Jajajaaaa, pues yo seré tu fiel ayudante y amante "El chico telequinesio".

-Kim: Uf, eso suena muy mal, mejor David y ya está.

Seguimos hablando mientras veíamos la tele hasta que David me dijo que me fuera a descansar, y yo no me negué, sé que lo hacía por mi bien.
Subí las escaleras, fui a mi habitación y me acosté con la ropa que llevaba, no me apetecía cambiarme. Todo estaba tranquilo, hasta que sonó el teléfono, y Junior lo atendió rápido, seguro que sería su madre. Acabé durmiéndome, como era normal

*"No lo vas a conseguir, lo sabes, vas a morir, ¿y para qué? ¡Para nada!"
Yo estaba en una sala oscura junto a Minnoht, cuyo atuendo era una túnica negra con capucha (la cual él llevaba puesta). Estaba sola, y tenía una herida que iba desde el vientre hasta la nariz, pero seguía viva. De pronto, empezaron a aparecer los cadáveres de mis padres, y después los del resto de la gente que conocía...David, Steven, Lita, Orianthi... Todos me rodeaban e intentaban estrangularme, quitarme la poca vida que me quedaba*

Entonces me desperté, y tan fuerte fue el grito de susto o agonía que emití que David vino escopetado a mi habitación:

-David: ¿Qué pasa?, ¿qué ocurre?

-Kim: -empecé a llorar-. Dios, cada vez mis sueños son peores, espero que no sean verdad... Nunca jamás volveré a dormir tranquila - David se sentó a mi lado y me rodeó con sus brazos-.

-David: Tranquila, sea lo que sea lo que te hayas visto, no tiene porque ser real. Relájate, venga, vuélvete a dormir.

-Kim: No, por favor, no quiero volver a dormir por ahora. Quiero relajarme un poco - David me puso la mano en la frente para medirme la temperatura, debió de verme mala cara-.

-David: ¡Kim, estás ardiendo! ¿Te tomas algo para la fiebre?

-Kim: Sí, unas past...

-David: -estaba muy agitado-. ¿Cuáles? ¿dónde están?

-Kim: Eh...son unas de un botecito rojo, y están en la bolsa que hay colgada del picaporte de la puert...

David salió pitando a por mi medicina...El caso era que, a pesar de tener fiebre, no me encontraba tan mal como para ello. Me sentía peor por mis visiones...

-David: A ver...-me volvió a poner la mano en la frente-. ¿Cómo puede ser que ahora estés bien?

-Kim: Vaya, que ganas tienes de que mejore...

-David: Que raro, si hace un segundo... Bueno, mejor que se te haya pasado - me sonrió-. ¿Estás mejor?

-Kim: No, creo que esta pesadilla va a ser difícil de olvidar. ¿Te importa que vuelva al salón?

-David: No, claro - me dio la mano y me ayudó a levantarme-.

Bajamos y estuvimos un rato en el salón, pero no se me iba la imagen de la cabeza... Mis conocidos, todos, muertos...Yo a punto de morir...Minnoht y su túnica negra... De repente sonó el teléfono, y David se levantó a por él:

-David: ¿Sí?...Ah, hola mamá... No, puedes hablar con ella si quieres... Vaaale, te pongo con ella. Kim, mi madre quiere hablar contigo.

-Kim: Vale, ya voy - me di prisa en coger el teléfono-. Hola

-Mamá David: Hola Kim, ¿Qué tal estás?, ¿te está cuidando bien David?

-Kim: Sí, claro, no se preocupe, me está cuidando mucho y muy bien.

-Mamá David: Ay, que bien. Bueno, pues si te trata mal pégale, no te cortes.

-Kim: Jajaja, no, mujer, pobrecito - David me estaba mirando con su sonrisa de niño bueno-.

-Mamá David: Bueno, te dejo descansar, pásame con el rubiales - le devolví el teléfono a David-.

-David: Sí, vale mamá...¡No vamos a hacer ninguna cosa extraña, tranquila!...Vale, y yo a ti, adiós - colgó el teléfono-.  Mi madre estaba muy preocupada de ti.

-Kim: Ya, al menos agradezco tener gente que se preocupe de mí después de...eh... - me senté en el sillón, y empecé a llorar de nuevo-. No es justo...

-David: Ya lo sé, soy consciente de ello, cielo, pero lo único que tu puedes hacer es seguir adelante. Eres fuerte, y lo vas a conseguir, venga.

No quería volver a dormirme, y para ello tenía que tomar unas medidas... Fui a la cocina a ver si había algo de café, que por lo menos eso me mantendría despierta, aunque lo aborrecía. Por suerte quedaba una jarra entera, y me lo iba a beber de golpe, pero...:

-David: ¿Qué haces? (*) ¿Pero qué está haciendo? (*)

-Kim: Yo...eh...es que tenía mucha sed, y no me apetece agua...Prefiero...ehh...café.

-David: ¿Pero tú no odiabas el café? (*) Que raro (*)

-Kim: ¿Yo? Uy, no, que va...

-David: No sé porque me da que tú estás bebiendo café para no dormir...

-Kim: Me has pillado...

-David: ¿Pero Kim, no te das cuenta de que no puedes estar sin dormir eternamente?

-Kim: ¡Ya lo sé, David, pero no tengo otra solución! ¡¡Tengo unas visiones horribles, y van a peor, y no quiero tenerlas más!!

-David: No te preocupes, estoy seguro de que eso tendrá solución. Mientras yo esté aquí no te pasará nada, así que no las tengas en cuenta - me abrazó-.

-Kim: Gracias por intentar animarme - le sonreí-. ¿Puedo decirte lo que he visto en mi pesadilla?

-David: Claro, cuéntame.

-Kim: Verás...En mi visión aparecías todos...Estabais muertos, y yo estaba frente a Minnoht, herida, y los muertos me intentaban matar... Estabais todos... - un escalofrío recorrió mi cuerpo-.

-David: -se quedó con cara de susto-. Eh, no te preocupes, no todas tus pesadillas van a hacerse realidad, tranquila.

-Kim: No puedo... Mira, David, he empezado a tener pesadillas de este tipo cada vez más horribles, mis padres e han muerto, y para colmo, me voy hacia un suicidio... ¿Qué me está pasando?

-David: Amor, por favor, te va a dar algo, debes de tranquilizarte, hazme caso. Cualquiera de esas cosas, por separadas, ya son malas, y comprendo que juntas sean una combinación mortal, pero tienes que seguir adelante. Todos te queremos muchísimo, sobre todo yo, y nunca, jamás dejaré que te pase nada.

-Kim: Awww, que mono. Pero cuando estás al borde de la muerte, la mayoría de las cosas que te ocurren no son a tu favor...Empezando porque vas a morir.

-David: ¡No seas tan negativa! Tienes que confiar en mí, y sobre todo en ti, y si así lo haces, te aseguro que nada va a salir mal.

-Kim: ¿Tú crees?

-David: Sí, hazme caso.

-Kim: Pero en mi visión t...

-David: ¡Es un sueño, algo que no se haga realidad probablemente! Debes de empezar a ignorarlos antes de que acaben contigo, o al final tu visión se hará realidad...

-Kim: Lo intentaré... Gracias...

-David: ¿Por qué estás siempre diciendo "gracias"? No es necesario, de verdad.

-Kim: El tiempo me ha enseñado que, si alguna persona te aprecia, no debes dejarla escapar, porque merece realmente la pena -traté de sonreír-.

-David: -se puso rojo-. Pues de nada, pero en ese caso yo debería de estar todo el rato dándote las gracias...

-Kim: Awwwww, si es que eres adorable. Te quiero.

Me abrazó, y comenzamos a besarnos.

-David: ¡Espera un momento! - me apartó con cuidado-. ¿Qué estamos haciendo? (*) Madre mía, que mi madre no se entere... (*)

-Kim: Ehh, pues eso ya lo deberías de haber estudiado... -un poco de humor le quitaría tensión a la situación-.

-David: Ehhhh, ¿tú estás segura? Yo soy, bueno...Yo nunca...

-Kim: Jajaja, David, ¿te crees que yo me he ido tirando a todo el que he pillado? Si te refieres a ser virgen, ya somos dos, tonto - le sonreí-. Yo creo que sí...

-David: Bueno, ¿quieres que subamos?

-Kim: Nah, vamos al sofá. Yo me he quedado dormida unos cientos de veces en él y es muy cómodo -me acerqué a él y le volví a besar, abrazándole y arrimándole a mí, y él no lo rechazó-.

Fuimos torpemente al salón, y David apartó todo lo que había en el sofá para poder tumbarnos.

-David: ¿Estás segura de lo que vamos a hacer?

-Kim: Sí...

Me quité la camiseta, y él hizo lo mismo, y nos tumbamos. David me acariciaba y me hacia cosquillas, pero me encantaba. Me quité los pantalones, quedándome en ropa interior, y me sentía extraña...

-David: -paró-. ¿Qué pasa?, ¿estás incomoda?

-Kim: No, es la falta de costumbre de quedarme en ropa interior....

Me sentía incomoda, pero eso poco a poco se me fue quitando...En algún momento acabaría sin nada... Cada vez las manos de David iban más abajo, y a mi estaba a punto de estallarme el corazón... Me quitó el top, y agradecí que el salón estuviese a oscuras... Me besaba y yo a él, y cada vez estábamos más excitados, sobre todo él  -breve pausa para un LOOOOL (la que escribe)-. Se quitó los pantalones, y ahora venía lo más difícil.

-David: ¿Seguro que quieres seguir?

-Kim: Sí, David, no te preocupes. ¿Tú?

-David: Sí.

Todo ocurrió muy deprisa, cuando nos dimos cuenta ya estábamos sin ropa. Estábamos muy nerviosos, sí, pero no se nos iba a olvidar la protección.

-David: Un segundo.

Cuando volvió, traía un preservativo en la mano. Se lo puso, aunque con la oscuridad no veía muy bien, y me penetró con mucho cuidado. Me dolió como no podía imaginar, y creo que sangre un poco, pero intenté no dar señales de ello. Cada vez iba más rápido, hasta que llegó un momento en el que estallamos los dos en una sinfonía de gemidos y gritos. David me dio un beso en la frente y se reincorporó:

-David: ¿Y bien?

-Kim: -Le miré con una sonrisa pícara, me había gustado-. Muy bien para ser la primera vez, ¿y tú?
-David: Jeje, genial. Me ha gustado mucho tu compañía.

-Kim: Sin mi compañía no habría habido nada de nada xD -bostecé-. Mierda de café, que no sirve para nada.

-David: ¿Tienes sueño? Yo sí - nos empezamos a vestir, me iba a poner el pijama, como David estaba haciendo-.

-Kim: Sí...¿Quieres dormir conmigo?

-David: Yo encantado, si así no tienes pesadillas, mejor.

-Kim: No sé, se puede probar.

-David: Oye, de lo que hemos hecho, ni palabra a mi madre, ¿eh?

-Kim: Me tendrás que pagar unos cuantos millones de dólares...

-David: Hala que bestia... Venga, vamos a dormir, que mañana te espera un día muy duro.

-Kim: No me lo recuerdes, rubio.

Subí a mi cuarto y me puse mi pijama, que consistía en un pantalón de pijama gris y una camiseta de "Jimi Hendrix" de mi hermana (no la extrañaría). Cuando David subió me dio un ataque de risa porque su pijama era de ositos.

-Kim: Jajajajaaaaaaaaa, que rico.

-David: - mirándome sin poder contener la risa-. ¡Fue lo primero que encontré!

-Kim: Sí, sí... Bueno, a dormir.

-David:  Ok. Que descanses.

-Kim: Buenas noches -me dio un beso-.

En cuanto apoyé la cabeza en la almohada, me quedé dormida...Hacía tiempo que no dormía tan bien y tan tranquila, sería por el hecho de tener a mi rubio al lado. Cuando entreabría los ojos, le veía dormido con su cara de angelito, pero rápidamente me volvía a dormir. Estaba tan bien que no quería que llegase la hora de despertar.

-David: Kim - me zarandeó-., Kim - me volvió a zarandear-., Kim - otra vez me zarandeó-.

-Kim: -todavía estaba con los ojos cerrados-. Un ratito más...Un poco, sólo 5 minutos...

-David: ¡Venga, hay que levantarse ya!

-Kim: -me levanté con cara de asesina-. VALE, YA ESTOY DESPIERTA -miré el reloj-. ¡Es muy pronto, todavía que quedan unas cuantas horas....!

-David: Hay cosas que hacer...

Continuará...














jueves, 15 de agosto de 2013

Superhuman- Cap. 3: Like breathing in sulfur




-Minnoht: Bueno, y voy a mencionar a los afortunados ya... Samuel Liftherman, Joe Mercell, Liana Thompson, Rocky McMaster, James Heatfield, Joan Jett...-antes de que continuase, al maestro le cayó accidentalmente una lámpara en la cabeza-.

-Kim: -susurrando al oído a David-. Gracias, de verdad.

-David: De nada, por lo menos así lograremos retrasarl...

-Doro: ¡Silencio todo el mundo!-hizo una breve pausa-. ¿Quién ha sido el responsable de este acto atroz? -se hizo el completo silencio-. ¿Ese valiente va a dar la cara, o no? Bueno, luego hablaré con ciertos alumnos que son sospechosos, con los de telequinesia - miré a David, al final, haber retrasado lo inevitable le va a causar un gran daño-.

-Kim: Fui yo...Tengo muy buena puntería y lancé una navajita, porque estoy muy nerviosa, mañana tenemos un examen de Educación Física, y es de poner a prueba la puntería, y...

-Doro: ¡Basta ya! ¡No vas a olvidar este castigo, te lo juro!

-Minnoht: Mujer de las blancas nieves heladas, relájese, la muchacha tiene un gran potencial, y además, he revisado su expediente y es brillante. Yo estoy bien, quedas perdonada, chica fuego -"¿chica fuego?" me hacía gracia...-. Bueno, voy a seguir con lo mío, ¿Por dónde iba?

-Doro: Ay, para tener tantos poderes usted está un poco "chocho". Íbamos por Joan Jett.

-Minnoht: A, sí, gracias joven. Los siguientes serán Clive Burr, Cliff Burton y finalmente, Bruce Dickinson...

-Bruce: ¡Yuhuuuu, soy especial!

-Tacii: ¡Sí, no me ha elegido, SÍÍÍÍ!

-Minnoht: Y los "Mención honorífica", los mejores, la sensación del Superhuman College, mis manos derechas serán Dave Mustaine y Kim Pangairis.

No podía creérmelo, al final si me tocaba morir...Sabía lo que me esperaba, y me pueden llamar cobarde, pero no iba a aceptar fuese cual fuese esa sorpresa tan sensacional que Minnoht nos tenía preparada (aunque tenía una ligera idea de cual sería...)

-Minnoht: Enhorabuena a todos los afortunados, vuestro trabajo ha sido gratificado, y a partir de ahora van a haber muchas más sorpresas. Los mencionados me acompañaréis para daros la sorpresa - inició su marcha hasta una salita no muy grande, en comparación con el resto de las salas del edificio-. Esta es aula de reuniones, y aquí os daré la noticia: como todos sabéis, fuera se está generando un enfrentamiento cada vez mayor entre gente normal y gente con súper-poderes, y necesitamos chicos jóvenes que, con sus avanzados conocimientos y dominio de los poderes, salvo el chico colorado, tenéis, así que vais a ayudarnos a hacer justicia y mostrar al resto del mundo de lo que somos capaces ¡No somos carroña, no es violento, es justicia, y la impartiremos con nuestra propia mano, ellos serán más pero nosotros somos superiores, y si nos aliamos, podremos vencer, la unión hace la fuerza! -Eso era lo que yo quería hacer, impartir justicia, pero yo sabía de qué manera él la quería aplicar realmente...- El primer grupo, los alumnos buenos, tendrán noticias de lo que harán mañana, por parte de vuestro subdirector, que también irá con vosotros, y el grupo de los "Mención honorífica" vendrán conmigo, a acabar con los Radicales, una misión sólo para gente especial, como vosotros, y es bastante peligrosa, pero seremos héroes si ganamos, y necesitaréis ir a un pequeño entrenamiento de una semana antes del día negro...

-Dave: ¿Qué es el día negro?

-Minnoht: Es el 31 de octubre, joven colorado, un día sagrado.

-Dave: ¿Y sagrado por qué?

-Minnoht: Chico curioso, por lo que veo. Es sagrado porque ese día fue acordado por nuestros antepasados como festivo para los superhumanos. Es el día de los monstruos, del miedo, en el que la gente diferente se hacer ver y enseña a los demás lo que saben hacer, y sobre todo, en "Halloween", como los chavales lo llamáis, tenemos un más potencia en cuento a nuestro poder. Bueno, si hay alguna duda o observación, es la hora de que me las hagáis saber.

-Kim: alcé la mano, como era costumbre-. Yo quería hablar con usted sobre esa "misión"

-Minnoht: No te preocupes, chica fuego, no es obligatorio que vengas pero eres tan necesaria como agua en verano, como lluvia para plantas, como oxígeno. Te necesitamos, o empezarán a ocurrir cosas horribles, y puede que se extienda por todo el mundo. Yo no le daré importancia si no quieres venir, pero eres imprescindible, tienes algo que ningún alumno de esta escuela tiene, y lo tienes que sacar el mayor partido. Demuestra a todos aquellos humanos normales que la rara no eres tú, son ellos, y que ya está bien de criticar a ti, no hay que ser cobarde, porque el miedo hace más daño que cualquier arma clavada en el pecho (Adaptación de una famosa frase de Game of Thrones, del entrenador de Arya), y tú tienes una valentía asombrosa, pero tienes que sacarla, no esconderla . Bueno, ¿cuál es tu decisión?

-Kim: Necesito pensármelo mejor - me estaba persuadiendo, y casi lo consigue-. Si me pudiese dar algún día... Aunque seguramente no acepte.

-Minnoht: Vale, chica, esperare tu respuesta, ya sabes, "te necesitamos". Bueno, ahora, tienes que volver a clase con profesores, antes de que clases acaben - su forma de hablar era tan extraña...-.

-Kim: Vale, adiós.

-Minnoht: ¡HASTA LA MURTE!

Esto era algo que tenía que hablar con mis amigos y con mi familia...Yo había soñado esto, era como una premonición, pero si se cumple, acabaré muriendo...
Pasé todas las clases distraída, pensando en que decisión tomar: vengarme de toda la gente que me ha tratado mal a mí y a todos mis conocidos, o dejarlo y esperar a que otro ocupe mi lugar. Estaba 90% segura de la decisión que tomaría, pero ese 10% restante estaba almacenado en mi corazón, pidiéndome a gritos que acepte y tenga coraje. A la hora del recreo, los chicos intentaron ayudarme:

-Lita: ¿Pero Kim, tú quieres o no?

-Kim: Si no hubiera tenido esos sueños, habría aceptado seguro, pero no, no quiero morir, ahora las cosas me van bien y no quiero echarlo todo a perder.

-David: Creo que haces bien en no aceptar... Es muy peligroso, y no quiero que te vayas - me abrazó-. Si quieres, puedo proponerme yo para ir en tu lugar - todos dirigimos nuestras miradas hacia David-. Bueno, ya sé que yo no soy tú, pero daría mi vida para que a ti no te pase nada.

-Kim: No, puede que mis sueños estén equivocados, al fin y al cabo, son sólo sueños, la coincidencia con lo que ahora está pasando pueden ser pura casualidad. Eso es, pero no voy a ir, decidido.

-Bruce: Humm, a ver, Kim, ¿Cuántos de tus sueños se han hecho realidad?

-Kim: Pues dos, bueno, uno y medio.

-Bruce: Puede que esto no te guste oírlo, pero puede que tengas el poder de la premonición. Verás, al igual que la directora o el miso Minnoht, hay superhumanos que desarrollan varios poderes, y tu pareces uno de ellos...

-Kim: Oh, mierda...

-Bruce: ¡Pero no me hagas caso, que son sólo teorías! Puede que sea un genio, pero hasta Einstein tenía dudas a las que ni él mismo podía contestar.

-Kim: No, creo que estás en lo cierto, Bruce... Ese hombre extraño me dijo que tenía algo especial que me diferenciaba del resto de alumnos del colegio... ¿Tú crees que puede ser eso? - nunca me había sentido más asustada y peor que en ese momento-.

-Orianthi: Mira, hermana, te voy a dar un consejo antes de que te explote el corazón: haz lo que tú quieres, no te obligan, por lo cual, puedes tomar tu propia decisión. ¡Ah! y deberías hablar con papá y mamá, que hoy están en casa los dos.

-Dave: ¿Entonces, tú eres una especia de "adivina"?

-Kim: Hay posibilidades - cogí un libro e intenté dejar de pensar en ello, pero no podía, mi cerebro me lo negaba, ni si quiera lo intentaba, era algo muy importante en lo que mi mente necesitaba centrarse para tomar la decisión correcta-. Esto no es como elegir lo que te vas a poner mañana de ropa, es algo mucho más serio e importante, y tengo que hablarlo con mis padres, y quizá también con la dependienta de la tienda de instrumentos musicales, pero eso en caso de seguir indecisa...- sonó el timbre, y todos fuimos a clase-.

Las matemáticas lograron despejarme un poco la mente, y la historia me hizo pensar en Cleopatra y Marco Antonio (jejejeeeeeeeeeeeee, lof 'em). Ya habían acabado las clases, estaba deseando llegar a casa para hablar con mis padres quitarme este peso de encima:

-David: Kim, ¿Quieres venir a los recreativos? Hoy Steven dijo que batiría mi récord sin falta, y Duff nos va a arbitrar.

-Duff: Sí, va a ser único ver la mala leche que se le pone a Steven cuando no consiga su objetivo y se quede sin monedas.

-Kim: Eh, no, lo siento chicos, gracias por la invitación.

-David: ¿Quieres que te acompañe a tu casa?

-Kim: No, gracias David, tu ve y ríete de Steven de mi parte, que yo además tengo algo de prisa. Adiós chicos.

-Lita: ¡Cuidado, que te chocas con Duff! - PUUUUUUM, tarde xD-.

Salí corriendo como si la vida me fuese en ello, creo que no me daba tanta prisa ni en las pruebas de Educación Física que nos hacían, y eso que contaban para nota. Jadeaba, pero no paraba, cuanto antes llegase mejor, no sé por qué, pero algo me decía que tenía que correr como alma que lleva el viento.
Ya estaba allí, a unos pocos metros de mis padres, y fui a abrir la puerta, pero esta ya estaba abierta.
Lo que me encontré a continuación iba a ser la visión más horrible que jamás haya, o habré tenido en mi vida, que no sabía muy bien en ese momento si sería corta o larga. Mis padres eestaban forcejeando con unos encapuchados que llevaban bordada una especia de esvástica (no eran iguales, estaba claro que no simbolizaban lo mismo)...eran Radicales, y en ese momeno no sabía que hacer, si gritar, llorar, llamar a alguien, coger un cuchillo... Eran dos, ambos hombres, y uno de ellos tenía una pierna de pega, vamos, una pata de palo, con un asterisco grabado en ella. Cuando los Radicales se percataron de mi presencia, ya era tarde para hacer nada...

-Mamá: Hija, vete, corre, antes de que te cojan. Tu padre y yo te queremos, hija, te quer- el radical la tapó la boca-.

-Radical 1: Ven aquí, niña guapa, ven aquí a ver como tus padres mueren y después tú - le cortó la garganta a mi madre con una espada, y ese fue su fin-.

-Radical 2: Bueno, pues yo me apunto a tu plan, compañero - se sacó una pistola de su cinturón negro, a juego con su traje, y disparó...las lágrimas corrían por mis mejillas, tanto lloré que pensaba que me acabaría secando, pero esto no iba a acabar así-.

Algo surgió de mi interior, empecé a sentir calor, y no sé cómo, esos hombres huyeron. Fuese lo que fuese lo que hice, les ahuyenté, pero no sirvió de nada, había perdido a mis padres...
Ya no me salían lágrimas, llamé a la policía y les advertí de lo que había pasado. Tardaron mucho en venir, y yo no soportaba ver aquella escena: mis padres con la mirada perdida, echados en el suelo, que se había teñido de rojo, del rojo de mis padres...

Dos horas después llegaron, revisaron lo que había ocurrido, y llamaron a mi tía, que vivía cerca para hacerse cargo de la situación. Yo me quedé fuera, incapaz de asimilar lo que había ocurrido... Entonces vi que mi hermana y David venían, y cuando vieron los coches de policía, vinieron corriendo:

-Orianthi: ¿Kim, estás bien? ¿Qué ha pasado? - no podía decir nada, la hice una señal para que hablase con mi tía Ramsey, que ya estaba allí hablando con los policías, y David se acercó a mi y se sentó a mi lado-.

-David: No sé que decirte, ni si quiera sé que te pasa, pero ya sabes que puedes contármelo, sea lo que sea, cielo - no podía hablar, me encontraba en shock-. ¿Quieres algo? - Orianthi salió de casa, también llorando, lo que hizo que David se asustase aún más-.

-Orianthi: Kim, ¿se lo puedo contar? - asentí con la cabeza, a la vez que mi mirada se perdía entre las sombras-.

Estuvieron hablando un rato, y David se fue a su casa...Me hubiera gustado tenerle al lado, pero no estaba completamente sola, tenía a mi hermana, porque mi tía nos odiaba a muerte, y cuando llegó me dejo claro de que nos tendríamos que buscar la vida como pudiésemos, que sólo venía porque nosotras éramos mocosas... Metí la cabeza entre las piernas, esperando a que todo aquello fuese una pesadilla, pero volví a levantar la cabeza y todo seguía igual, aunque me quedé así durante un rato. Alguien me dio en el hombro, lo que provocó que levantase la cabeza:

-Kim: ¿Qué haces aquí, David? Pensaba que te habías ido.

-David: ¿Pensabas que te dejaría tirada? He ido a hablar con mi madre, para preguntarla si te dejaría vivir en nuestra casa.

-Kim: ¿Qué? - me sorprendió, y casi m vuelvo a poner a llorar-.

-David: Que como no tienes casa, quiero que te vengas conmigo. Si tu quieres, claro...

-Kim: Yo soy una carga, me ibais a acabar echando, o si no me iría yo para no molestar.

-David: ¡Yo te quiero, no me molestas! Para mi madre y para mí es un placer tenerte en casa, si no, no habría dicho nada - me abrazó-. ¿Quieres venir?

-Kim: Yo...ehh...vale. Gracias por acogerme.

-David: No debes de darme las gracias, para mi es un honor, mi lady.

Entramos a casa, y los cuerpos de mis padres habían desparecido (se los habían llevado), y subimos a mi cuarto. Cogí mis cosas, que no eran muchas, y David como un caballero que era, quería llevarlas todas, pero no le dejé (bueno, sólo le dejé que me llevase la guitarra y el ampli)

-Kim: Mi cuarto...Oh, lo siento, vamos.

-David: No pasa nada, entiendo que te duela dejar tu casa.

Era un día negro, parecía que el tiempo iba combinado con lo que hoy había pasado.
La casa de David se parecía a la mía, o tenía mucho misterio, y su madre era muy agradable.

-Madre de David: Hola, chica - me dio un abrazo-. ¿Qué tal estás?

-Kim: Bueno, bien. Les agradezco mucho a usted y a su hijo que me hayan acogido, son muy amables.

-Madre de David: Oh, que chica más dulce y encantadora. Preciosa, no tienes que agradecérnoslo, eres la novia de mi hijo, y por lo que me ha contado y por lo que hora me has demostrado, eres una chica estupenda, y no tienes que estar vagando por ahí, aquí eres bienvenida. Puedes tutearme. Bueno, siéntate un poco en el sillón, mientras mi hijo y yo decidimos dónde vas a dormir - de repente, sonó el teléfono-. Oh, es tu hermana, ¿quieres hablar con ella?

-Kim: Sí, vale.

-Orianthi: Kim, ¿Estás bien?

-Kim: Sí, ¿y tú? ¿Dónde vas a quedarte?

-Orianthi: Estoy casa de Lita. Su familia es genial y muy comprensiva. Bueno, te dejo, que tienes que descansar.

-Kim: Vale, gracias. Que te vaya bien, Ori.

-Orianthi: Igualmente. Adiós.

Mi hermana colgó, y yo me senté en el sillón. Había un espejito cerca, y me miré. Horrorizada contemplé mi rostro: estaba blanca, con ojeras y los ojos rojos, estaba aún peor de lo que ya era.
Seguía sin asimilar lo que había ocurrido, ya no tenía a mis padres...sí, tengo a David, que me trata genial, pero mis padres eran mis padres... David y su madre parecían haber acabado su debate:

-David: Trae, dame tus cosas, que las hacemos sitio. Bueno, no sé dónde meterlas, ¿te apañas si dejo tu guitarra aquí? - puse cara de rancia, vamos, la mía-.

-Kim: Claro, no me importa para nada. Es simplemente que echo de menos a mis padres... - me abrazó, de verdad que agradecía tenerle cerca-. Gracias por cuidarme...

-David: ¡De nada! No hace falta que lo digas todo el rato, te cuido encantado de la vida. Oye, cuando estés mejor ¿podrías enseñarme cómo tocas la guitarra?

-Kim: Sí, pero me tendrás que pagar... Sí, tú me enseñarás cómo tocas el bajo, y si lo haces mal te tiraré huevos. ¿Trato?

-David: Esta bien, pero por si acaso me compraré un impermeable - verle sonreír me animaba-. Bueno, sígueme y te enseñaré dónde dormirás - subió a su cuarto, y había una litera-. Bienvenida a mi cuarto, yo duermo en la litera de arriba por si vienen a matarme - jejejeje-. Elige, a mi no me importa cambiar de cama.

-Kim: No, así está genial. Pero si vienen a matarme, defiéndeme, mi honorable caballero.

-David: Será un placer luchas contra bandidos por su amor, mi doncella de fuego.

-Kim: ¿Qué has dicho?

-David: Doncella de fuego, me encanta como suena. O chica fuego

-Kim: No me lo recuerdes, que se me había olvidado... Sigo sin saber que hacer...

-David: No puedes ir, no estás bien cómo para poner encima tu vida en peligro. Te han dado a elegir, yo aceptaré lo que elijas, es tu decisión, yo sólo te doy mi opinión. (*) Si la pasase algo me moriría (*)

-Kim: Creo que te haré caso. ¿Te importa que vaya a dormir? Sé que es muy pronto, pero necesito descansar. Gracias por vuestra ayuda. Sí, soy muy pesada.

-David: Claro que puedes irte, eso ni se pregunta. Bueno, de nada, pero no quiero volver a oírte decir "gracias", o te cortaré la lengua. Bueno, que descanses y no te asustes, que no te voy a dejar muda - me besó-.

-Madre de David: ¿Ya te vas a dormir? ¿No quieres comer nada?

-Kim: No, se lo agradezco, pero después de este día, quiero descansar.

-Madre de David: Oh, vale. Si quieres algo, pídeselo a este mendrugo - le revolvió el pelo-. Buenas noches, Kim.

Me fui a dormir, y me resultó todo muy extraño. No podía conciliar el sueño, daba vueltas, y vueltas, pero nada. Mis pensamientos se desbordaban por todas partes, y no dejaba de pensar en ello: lo que había pasado con mis padres, lo que iba a ocurrir con mi decisión...Mi vida había dado un giro inesperado, pero tenía que seguir adelante, seguro que papá y mamá lo hubieran querido así...
Me asusté cuando vi aparecer a David. Estaba encantador con su pijamita (LOOOOOL) y con cara de sueño, y se había dado cuenta de que no estaba dormida:

-David: ¿Insomnio?

-Kim: No sé, supongo. Pero bueno, tu duerme, si yo al final me acabaré cansando y me quedaré frita. Espero no tener uno de esos sueños tan horribles.

-David: ¿Quieres algo?

-Kim: Sí, dormirme, pero es muy difícil.

-David: Bueno, si necesitas algo puedes avisarme con esto - me dio un palo afilado-. A través de los barrotes puedes pincharme y así me despertaré.

-Kim: - me hacía gracia su sistema de despertador-. No quiero hacerte daño, ¿te puedo dar una voz?

-David: Bueno, si no me quieres herir, es una buena solución - bostezó-.

-Kim: Buenas noches.

-David: Que descanses.

No sé cuanto tiempo tardé, pero finalmente caí. Estaba tranquila, pero seguro que no duraría mucho.
Y me desperté del susto. Creo que grité porque se encendió la luz:

-Mamá de David: ¿Qué pasa? ¿Estás bien Kim?

-David: - asomando la cabeza desde su litera-. ¿Una de esas pesadillas? - lo afirmé con la cabeza-.

-Kim: Sí, pero lo más raro es que esta vez no me acuerdo de qué soñé... Bueno, mejor así, quizá fuese tan malo que mi cabeza lo borró para no matarme del miedo. Estoy bien, volvamos a dormir.

Sí, me quedé sopa nada más volver a tumbarme, lo cual agradecí, porque si no al día siguiente parecería un zombie (PUBLICIDAD SUBLIMINAL, LEÉD TORNADO OF SOULS)

Un rayo de sol fue lo que me despertó. Estaba la cortina echada y me dio directamente en la cara, y justo era la hora de levantarme, así que, eso hice.
Fui al baño a arreglarme y vestirme, y justo cuando salía vi a David bajando las escaleras con cara de asesino.

-David: Hombre, hola.

-Kim: ¿Me matarás por haberos despertado?

-David: No, de momento no. Primero me voy a lavar la cara, y luego me vestiré, y desayunaré. ¡Espérame para ir al instituto! No estoy yo pa' matar a nadie - jajaja, estaba muy gracioso recién levantado-.

-Kim: Ehhhh, vale. - le estuve esperando un rato, y su madre preparaba el desayuno, pero yo no tenía nada de hambre-.

-Mamá de David: ¿No quieres nada? Ayer no cenaste, pues ahora deberías desayunar algo o te morirás de hambre.

-Kim: Sigo sin hambre. Se lo agradezco, pero no me apetece


Esperé sentada un rato, hasta que los dos estuvimos listos para irnos:

-David: Bueno, ¿vas a hablar con Minnoht?

-Kim: No me queda otra...Si no él vendrá a preguntarme, y si lo hago yo por lo menos me quitaré un peso de encima.

-David:  Oye, ¿les dirás a los demás lo que ha pasado?

-Kim: A estas alturas todo el mundo lo sabrá. Al menos no se burlaran de ello, como hacían mis antiguos compañeros de clase.

Íbamos hablando, y a medida que nos acercábamos a la escuela, más gente me encontraba que me decía "te acompaño en el sentimiento", "lo siento de verdad" y cosas así, fue un detalle, aunque no conocía a la mayoría. Lo más curioso es que todos me llamaban "chica fuego"...va a resultar que David tenía razón y el apodo suena bien. Lo primero que tenía en mente era hablar con Minnoht, para poder tranquilizarme, y Dave y David también vinieron.

-Kim: Hola, le vengo a comunicar mi decisión -"cobarde, cobarde, véngate..."-.

-Minnoht: ¿Y bien?

-Kim: Lo voy a hacer - todos se quedaron con cara de susto, sobre todo David. Sabía cuáles eran las consecuencias de mis actos, y estaba dispuesta a asumirlas y llegar hasta el final-.

Continuará...

-Agradecimientos: a La Loka de Blanki (to cul), a Amanda Rose Pistol ( Me equivoqué, en el próximo cap. sale Murray-Sorry), a Ayla Lannister Targaryen ( tú lo entiendes xD), y al resto de lectores (hola, ¿os gusta la novela? ok no *sadface*. Esta vez también quería agradecer a mi principal inspiración que todo esto haya sido posible: la música, porque cada vez que escucho una canción me imagino una historia y la voy desarrollando, es decir, que "Superhuman" es una canción en sí. (y también a Iron Maiden, Megadeth, Guns N' Roses, Black Sabbath, Orianthi, Lita Ford, Dio, entre otros, que si pongo todos no acabo :D )

Es corto, pero no me dio tiempo a escribir más. Disculpadme, es que las maletas llevan un huevo de tiempo (y paciencia)

 

lunes, 12 de agosto de 2013

Tornado of Souls-Cap. 7: Forget to Remember




Era muy temprano, justo el momento exacto en el que habíamos decidido volver a la carretera para buscar a Gar. Estaban abarrotadas de no muertos, en los que pude observar una ligera diferencia: se movían más rápido, y sus golpes eran más fuertes (todo eso lo supe porque rompieron dos ventanas del autobús). Después de la muerte de Carol y la desaparición de Gar, apenas hablábamos los unos con los otros, estábamos como aislados, y eso nos perjudicaba sobre todo a la hora de tomar decisiones. Tal fue nuestro aislamiento que nos quedamos sin gasolina y no nos dimos cuenta hasta que se agotó del todo.

-Pears: ¡Oh, mierda! Buen momento para que se haya acabado - llevábamos sólo dos horas conduciendo, no nos habíamos alejado de la gasolinera demasiado, y nos volvía a tocar andar-.

-Tacii: Esperemos encontrarnos con Gar por el camino, o algún sitio en el que poder refugiarnos algo más de un día...

-Axl: ¿Un McDonald's?

-Slash: No, yo creo que es algo como...una casa. ¿No?

-Duff: Sí, o eso o un prostíbulo.

-Tacii: Como se nota que echas de menos a Carol.

-Izzy: Bueno, dejémonos de charla, y busquemos algo.

-Junior: ¿El qué?

-Izzy: Ugh, no sé...A Gar, por ejemplo.

-Tacii: Sí...Oye, ¿qué tal estás, Chris?

-Chris: Se hace lo que se puede...pero estoy bien. Si no me hubieras curado, ahora seguro que no estaría aquí.

-Tacii: Jajaja, me alegro de que estés mejor. Bueno, quien me dijo que mis conocimientos de veterinaria me serían útiles para curar a una persona. Claro, si es que somos monos.

-Chris: Gracias por el cumplido

-Tacii: Jajaja, era ironía, hombre - cada vez que miraba a Dave, le veía igual: serio, y sin palabras que decir-.

Continuamos andando, pero esta vez fuimos en sentido contrario a la gasolinera en la que antes nos alojamos, sabíamos que no teníamos que ir en la misma dirección, que no nos convenía. Nos acercábamos cada vez más al lago, lo cual no nos aseguraba que fuéramos a encontrar nada de lo que íbamos buscando. A lo lejos ya se veía el lago, y lo que más me sorprendió fue que estaba completamente vacío, sin zombies cerca. El camino no terminaba nunca.

-Chris: ¡Eh chicos, creo que he oído algo detrás de esos matorrales!

-Pears: Mmmm, iré a mirar.

-Anne: Vale, pero ten cuidado, que no podemos prescindir de nadie en estos momentos.

Pears se acercó a los matorrales, y vio a un ciervo alimentándose tranquilo a través de estos. Pero su tranquilidad no duró demasiado, esta se vio interrumpida por un disparo:

-X: ¡Toma, otro a la primera!

-Pears: ¡Alto el fuego, somos un grupo!

-X: ¡¿Cómo?!

-Pears: - saltó los matorrales y se dejo ver por ese hombre que cazaba-. Soy Pears, y vengo con un grupo de unas 13 personas, bueno, de 12, porque una de ellas se encuentra en paradero desconocido.

-X: Oh, un grupo, que alegría para el campamento. Bueno, yo me llamo Earl y vivo en este campamento que esta un poco más adelante. Podéis quedaros aquí un tiempo, si queréis.

-Pears: No suena mal, no. ¿Entonces no está usted solo aquí?

-Earl: Jajaja, no chaval, no suelo cazar por gusto, es para alimentar a todas las bocas que somos aquí, y bueno, ahora más.

-Pears: No se preocupe, si no le importa, nos quedaremos aquí hasta que demos con el paradero de nuestro compañero - Pears vino hacia nosotros y nos dijo que fuésemos tras él-.

-Earl: Chicos, este es un campamento de supervivientes no muy grande, pero encantado de acogeros durante vuestra travesía. Yo me llamo Earl, y estoy aquí con mi mujer Melisse y mis hijas Emilie y Cecile. También tenemos a un par de chavalas jóvenes, una mujer con su hija y 10 soldados  a los que yo domesti...digo, enseñé. Seguidme, os lo  mostraré y os presentaré a esta gente.

Seguimos a Earl, y nos llevó hacia un lugar impresionante. Era un campamento pequeño, pero cabíamos todos de sobra, y no faltaba la gente. A los primeros que nos encontramos fueron a los soldados, que estaban entrenando por si había algún asalto. Eran muchos: Chuck, Freddy, Bruce, Steve, Jack, Matt, Joseph, Bernny, Samuel y Jon. No nos dijeron ni una palabra, no tenían pinta de ser muy amigables, debe de ser que el único soldado majo que yo conocía era Pears.

Después, vimos a la acogedora familia de Earl:

-Melisse: ¡Oh, gente nueva! Encantada, me llamo Melisse pero me podéis llamar Mel. Bueno, yo me encargo de las tareas de la limpieza y de la cocina. Espero que alguno de estos jovencitos pueda ayudarme.

-Izzy: Suena tentador...Se hará lo que se pueda, aunque no nos vamos a quedar aquí por mucho, sólo hasta que encontremos a...

-Melisse: ¿No os gusta este sitio? ¡Oh qué decepción! - la mujer parecía estar un poco loca, además de que en ese momento se había puesto mucho más siniestra de lo que aparentaba-.

-Junior: Oh, señora, no se preocupe. Este lugar nos encanta, es muy agradable, pero no queremos ser una carga.

-Melisse: ¿Carga? No, ni en broma. Para nosotros es un placer acogeros, y perdonad que no os presente a mis hijitas, tienen 5 y 6 años y están todavía en la cama durmiendo, ¡Son como marmotas! - La mujer miró hacia Chris-. ¿Te han mordido, chico?

-Chris: No, que va, fue una trampa para osos la que me hirió.

-Melisse: ¡Oh, eso tiene que doler! Bueno, pues te voy a llevar a nuestra doctora.

-Earl: Cariño, ahora les presento a Rose y a su hija. Tú quédate con ese muchachito, y llévaselo a Rose cuando esté más tranquila. Bueno, seguidme, que os voy a presentar a nuestra joya, la doctora Rose Stevens, con su hija Ellie.

-Rose: ¿Gente nueva? Ehhhh, hola, encantada. Me gustaría haceros una revisión a cada uno para comprobar que todo va bien.

-Tacii: Sí, porque además traemos a un... - antes de que yo terminase mi frase, Earl me tapó la boca-.

-Earl: Nada, es que están muy cansados. Bueno, vamos a continuar la visita - después me dijo a mí al oído "no molestemos a Rose de momento, dentro de 3 días vuestro amigo volverá a estar como una rosa, mientras tanto, nada de estorbarla o hará mal su trabajo", sus palabras me asustaron un poco, pero no quedaba otra-.

Llegábamos al final, donde había una caseta, y a su alrededor habían cabañas. En una de esas, Earl llamó y salieron dos chicas. Entonces Junior y Dave se miraron atónitos:

-Earl: Bueno, y estas son Macy y Diana.

-Diana: Encantada de volver a verte, Dave...

-Dave: ¡Qué sorpresa!

-Steven: ¿De qué os conocéis?

-Junior: Pues era su novia... - entonces caí, era esa Diana...la chica con la que salía antes de que todo esto ocurriese-.

-Diana: Bueno, Dave, no pongas como excusa que haya ocurrido esto, porque 3 días antes te llamé, y tu me ignoraste. ¿Se puede saber que estabas haciendo?

-Dave: Trabajar, como casi siempre hago.

-Diana: ¿Empinar el codo es trabajar? ¡Vaya, no lo sabía yo! Bueno, da igual, lo importante es que volvemos a estar juntos. Te he echado tanto de menos...

-Dave: Y yo a ti - se besaron, y fue algo que ni mi corazón pudo aguantar, así que me fui a echar un vistazo al campamento, y me aseguré de que nadie me veía para ir con más tranquilidad-.

Era un lugar más amplio de lo que parecía, y estaba cerquísima del bosque, lo cual nos facilitaba la huida en caso de que ese lugar fuese invadido, cosa que dudaba mucho. Pensé en ir a ver a la doctora a ver que tal la iba con Chris, pero prefería no acabar como el ciervo al que Earl había acertado de un balazo. Paseé por el sendero, y en ese momento me di cuenta del frío que hacía, y yo iba e maga corta. Después de tanto trajín, no había caído en que dentro de poco sería Navidad, y después, pasaríamos al 1987, un año que no prometía demasiado. Alguien interrumpió mis pensamientos:

-Steven: ¡Tacii, pensábamos que te habías escapado!

-Tacii: Si fuera tan fácil ya lo habría hecho.

-Steven: ¿Y por qué te quieres ir? ¿Te tratamos mal?

-Tacii: ¡No, qué va! No seas tonto, es simplemente porque yo soy una persona muy independiente - Steven me agarró del brazo y sacó de la bolsa que llevaba dos cervezas-.

-Steven: Toma, para que te relajes un poco, que siempre eres la responsable de vigilarnos, como una socorrista a la gente de una piscina, o como una profesora a sus alumnos - la acepté, no me iba a venir nada mal un trago-.

-Tacii: Muchas gracias. Bueno, pues nada,  ya hemos encontrado un lugar en el que quedarnos, ¿no?

-Steven: No sé yo, nos duran menos los refugios y la tranquilidad que a Duff las novias...Bueno, brindemos por sobrevivir, ¿te parece?

-Tacii: Por supuesto.

Me vino de perlas haber hablado con Steven, en ese momento me di cuenta de que habíamos sobrevivido, que mucha gente no lo había conseguido, y que debería de sentirme orgullosa por ello. Tenía que olvidarme de lo que me estaba perjudicando, como Anne me dijo, y razón  no la faltaba.
Nos convocaron en la caseta más grande, donde nos darían algo de comer, pero yo no tenía hambre, ni ganas de ver ñoñadas, así que simplemente me quedé en la cabaña que me habían asignado, la cual compartía con Anne.
Mientras intentaba echarme una cabezada, no paraban de asaltarme pensamientos a la cabeza, y todos en relación con lo el campamento: lo extraña que era Melisse; el miedo que daba Earl cuando me dijo que no mencionase a Chris; los soldados que no nos decían nada; y como no, Diana...No tenía nada en contra de ella, pero me resultaba extraño haberla encontrado en este sitio justo.
 Estábamos en un lugar tranquilo, así que me convenía relajarme un poco por lo que pudiese pasar en un futuro. Tenía que hablar con Pears para saber cuando saldríamos a buscar a Gar, y el tiempo que tenía pensado que nos quedásemos en este lugar. Cuando la comida pareció terminar, fui a buscar a Pears, que estaba hablando con uno de los soldados que había en el campamento (y del cual no recordaba el nombre). También necesitábamos gasolina, pero cualquiera le decía algo a Earl...Ese hombre no me inspiraba la más mínima gota de confianza...

Llegó Anne,  y no iba sola. Estaba hablando con Diana, bueno, yo también tenía interés en conocerla:

-Anne: Hombre, Tacii, por fin te encuentro. ¿Por qué no has venido a comer?

-Tacii: Soy mayorcita para hacer lo que me dé la gana. Gracias por preocuparte, pero me da igual. Si queréis me voy, no quiero molestar...

-Diana: No seas así, mujer. Anne, déjanos a solas, que quiero hablar con ella en privado - ¿se habría dado cuenta de que Dave me gusta? Esa chica tenía los típicos *ojos de loca*-.

-Tacii: ¿Qué pasa?

-Diana: Que o tienes que seguir comportándote así. Ir de mala malota en estos momentos no te va a servir de nada, se ve infantil... Me han dicho que eres una chica preciosa, muy simpática, buena con las armas, con talento...no desperdicies eso por tus antiguos traumas.

-Tacii: ¿Quién dijo eso?

-Diana: Lo dijo... - antes de terminar la frase, frenó en seco y continuó-. Lo dijo Junior, ya sabes...

-Tacii: - me extrañó mucho lo que dijo, pero lo ignoré-. Bueno, está bien, comeré. Pero si no tengo hambre, no podéis obligarme.

-Diana: Vale, no te preocupes, no hay problema. Bueno, me voy a mi cabaña.

-Tacii: Que durmáis bien.

-Diana: ¿Quién?

-Tacii: Pues...Dave y tú.

-Diana: Bah, Dave duerme en su puñetera cabaña. Yo estoy con mi amiga. Igualmente...

Me alegré al oír que no dormirían juntos, aunque todavía no creía a esa mujer del todo, no sé por qué, pero ese sitio me provocaba escalofríos. Anne volvió a entrar, y como no, me preguntó qué habíamos hablado, y se lo conté, no me quedaba otra...Después, me tumbé en la cama y me quede completamente dormida.

Al día siguiente, los de nuestro grupo nos reunimos para coger cada uno un walkie, y para decidir quien iría a buscar a Gar:

-Pears: Bueno, así todos podremos estar bien comunicados, cosa que seguro que nos favorecerá. Bien, ahora formaremos el grupo que irá en busca de Gar: Yo voy a ir, y Tacii y Junior deberían venir también. ¿Alguien se apunta, o elijo yo al resto?

-Tacii: Sí, mientras que sea con este tipo fuerte de Minnesota - le dediqué una sonrisa burlona-.

-Junior: Y bueno, esta española, que tiene unos humos...

-Pears: Dejad la violencia para otro momento, chicos. ¿Alguien más se viene? -nadie hizo ninguna señal-. Vale, ya lo pillo, nadie quiere. Pues vendrán también Dave, Slash e Izzy. Los demás estad pendientes de lo que pase aquí, y como encargada, tendréis a Anne. Bueno, venga chicos, pongámonos en marcha.

Salimos, con la idea de no ir demasiado lejos del campamento y así, en caso de emergencia, podríamos volver fácilmente. Hacía frío, e íbamos en completo silencio para poder oír cualquier sonido, sea humano o no humano.
Revisamos el camino, y no vimos ni rastro de vida; no habían huellas, ni sangre, ni zombies cerca, lo cual no sabía si interpretarlo como una buena señal o una mala. Estaba convencida de que Gar no andaría muy lejos, no podía haber sido mordido, pero no podíamos descartar esa posibilidad, y buscábamos cualquier rastro.

Llegó un momento en el que no sabíamos por dónde continuar, e íbamos a volver, pero cuando nos dimos la vuela, escuchamos pisadas, y fuimos hacia el lugar donde ese ruido tenía lugar, por uno de los senderos del bosque. Nos escondimos tan bien como pudimos y fuimos silenciosos, por si había alguna amenaza. Nos asomamos y eran unos 15 caminantes, así que retrocedimos, pero en ese instante el walkie sonó, y los zombies lo oyeron, como era normal... Ese sonido tan llamativo que tenía el walkie, recibiendo la llamada de Anne, fue nuestra perdición. No queríamos luchar, no merecía la pena gastar balas para un grupo de no muertos que podíamos esquivar, así que corrimos hacia el campamento, aunque por delante llegaron más,  y cogimos otro sendero, que no sabíamos a dónde nos llevaría...

-Pears: Bueno, pues o luchamos y volvemos, o nos vamos de paseo...

-Tacii: Mierda, mierda ¡MIERDA! No son tantos, podemos cargárnoslos, Somos 6...Que los 5 mejores se acerquen, y que el sexto dispare en caso EXCLUSIVO de que sea necesario.

-Slash: Buen plan. Yo tengo buena puntería con la pistola...Yo seré el sexto.

-Pears: Buen plan, Tacii, aprendes rápido, ¿eh? Venga, vamos allá.

Fuimos lo más cautelosamente posible,  esos desgraciados cada vez tenían mejor oído: no sabía si era por necesidad de alimentarse, o por simple evolución, pero era un hecho que me no me preocupaba por el momento demasiado. Antes de salir a lo loco miramos cuantos enemigos teníamos, y eran más de los que pensábamos. Yo pensé que habrían unos 20, pero me había quedado corta.

-Pears: A ver chicos, yo tengo otro plan: vamos de dos en dos a investigar por los adentros del bosque, y cuando volvamos posiblemente los zombies ya se hayan dispersado.

-Slash: Bueno si no hay más remedio... ¡Me pido ir con Junior, que Izzy es un aguafiestas!

-Izzy: Gracias, de verdad, cuando me necesites ya me dorarás la píldora, Slasho...

-Pears: ¡No discutáis! Bueno, esta bien. Izzy irá conmigo y Dave y Tacii irán juntos.

-Tacii: - miré a Pears con cara de desprecio-. Bah, vale - Dave me miró con cara de extrañado-.

-Pears: Bueno, el grupo de Junior y Slash irán por el camino de la derecha, Tacii y Dave por el centro e Izzy y yo iremos por la izquierda. Con respecto a comunicarnos, cada uno tiene su walkie, ¿no? - todos asentimos-. Bien, pues que uno de cada pareja lo ponga en la emisora 17, y que el otro la deje tal cual, así nos podremos comunicar entre nosotros y con los del campamento. Según vayan las cosas, quedaremos en un lugar a una hora determinada. Bueno, venga, es hora de ponerse en marcha.

Cada pareja siguió el camino que le correspondía. Habían algunos caminantes por nuestro camino, pero no eran suficientes como para impedirnos avanzar. No tenía ganas de hablar, y menos con Dave. Él me miraba de vez en cuando, pero yo le ignoraba, sabía que en cuanto pudiese me echaría en cara mi comportamiento con él últimamente...

-Tacii: -me estaba incomodando demasiado con sus caretos-. ¿Qué?

-Dave: Nada...¿Qué te pasa conmigo si puede saberse? -lo sabía-.

-Tacii: ¿A mí? Que sepa yo, nada... - no sé mentir, LOL-.

-Dave: - me miró con cara de "sí, ya..." - Mientes muy mal - sí, eso ya lo sé yo-. Di la verdad, no te voy a matar...

-Tacii: ¡Eres un pesado, que no me pasa nada!

-Dave: Vale, pues entonces contéstame a las siguientes preguntas con sinceridad: ¿Por qué cuando hablé contigo, te desmayaste y te despertaste, te pregunté qué tal estabas y me ignoraste? - Anda, si fue él el que me lo preguntó...Bah-.

-Tacii: Porque no me encontraba bien, y quería tomar un poco de aire fresco porque sino me volvería a caer .

-Dave: No te creo, pero bueno, supongamos que es verdad. Bien, pues responde a la siguiente : ¿Por qué no me hablas, o cuando lo haces eres muy borde?

-Tacii: Soy igual con todos, no hago excepciones.

-Dave: ¡Y una mierda! Te llevas genial con cualquiera del grupo menos conmigo...Debería mencionar principalmente a Junior...

-Tacii: No, sé lo que insinúas y no, no me gusta. ¿Qué pasa, que por llevarme bien con alguien ya me tiene que gustar? - yo más bien diría lo contrario, "Me gusta una persona con la que me llevo como el culo"-. De todo modos ¿a ti que más te da?

-Dave: Que me molesta que te portes así . ¿Podrías decirme qué coño te pasa conmigo?

-Tacii: ¡MIRA DAVE, NO ME PASA NADA! ¿Cuántas veces te lo voy a tener que decir? Si no me crees, allá tú - Dave me miró con su famosa cara de mala leche-.

-Dave: Ehh...bueno, vale.

El resto del camino lo seguimos en completo silencio, tal y como habíamos empezado, pero esta vez era desagradable...creo que me estaba pasando demasiado con Dave, es verdad, tenía que sincerarme con él, y pedirle disculpas.

-Tacii: Oye, Dave...

-Dave: ¿Qué?

-Tacii: Perdóname´.

-Dave: Te perdono, pero es que no sé por qué.

-Tacii: Nada, es porque soy así de estúpida, nada más. Bueno, dejemos la charla y sigamos adelante, que no me apetece ser devorada por un zombie.

Todo fue muy deprisa, pero sin darnos cuenta nos habíamos topado con un coche, que, como parecía obvio, se había estrellado contra un árbol tras la muerte de su dueño. Fuimos a revisarlo, y tenía gasolina, pero el problema era cómo la transportaríamos, así que llamamos por el walkie a Pears:

-Pears: ¿Quién?

-Tacii: Dave y yo. Hemos encontrado un coche con bastante gasolina, pero esta muy lejos del bus. ¿Qué hacemos?

-Pears: ¿Se puede arrancar el coche, o está seco?

-Tacii: Espera, Dave lo va a probar - Tras unos intentos, no conseguimos nada útil-. Nada Pears, no funciona.

-Pears: ¿Hay algún bidón por ahí cerca?

-Tacii: Sí, y un salchichón, no te jode. ¡Claro que no, en los coches la gente no suele llevarlos!

-Pears: Vale, me lo imaginaba. Acuérdate del lugar, nos va a venir muy bien la gasolina, y la necesitamos por si las moscas.

-Tacii: ¡A sus órdenes, sold...digo, capitán Pears!

-Pears: Bueno, recuérdalo, ¡eh! Y si lo haces bien te doy una medalla.

-Tacii: Vale, que sea de los Sex Pistols. Bueno, vamos a seguir con lo nuestro.

No estaba segura de que recordaría dónde estaba el coche, pero bueno, a la aventura que iba yo. Seguimos caminando, esta vez completamente en línea recta, y no encontramos nada, así que giramos un poco a la derecha, y oímos pasos, así que nos escondimos detrás de un árbol:

-Dave: Ahí hay zombies... No parecen muchos, ¿salimos?

-Tacii: Vale - me adelanté y alcé el arma, dando pequeños pasos-.

Entonces, también salió alguien de entre los árboles, que me resultaba bastante familiar:

-Junior: ¡Ah, que erais vosotros! Joder, ya decía yo que qué rápido andan los zombies...

-Tacii: Vale, tengo mal aspecto, pero no tanto .

-Slash: ¡Hola, chavales! ¿Habéis encontrado algo o os estáis muriendo del asco?

-Dave: Hemos encontrado un coche con gasolina, pero ahí se ha quedado, porque no tenemos cómo llevarla al autobús...Por lo demás, n rastro de Gar.

-Slash: ¿Dónde se habrá metido este hombre?

-Tacii: No sé, pero cada vez tengo menos esperanzas - miré la hora-. Bueno chicos, es casi hora de comer, deberíamos volver al campamento y coger fuerzas.

-Junior: Vale, le pego un toque a Pears y vamos para allá.

Ya hablamos con él, y tras su aprobación, volvimos a nuestro cobijo provisional. No encontramos zombie alguno, y al llegar a la zona del campamento, vimos que casi no quedaba ningún no muerto, y esperamos un rato a Pears e Izzy:

-Tacii: Tardan mucho...

-Slash: A lo mejor han encontrado a Gar.

-Junior: No creo, nos lo habrían dicho.

-Dave: Sí, deberíamos ir asumiendo que no le vamos a encontrar.

-Tacii: Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero yo la he perdido la primera, no sé vosotros... Esto es una señal para que nos marchemos de este lugar, vamos, que si hace falta, muevo el autobús con los dientes...

-Junior: ¿Por qué te gusta tan poco este sitio? Nos han acogido con amabilidad y nos han tratado genial...

-Tacii: Eso es lo que más raro me resulta, y me da a mí que no voy mal encaminada.

-Dave: ¿Y eso? Yo creo que si nos tratan bien es porque no nos quieren hacer daño...

-Tacii: No, es que...mirad, le pregunté a Earl por Chris y me amenazó con que si lo preguntaba otra vez le dejaría morir...Y su mujer me da bastante miedo...

-Dave: Bah, ignóralos. Son paranoias, ya está...

De repente, aparecieron los dos personajes, tan tranquilos, y volvimos todos juntos al campamento, en el que os esperaba la comida. Hacía tiempo que no comía, y más tiempo que no me miraba al espejo, u no me gustó nada lo que vi, aunque eso no era cosa rara. Anne estaba delante, y cómo me conocía, sabía que estaba pensando:

-Anne: Tacii, estás demacrada de no comer y del cansancio. Deberías coger fuerzas por si las moscas, porque se te va a acabar llevando el viento.

-Tacii: Por una parte sí, sé que estoy mal, pero nací así y es algo que no puedo cambiar muy a mi pesar, y por otro lado, yo no estoy delgada, ¡¿o es que no lo ves?!

-Anne: Sí, lo veo, al igual que todos, y le vamos a decir a Rose que te ponga suero antes de que te mueras de desnutrición, porque eres muy tonta, no puedes ver que en realidad eres una chica muy linda y...

-Tacii: Sí, ya me conozco el cuento, pero ¿sabes lo que pasa? que ese cuento me lo han contado ya muchas veces y no me lo creo,y te pongo como ejemplo más reciente y último, Duff. Me mintió sólo para intentar acostarse conmigo, claro, es que ¿quién me va a querer?

-Anne: Ay, Tacii, cuando te da la neura eres imposible de frenar. Bueno, pues nada, puedes seguir pensando lo que quieras, pero ya sabes que no todo el mudo pensará lo mismo...no sé por que me da que...

-Tacii: Como acabes la frase no sales viva. - la miré con cara de asesina-.

-Anne: V-vale...ehhhh, voy a buscar a Pears. Adiós - salió corriendo, huyendo de su posible muerte, aunque estaba claro que no la iba a hacer nada, porque es mi mejor (y única)  amiga-.

El resto del día lo pasé tocando mi guitarra encerrada en mi cabaña, completamente sola, y eso me hacía sentir más triste, pero sabía que si salía acabaría a golpes con cualquiera, hasta con Pears. No tenía inspiración para tocar nada de provecho. Cada vez que cerraba los ojos veía a gente intentando matarme, e inmediatamente los abría. Sólo salí para darme una ducha, e intenté hacerlo de tal manera que nadie me viese. Pasé cerca de la cabaña de Rose y la vi hablando con su hija Ellie, y no l veía con pinta de trabajar, me parecía muy extraño. Encontré el recinto, y me metí en él: era grande, y contaba con duchas para hombres y para mujeres, y yo, como era normal, fui a la de mujeres. El agua era fría, pero me venía bien para despejarme un poco de mis "paranoias", como Dave las había llamado, y cuando volví a mi cabaña me quedé helada del frío, aunque hubo algo que me llamo la atención: había dos soldados hablando de un ataque (no los podía reconocer)

-Soldado 1: Bueno, pues reunamos toda la munición posible, somos más que ellos, les ganaremos.

-Soldado 2: Sí tío... ¿tú crees que podríamos tirarnos a las tías antes de cargárnoslas?

-Soldado 1: Ya te digo, estoy de acuerdo. Los 10 las vamos a dejar destrozadas, ya me lo estoy imaginando...

-Soldado 2: Sí, yo ya me pongo cachondo de solo pensarlo... Bueno, vamos a tener cosas nuevas, ¡regalitos chulos!

-Soldado 1: Sí, este año Papá Noel no va a faltar a su cita. Pena por los otros.

Me resultaba extraño, ¿es que nos habían rescatado para que les ayudásemos a matar gente y, encima, violar a mujeres? me parecía muy raro, lo que ayudaba a mi mente a reavivarse para elaborar nuevas "paranoias" de las que alimentarse (lo que me faltaba ya). Llegué a mis aposentos, y Anne ya estaba allí; pensé en contarla todo lo que había oído, pero preferí no hacerlo, porque sabía que me pondría de loca para arriba.
Ya era de noche, a lo tonto se me había pasado el día, y era hora de cenar, y como no, opté por no ir, nadie me echaría de menos lo más mínimo. Me tumbé en la litera de arriba y me dormí, ya que no podía hacer otra cosa (a veces, la gente loca lo único que puede hacer es dormir, así no piensan y viven felices)
Desperté temprano, aún no había amanecido. Me vestí, y salí fuera, con esperanza de encontrarme con alguien con quien hablar, pero no había nadie.
No entendía el funcionamiento de mi cabeza : ¿por qué cuando quería estar con alguien no encuentro a nadie y cuando no quiero hablar con nadie me cruzo con todo el mundo?, eran cosas que jamás sabría con certeza, al igual que las hipótesis que mi cabeza elaboraba para desconfiar de la gente del campamento. Quizá los chicos tuviesen razón y son paranoias mías, pero no podía ignorar lo que me cabeza me decía, era tan difícil... Me encontraba en un estado cercano a la locura, en estos momento sí que necesitaba ayuda, pero no sabía a quién pedírsela, ni cómo.

Di vueltas u vueltas hasta que el Sol dio la cara, y no se me ocurría nada inteligente que hacer, sólo preguntar a Earl por la gente a la que pensaban atacar para ir preparándome (y aclarar algunos asuntillos), y también pasarme por la "consulta" de Rose y ver que tal estaba Chris. Alguien se acercó a mí en completo silencio:

-X: ¿Qué haces aquí? - me giré y era Dave (me alegraba verle)-.

-Tacii:-me sobresalté-. Ah, hola, es que me gusta admirar el bonito paisaje. ¿Y tú por qué apareces como un fantasma? - Dave iba con una manta echada por encima-.

-Dave: Ohh, lo siento, no pensé que nadie vendría aquí.

-Tacii: ¿Y tú qué se supone que haces aquí, a parte de asustarme?

-Dave: Me he desvelado y tenía miedo de que Steven se me cayese encima y me matase, así que he venido aquí por falta de imaginación - la verdad, hacía mucho frío, me hubiera gustado coger una manta-. ¿Tienes frío?

-Tacii: No, si a mí el frío me gusta, así de original soy yo.

-Dave: Sí, ya...-me tapó a mí también con su manta, y casi me puse roja de la vergüenza-.

-Tacii: Gracias... Oye, ¿y tú por qué no duermes con Diana? ¿No era qué volvías a ser pareja?

-Dave: ¡No, no! Ella y yo no somos nada, bueno sí, seres humanos...Al menos yo. ¿Y tu churri Junior, eh, eh? - ponía una cara de desagrado-.

-Tacii: Ah, por Dios, que no me gusta Junior, que es mi amigo. ¡Pesado! - le di un codazo, y el me lo devolvió, y le hice cosquillas, pero el me las devolvió, y así un rato-. Oye Dave, ¿te puedo contar algo sin que pienses que estoy loca?

-Dave: Sí, claro, dime.

-Tacii: Verás, es que ayer por la tarde escuché a dos soldados hablando de atacar a una gente, y violar a las mujeres y, no sé, pero me preocupa que vayamos a matar a seres humanos, y más aún porque no nos han dicho nada, y tenían que haberse encargado de ello.

-Dave: Vaya... Pues no sé que decirte, no puedo aportarte nada de información al respecto útil. Aunque podríamos ir a hablar con Earl para que nos lo explique. ¿Te parece bien, Tacii?

-Tacii: Sí, la verdad es que no suena mal, pero ese hombre a veces es muy...muy raro. Podría intentarlo, ¿me podrías acompañar, por favor?

-Dave: Claro, pero sólo si desayunas, si no, no hay trato.

-Tacii: Ah, otro igual con que coma, que pesados sois. Bueno, acepto, pero sólo por esta vez. Y tú tendrás que decir que también lo oíste, que estabas conmigo.

-Dave: Vale, pero si preguntan, ¿qué hacíamos tú y yo?

-Tacii: No sé, ir a buscar las guitarras al autobús...

-Dave: Vale, pero ¿no crees que se darán cuenta de que ya las traíamos?

-Tacii: Bah, ellos no saben cuantas tenemos.

-Dave: Buen plan. Vale, venga, vamos al comedor.

Era muy pronto, y por ello nos tocó servir en la cocina, pero no me lo pasé bastante bien. Cuando Dave y yo vimos a Earl, le dijimos que queríamos comentarle un asunto, y que luego acudiríamos a su cabaña para hablarlo, y pareció que no le hizo mucha gracia, se temía lo peor. Mientras servíamos, Dave y yo planeábamos bien lo que íbamos a hacer:

-Dave: Entonces, si nos pregunta cómo recibimos esa información, le decimos que unos soldados nos lo dijo, porque estaba borracho como una cuba...

-Tacii: Sí eso es. Bueno, el plan está perfectamente elaborado, pero debemos de tener mucho cuidado, un paso en falso, y estamos perdidos.

-Dave: ¡No seas exagerada!

-Tacii: Por favor, Dave, créeme, ese hombre es mucho más peligroso de lo que parece.

-Dave: Te creeré, no te preocupes - me dedicó una sonrisa-. ¿Sabes algo de Chris?

-Tacii: Que va, nos dijeron que esperásemos unos días y no sabemos nada de nada. Yo pensaba en colarme en casa de Rose y ver que es lo que ocurre.

-Dave: La verdad, me parece que hay algo raro con lo de Chris, sí. Bueno, si no te importa, yo también iré a ver a Chris.

-Tacii: No problema. Espero que esto acabe cuanto antes para ir a hablar con Earl...

Tenía un mal presentimiento, pero aún así, lo ignoré, estaba muy contenta. Aquella mañana había vuelto a ser amiga de Dave, que bueno, no es ser su novia, pero por lo menos estoy cerca de él. No sé porque me enfadé tanto por que hablase con Carol, si no le gusto, enfadándome con él no iba a hacer que las cosas cambiasen. Ya habíamos acabado nuestro turno, y nos dispusimos a cumplir nuestra misión. Ya habíamos llegado, y llamamos a la puerta:

-Earl: ¡Adelante! - entramos, y nos estuvo observando mientras tanto, para tener una ligera idea de cuáles eran nuestras intenciones.

-Tacii: Hola, veníamos a hablar sobre algo de lo que se nos informó - Dave me hizo una señal para continuar él-.

-Dave: Un soldado nos dijo que íbamos atacar a personas, gente que no se había convertido, y que violaríamos a sus mujeres. ¿Podría explicárnoslo? -Earl frunció el ceño-.

-Earl: ¿Cuál de mis soldados?

-Tacii: No sabría muy bien quién era, no logro recordar sus nombres con claridad, pero por favor, cíñase a la pregunta.

-Earl: Esto no es de vuestra incumbencia, porque ese "ataque" pensábamos hacerlo nosotros solos, no sería cortés por nuestra parte. Disculpad a los chicos, no saben ni lo que hacen, no tenéis de que preocuparos.

-Dave: ¿Y qué tal va Chris?

-Earl: Dejemos a la profesional trabajar no la metamos prisa. Se salvará, pero esperad una semana más. Sólo eso. Bueno, si no tenéis nada más que decirme, podéis marcharos a disfrutar de la vida, que es muy corta - nos levantamos, y salimos de la cabaña a toda prisa-.

-Dave: Pues tienes razón, este tío da mal rollo. Bueno, vamos a mirar a la casa de la doctora

*************** Narra Earl ***************

Por fin esos críos habían salido de su casa, no quería más líos con ellos. Está claro que se huelen algo, y por culpa de los subnormales de mis soldados, van a estar indagando hasta que sepan lo que tramaba. Fui a hablar con ellos, por supuesto que al que se fue de la lengua lo ejecutaría en ese mismo momento. Su "ejército" se estaba entrenando en una zona especial que no había enseñado a ningún elemento de los que componían ese grupo de mendigos:

-Earl: A ver, retrasados mentales, ¿podrías decirme quién de vosotros dijo a la pelirroja y al pelirrojo nuestro plan? ¡¡¡Sólo os faltaba decir que les íbamos a matar a ellos!!!

-Matt: Mi sargento, ayer mi compañero Jon y o estuvimos hablando del asunto, pero no dijimos nada a nadie, señor.

-Earl: Bueno pues venid vosotros dos, que os voy a echar una buena bronca. ¿Qué significa para vosotros, soldados de mierda, la puta palabra "DISCREPCIÓN?

-Jon: Mi sargento, si me permite decirle algo, fuimos muy prudentes cuando hablamos el tema. Observamos nuestro entorno y no había nadie. Quizá estuviesen escondidos, para espiarnos. Ellos son los que merecen el castigo.

-Earl: Ellos ya van a tener su castigo, macacos, pero yo con vuestra PRUDECIA ME LIMPIO EL JODIDO CULO - cogí mi rifle de francotirador y les pegué un tiro a esos dos soldados, que merecían su castigo-. Al próximo que haga algo parecido y que permita a los otros conocer nuestro plan, lo torturaré, y su castigo, al lado de este, será el infierno. ¡¿ENTENDIDO, SOLDADOS RETSRASADOS?!

-Soldados: ¡Entendido, mi capitán!

Salí de aquella zona, y les ordené a dos muchachos que se llevarán los cadáveres y que los quemasen antes de que Sherlock y Watson empezaran otra vez a tocar los huevos. "Que ganas tengo de matarte, zorra pelirroja, viniste provocando, y suplicando morirás". Una cosa tenía clara, nosotros no atacaríamos si no se hubiesen metido donde nadie les llamaba...bueno, que demonios, han venido provocando, y además, tienen cosas que nos interesan, como ese autobús y el coche, entre otras cosas...
Después de haber acabado todas mis tareas, fui a mi "despacho" (así es como llamaba yo a mi cabaña) a pensar cómo íbamos a atacar...Bueno, no teníamos prisa, al fin y al cabo, seguíamos siendo mejores, más numerosos, y más inteligentes, así que las cosas fluirían por sí solas.


**************** Narra Tacii (narración simultánea a la anterior)***********

La cabaña de la doctora estaba u poco retirada, pero no era problema. Miramos por la ventana para comprobar si había alguien, pero no había nadie...

-Dave: Esta vacía... ¿Y Chris?

-Tacii: Oh-oh... Esto no pinta nada bien. Bueno, me da igual lo que ese tipo diga, pienso hablar con Rose inmediatamente.

-Dave: Pues son vas  tener que buscarla mucho, porque está allí.

Fuimos a hablar con ella, teníamos que saber que estaba pasando con Chris:

-Tacii: Hola Rose, ¿qué tal va Chris?

-Rose: ¿Quién?

-Dave: Chris, el chico herido que trajimos cuando llegamos.

-Rose: Ehh, siento deciros esto chicos, pero no he recibido a ningún paciente desde que estoy aquí, salvo algún disparo de los soldados, pero nadie más.

-Tacii: - Dave y yo nos miramos-. ¿Qué está pasando? Hablamos con Earl de que le estaba tratando, es decir, que le estabas curando...

-Rose: No, hablé con él y me dijo que no teníais ningún herido. Si os soy sincera, haber venido aquí es lo peor que habéis podido hacer, os digo esto porque no quiero que os pase nada malo, parecéis buena gente: yo llegué con mi hija, y por el valor que tenía, por ser médico, no me dejaron irme, siempre me amenazaban. Os recomiendo que salgáis de aquí antes de que ellos os pillen y os esclavicen, como hicieron con los chavales que ahora son soldados.

-Tacii: ¿Eh? Bueno, podríamos intentarlo, pero mientras no hayan problemas, no haremos nada gordo. ¿Tú vendrías?

-Rose: Sí, me encantaría servir a gente que me aprecie de verdad, y no a estos seres del demonio, que son peores que los que caminan muertos. Mañana hablaremos a altas horas de la noche para no levantar sospechas. ¿Os parece?

-Dave: Bueno, lo tendríamos que consultar con el resto del grupo. Además, tendríamos que llenar el depósito del bus, porque está seco, e ir poco a poco llevando nuestras cosas. Bueno, mañana por la mañana te daremos un toque en caso de que haya algún problema o no estén los del grupo de acuerdo.

-Rose: Como queráis jóvenes, yo no tengo nada que perder, lo único que me queda es mi hijita, y ella nunca estará en peligro teniéndome a mi cerca. Bueno chicos, voy a buscar a Ellie antes de que se meta en algún lío. ¡Que paséis un buen día!

-Dave y Tacii: ¡Igualmente!

Tras la conversación que acabábamos de tener, estaba muy confusa...

-Dave: Bueno, vamos a hablar con Pears, que él es nuestro "jefe"

-Tacii: Bueno, eso que Rose ha dicho es lo que yo pensaba, pero sinceramente, no me fio, no de ella ni de nadie de este sitio.

-Dave: ¿Pero por qué? Nos ha aconsejado para que sobrevivamos, deberíamos de hacerla caso.

-Tacii: Ya lo sé, Dave, creo que nos decía la verdad, pero tú sabes tan bien como yo que esa mujer lleva aquí más tiempo que nosotros, y puede estar aliada con los "dueños" del campamento. Nos fiaremos por el momento, planearemos nuestra escapada, pero confianzas, de momento, las justas. Bueno, vamos a hablar con Pears, a ver que opina.

El camino hacia la cabaña de Pears se me hizo muy corto, y a cada paso había algún soldado patrullando y vigilando nuestros movimientos. No estaba allí, así que nos dimos una vuelta por el campamento en su busca. Cada vez me conocía mejor el sitio, aunque no tanto bien como yo quería. El día se pasaba, e iba ser hora de comer, así que Dave y yo fuimos al comedor... Un día que, a pesar de ser extraño, me había animado, y motivado a seguir adelante.

-Agradecimientos: a la Loka de Blanki, (por serme tan fiel, la quiero musho LMFAO XD), a Amanda Rose Pistol (por ser tan maha cuando le da la gana), a Ayla Lannister (Valar Morghulis, tú me entiendes) y a todos los demás (Keep Readin' my blog, and let me know who you are). Gracias a todos, espero que os haya gustado el capítulo a pesar de lo corto que me quedó.


jueves, 8 de agosto de 2013

Superhuman-Cap.2 - Can I Play with Madness?

(a los dos buenorros de arriba les conocéis, y el hombre que está abajo es Tobin Bell, interpretando su papel de John Kramer en Saw- y en la nove es Minnoht)


Mi vida era un sueño hecho realidad: por fin había encontrado mi sitio. Tenía amigos, me iban muy bien los estudios, y nadie se metía conmigo, a pesar de nuestras diferencias.
En este mes que había pasado, mi hermana, como estaba claro, ya salía con Sid, y debía de admitir que hacían muy buena pareja. Me habían concedido u par de becas para ir a estudiar fuera, pero no quise aceptarlas por...no sé, no sabría que decir, pero no quería irme, estaba muy bien aquí y no pretendía alterar mi situación. Se me pasó tan rápido el tiempo, que no lo vi venir...

Justo un mes, y ya empezaron a llegar castigados, la mayoría asesinos, a los cuales yo leía la mente, y tras ello, decidí no acercarme a ellos jamás. Nuestro colegio se estaba preparando para las fiestas de Halloween, lo que parecía ser un acontecimiento mayor que Navidad. Hoy era lunes, pero no pude ir a la escuela porque me puse enferma. Mientras veía la tele, una noticia de última hora me sobresaltó:

-Televisión: Son ya numerosos y frecuentes los enfrentamientos entre la gente corriente y los "superhumanos". Las diferencias que hay entre estas dos razas humanas ha ocasionado varias muertes, la mayoría de gente con ADN modificado Hablamos con nuestro reportero:

--Hola, habla Conrad, desde California, donde los enfrentamientos tienen su raíz. Jóvenes poderosos contra una muchedumbre molesta, y parece que estos últimos van ganando la batalla. ¿Susanne, no piensas que ganamos la batalla porque somos grupos más grandes?

--Sí, aunque llegará un momento en el que eso cambie.

--Le devolvemos la conexión...

-Kim: ¿Has oído eso, mamá?

-Mamá: Sí, hija, está tan loco el mundo. ¿Sólo por ser diferente ya te tienen que matar? Entonces la humanidad ya se habría extinguido.

-Kim: Vaya, pues no lo entiendo: nosotros no hemos hecho nada para ser así, ni usamos nuestros poderes para perjudicar a nadie. Es como la Segunda Guerra Mundial, con los nazis y los judíos: sin razón aparente, por ser diferentes, Hitler quiso matar a todos para propagar la raza aria...Es incomprensible, pero, ¿quién habrá comenzado todo esto?

-Mamá: Me temo que no lo sabremos, nadie hace nada para saberlo. Y tampoco nadie hace nada para acabar con ello.

Aquello que mi madre dijo me dio en que pesar por un rato...Yo sola no podía hacer nada, pero reuniendo a un grupo de gente como yo, podíamos hablar las cosas con los normales. Quizá todo volviese a la normalidad y todo, pero no sabía bien que hacer...Puede que fuese demasiado riesgo, y que no saliese viva, era la incertidumbre del momento. Tenía que hablar con los chicos.
Después de haber estado un rato reflexionando, me quedé dormida hasta que el teléfono me despertó, y estuve escuchando la conversación mientras yo me seguía haciendo la dormida:

-Mamá: ¿Quién habla?

-X: Soy David.

-Mamá: Ah, hola David. ¿Qué querías?

-David: Bueno, yo la quería preguntar por su hija. ¿Qué tal está? - me sonrojé cuando supe que llamaba para preguntar por cómo estaba-. ¿Podría ir a verla?

-Mamá: Claro, ya la desperezo yo, que está también muy vaga - me miró, pero yo disimulaba muy bien y no me pilló-. ¿Sabes algo de mi otra hija?

-David: Sí, se fue con Sid a dar una vuelta, no se preocupe. ¿La viene bien que vaya dentro de una hora?

-Mamá: Claro, te esperamos.

-David: Vale, ¡adiós!

No sé porque me alegraba de que David fuera a venir a verme, era mi mejor amigo, le veía habitualmente, no me lo podía explicar. Mi madre vino en menos de dos minutos a "despertarme", y no dudé ni un segundo en levantarme del sillón y arreglarme u poco. Fui a mi habitación y me puse mis vaqueros y una camiseta de Black Sabbath. También decidí darme una ducha rápida (¿por qué estaba haciendo eso? y fui al salón otra vez.

-Mamá: Uy, hija, que guapa... (*) Seguro que es por el rubito (*)

-Kim: Mamá, ¡NO!

-Mamá: Ya, ya, hija, si yo te conozco muy bien. No te preocupes porque ese chico te guste, a mi me parece un encanto. (*) Mi hijita se hace mayor(*)

-Kim: ¡Oh, mamá! ¡No me gusta, es como mi hermano!

-Mamá: ¿Para un hermano te arreglarías así? (*) Mamá te conoce pequeña (*)

-Kim: Pfff, pues cualquier cosa en vez de parecer una mendiga...Sólo me faltaba el cartón.

-Mamá: No seas exagerada, ¡uy, ha sonado el timbre!

-Kim: ¡Voy yo! - mi madre me miró con cara de *lo sabía*-. Arggggg, a la mierda.

Me fui a mi cuarto, que estaba en la planta de arriba (nuestra casa era unifamiliar), porque no quería darla la razón a mi madre. Cuando me puse a juguetear un poco con mi guitarra, sonó el timbre, y supe que sería David, pero no puse interés en bajar. Mi madre fue la que se encargó de subir e mi busca:

-Mamá: -gritando a pleno pulmón-. ¡Hija, baja, es David!

-Kim: ¡Estoy ocupada! Bueno, espera un poco, ya voy - fingí pereza, se me daba bien actuar-.

Fui al salón, donde estaba David, con su sonrisa eterna. Era un chico muy vivaracho y alegre, le envidiaba...

-David: Hola, Kim, ¿qué tal estás?

-Kim: Bueno, no estoy tan mal como esta mañana. Créeme, he hecho bien en no haber ido - nos reímos-.

-Mamá: Oye, David, ¿quieres algo? ¿Zumo, un batido?

-David: No, nada, muchas gracias. Quería preguntar a Kim si se encontraba bien para jugar a los bolos. Allí están Steven, Bruce y Lita. Si no te encuentras bien, no pasa nada, lo entiendo... - no pensaba decir que no por muy mal que pudiese estar-.

-Kim: ¿Puedo mamá?

-Mamá: Claro, cielito. No te retrases mucho.

Durante ese rato, no me di cuenta de haber leído la mente a nadie, pero tenía intención de hacerlo (una se acostumbra y ya no puede vivir sin ello). David y yo nos dirigimos hacia la bolera, pero entonces él se desvió y fue al parque.

-Kim: ¿Qué hacemos aquí?

-David: Es que he quedado con los demás aquí.

-Kim: ¿No habíamos quedado con ellos en la bolera?

-David: No, íbamos a ir todos juntos, pero habíamos quedado aquí.

-Kim: Ah, vale.

Estuvimos un rato esperando, e intenté leerle la mente a David pero estaba pensando tantas cosas a la vez que no podía leer ninguna, parecía estar intranquilo, nervioso...

-Kim: ¡Pero dónde se han metido estos?

-David: No sé (*) ¿Qué puedo hacer? (*)

-Kim: A ver, dime que está pasando.

-David: Verás, quería hablar contigo sobre una cosa...

-Kim: Soy todo oídos - no paraba quieto, estaba realmente nervioso-.

-David: Mira, esto no es fácil de decir, y menos cuando tú eres mi mejor amiga. Lo único que quiero saber es que, después de decirte esto, no me odiarás o me dejarás de hablar.

-Kim: Hombre, espero que no me digas algo tan sumamente malo como para odiarte... - intenté calmarle con una sonrisa, aunque me empezaba a encontrar mal otra vez-.

-David: Bueno...pues ehhh... Es que te quiero - yo me quedé con cara de susto, pero algo en mi cabeza empezó a cambiar-. ¡No me odies!

-Kim: No te odio por eso, tonto. ¿De verdad me quieres, o sólo es por animarme?

-David: Claro, eres la primera chica de la que me he enamorado de verdad - no sabía que hacer, estaba muy confusa-. Te lo digo de verdad.

-Kim: Ahhhhh - estaba muy confusa, y decidí centrarme en mis pensamientos para saber lo que hacer (*) No sé que hacer, yo nunca he salido con ningún chico, y él creo que...me gusta. Nunca me ha podido gustar ningún chico porque todos me han tratado mal y me han humillado, puede que lo que haga ahora me marque para el resto de mi vida. ¿Qué le digo? (*)

-David: Mira, yo lo siento, no tenía que habértelo dicho, yo... - le sonreí-. ¿Te hace gracia, o es porque estás planeando como matarme?

-Kim: Ninguna de las dos que tú has dicho. Si te lo digo, ¿me odiarás?

-David: ¡Oh, venga ya! Me sería muy difícil odiarte. (*) Te quiero demasiado como para odiarte (*)

-Kim: Bueno, pues mejor no te lo digo.

-David: ¿Podemos hacer como que esto no ha ocurrido? (*) Me lo imaginaba, nada de nada (*)

-Kim: Claro.

-David: ¿Te encuentras bien? - sacudí la cabeza- Bueno, será mejor que vayas a tu casa. Te acompaño.

Durante el camino, fuimos los dos muy callados, y ni si quiera nos mirábamos, además de que David iba cabizbajo, y lo único que podía leer en su mente era "te tenías que haber callado, lo arruinas todo". No quería que pensara eso, yo también le quería, pero no sabía cómo decírselo, y pensé en lo último que podría hacer para arreglarlo...Ya habíamos llegado a mi casa.

-David: Ehh, bueno, que descanses Kim.

-Kim: -antes de que se fuese-. ¡Espera! - me miró con cara de incertidumbre, y le di un beso-.

-David: ¿Eso lo has hecho por pena?

-Kim: ¡No seas tonto! Es que no sabía cómo decírtelo... - le floreció una sonrisa de su boca-.

-David: Jajaja, no pasa nada, yo estoy como tú. Bueno, ¿qué te parece si mañana quedamos para ir al Superhuman College juntos?

-Kim: Genial, adiós - nos abrazamos-.

Fui a abrir la puerta, y me encontré pegada a ella a mi hermana Ori, cotilleando todo lo que estaba ocurriendo en el exterior...incluidos a David y a mí. Estaba claro que no tardaría en decírselo a mi madre, y ella se pondrá muy pesada, como cuando Orianthi tuvo su primer novio, y eso por no hablar de mi padre y su examen paternal... Prefería dejar las cosas claras antes de que mi familia lo supiese.
A pesar de estar muy contenta, seguía enferma, y me fui a la cama, esperando estar mejor para mañana.

(*) Cobarde, eres una cobarde que se esconde de sus acosadores...Tienes que vengarte, hazlo, eres muy fuerte, tienes algo que los demás no tienen: un poder, y sabes usarlo. Ellos van a ganar porque son más que nosotros, pero si nos juntamos, uniríamos nuestras fuerzas y equilibraríamos la balanza. Nosotros mandaremos...Los dos tenéis que ir...(*)

Me desperté sobresaltada, no sabía con que había soñado, pero se me quedó grabado el mensaje. En mi sueño o delirio, no sabía que era concretamente, un hombre con túnica azul me decía que tenía que luchar, y cosas así, y yo iba con una túnica roja, y no podía decir nada, estaba con la boca cosida. Intenté ignorarlo, e intentar volver a dormir, pero no podía, aunque tampoco insistí demasiado, porque dentro de poco sería la hora de levantarse, así que me fui a duchar. Me vestí, y cuando fui a desayunar todavía mi madre no había preparado, así que la ayudé, pero no tenía nada de hambre estaba nerviosa, y sentía náuseas, pero no era una sensación desagradable.
Salí fuera a esperar a David, y aproveché para que me diese un poco el aire. Él se adelantó 10 minutos, pero lo agradecí, porque me estaba aburriendo de esperar.

-Kim: ¡Hola David!

-David: Hey, ¿qué tal estás?

-Kim: Bien, ¿no teníamos algo pendiente?

-David: Sí, claro - empezamos a caminar en dirección a la escuela-. Entonces, ¿lo que ayer ocurrió es porque tu sientes lo mismo que yo por ti?

-Kim: Sí, no suelo ir besando a la gente así, porque sí.

-David: Jajaja, bueno, era para no pensar mal y hacerme ilusiones en vano. ¿A ti te gustaría salir conmigo? (*) Ahora es cuando me dice "no" (*)

-Kim:  No - me reí de la cara de susto que puso-. Era broma, tontito, ¡claro que sí!

-David: ¡Casi me matas del susto! Entonces, ¿te puedo considerar mi novia?

-Kim: Que SÍ, hombre, que SÍÍÍÍÍÍÍÍIÍÍ´.

Me alegraba de todo lo que me había ocurrido hasta ahora. Se nos hizo el camino muy corto, y cuando llegamos, ya estaban casi todos allí.

-Bruce: ¡Buenos días, chicos! ¿Por qué estáis tan contentos?

-Lita: No seas cotilla, Bruce - hablándome en voz baja- Decídmelo a mí.

-Steven: ¡Cuidado, que me vais a pisar! - de repente, Steven volvió a su tamaño normal-. Es que todavía no lo he controlado muy bien...

-Kim: -no sabía si decirlo o no, pero se acabarían dando cuenta-. Bueno, chicos, es que... - antes de terminar la frase, apareció Duff, y me pegó un susto de muerte-. ¡Duff, no me des esos sustos, la próxima vez te pinto de rosita chillón!

-Duff: Perdón, es que es tan tentador eso de asustar a la gente a lo "fantasma", que no lo he podido resistir. ¿Qué ibas a decir?
Y antes de que pudiésemos decir nada más, una voz salió de los altavoces que habían en el exterior del colegio. Parecía la voy del subdirector:

-Ozzy: ¡Alumnos y alumnas del Superhuman College! Tengo que haceros saber que tenemos a un nuevo castigado, y es muy importante presentarlo al instituto. Es altamente peligroso, por eso debemos de tomar esas medidas, chavales. Y nada, eso es todo, ea, ya sabéis: estudiad mucho y no os droguéis demasiado. Buen día.

Su mensaje quizá me asustó un poco, más que nada porque me recordó al sueño que había tenido...Nos sé, serían paranoias mías, pero no pude evitar que eso se me viniese a la cabeza.
Entonces sonó la campana, y entonces entramos, para conocer a nuestro nuevo amiguito... Y allí estaba, un chico joven pelirrojo, muy atractivo, y con cara de mala leche. La directora estaba presente, todos estábamos allí, no faltaba ni un alma, ni si quiera los otros castigados.

-Doro:¡CHICOS, PRESTAD ATENCIÓN, ESTE CHICO HA INGRESADO AQUÍ POR INCUMPLIR LA LEY! - dirigiéndose hacia el chico- Preséntate, y sin escatimar en detalles.

-X: ¿De verdad? ¿Hasta cuando voy al baño?

-Doro: No seas idiota, niño - vi que el chico llevaba una camiseta de Led Zeppelin y vaqueros rotos, era un metalero-.

-X: Bueno gente, pues yo me llamo Dave Mustaine, y si sois tías buenas me podéis llamar cuando queráis - por este comentario, la directora le dio una bofetada tan fuerte que se le quedó marcada en su pálida mejilla-. Tengo 19 años, me gusta el rock y tocar la guitarra eléctrica, ¿os puedo hacer una prueba? - la directora le volvió a abofetear, esta vez en ambas mejillas-. Bueno, estoy aquí por robar un coche y por haber quemado a 3 normis. Eso es todo, yo sólo me defendía de ellos.

-Doro: ¿Es que tienes poderes?

-Dave: No, es simplemente por hacer justicia.

-Doro: Sí, ya, pero aunque sea para hacer justicia, no se debe de matar a nadie, ¡ESO ES PECADO! A partir de ahora, trabajarás limpiando los baños, como castigo. Vas a pasar mucho tiempo aquí, jovencito, así que, ¡a trabajar ya!

Dave se fue sin ganas a comenzar su trabajo, y mientras todo esto ocurría, no pude evitar pensar en que ese chico tenía algo especial, algo que no podía explicar, pero que me llamaba mucho la atención. Todos los estudiantes nos fuimos a nuestras respectivas clases, y el tiempo paso rápido, cuando me quise dar cuenta ya habían acabado las clases. Dave estaba en la salida del colegio, y Sid fue a entablar amistad con él:

-Sid: ¿Tú de verdad que eres un criminal?

-Dave: Sí, soy malvado...Mírame, soy terrorífico.

-Sid: ¿Qué te hicieron esos tíos para que tú les prendieses fuego?

-Dave: Preguntar demasiado - me acerqué para intervenir en la conversación, y el chico pelirrojo se quedó mirándome atónito-. Hola  (*) ¿Quién es esta? (*)

-Kim: Hola. ¿Podrías decir la verdad? Se te ve a la legua que estas mintiendo.

-Dave: Bueno, claro, es que se me escurrió el Cóctel Molotov de las manos... (*) Mierda, me va a pillar (*)

-Kim: ¿Te gustaría saber cuál es mi poder?

-Dave: Sí, claro (*) Así dejamos ya el tema de por qué estoy aquí (*)

-Kim: Pues te estoy leyendo la mente...

-Dave: Oh, mierda... ¿Has leído algo relevante?

-Kim: Casi, pero ándate con ojo y ya nos estás diciendo la verdad...

-Dave: Bueno, me dijeron que necesitaban a algún chico que estuviese en el grupo de los raros, aunque no lo fuesen, para hacer de "castigado" y ...

-Kim: ¿Y QUÉ MÁS,DAVE?

-Dave: Pues me querían para el día de Halloween, no sé para qué, pero me pagarían bien. Eso es todo.

-Kim: Vale, bien. Pues enhorabuena, ya estás en el grupo. Yo me llamo Kim, y este es Sid. Los demás andan por ahí dispersos, ya los conocerás.

-Dave: ¿Soy del grupo? Bien, por lo menos ya tengo amigos aquí. Bueno, vosotros ya me conocéis a mí, ¿no?

-Kim: Sí, es difícil confundirte con esa camiseta de Led Zeppelin. SÍ, me encanta Led Zeppelin.

-Dave: Sí, en realidad soy inconfundible porque estoy muy bueno.

-Kim: ¿Y tú te lo crees, de verdad? Jajaja, ni lo intentes. Yo ya tengo novio.

-Sid: ¿Y eso? ¿Quién es?

-Kim: David... - Ooops, se me escapó-. Bueno, ignorad eso... Me voy

Me despedí de los chicos y David me acompañó a casa, y aprovechamos el caminos para hablar sobre el chico misteriosos que había llegado... ¿Por qué todo el colegio tenía tantas ganas de que Halloween llegase? Era algo que no me podía explicar, pero dentro de una semana y pico la sabremos.

Al día siguiente, la gente de la escuela estaba más agitada que de costumbre, y creo que tenía algo que ver con el día 31 de octubre... La directora nos avisó que íbamos a recibir una visita muy especial, y teníamos que presentarnos a la hora del recreo en la planta baja del Superhuman College. No le di mayor importancia, hasta que llegó el momento y vi el rostro de ese hombre, que llevaba una túnica azul:

-X: Hola, estudiantes, me hago llamar Minnoht. Como ya sabréis, vengo a controlar el desarrollo de vuestros poderes, y a los alumnos más avanzados, les tengo preparada una sorpresa - su tono de voz era suave, sin a penas expresión, y tenía algo que me era familiar-. Bueno, me iré presentando a medida que pase el tiempo, no adelantemos acontecimientos - miró a la directora, y al subdirector, que estaba escuchando música-. Revisaré a todos los alumnos, sin excepción, y, por favor, no os sintáis muy presionados.

Estaba atemorizaba, ya recordaba de qué me sonaba ese hombre: era el mismo con el que soñé, y que me dijo que tenía que luchar, que era una cobarde... Lo único que deseaba es que eso solo fuese un mal sueño, nada premonitorio. Para saberlo mejor, se lo consulté a Bruce, que me informaría mejor con sus amplios conocimientos:

-Bruce: Bueno, esa visión tuya tiene pinta de ser sólo una pesadilla, pero siempre conviene estar preparado para lo peor, Kim. Ese hombre puede que te elija a ti para formar parte de su sorpresa, pero no hay probabilidades de que eso ocurra mayores del 50%, no hay de que preocuparse.

-Kim: Ah, menos mal. Ese hombre me da pavor. Por el momento, intentaré no mostrarle mis poderes, fallaré.

-Bruce: Buena estratagema, pero ese hombre no está ahí precisamente por ser tonto...Tiene más poderes que la directora, y eso ya es decir. Se dice que es el hombre más poderoso del mundo, no te va a tomar por tonta.

-Kim: Oh, mierda... Bueno, sólo espero que cuente el aspecto físico, y así pasará de mí - de repente llegaron Lita, Dave, David y Steven-.

-David: Sí eso contara seguro que tú serías la primera - me dio un beso-.

-Kim: Pfff, que pelota que eres...

-Dave: Sí, lo que se hace por amor, con lo fea que es - me miró con cara de broma-.

-Kim: - le di un puñetazo suave en el hombro-. Gracias por sincerarte, amigo, tu también eres un troll.

Sonó la campana, y fuimos a las clases otra vez. Justo, la primera clase a la que tuvo que entrar fue a la mía...Minnoht estuvo un rato hablando con nuestro profesor de leer la mente, Scott Ian, y entonces fue cuando empezó a observarnos con detenimiento, como si fuésemos animales huidizos que, al mínimos ruido, nos escapásemos. Me incomodaba muchísimo que me mirasen, y sobre todo si era ese hombre, con sus ojos grises, prácticamente blancos, a juego con su cabellera. Estuvo a punto de salírseme el corazón, hasta que, de pronto, desapareció.
No había parado de pensar en lo que Bruce dijo de los poderes de ese hombre, seguro que me habría leído la mente, o habría olido mi miedo, o...yo que sé, estaba desencajada del pánico... Entonces, el profesor hizo un alto en la clase para hablarnos sobre el hombre albino:

-Scott: Chicos, lord, digo...Sir Minnoht me ha pedido información sobre vuestros avances, y me ha dicho en persona que ya tiene pensado en coger a algunas personas de esta clase, y que las anunciará mañana, antes de iniciar las clases. Yo no sé vosotros, chavales, pero espero impaciente la respuesta.
Kim... ¿y eso? (*) Que raro, si es la mejor alumna (*)

-Kim: -Grrr, me había leído la mente, pensé "pues yo precisamente no"-. Es que, yo no quiero formar parte la sorpresa de ese hombre, tengo malos presentimientos...

-Scott: No te preocupes, Kim, si es con respecto a la "sorpresa", podrás aceptarla o rechazarla, no es obligatorio decir que sí...Bueno, creo que me estoy yendo un poco de la lengua...Mejor sigamos con la clase, chicos.

No paraba de darle vueltas a todo lo que había pasado hoy...No sé si me valdrá para algo, pero voy a rezar para que mi pesadilla no se haga realidad, eso era lo único que deseaba, eso y ya está.

En cuento tuve oportunidad, salí corriendo de aquel lugar que, en ese momento me parecía horrendo, ni si quiera esperé a los chicos. Quería hablar a solas con mi madre, que era la persona que más me ayudaba con respecto a temas de esa calaña.

-Kim: -entré jadeando por la carrera que me pegué- ¡Mamá, tengo que hablar contigo!

-Mamá: ¿Qué es lo que le preocupa a mi hijita?

-Kim: Verás, el otro día tuve una pesadilla que se está haciendo realidad, te lo juro. No sé que hacer, es horrible. Ni si quiera entiendo por qué tengo tanto miedo... -"Cobarde"-.

-Mamá: Hija, no te preocupes, eso no son más que tonterías. Venga tienes que comer un poco, cielo, que desde que enfermaste, no te veo buena cara, y comes poquito.

Me ofendió que mi madre pensase que era una tontería, yo estaba muy asustada, pero no era del sueño, sino de mí misma... Me relajé un poco en mi habitación, y tras pasar un rato tumbada en la cama, me quedé dormida...

* Sí, lo sabes, no eres capaz de hacerlo, no lo eres...NO...*

Desperté envuelta en mis sábanas, tan liadas que me caí al suelo nada más moverme. Otra vez tuve otro sueño de los míos... En este caso, no recordaba con claridad lo que Minnoht me decía, pero sí las imágenes: yo iba completamente vestida con cuero, y con el pelo trenzado. Llevaba armas, tanto de fuego como de cuerpo a cuerpo, e iba acompañada de un grupo grande, encabezado por el hombre extraño, que llevaba otra túnica, pero esta vez con un símbolo muy extraño, que no recordaba con claridad, pero que parecían llamas...
Pasé el resto del día intentando calmarme, pero no me encontraba bien... Sólo esperaba que mañana no pudiese ir a la escuela...

Hoy era el día definitivo, el día en el que mis pesadillas terminarían o empezarían...No colaba que estuviese mala, mi madre me tomó la temperatura y estaba bien. Intenté demorarme lo máximo posible en prepararme, pero aún así no fue suficiente. Mi hermana y yo fuimos solas al colegio, y cuando llegamos, todo el mundo estaba emocionado, soñando con que cada uno sería en elegido, y con que les regalarían cosas geniales..."estoy segura de que el regalo que tiene no es nada bueno, pero hará que suene como si lo fuese". Ya era la hora de conocer quién estaba condenado y quién se salvaba:

-Minnoht: ¡Queridos estudiantes de este humilde centro de estudios para gente superior, quiero daros el placer de conocer a los chicos que he seleccionado!

-Kim: - me atreví a hacer una pregunta, los nervios me controlaban-. ¿Puede decir antes cuál es el premio?

-Minnoht: Chica fuego, tendrás que esperar, que como dijeron mis sabios maestros: "las prisas son muy malas, es mejor esperar para ver que te deparará el futuro y saber si la suerte estará se tu parte o sólo será una sombra de lo que te condenará al sufrimiento". Dicho esto, voy a mencionar a los afortunados...

-Kim:- No podía leerle la mente, era como si su cabeza estuviese rodeada por una barrera que me impedía sobrepasarla-. ¡Cuidado!

No tuve elección de hacer lo que hice, sabía lo que vendría a continuación, e intenté posponerlo, o hacerlo desaparecer...


Agradecimientos: a Amandita Rose Pistol, cuyo personaje aparecerá en el siguiente cap. (pacieeeeeencia), a la Loka de Blanki (hola, mira, te estoy saludando desde mi blog xD ), a Ayla Lannister (esta también paga sus deudas, como hace su yayo Tywin, to cul), y a al resto (sí, sabéis a quienes me refiero, y sabéis que os odio...YO BROMA! En realidad, cualquiera que lea mi blog es amado por mí, sin duda). Todos vosotros hacéis que continúe escribiendo con ánimo y sin pausa, y espero que en algún futuro, pueda conocer a más lectores interesados en mi blog (y en Dave).