jueves, 15 de agosto de 2013

Superhuman- Cap. 3: Like breathing in sulfur




-Minnoht: Bueno, y voy a mencionar a los afortunados ya... Samuel Liftherman, Joe Mercell, Liana Thompson, Rocky McMaster, James Heatfield, Joan Jett...-antes de que continuase, al maestro le cayó accidentalmente una lámpara en la cabeza-.

-Kim: -susurrando al oído a David-. Gracias, de verdad.

-David: De nada, por lo menos así lograremos retrasarl...

-Doro: ¡Silencio todo el mundo!-hizo una breve pausa-. ¿Quién ha sido el responsable de este acto atroz? -se hizo el completo silencio-. ¿Ese valiente va a dar la cara, o no? Bueno, luego hablaré con ciertos alumnos que son sospechosos, con los de telequinesia - miré a David, al final, haber retrasado lo inevitable le va a causar un gran daño-.

-Kim: Fui yo...Tengo muy buena puntería y lancé una navajita, porque estoy muy nerviosa, mañana tenemos un examen de Educación Física, y es de poner a prueba la puntería, y...

-Doro: ¡Basta ya! ¡No vas a olvidar este castigo, te lo juro!

-Minnoht: Mujer de las blancas nieves heladas, relájese, la muchacha tiene un gran potencial, y además, he revisado su expediente y es brillante. Yo estoy bien, quedas perdonada, chica fuego -"¿chica fuego?" me hacía gracia...-. Bueno, voy a seguir con lo mío, ¿Por dónde iba?

-Doro: Ay, para tener tantos poderes usted está un poco "chocho". Íbamos por Joan Jett.

-Minnoht: A, sí, gracias joven. Los siguientes serán Clive Burr, Cliff Burton y finalmente, Bruce Dickinson...

-Bruce: ¡Yuhuuuu, soy especial!

-Tacii: ¡Sí, no me ha elegido, SÍÍÍÍ!

-Minnoht: Y los "Mención honorífica", los mejores, la sensación del Superhuman College, mis manos derechas serán Dave Mustaine y Kim Pangairis.

No podía creérmelo, al final si me tocaba morir...Sabía lo que me esperaba, y me pueden llamar cobarde, pero no iba a aceptar fuese cual fuese esa sorpresa tan sensacional que Minnoht nos tenía preparada (aunque tenía una ligera idea de cual sería...)

-Minnoht: Enhorabuena a todos los afortunados, vuestro trabajo ha sido gratificado, y a partir de ahora van a haber muchas más sorpresas. Los mencionados me acompañaréis para daros la sorpresa - inició su marcha hasta una salita no muy grande, en comparación con el resto de las salas del edificio-. Esta es aula de reuniones, y aquí os daré la noticia: como todos sabéis, fuera se está generando un enfrentamiento cada vez mayor entre gente normal y gente con súper-poderes, y necesitamos chicos jóvenes que, con sus avanzados conocimientos y dominio de los poderes, salvo el chico colorado, tenéis, así que vais a ayudarnos a hacer justicia y mostrar al resto del mundo de lo que somos capaces ¡No somos carroña, no es violento, es justicia, y la impartiremos con nuestra propia mano, ellos serán más pero nosotros somos superiores, y si nos aliamos, podremos vencer, la unión hace la fuerza! -Eso era lo que yo quería hacer, impartir justicia, pero yo sabía de qué manera él la quería aplicar realmente...- El primer grupo, los alumnos buenos, tendrán noticias de lo que harán mañana, por parte de vuestro subdirector, que también irá con vosotros, y el grupo de los "Mención honorífica" vendrán conmigo, a acabar con los Radicales, una misión sólo para gente especial, como vosotros, y es bastante peligrosa, pero seremos héroes si ganamos, y necesitaréis ir a un pequeño entrenamiento de una semana antes del día negro...

-Dave: ¿Qué es el día negro?

-Minnoht: Es el 31 de octubre, joven colorado, un día sagrado.

-Dave: ¿Y sagrado por qué?

-Minnoht: Chico curioso, por lo que veo. Es sagrado porque ese día fue acordado por nuestros antepasados como festivo para los superhumanos. Es el día de los monstruos, del miedo, en el que la gente diferente se hacer ver y enseña a los demás lo que saben hacer, y sobre todo, en "Halloween", como los chavales lo llamáis, tenemos un más potencia en cuento a nuestro poder. Bueno, si hay alguna duda o observación, es la hora de que me las hagáis saber.

-Kim: alcé la mano, como era costumbre-. Yo quería hablar con usted sobre esa "misión"

-Minnoht: No te preocupes, chica fuego, no es obligatorio que vengas pero eres tan necesaria como agua en verano, como lluvia para plantas, como oxígeno. Te necesitamos, o empezarán a ocurrir cosas horribles, y puede que se extienda por todo el mundo. Yo no le daré importancia si no quieres venir, pero eres imprescindible, tienes algo que ningún alumno de esta escuela tiene, y lo tienes que sacar el mayor partido. Demuestra a todos aquellos humanos normales que la rara no eres tú, son ellos, y que ya está bien de criticar a ti, no hay que ser cobarde, porque el miedo hace más daño que cualquier arma clavada en el pecho (Adaptación de una famosa frase de Game of Thrones, del entrenador de Arya), y tú tienes una valentía asombrosa, pero tienes que sacarla, no esconderla . Bueno, ¿cuál es tu decisión?

-Kim: Necesito pensármelo mejor - me estaba persuadiendo, y casi lo consigue-. Si me pudiese dar algún día... Aunque seguramente no acepte.

-Minnoht: Vale, chica, esperare tu respuesta, ya sabes, "te necesitamos". Bueno, ahora, tienes que volver a clase con profesores, antes de que clases acaben - su forma de hablar era tan extraña...-.

-Kim: Vale, adiós.

-Minnoht: ¡HASTA LA MURTE!

Esto era algo que tenía que hablar con mis amigos y con mi familia...Yo había soñado esto, era como una premonición, pero si se cumple, acabaré muriendo...
Pasé todas las clases distraída, pensando en que decisión tomar: vengarme de toda la gente que me ha tratado mal a mí y a todos mis conocidos, o dejarlo y esperar a que otro ocupe mi lugar. Estaba 90% segura de la decisión que tomaría, pero ese 10% restante estaba almacenado en mi corazón, pidiéndome a gritos que acepte y tenga coraje. A la hora del recreo, los chicos intentaron ayudarme:

-Lita: ¿Pero Kim, tú quieres o no?

-Kim: Si no hubiera tenido esos sueños, habría aceptado seguro, pero no, no quiero morir, ahora las cosas me van bien y no quiero echarlo todo a perder.

-David: Creo que haces bien en no aceptar... Es muy peligroso, y no quiero que te vayas - me abrazó-. Si quieres, puedo proponerme yo para ir en tu lugar - todos dirigimos nuestras miradas hacia David-. Bueno, ya sé que yo no soy tú, pero daría mi vida para que a ti no te pase nada.

-Kim: No, puede que mis sueños estén equivocados, al fin y al cabo, son sólo sueños, la coincidencia con lo que ahora está pasando pueden ser pura casualidad. Eso es, pero no voy a ir, decidido.

-Bruce: Humm, a ver, Kim, ¿Cuántos de tus sueños se han hecho realidad?

-Kim: Pues dos, bueno, uno y medio.

-Bruce: Puede que esto no te guste oírlo, pero puede que tengas el poder de la premonición. Verás, al igual que la directora o el miso Minnoht, hay superhumanos que desarrollan varios poderes, y tu pareces uno de ellos...

-Kim: Oh, mierda...

-Bruce: ¡Pero no me hagas caso, que son sólo teorías! Puede que sea un genio, pero hasta Einstein tenía dudas a las que ni él mismo podía contestar.

-Kim: No, creo que estás en lo cierto, Bruce... Ese hombre extraño me dijo que tenía algo especial que me diferenciaba del resto de alumnos del colegio... ¿Tú crees que puede ser eso? - nunca me había sentido más asustada y peor que en ese momento-.

-Orianthi: Mira, hermana, te voy a dar un consejo antes de que te explote el corazón: haz lo que tú quieres, no te obligan, por lo cual, puedes tomar tu propia decisión. ¡Ah! y deberías hablar con papá y mamá, que hoy están en casa los dos.

-Dave: ¿Entonces, tú eres una especia de "adivina"?

-Kim: Hay posibilidades - cogí un libro e intenté dejar de pensar en ello, pero no podía, mi cerebro me lo negaba, ni si quiera lo intentaba, era algo muy importante en lo que mi mente necesitaba centrarse para tomar la decisión correcta-. Esto no es como elegir lo que te vas a poner mañana de ropa, es algo mucho más serio e importante, y tengo que hablarlo con mis padres, y quizá también con la dependienta de la tienda de instrumentos musicales, pero eso en caso de seguir indecisa...- sonó el timbre, y todos fuimos a clase-.

Las matemáticas lograron despejarme un poco la mente, y la historia me hizo pensar en Cleopatra y Marco Antonio (jejejeeeeeeeeeeeee, lof 'em). Ya habían acabado las clases, estaba deseando llegar a casa para hablar con mis padres quitarme este peso de encima:

-David: Kim, ¿Quieres venir a los recreativos? Hoy Steven dijo que batiría mi récord sin falta, y Duff nos va a arbitrar.

-Duff: Sí, va a ser único ver la mala leche que se le pone a Steven cuando no consiga su objetivo y se quede sin monedas.

-Kim: Eh, no, lo siento chicos, gracias por la invitación.

-David: ¿Quieres que te acompañe a tu casa?

-Kim: No, gracias David, tu ve y ríete de Steven de mi parte, que yo además tengo algo de prisa. Adiós chicos.

-Lita: ¡Cuidado, que te chocas con Duff! - PUUUUUUM, tarde xD-.

Salí corriendo como si la vida me fuese en ello, creo que no me daba tanta prisa ni en las pruebas de Educación Física que nos hacían, y eso que contaban para nota. Jadeaba, pero no paraba, cuanto antes llegase mejor, no sé por qué, pero algo me decía que tenía que correr como alma que lleva el viento.
Ya estaba allí, a unos pocos metros de mis padres, y fui a abrir la puerta, pero esta ya estaba abierta.
Lo que me encontré a continuación iba a ser la visión más horrible que jamás haya, o habré tenido en mi vida, que no sabía muy bien en ese momento si sería corta o larga. Mis padres eestaban forcejeando con unos encapuchados que llevaban bordada una especia de esvástica (no eran iguales, estaba claro que no simbolizaban lo mismo)...eran Radicales, y en ese momeno no sabía que hacer, si gritar, llorar, llamar a alguien, coger un cuchillo... Eran dos, ambos hombres, y uno de ellos tenía una pierna de pega, vamos, una pata de palo, con un asterisco grabado en ella. Cuando los Radicales se percataron de mi presencia, ya era tarde para hacer nada...

-Mamá: Hija, vete, corre, antes de que te cojan. Tu padre y yo te queremos, hija, te quer- el radical la tapó la boca-.

-Radical 1: Ven aquí, niña guapa, ven aquí a ver como tus padres mueren y después tú - le cortó la garganta a mi madre con una espada, y ese fue su fin-.

-Radical 2: Bueno, pues yo me apunto a tu plan, compañero - se sacó una pistola de su cinturón negro, a juego con su traje, y disparó...las lágrimas corrían por mis mejillas, tanto lloré que pensaba que me acabaría secando, pero esto no iba a acabar así-.

Algo surgió de mi interior, empecé a sentir calor, y no sé cómo, esos hombres huyeron. Fuese lo que fuese lo que hice, les ahuyenté, pero no sirvió de nada, había perdido a mis padres...
Ya no me salían lágrimas, llamé a la policía y les advertí de lo que había pasado. Tardaron mucho en venir, y yo no soportaba ver aquella escena: mis padres con la mirada perdida, echados en el suelo, que se había teñido de rojo, del rojo de mis padres...

Dos horas después llegaron, revisaron lo que había ocurrido, y llamaron a mi tía, que vivía cerca para hacerse cargo de la situación. Yo me quedé fuera, incapaz de asimilar lo que había ocurrido... Entonces vi que mi hermana y David venían, y cuando vieron los coches de policía, vinieron corriendo:

-Orianthi: ¿Kim, estás bien? ¿Qué ha pasado? - no podía decir nada, la hice una señal para que hablase con mi tía Ramsey, que ya estaba allí hablando con los policías, y David se acercó a mi y se sentó a mi lado-.

-David: No sé que decirte, ni si quiera sé que te pasa, pero ya sabes que puedes contármelo, sea lo que sea, cielo - no podía hablar, me encontraba en shock-. ¿Quieres algo? - Orianthi salió de casa, también llorando, lo que hizo que David se asustase aún más-.

-Orianthi: Kim, ¿se lo puedo contar? - asentí con la cabeza, a la vez que mi mirada se perdía entre las sombras-.

Estuvieron hablando un rato, y David se fue a su casa...Me hubiera gustado tenerle al lado, pero no estaba completamente sola, tenía a mi hermana, porque mi tía nos odiaba a muerte, y cuando llegó me dejo claro de que nos tendríamos que buscar la vida como pudiésemos, que sólo venía porque nosotras éramos mocosas... Metí la cabeza entre las piernas, esperando a que todo aquello fuese una pesadilla, pero volví a levantar la cabeza y todo seguía igual, aunque me quedé así durante un rato. Alguien me dio en el hombro, lo que provocó que levantase la cabeza:

-Kim: ¿Qué haces aquí, David? Pensaba que te habías ido.

-David: ¿Pensabas que te dejaría tirada? He ido a hablar con mi madre, para preguntarla si te dejaría vivir en nuestra casa.

-Kim: ¿Qué? - me sorprendió, y casi m vuelvo a poner a llorar-.

-David: Que como no tienes casa, quiero que te vengas conmigo. Si tu quieres, claro...

-Kim: Yo soy una carga, me ibais a acabar echando, o si no me iría yo para no molestar.

-David: ¡Yo te quiero, no me molestas! Para mi madre y para mí es un placer tenerte en casa, si no, no habría dicho nada - me abrazó-. ¿Quieres venir?

-Kim: Yo...ehh...vale. Gracias por acogerme.

-David: No debes de darme las gracias, para mi es un honor, mi lady.

Entramos a casa, y los cuerpos de mis padres habían desparecido (se los habían llevado), y subimos a mi cuarto. Cogí mis cosas, que no eran muchas, y David como un caballero que era, quería llevarlas todas, pero no le dejé (bueno, sólo le dejé que me llevase la guitarra y el ampli)

-Kim: Mi cuarto...Oh, lo siento, vamos.

-David: No pasa nada, entiendo que te duela dejar tu casa.

Era un día negro, parecía que el tiempo iba combinado con lo que hoy había pasado.
La casa de David se parecía a la mía, o tenía mucho misterio, y su madre era muy agradable.

-Madre de David: Hola, chica - me dio un abrazo-. ¿Qué tal estás?

-Kim: Bueno, bien. Les agradezco mucho a usted y a su hijo que me hayan acogido, son muy amables.

-Madre de David: Oh, que chica más dulce y encantadora. Preciosa, no tienes que agradecérnoslo, eres la novia de mi hijo, y por lo que me ha contado y por lo que hora me has demostrado, eres una chica estupenda, y no tienes que estar vagando por ahí, aquí eres bienvenida. Puedes tutearme. Bueno, siéntate un poco en el sillón, mientras mi hijo y yo decidimos dónde vas a dormir - de repente, sonó el teléfono-. Oh, es tu hermana, ¿quieres hablar con ella?

-Kim: Sí, vale.

-Orianthi: Kim, ¿Estás bien?

-Kim: Sí, ¿y tú? ¿Dónde vas a quedarte?

-Orianthi: Estoy casa de Lita. Su familia es genial y muy comprensiva. Bueno, te dejo, que tienes que descansar.

-Kim: Vale, gracias. Que te vaya bien, Ori.

-Orianthi: Igualmente. Adiós.

Mi hermana colgó, y yo me senté en el sillón. Había un espejito cerca, y me miré. Horrorizada contemplé mi rostro: estaba blanca, con ojeras y los ojos rojos, estaba aún peor de lo que ya era.
Seguía sin asimilar lo que había ocurrido, ya no tenía a mis padres...sí, tengo a David, que me trata genial, pero mis padres eran mis padres... David y su madre parecían haber acabado su debate:

-David: Trae, dame tus cosas, que las hacemos sitio. Bueno, no sé dónde meterlas, ¿te apañas si dejo tu guitarra aquí? - puse cara de rancia, vamos, la mía-.

-Kim: Claro, no me importa para nada. Es simplemente que echo de menos a mis padres... - me abrazó, de verdad que agradecía tenerle cerca-. Gracias por cuidarme...

-David: ¡De nada! No hace falta que lo digas todo el rato, te cuido encantado de la vida. Oye, cuando estés mejor ¿podrías enseñarme cómo tocas la guitarra?

-Kim: Sí, pero me tendrás que pagar... Sí, tú me enseñarás cómo tocas el bajo, y si lo haces mal te tiraré huevos. ¿Trato?

-David: Esta bien, pero por si acaso me compraré un impermeable - verle sonreír me animaba-. Bueno, sígueme y te enseñaré dónde dormirás - subió a su cuarto, y había una litera-. Bienvenida a mi cuarto, yo duermo en la litera de arriba por si vienen a matarme - jejejeje-. Elige, a mi no me importa cambiar de cama.

-Kim: No, así está genial. Pero si vienen a matarme, defiéndeme, mi honorable caballero.

-David: Será un placer luchas contra bandidos por su amor, mi doncella de fuego.

-Kim: ¿Qué has dicho?

-David: Doncella de fuego, me encanta como suena. O chica fuego

-Kim: No me lo recuerdes, que se me había olvidado... Sigo sin saber que hacer...

-David: No puedes ir, no estás bien cómo para poner encima tu vida en peligro. Te han dado a elegir, yo aceptaré lo que elijas, es tu decisión, yo sólo te doy mi opinión. (*) Si la pasase algo me moriría (*)

-Kim: Creo que te haré caso. ¿Te importa que vaya a dormir? Sé que es muy pronto, pero necesito descansar. Gracias por vuestra ayuda. Sí, soy muy pesada.

-David: Claro que puedes irte, eso ni se pregunta. Bueno, de nada, pero no quiero volver a oírte decir "gracias", o te cortaré la lengua. Bueno, que descanses y no te asustes, que no te voy a dejar muda - me besó-.

-Madre de David: ¿Ya te vas a dormir? ¿No quieres comer nada?

-Kim: No, se lo agradezco, pero después de este día, quiero descansar.

-Madre de David: Oh, vale. Si quieres algo, pídeselo a este mendrugo - le revolvió el pelo-. Buenas noches, Kim.

Me fui a dormir, y me resultó todo muy extraño. No podía conciliar el sueño, daba vueltas, y vueltas, pero nada. Mis pensamientos se desbordaban por todas partes, y no dejaba de pensar en ello: lo que había pasado con mis padres, lo que iba a ocurrir con mi decisión...Mi vida había dado un giro inesperado, pero tenía que seguir adelante, seguro que papá y mamá lo hubieran querido así...
Me asusté cuando vi aparecer a David. Estaba encantador con su pijamita (LOOOOOL) y con cara de sueño, y se había dado cuenta de que no estaba dormida:

-David: ¿Insomnio?

-Kim: No sé, supongo. Pero bueno, tu duerme, si yo al final me acabaré cansando y me quedaré frita. Espero no tener uno de esos sueños tan horribles.

-David: ¿Quieres algo?

-Kim: Sí, dormirme, pero es muy difícil.

-David: Bueno, si necesitas algo puedes avisarme con esto - me dio un palo afilado-. A través de los barrotes puedes pincharme y así me despertaré.

-Kim: - me hacía gracia su sistema de despertador-. No quiero hacerte daño, ¿te puedo dar una voz?

-David: Bueno, si no me quieres herir, es una buena solución - bostezó-.

-Kim: Buenas noches.

-David: Que descanses.

No sé cuanto tiempo tardé, pero finalmente caí. Estaba tranquila, pero seguro que no duraría mucho.
Y me desperté del susto. Creo que grité porque se encendió la luz:

-Mamá de David: ¿Qué pasa? ¿Estás bien Kim?

-David: - asomando la cabeza desde su litera-. ¿Una de esas pesadillas? - lo afirmé con la cabeza-.

-Kim: Sí, pero lo más raro es que esta vez no me acuerdo de qué soñé... Bueno, mejor así, quizá fuese tan malo que mi cabeza lo borró para no matarme del miedo. Estoy bien, volvamos a dormir.

Sí, me quedé sopa nada más volver a tumbarme, lo cual agradecí, porque si no al día siguiente parecería un zombie (PUBLICIDAD SUBLIMINAL, LEÉD TORNADO OF SOULS)

Un rayo de sol fue lo que me despertó. Estaba la cortina echada y me dio directamente en la cara, y justo era la hora de levantarme, así que, eso hice.
Fui al baño a arreglarme y vestirme, y justo cuando salía vi a David bajando las escaleras con cara de asesino.

-David: Hombre, hola.

-Kim: ¿Me matarás por haberos despertado?

-David: No, de momento no. Primero me voy a lavar la cara, y luego me vestiré, y desayunaré. ¡Espérame para ir al instituto! No estoy yo pa' matar a nadie - jajaja, estaba muy gracioso recién levantado-.

-Kim: Ehhhh, vale. - le estuve esperando un rato, y su madre preparaba el desayuno, pero yo no tenía nada de hambre-.

-Mamá de David: ¿No quieres nada? Ayer no cenaste, pues ahora deberías desayunar algo o te morirás de hambre.

-Kim: Sigo sin hambre. Se lo agradezco, pero no me apetece


Esperé sentada un rato, hasta que los dos estuvimos listos para irnos:

-David: Bueno, ¿vas a hablar con Minnoht?

-Kim: No me queda otra...Si no él vendrá a preguntarme, y si lo hago yo por lo menos me quitaré un peso de encima.

-David:  Oye, ¿les dirás a los demás lo que ha pasado?

-Kim: A estas alturas todo el mundo lo sabrá. Al menos no se burlaran de ello, como hacían mis antiguos compañeros de clase.

Íbamos hablando, y a medida que nos acercábamos a la escuela, más gente me encontraba que me decía "te acompaño en el sentimiento", "lo siento de verdad" y cosas así, fue un detalle, aunque no conocía a la mayoría. Lo más curioso es que todos me llamaban "chica fuego"...va a resultar que David tenía razón y el apodo suena bien. Lo primero que tenía en mente era hablar con Minnoht, para poder tranquilizarme, y Dave y David también vinieron.

-Kim: Hola, le vengo a comunicar mi decisión -"cobarde, cobarde, véngate..."-.

-Minnoht: ¿Y bien?

-Kim: Lo voy a hacer - todos se quedaron con cara de susto, sobre todo David. Sabía cuáles eran las consecuencias de mis actos, y estaba dispuesta a asumirlas y llegar hasta el final-.

Continuará...

-Agradecimientos: a La Loka de Blanki (to cul), a Amanda Rose Pistol ( Me equivoqué, en el próximo cap. sale Murray-Sorry), a Ayla Lannister Targaryen ( tú lo entiendes xD), y al resto de lectores (hola, ¿os gusta la novela? ok no *sadface*. Esta vez también quería agradecer a mi principal inspiración que todo esto haya sido posible: la música, porque cada vez que escucho una canción me imagino una historia y la voy desarrollando, es decir, que "Superhuman" es una canción en sí. (y también a Iron Maiden, Megadeth, Guns N' Roses, Black Sabbath, Orianthi, Lita Ford, Dio, entre otros, que si pongo todos no acabo :D )

Es corto, pero no me dio tiempo a escribir más. Disculpadme, es que las maletas llevan un huevo de tiempo (y paciencia)

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario