lunes, 30 de septiembre de 2013
Superhuman-Cap. 8: Play with Fire
Cuando entré en aquella sala, una inyección de adrenalina hizo que cambiase todo. En un segundo me vi envuelta en llamas, preguntándome cómo había pasado eso y por qué no me quemaba...Sería eso a lo que todos se referían cuando me llamaban Doncella de Fuego. Sabía que era lo siguiente que tenía que hacer: miré las piernas de Minnoht, medio ocultadas por la túnica negra que llevaba, y efectivamente, tenía una pata de palo, como una de los hombres que mataron a mis padres...¡Un momento! ¿Minnoht era un radical? ¡¿Pero si tiene poderes?! No me lo podía explicar:
-Kim: ¿Pesabas que acabarías conmigo tan fácilmente?
-Minnoht: No, yo siempre tengo plan b, chica fuego. Veo que ya conoces tus poderes mejor, ¿no?
-Kim: Todo gracias a Murray. ¿Algo que decirme antes de que usted muera?
-Minnoht: No, yo no tengo que decirte nada...¡bueno, sí! Murray ya no va a volver a "molestarte".
-Kim: ¿Cómo? ¿Has matado a mi Murray? -el fuego se hizo más intenso, lo que provoco una risa malévola en Minnoht-. Has matado a mis padres, a Murray, y estoy segura de que a muchos más -todo lo que estaba pasando era como un puzle el cual estaba en proceso, y yo empezaba a encajar todas las piezas-. Todos los radicales tenéis poderes...me habéis tendido una trampa.
-Minnoht: Ja-ja-ja, niña lista. Te ha costado, pero bueno, vas a morir, así que no pasa nada si sabes la verdad. No va a llegar a nadie, y así los radicales llegaremos al poder, esclavizado a humanos y superhumanos insignificantes.¡ Nosotros somos el poder!
Me acerqué a la posición de Minnoht, y saqué mi espada, pero se derritió, y entonces empezaron a surgir pinchos en mi traje -eso era cosa de Murray seguro-, lo que hizo que Minnoht pusiese cara de terror-.
-Tacii: Este es tu final.
Me acerqué a él con la esperanza de darle, pero de repente cambio su forma y se convirtió en una especia de monstruo alienígena gigante. No sabía que hacer, e intenté huir.
Me di toda l prisa posible en atravesar la sala y volver sobre mis pasos, pero la bestia se puso en entre la puerta y yo, atacándome, me golpeó fuerte y me lanzó lejos, pero se quemó, y se me ocurrió una cosa para acabar con él: tenía que flambearlo, es decir, achicharrarlo hasta que se derrita. Cada vez que me acercaba a él me golpeaba, y empecé a sangrar, y aunque las heridas se me quemaban y cerraban, volvían a aparecer.
Minnoht recuperó su forma original, era mi oportunidad, y corrí como alma que lleva el diablo para llevar a cabo mi plan, pero volvió a aparecer el monstruo, y esta vez me agarró. Me alzó, estrujando mi cuerpo hasta el punto en el que no podía respirar, y me lanzó contra cristales rotos. Muchos se me clavaron en el cuerpo, ya estaba cabada, no podía hacer nada, sólo dejarme morir. Mis llamas se apagaron, pero en un instante pasó mi vida por delante de mis ojos y volvieron a alzarse más vivas que nunca. Toda la vida me han estado pisoteando, esta vez iba a ser diferente, no iba a permitir que se volviese a repetir: cogí una pesada silla que había en la sala y la prendí, la lancé hacia el bicho y se empezó a derretir. Mientras se intentaba apagar las llamas, yo me acerqué por detrás y le pusé la mano en la cabeza. No podía hacer nada, se le derretía el cuerpo, ya se le veía el esqueleto. Me permití esbozar una sonrisa y dedicarle unas ultimas palabras:
-Kim: No pienso permitir que os salgáis con la vuestra. Ya he empezado... -no quedó nada, todo eran cenizas-.
Estaba exausta después de todo, me había costado, pero había acabado con él, y como le había dicho, yo conocía la verdad e iba a acabar con su legado, iba a desmantelar a los radicales.
Salí por la puerta, triunfal, ahora me tocaba buscarme la vida para salir de aquel sitio. La sala en la que antes estábamos estaba desierta, ni si quiera estaba el cuerpo de Dave, que antes yacía en el suelo.
Aproveché la tranquilidad del momento para mirarme las heridas, tenía bastantes cicatrices, pero por el momento no me corría prisa. De repente alguien me tapó los ojos y me dio un vuelco el corazón:
-X: ¿A dónde vas? -era Dave-.
-Kim: Minnoht ya no está. Ya no es necesario que acabes conmigo, pero si quieres, adelante, sírvete tú mismo.
-Dave: No hace falta que me lo digas dos veces -me intentó romper el cuello, pero me liberé de sus brazos-.
Otra vez me tocaba luchar, y esta vez era contra la fuerza de Dave:
-Kim: ¿Por qué quieres acabar conmigo? ¡Ya no es necesario!
-Dave: No lo hago por Minnoht, lo hago por mí. Nadie me da ordenes, si hago algo es por mí mismo. Matarte va a ser mi dulce recompensa.
-Kim: Me temo que no, lo siento -quería arder, pero no podía, y caí en la cuenta de que tenía que ponerme furiosa para ello-.
La doncella de fuego había vuelto. Me acerqué a Dave, él estaba horrorizado, y con simpelmente tocarle, esquivando sus golpes y ataques, y ya está, ceniza.
Reanudé la marcha, buscando algún sitio por el que escapar, pero no di con ningún escondite por el que marcharme, tenía que volver por el camino por el que había venido. No me costó recordar por dónde era, ya que había sido yo la que había seguido el camino todo el tiempo. De repente oí pisadas: eran los radiocales, habían vuelto a por los instrusos, y uno de ellos era yo. Entonces recibí una sorpesa, una mesa empezó a flotar, y me guió hasta un escondite...:
-Kim: ¿David, eres tú? -cuando vi su rostro me alegré tanto que olvidé que nos estaban nuscando-.
-David: Me alegro de haberte vuelto a ver, ¿ves? te dije que todo saldría bien.
-Kim: Sí, ¿pero ahora cómo salimos de aquí? ¿Y Bruce dónde está?
-David: Aprovechó que estaba todo despejado y salió por patas.
-Kim: ¿Y tú por qué te has quedado?
-David: Para esperarte -me besó-.
-Kim: Awww, eso es muy bonito, pero ¿y si no hubiese vuelto?
-David: Entonces hubiese ido a buscarte -le abracé-.
-Kim: Bueno, ¿y ahora qué? Son muchísimos, y nosotros sólo somos dos. ¡Ah, te tengo que contar muchas cosas, pero cuando salgamos de aquí!
-David: Podemos atacarles y a ver que pasa...
-Kim: ¿Qué? ¿Quieres morir?
-David: No, es que si nos quedamos aquí no vamos a tener ninguna posibilidad.
-Kim: Tienes razón, tenemos que intentarlo. Ah, n te acerques mucho a mí...
-David: -me miró con cara de susto-. ¿Por qué?
-Kim: Ya sé porque me llaman doncella de fuego...simplemente, no te acerques mucho -le dediqué una sonrisa para tranquilizarle-.
Salimos de nuestro escondite. David tiraba cosas a los radicales y yo, mietras, intentaba prenderme fuego. Me gustaría poder dominar ese poder lo suficiente como para que aparecise cuando yo quisiese, y finalmente no lo conseguí.
-David: ¡Mierda Kim! ¿Que haces?
-Kim: Intento arder. ¡No me presiones! -empezaba a cabrearme-.
-David: ¿Pero que cojones...?
-Kim: ¿Problema? -empecé a sentir calor por todo el cuerpo, y no tardé en eestar envuelta en llamas-.
David se me quedó mirando asombrado. Ya tenía menos cosas que explicarle (por el momento). Me acerqué al grupo de radicales que estaban más cerca y les hice arder, y los demás intentaron frenarme disparando, pero antes de que llegasen las balas a mi cuerpo se derretían y volatilizaban. Paré a todos los que pude, otro huyeron a buscar refuerzos. Ya no había nadie, así que aproveché para huir con David, que estaba esperándo un poco atrás de mí:
-David: Así que era eso lo que querían decir con chica fuego... -me miró de arriba a abajo-. Oye, ¿y ese traje?
-Kim: El famoso traje que Murray me hizo -no pude evitar ponerme a llorar al pensar en Murray, que había sido como un padre para mí-. ¿Sabes?
-David: ¿Por qué lloras? Dime, dime.
-Kim: Minnoht mató a mis padres y a Murray...
-David: ¡Será hijo de perra! Espero que ese maldito desgraciado esté ahora mismo ardiendo en el infierno... -paradójicamente, ya había estado ardiedo anteriormente, ejem ejem-.
-Kim: Sí, eso espero. Bueno, vayámosnos de aquí.
-David: Sí, aprovechemos que se han ido, porque sino van a volver más.
Fuimos corriendo a la salida, y no tardamos en dar con la escalera por donde habíamos bajado. ¿Iba a ser todo tan fácil? No. La salida del castillo estaba plagada de radicales, teníamos que buscar otra forma de salir. Subimos las escaleras y rodeamos la entrada por la escalera que daba al piso de arriba. Dimos con una cocina, lo que nos vino bien para coger comida, teníamso hambre. Andábamos agachados y en silencio para no llamar la atención, aunque oía nuestras pisadas. Ya salíamos de la cocina, cuando de repente oímos voces de dos personas conversando:
-X: ¿Una chica ardiendo?
-Y: Sí, venga ya...no fumes marihuana que te sienta mal, tío.
-X: ¡Qué te lo digo en serio! Se ha escapado y es muy peligrosa, tenemos que ir a por ella.
-Y: Bah, el jefe te va a mandar a la mierda, pero puedes intentarlo.
-X: No, señor, ya no hay jefe. Minnoht ha sido quemado por esa chica hija del mismísimo Satanás.
-Kim: -a David, susurrando-. David, tenemos que avanzar, ¡rápido!
-Z: ¿A dónde os creéis que váis, chicos? -me quedé asombrada al verle...era Dave-.
-Kim: ¿Yo no te había matado, huh?
-Dave: No eres tú la única con varios superpoderes, zorrita.
-David: Vuelve a insultarla y te arranco los huevos.
-Dave: Atrévete, maricón -David se enzarzó en una pelea con Dave, y yo no sabía que hacer, todos los radicales se abalanzaron hacia nosotros, y estaba sola para atacarles, y encima me era imposible arder. ¿Estaría abusando demasiado de mi poder? Entonces recordé que tenía una pistola, la desefundé y empecé a disparar, acertando a un 25% de mis objetivos (no era muy buena disparando...). Entonces todo empezó a derrumbarse: los radicales se avalanzaban hacia mí, y Dave y David no paraban de pelear. Quería arder, jugar con el fuego y acabar co todo, huir y volver a mi casa, con mi familia...ah es verdad, no tenía familia.
-Kim: ¡David, déjale, no merece la pena acabar con él, ayúdame con esto, que yo ya no puedo con más!
-David: ...
-Kim: ¡David! ¡¡¡DAVIDDDDD!!! -entonces miré en su dirección y me quedé cogelada durante unos segundos... David tenía atravesado una barra de hierro en el estómago, y Dave sonreía triunfal ante su victoria...
Ahora era mi turno. Definitivamente, ya estaba muerta, ese momento era mi hora.
¿Fin? ¡¡¡Eso lo decidiréis vosotros!!!
Espero que os haya gustado el capítulo, ha sido corto, pero bueno, no le ha faltado violencia y sangre (lol, espero). Como dije que este sería el capítulo final, bueno, en un principio así es, pero si queréis vosotros (sólo si queréis) la continuaré (yo tenía pensado continuarla, tengo algunas ideillas de lo que va a pasar con nuestra Doncella de Fuego & co xD)
#Mary Jane Dracarys *se cree la Doncella de Fuego e intenta calentar el pollo poníendoselo en el brazo :P*
sábado, 28 de septiembre de 2013
Tornado of Souls-Cap. 12: Wild Child
Estuvimos tres semanas en el hotel sin necesidad de salir en busca de comida, pero nos empezó a escasear antes de lo previsto:
-Pears: Pues no entiendo cómo se han gastado las cosas tan rápido...
-Tacii; Eso tiene nombre... ¡no saber contar!
-Pears: No, yo conté bien...Hemos gastado la comida demasiado rápido, eso es lo que ha pasado.
-Steven: ¡Es qué si hay comida, podremos comer lo que queramos!
-Pears: ¡Sin abusar, Steven!
-Junior: Jajajaja, está claro que si tiene la oportunidad, Popocorn no la desaprovecha.
-Pears: Bueno...pues nos tocará ir al cine-super 24 horas. Bien, deberíamos ir casi todos para poder cargar con el mayor número de comida, cof cof cof -empezó a toser-. Uf, creo que me estoy resfriando.
-Tacii: Entonces no deberías de ir. ¿A que molesta?
-Pears: No, la verdad es que no, porque me encuentro un poco mal...Que rencorosa eres, Tacii.
-Tacii: Sí, me conoces bien, babe. Bueno, puedo ocupar tu lugar, ¿te parece bien?
-Pears: Vale, pero no te comportes como una dictadora, ¿eh?
-Tacii: Tsé, ¿acaso no es eso lo que has estado haciendo todo el tiempo?
-Pears: Que cruel eres. Bueno, el destino del grupo está en tus manos -se levantó-. ¡Buena suerte chicos, yo me voy a echar un poco en mi cama!
-Anne: Mi amor, ¿quieres que te cuide yo?
-Pears: No hace falta, sólo es para descansar un poco.
-Rose: No te preocupes, chica, yo cuidaré de tu pareja si quieres ir con ellos.
-Anne: ¿De verdad? Te lo agradecería en el alma.
-Rose: No hay problema.
-Tacii: Bueno, en un principio, lo que Pears decía era verdad, cuantos más fuésemos mejor, así que, en un principio iremos todos menos Rose para cuidar a Pears, Pears porque está enfermo, y dos deberían de quedarse vigilando el hotel.
-Slash: Bueno, Marty y yo nos podemos quedar y así improvisamos un rato con la guitarra, que extrañó lo de tocar...
-Tacii: Que emotivo -le di en el brazo-. Bueno, pues ya está hecho -me fijé el Ellie, por un momento la había olvidado-. Emm, Ellie, ¿tú quieres venir?
-Ellie: Sí, no te preocupes Tacii, tengo ganas de enfrentarme a esos mierdas. Al menos ser valiente como tú -hizo que me ruborizase-.
-Tacii: Ay, que linda, agradezco el cumplido. Si tienes algún problema, Junior y yo te podemos enseñar, que somos muy buen equipo.
-Junior: Jejeje, sí, si tienes algún problema... -se puso colorado-.
-Dave: ¡Pues en mi banda vosotros no vais a entrar!
-Junior: Bah, hacemos una mejor como venganza...¡eso me suena!
-Dave: ¡No, la venganza la haré yo!¡Se va a llamar Megadave y va a ser más rápido que Megadeth!
-Tacii: ¡No sigáis! Además, más rápido que Megadeth no hay nada...
-Dave: Sí. hazme la pelota ahora que me has excluido del grupo...
-Junior: Jajajajaaaaaa, ¡que dramático se pone! Anda, Tacii, mímale, que se pone celosón.
-Tacii: ¡Encantada! -me acerqué y le besé-.
-Dave: Yo no soy dramático, es que la quiero mucho -me volvió a besar-.
-Duff: Eh, siento interrumpir (no, no lo siento) pero hay cosas que organizar.
-Tacii: Sí, las armas y la munición que nos vamos a llevar, pero eso ya es elección de cada uno. ¿Está claro? ¡Ah, sí, y la hora! Bueno, pues dentro de dos horas para que no se nos haga demasiado tarde aquí todos. ¿Alguna duda?
-Steven: -levantó la mano-. Sí, yo tengo una, ¿podremos coger birra en caso de que haya?
-Tacii: Sí, eso no lo dudes, jajajaja. Bueno, como parece que todo está claro, vamos todos a prepararnos.
Dave y yo fuimos juntos, y cuando me fijé bien, vi que tenía mala cara:
-Tacii: Dave, ¿estás bien?
-Dave: No...Necesito droga... -tenía los ojos llorosos y cara de zombie-.
-Tacii: ¡No Dave! Acuérdate de que lo ibas a dejar, me lo prometiste. No vas a joder tu vida por unos segundos de felicidad falsa. ¿A caso te ves tan mal conmigo que necesitas cocaína para soportarme?
-Dave: ¡No, no me malinterpretes! Estoy muy bien contigo, pero la droga es como tener sexo con un gorila: no eres tú el que decide parar, sino el gorila.
-Tacii: -me resultaba duro oírle decir eso, pero me comprometí a ayudarle, y eso iba a hacer-. Oh, Dave, no te preocupes, yo voy a estar a tu lado todo el tiempo -le abracé-. Suelo cumplir con mi palabra, colorado.
-Dave: -me sonrió, estaba muy pálido-. Gracias cielo, aprecio mucho tu ayuda. ¿Sabes qué?
-Tacii: Uy, no me huele viene eso...Venga, dime.
-Dave: Te quiero -me volvió a besar-.
-Tacii: Jajaj, paradójicamente, eres la única persona que he visto con el mono que es cariñosa, y cuando bebes eres agresivo...
-Dave: ¡Soy especial! -nos reímos-.
Estuvimos un rato hablando, y después espiamos un rato a Junior (hasta que nos pilló xD) . Nos preparamos, y por fin llegó la hora de irnos. Nos encontramos todos en el comedor, como habíamos acordado, y finalmente salimos. No recordé que el bus y el coche estuviese tan cerca de nuestro refugio, pero bueno, mejor. Para gastar la mínima gasolina posible, fuimos todos en el autobús. Esta vez me tocó cunducir a mí, y lo peor fue que tuve que consultar el mapa varias veces...no sabía dónde estaba el sitio al que teníamos que ir. Tardamos una media hora, pero mereció la pena:
-Steven: ¡Bien, hemos llegado!
-Duff: Quiero mi vodka.
-Junior: Y yo quiero cerveza...
-Tacii: ¡No seáis quejicas! Acabamos de llegar, no van a venir las provisiiones a nosotros, tenemos que ir a buscarlas -miré a los lados para comprobar si habían zombies o no-. Bien, no hay muchos caminantes por aquí, podemos tomarnos nuestro tiempo.
-Steven: Sí, ya, pero seguro que si me vuelven a entrar ganas de ir al baño no... -puso carita de pena-.
-Tacii: Steven, no seas dramático, que si quieres ir a cagar, tienes vía libre -todos nos reímos-. Bueno, como Pears haría, vamos a organizarnos de dos en dos. ¿Os parece bien?
-Duff: Depende de con quién nos toque...
-Tacii: Me lo tomaré como un sí. Somos -empecé a contar- hum...tres...diez. Creo que somos diez. Vale, pues haced 5 parejas, como queráis, e investigaremos el super. Nos damos dos horas, y cuando pasen, iremos todos juntos a explorar el cine.
-Junior: Ohhh, te ha poseíado el espíritu de Pears...
-Tacii: Jajajaj, bueno, sí, puede ser. El poder me ha corrompido, no lo tengáis en cuenta -Dave vino conmigo-.
-Dave: ¿Quieres ser mi pareja?
-Tacii: Bueno...vale -claro que sí, no le pensaba decir que no-.
-Dave: Me alegro... ¿Y mi novia?
-Tacii: -casi grito de alegría, debí de poner cara de loca-. ¡SÍ!
-Dave: Me daba vergüenza preguntártelo. Las otras veces que lo he tenido que hacer no me han costado tanto...
-Tacii: Jajaja, si es que soy muy complicada, no te preocupes. Yo si fuera tú me temería.
-Dave: Si yo fuera tú me temería también -se acercó a mí y me besó-.
Entramos en el super, no era muy grande, y cogimos algunas cosas. En un momento Dave fue a hablar con Junior y yo aproveché para mirar lo que había en el mostrador: chicles, caramelos, y ¿pildoras anti-baby? Era una mezcla un tanto extraña, pero cogí de todo (sí,, hasta las píldoras xD). Miré un poco más y vi una foto de la familia a la que parecía que pertenecía esta tienda...tenían pinta de ser felices, claro, hasta ahora, que a saber dónde estarían y en que situación... Dave vino y me pegó un susto que casi me mata mientras observaba con detenimiento la foto.
-Dave: ¿Qué haces?
-Tacii: -pegué un respingo-. Ah, nada importante, miraba esta foto... Una familia feliz.
-Dave: Sí, eso parece -me dijo con tristeza-. Espero que estén bien.
-Tacii: Sí, ojalá...
En varias ocasiones me percaté de que, mientras recogíamos previsiones y Dave y yo hablábamos, Duff me miraba con cara de mal humor. Me hubiera gustado saber por qué. Todos trabajábamos duro para arrasar con la tienda, y así lo hicimos. Cuando acabamos, nos reunimos todos al lado del bus:
-Anne: Bueno, pues esto ya está. ¿Qué era lo que tocaba ahora?
-Axl: Bailar a lo Michael Jackson -trollface-.
-Steven: ¿A sí? ¡Qué guay!
-Tacii: No, Axl, no juegues con la ilusión de Steven -que es adorable xD-. Ahora vamos todos a ver el cine, posiblemente encontremos algo útil en los coches.
-Duff: Sí, zombies... ¡Buena idea para morir!
-Junior: Yo coincido con Tacii. Por probabilidad algo tiene que haber que nos venga bien, aunque sólo sea gasolina.
-Duff: -miró desafiante a Junior-. Bueno, allá vosotros, yo paso de ir.
-Tacii: ¡No, tú no pasas porque somos un jodido grupo y tenemos que ir todos juntos para prevenir posibles extravíos de gente! ¿Entendido?
-Duff: Te has metido bien en el papel, ¿eh?
-Tacii: ¿Pero qué mierda te pasa? ¿De verdad te quieres quedar solo? ¡Pues ale, ahí te quedas! -me fui en dirección al cine, y Dave me agarró del brazo-.
-Dave: Tú sola no vas a ir. ¿Quién quiere venir? Los que os quedéis seréis resposables de vuestros actos en caso de que algo se complique.
-Duff: -se hizo un corrillo en su dirección y hablaron-. Bueno, ya está decidido. Yo me quedo.
-Tacii: ¿Alguien más? -no hubo respuesta-. Bueno, pues vamos para allá antes de que anochezca y nos sea más difícil movernos -peré en seco-. ¡Un segundo! Lo primero que haremos será acabar con los caminantes, sean cuantos sean, y después investigaremos el terreno. Cada uno puede coger lo que quiera, con cabeza, sin hacer gamberradas.
-Axl: ¿Puedo pintar penes en los coches?
-Tacii: No las obsesiones para dentro -todos nos reímos-.
-Ellie: ¿Sería mejor usar pistola o armas blancas?
-Tacii: ¡Buena pregunta! Depende de la situación en la que nos encontremos, lo mejor sería usar armas blancas, y en caso de que un zombie esté peligrosamente cerca de ti, usa la pistola.
-Ellie: Vale -me caía muy bien aquella chica-.
Reanudamos la marcha, y nos paramos para ver el panorama: había unos cuantos zombies, más que coches (y había bastantes), pero no tendríamos problemas para aniquilarlos. Pero estaba equivocada, aquellos zombies tenían algo extraño, el cuerpo luminoso. Avanzamos cautelosamente, procurando no llamar su atención demasiado pronto, e investigamos su comportamiento: eran muy rápidos, lo que nos suponía un gran peligro:
-Tacii: Chicos, cambio de planes, si veis que empiezan a amontonarse muchos, disparadles a la cabeza. Tenemos que cuidar nuestro equipo.
Nos acercamos más y por fin nos descubrieron. Vienieron en masa, y en ese momento recordé: tenía granadas. Llevaba una, la necesaria, quité la anilla y la tiré
3...2...1...¡BOOOOOOOOOOOOOOOOM! los caminates saltaron por los aires, y nuestros enemigos quedaron bastante reducidos. Una decena más y ya habríamos limpiado est sitio, al menos por un rato:
-Junior: ¿Por qué mierda corren tanto los zombies?
-Ellie: Mi madre me habló de la modificación de los genes humanos. Puede que hayan mutado al haber estado tanto tiempo en contacto con la pantalla del cine -Axl =pockerface-. A ver, la radiación que produce la pantalla ha modificado su ADN, y por eso eran tan rápidos.
-Tacii: Vayaaaaaaaa. Bueno Ellie, como tú has sido la descubridora, ¿qué nombre quieres que les pongamos?
-Ellie: Jajaj, para mí es un placer llamar a estos condenados...mmmm, ¡corredores!
-Dave: Suena bien.
-Axl: ¿Y por qué no los llamamos "Axl está bueno" ?
-Tacii: Porque tiene que corresponderse con una relidad -todos nos reímos, hasta Axl (que raro)-.
- Junior: Bueno, vamos a acabar con los corredores que quedan y ¡nos vamos de compras!
Fácilmente matamos a los otros corredores (que bien suena, hum...) y ya pudimos investigar tranquilamente. De repente vi que Dave se acercaba con una sonrisa hacia mí:
-Dave: Hola amor...
-Tacii: ¡Hola colorado! ¿has encontrado algo interesate?
-Dave: No...-me miró con sonrisa pícara-.
-Tacii: ¿A qué viene esa cara?
-Dave: Verás...es que este sitio me ha resultado siempre muy...
-Tacii: ¿Muy qué?
-Dave: Jajaja, muy erótico -se acercó a mí, se le veían las intenciones-.
-Tacii: ¿No querrás que lo hagamos aquí, delante de todo el muendo?
-Dave: No...en un coche, como los adolescentes. ¿Te parece?
-Tacii: Buff, hay ue reconocer que es una idea excitante... ¿y cómo lo hacemos?
-Dave: Nos alejamos un poco del resto, vamos al asiento de atrás y...¡voilà! ¡Sexo duro!
-Tacii: Bueno, podemos intentarlo...
Fuimos a buscar al resto del grupo, y se me ocurrió una trola que podría funcionar:
-Tacii: Ehh, chicos, Dave y yo vamos a buscar una chaqueta...para mí. Cuando la encontremos iremos a buscaros.
-Axl: ¿A qué viene eso?
-Tacii: Para que no os preocupéis si no nos véis.
-Anne: Vale, chicos, no os preocupéis, id con cuidado.
-Dave: Vale, igualmente.
Nos alejamos, intentando que no nos viesen mintras buscábamos un sitio adecuado. Por fin dimos con un coche con las ventanas tintadas:
-Dave: ¿Qué te parece aquí?
Tacii: Bien. El coche es bonito -hueheuhuehueeeeeee-.
-Dave: Que tontita -me miró con cara de niño malo-. Bueeeeeeno, ¿por dónde íbamos?
Me empezó a besar contra el capó del coche, la verdad, Dave había tenido un plan genial, aunque estaba todo el rato pendiente de que no viniese nadie y nos pillase:
-Dave: Mejor vamos a meternos dentro del coche y así no tenemos de que precuparnos. ¿Te parece bien?
-Tacii: Sí, por el momento, pero no pienses que vas a ser tú el líder.
-Dave: -mirándome con cara de pervertido-. Mmmm, eso me gusta...
Dave abrió la puerta y me permitió a mí entrar primero. Cuando cerró la puerta, empezó a besarme y me tumbó sobre los asientos. Mientras me besuqueba me quitó la casimeta, pero hice un movimiento de tal manera que el quedó debajo de mí:
-Dave: ¡Oye!
-Tacii: ¿Qué? Ya te dije que no ibas a tener el mando -eso le hizo sonreír con su cara de pícaro-.
Le quité su camiseta y empecé a besarle el torso, me hizo gracia las cosquillas que tenía, y me quitó los pantalones (me los desabrochó sin que me diese cuenta, mientras yo me entretenía con su cuerpo). Miré por la ventana para comprobar que no había nadie fuera, y entonces Dave puso cara de preocupación:
-Dave: ¡Mierda, me dejé los preservativos en el hotel!
-Tacii: No te preocupes, yo tengo píldoras anti-conceptivas.
-Dave ¿Y eso?
-Tacii: La tienda de 24 horas, que tiene bastante cosas interes... -me besó antes de que acabase la frase-.
Me acarició todo el cuerpo con las manos y después me desabrochó el sujetador. Yo me acerqué a él para seguir besándole y me acarició la espalda, y me hizo tener un escalofrío, pero no lo tuve en cuenta, me resultó agradable. Cuado Dave ya no pudo más:
-Dave: ¿Me puedo poder yo encima?
-Tacii: ¿Por qué?
-Dave: Es que me molestas
-Tacii: Ah, perdona -entonces ya me di cuenta de por qué lo decía-. Bueno, pero eso tiene otro remedio.
Nos quitamos toda la ropa (difícilmente porque el espacio que había era el justo) y me senté encima de él, como antes. Me enmpecé a mover como él hubiese hecho si hubiese estado en mi lugar, y parecía que le gustaba. Miantras el me besaba y acariciaba la piel, yo me meneaba repetidamente hasta que explotamos, y fue tan genial que no nos privamos de gritarlo a los cuatro vientos.
-Dave: -todavía sin recuperarse-. Ha...-paró para coger aire- estado muy bien, ¿eh?
-Tacii: -busqué mi ropa y me la empecé a poner-. Ya te digo.
-Dave: Ah, que no se te olvide la pastilla, cielo.
-Tacii: -busqué en mi mochila, a medio vestir, y encontré las pastillas, cogí una y me la tomé-.¡Ya está! Bueno, preparémosnos para salir, que no nos pillen.
-Dave: -puso cara de travieso, como siempre-. Bueno, a mi me gustas de las dos maneras, pero sí, mejor vístete.
-Tacii: Tú tambbién deberías, ejem ejem -le dediqué una sonrisa-.
-Dave: Sí, no te preocupes.
Nos vestimos y fuimos a buscar a los chicos. No tardamos mucho en ecnotrarlos:
-Axl: ¿No íbais a buscar una chaqueta?
-Dave: ...sí, es que no hemos encontrado ninguna...
-Axl: ¿Y habéis tardado tanto para al final no encontrar nada?
-Tacii: -miré de reojo a Dave-. Sí, es que hemos buscado por todos los lados.
-Junior: ¡Pensábamos que os habíais fugado!
-Izzy: En realidad os estábamos buscando. Nosotos ya hemos saqueado los depósitos de algunos coches y algunas cosillas más.
-Anne: Sí, yo he encontrado cervezas, ¡muchas!
-Tacii: Mmmm, cerveeeeeeeezaaaaaaaaa.
-Steven: ¡¡¡Yuhuuuuuu, por fin!!!
-Junior: Bueno, yo creo que ya es hora de ue nos vayamos de aquí.
-Tacii: Sí, vamos a reunirnos con Duff, que debe de estar ya harto de esperar. Bueno, no creo que nada le agrade.
-Nick: ¡Eh, esperadme!
-Anne: ¿Por qué siempre te vas y no nos damos cuenta?
-Nick: Jajaja, un mago nunca revela sus secretos -todos le miramos con cara de pocker-. bueno, vale, me fui cuando estábais todos rebuscando en la sala de proyección, ¿y vosotros? -nos señaló a Dave y a mí-.
-Tacii: Buscandome una chaqueta... -no, mentira cochina, pero no vamos a decir la verdad, huehuehueeee-.
-Nick: Ah, luego soy yo el que desaparece -reímos-.
-Tacii: Bueno, como ya parece que estamos todos -los conté, y ya estábamos todos- vamos a volver a nuestro autobús.
Volvimos, y por suerte, el camino seguía despejado de zombies, por lo que no tuvimos ningún problema.
Avistamos el autobús, y Duff estaba al lado, fumándose un cigarro con cara de antisocial. No pareció que nuestra llegada le alegrase:
-Duff: Ah, ya estáis aquí...hola.
-Tacii: No, por favor, no nos preguntes que tal nos ha ido, no te preocupes tanto... -me dio un escalofrío-. Brrrr, vámosnos de aquí que me estoy helando.
-Dave: No te preocupes -me puso su chaqueta sobre mis hombros-.
-Tacii: No hace falta Dave...
-Dave: ¡No seas tonta! Yo estoy bien.
-Tacii: Gracias -me acerqué a él y le besé-. Bueno, volvamos.
Nos metimos en el autobús, Steven eligió conducir, y mientras tanto todos íbamos hablando de lo que habíamos encontrado y de la nueva especie de zombies que habíamos descubierto. Sabiamos que esa no sería la única que nos encontraríamos a lo largo de nuestra supervivencia, pero eso ahora no nos importaba.
Cuando llegamos al refugio ya era de noche, serían las 10 de la noche más o menos, y Marty y Slash nos estaban esperando en el recibidor:
-Slash: ¡Ey chicos! ¿Qué tal os ha ido el viaje?
-Tacii: Muy bien Slasho, hemos encontrado muchas cosas que nos serán útiles, hasta cerveza.
-Slash: ¡Sí! ¿Permiso para beber?
-Tacii: Jajaja, concedido. ¿Qué tal está Pears?
-Marty: Anda bien, mejor que esta mañana, dentro de unos tres dias. Dijo también que nos vendría bien tener ciertos medicamentos por si las moscas.
-Tacii: Vale, iremos a buscar una farmacia cuando hagamos la próxima salida. Pasado-mañana estaría bien... -de repenté me empecé a sentir mal-.
-Marty: ¿Estás bien Tacii? Tienes mala cara... a ver si va a ser que Pears te lo ha pegado...
-Tacii: Uf, mierda... -me sentía débil-. Si no os importa me voy directamente a mi habitación a descansar.
-Junior: No, no te preocupes, mejórate.
-Dave: ¿Quieres que vaya contigo?
-Tacii: No Dave, no te preocupes, tú ve con los demás.
-Dave: Vale, pero si necesitas algo, yo llevaré el walkie encima todo el rato -me abrazó-. Mejórate Tacii.
Me fui a la habitación y me eché un rato. Volví a sentirme mejor, pero el malestar regresó, era como una montaña rusa. Solo esperaba que fuese un simple constipado y no me hubiese contagiado nada de los zombies...
ç¿Continuará?
Espero que os haya gustado el capítulo chicos y chicas, ¿morirá Tacii? No se sabe, pero en caso de que la pase algo, hay más gente (#trollface)
#Mary Jane Dracarys *les tortura porque sabe perfectamente lo que va a pasar en el próximo capítulo y sabe hasta cómo va a ser el final (desde que empecé xD). No os preocupéis, aquí hay novela para rato :D, estamos lejos del final, babyyyyyzzzzzzzzzzz*
domingo, 22 de septiembre de 2013
Tornado of Souls-Cap. 11: Paradise City
Habíamos hecho inventario, y no teníamos a penas comida para pasar la semana, debíamos salir. Y claro, yo, hasta que no tuviese soldado el hueso del tobillo, no podía, lo cuál me ponía más enferma.
-Junior: ¡Ya, pero no puedes!
-Tacii: ¡Sí que puedo!
-Pears: No puedes, Tacii, reconócelo. No estás en condiciones de salir, podrían atraparte. ¿Es que Dave no te lo ha dicho mil veces?
-Dave: Sí, si se lo he dicho pero no me hace ni caso...
-Tacii: Por favor...
-Pears: Compréndelo, es por tu bien. Rose te dijo que en unas 2-3 semanas estarías lista para volver a salir, pero todavía no. Sólo han pasado 2 días desde que te cosió el tobillo, dale tiempo.
-Tacii: Pffff, está bien... -cambié de tema, me sentía incómoda-. Eh, chicos, ¿y Steven?
-Duff: Ah, es verdad, no vino a la reunión... Que raro.
-Izzy: ¿No estaba en su habitación?
-Slash: Yo pensé que ya estaría aquí...luego pillé una botella de Jack Daniel's y me olvidé.
-Pears: Mierda, tenemos que dar con él, no debe de andar muy lejos, que ayer por la noche le vi...
-Anne: ¡Oye! ¿Tengo que sentir celos de él?
-Pears: Jajaja, no mujer, le vi porque su habitación está a mi lado, no lo malinterpretes.
-Duff: Ya, seguro que hubo sersou.
-Tacii: Tsé, que obsesión tiene Duff...¿Tú eres ninfómano?
-Duff: ¿Y tú?
-Pears: Ah, que infantiles sois, chicos. Bueno, pues a busca a Popcorn.
-Nick: ¿Quién dijo palomitas?
-Tacii: ¡Nick! -no me había dado cuenta de que no había venido-.
-Nick: Si buscáis a Steven, yo estaba con él.
-Axl: ¿Y qué hacíais?
-Nick: Venid, hay una cosa que tenéis que ver...
Nick nos condujo hacia la salida del hotel, y nos llevó a un almacén que habíamos pasado por alto.
-Nick: Steven lo vio y me llamó para que fuese con él a investigar. ¿Lo bueno? Que hay bastante comida y demás cosas necesarias ¿Lo malo? Que está lleno de zombies, lo cual no me explico, y Steven se perdió dentro.
-Tacii: ¿Y venías tan tranquilo? ¿Y si se lo han comido?
-Axl: Pues e habrán quedado con hambre...Era poquita cosa.
-Tacii: Ja-ja-ja, me muero de la risa. Por favor, Axl, tómate esto en serio, que Steven es nuestro amigo.
-Axl: Perdón, no sabía yo que la señorita Hale tenía la regla...
-Tacii: Axila, hazme el favor de meterte ahí dentro. No creo que los zombies te coman, no, porque sin cerebro...
-Pears: ¡Parad ya! Esto no es muy grande... ¿Hay muchos caminantes?
-Nick: Los suficientes como para tener que huir de ellos.
-Pears: Ah, vale... Pues vayamos con lo que tenemos a por ellos. Bien... -empezó a contar-. Sí, creo que tendríamos que ir Junior, Slash, Duff, Dave, Nick, Marty y yo.
-Tacii: Ah, claro... Yo ni entro, ¿no?
-Dave Mi amor, no te enfades... -me abrazó-.
-Pears: Puedes venir, pero con una condición...
-Dave: No te preocupes, yo cuido de ella.
-Pears: Vale, pero no la quites en ojo de encima.
-Dave: ¿Alguna vez he dejado de hacerlo? -me miró con sonrisa de pícaro-.
-Tacii: Jajaja, que pelota eres. Bueno, gracias, debes de saber que no soy fácil de vigilar -me cogió de la cintura y me besó-.
-Axl: Ejem ejem, ¿podéis dejar las ñoñerías para la noche?
-Tacii: Envidia que te da...
-Axl: Sí, muchísima...
-Pears: ¡Chsttttt, a callar! A ver, chicos, vamos a entrar, y tenemos que estar en silencio, nada de discutir! .-miró a Axl, estaba claro que lo dirigía expresamente a él-.
Entramos al almacén, y nuestra entrada no fue precisamente buena. La puerta estaba oxidada y chirrió, lo que hizo que el montón de caminantes que estaban allí cerca se dirigiese hacia nosotros. Yo no sabía que hacer no eran muchos, y delante tenía a Dave protegiéndome, pero no sabía que hacer, yo quería coger mi pistola y disparar, pero si la tomaba, las muletas se me caerían (en ese momento comprendí la insistencia de los chicos para que me quedase). Los chicos atacaban, les disparaban, pero no paraban de aparecer, por lo que nos vimos obligados a correr, sin rumbo alguno.
-Pears: ¿Dónde podemos ir?
-Nick: Antes vi un cuartito por allí -señaló hacia la derecha-.
-Pears: ¡Vale, vamos!
Todos corríamos lo que podíamos, y yo me vi obligada a tirar mis muletas, muy a mi pesar, apoyándome en la pierna mala, aunque no fue suficiente, y sentí el gélido aliento de un zombie. Me había agarrado el brazo e iba a morderme, y busqué mi arma desesperadamente, y no la encontré, así que supuse que se me había caído en nuestra huida. Cerré los ojos esperando a que pasase lo peor, pero un disparo en la cabeza de la criatura me salvó:
-Dave: ¿Qué haces ahí?
-Tacii: ¡El zombie me había atrapado y yo no pude hacer nada!
-Dave: -me ayudó a levantarme y me llevó hasta la salita-. ¿Y las muletas?
-Tacii: Se me cayeron cuando huíamos...
-Pears: ¿Ves? Te dijimos que tenías que quedarte...
-Tacii: Sí, ya lo sé, me tenían que haber mordido, ya lo sé.
-Junior:: ¡No digas eso!
-Pears: Nosotros no queremos que te muerdan, lo que queremos es que estés segura, nada más. La próxima vez te tienes que contener. Sólo tienes que esperar 20 días y ya estarás curada, y podrás ser la "Rambo" que eras antes, y que sigues siendo, claro.
-Dave: Amén.
-Junior: Huehuehue, te lo has currado, Pears...
-Tacii: Oye chicos, ¿no buscábamos a Steven?
-Marty: Sí, pero tal y como estamos, no le vamos a poder encontrar, porque, con la horda que nos espera fuera, si tuviésemos lanzagranadas o algo...
-Tacii: Claro, vas al súper y te comprar un lanzagranadas con un tupper de regalo, no te jode. No es tan fácil dar con armas así. No están a nuestro alcance, Marty, ese tipo de armas ya se las habrán llevado los ejércitos...
-Marty: Ya...
-Slash: Y a todo esto, ¿cuánto tiempo pasó desde que el apocalipsis empezó?
-Junior: Hará como unas tres semanas o un mes...¿no? -nos miró-.
-Dave: Yo no tengo ni idea. Ni si quiera recuerdo en que año estamos...
-Marty: Pues en el 1986...¡no! si hace tres semanas o más, ya estamos en el 1987. Parece mentira que no hayamos celebrado el año nuevo. No hemos sabido ni que había pasado...
-Tacii: Triste, pero cierto. Bueno, mis celebraciones no son muy buenas, tampoco hubiese sido una gran fiesta -Dave me abrazó-.
-Pears: Sea como sea, estamos vivos, y eso es algo que hay que celebrar Cuando hoy acabemos con todo esto y consigamos más comida, la que hay aquí, celebraremos que ya estamos en el 87. ¿Os parece bien?
Nuestra conversación se vio interrumpida por fuertes golpes en la puerta tras la que nosotros nos escondíamos, "los zombies saben dónde estamos, y como son numerosos, no tardarán en derribarla y comernos" pensé. Pasamos un rato pensando en que hacer antes de que eso sucediese, y no se nos ocurrió nada, así que tendríamos que enfrentarnos a ellos y salir corriendo (sí, otra vez).
Pears tiró del pomo de la puerta y abrió fuego inmediatamente. Por suerte, la mayoría se habían cansado y se fueron, quedaron unos cuantos que fueron fáciles de eliminar. Yo estaba todo el rato mirando a ver si encontraba alguna señal de que Steven estuviese cerca, pero no encontraba nada. A medida que avanzábamos, veíamos algunas latas de comida, algo de carne en mal estado, y más zombies. No encontramos ninguna otra sala como en la que habíamos estado, lo que sólo podía indicar una cosa: Steven estaba muerto. Estábamos asustados por encontrarnos su cádaver, o peor, dar con su cuerpo zimbificado. Lo cierto es que merecía la pena limpiar todo aquello, porque había bastante comida, aunque lo primero era Popcorn...
Estuvimos un rato buscando, y no le encontramos. Salimos completamente desmoralizados, sin haber hecho nada de provecho, y ¿cuál fue nuestra sorpresa? Steven estaba fuera hablando con Anne:
-Tacii: ¡Popcorn! ¿Dónde demonios te habías metido?
-Steven: Estaba en el baño...-le miramos con cara de asesinos-. ¿Qué queréis? Ya que tenemos aseos, pues los uso...
-Pears: ¡Habíamos entrado allí para rescatarte! -miró hacia el grupo de los que se habían quedado-. ¿Y vosotros no avisáis?
-Izzy: Perdón, es que supusimos que si no dabais con él ni con su cadáver, os imaginarías que estaba bien...
-Junior: Bueno, al menos estás bien...
-Pears: Sí, bueno, ¿estamos todos? -Pears nos contó-. Vale, estamos los 14, bien.
-Anne: ¿Qué había en el almacén?
-Slash: Nada interesante, sólo comida...
-Anne: ¿Nada interesante?
-Steven: Sí, eso no sirve para nada. Lo mejor es la bebida...
-Tacii: Aw, Steven, no te pongas triste. Cuando me recupere, volveremos a hacer una de nuestras expediciones.
-Dave: ¿Podría ir yo? -me dio un abrazo-.
-Tacii: Claro que no...-me miró con cara de pena-. Jajaja, era broma. Claro que vendrás, tonto...
-Marty: Bueno, entonces ¿vamos a limpiar el almacén para quedarnos con esa comida?
-Nick: A mi me parece buena idea.
-Axl: Bueno, si no queda otra...
-Nick: ¡Pero si tú no haces nada!
-Duff: Eso es cierto...
-Axl: Tú calla, edificio con patas...
-Pears: Bueno, pues luego nos armaremos bien y lo limpiaremos. Creo que con esa comida por lo menos tendremos un mes tranquilito... La pena es que la mayoría era carne y pescado, y están en mal estado... Bueno, a muy malas, podemos cazar y pescar -jajajajajaaaaaaaa-.
-Steven: ¿Cazar? Eso me da miedito, y no sé pescar.
-Pears: ¿Te crees que yo tengo idea? Soy militar, no un experto en pesca de los que aparecen en las revistas...
-Tacii: Jajajaj, "Pears el pescador". Suena bien, jajajajaaaaaaaa.
Mientras hablábamos, no nos dimos cuenta de que no habíamos cerrado la puerta del almacén, y empezaron a salir caminantes del recinto. Lo primero que me alertó fue un gruñido que sonó en mi nuca:
-Tacii: ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH! -busqué mi arma, pero después me acordé de que se me había caído en una circunstancia parecida a la que ahora me encontraba-.
-Steven: ¿Qué pasa? -vio en caminante que tenía detrás y se sorprendió, sacó su arma y le acertó en la cabeza, y en ese momento todos vimos lo que se avecinaba-.
-Pears: ¡Tenemos que entrar inmediatamente al hotel!
Todos echamos a correr, y Dave tuvo que ayudarme porque antes había perdido también mis muletas. Intentamos abrir la puerta, pero no podíamos, y nos vimos atrapados por una horda de unos 70 zombies. Pears me pasó su pistola, él usó el cuchillo que llevaba como arma. Todos los que teníamos armas empezamos a disparar, desperdiciando la menos munición posible. Los que no tenían arma se escondieron detrás de nosotros, ya que el terreno era amplio, pero no tenía ningún sitio que sirviese para ocultarlos. No estaba segura de estar apuntando bien, estaba ciega de terror: paradójicamente, nos iban a matar en las puertas de nuestro refugio.
Se acercaban a nosotros peligrosamente, y tuvimos que desplazarnos para nos ser víctimas fáciles. Si moríamos, primero pelearíamos, no les íbamos a dejar comernos sin hacer nada.
Matábamos a 10, 20, 30, 40...Se nos hacían eternos, nosotros nos quedábamos sin munición y ellos no dejaban de aparecer. Disponíamos de más balas en el interior del hotel, pero habían demasiados caminantes cerca como para intentar acercarse. Nos quedamos sin munición, sólo nos quedaba una cosa: huir. Otra vez os tocó correr, pero no llegamos demasiado lejos.
-Pears: ¡Chicos, tenemos que atacar!
-Junior: ¿Cómo? ¡La mayoría no tenemos nada para golpearles!
-Pears: ¿Cómo que no? -señaló hacia el huerto, y Pears tenía razón-.
Junto al huerto habían diversas herramientas para su cuidado: algunas azadas, rastrillos, guadañas, regaderas, y otros instrumentos. Cogimos una cada uno, y empezamos con la matanza. Con suerte yo cogí una guadaña, y destrozaba el cráneo de esos seres sin dificultad. Me impresionó mirar al frente y ver que ya no quedaban enemigos...les habíamos ganado.
-Pears: ¡Muy buen trabajo, chicos, así se hace! -nos juntamos todos-.
-Slash: Joder tío, casi me cago, lo juro.
-Anne: No pensé yo que sería tan útil tener un huerto, jajaja.
-Steven: Uf, ahora si que nos hace falta una buena ducha con champú de esos con olor a vainilla y fresa...
-Tacii: Jajaja, no me imagino a Steven como una de esas tías anunciando champú que te hace tener orgasmos...
-Izzy ¡Ja ja ja ja ja ja jaaaaaaaaaaaaa! Steven da el perfil -huehuehuehueeeeeeeeeeeeee-.
-Pears: Bueno chicos, ahora, vayamos a por nuestro botín.
-Tacii: Sí, y a por mis muletas y mi pistolita...
-Dave: Tsé, echaré de menos ser tu muleta particular.
-Tacii: Jajajajaaaaaaa, cuando quieras puedes serlo, mi colorado.
-Steven: Awwww, que bonito, Cuanto sexo vana tener...
-Tacii: Que romántico eres, Steven...
-Nick: Jajajaja, es sincero. No lo neguéis, parejita.
-Dave: ¡No seáis cotillas!
-Tacii: No, si no es ser cotilla, es que son unos pervertidos los dos. Debe de ser cosa de bateristas -nos dirigimos al almacén, y entre todos llevamos toda la comida útil que encontramos-.
Tras varios intentos, conseguimos abrir la puerta (nota para la próxima vez: dejar la puerta abierta o dejar a alguien dentro que pueda abrirla LOL)
Hicimos un recuento de todo lo que habíamos encontrado, y, como Pears había deducido, teníamos comida para un mes, pero cuando ese tiempo pasase, ¿qué podríamos hacer?
-Pears: Bueno, con esto, por el momento, tenemos para estar tranquilos. Cuando ya se nos esté agotando, nos preocuparemos.
-Tacii: ¿Tienes alguna idea de dónde ir en caso de que se nos acabe antes?
-Pears: Bueno, cuando yo era pequeño, mis padres y yo íbamos a un cine-supermercado 24 horas a comprar algunas cosas.
-Tacii: Mmmm, suena bien. ¿No hay ningún supermercado?
-Pears: Sí, en un centro comercial, pero nos pilla muy lejos. Además, el 24 horas está escondido y no creo que nadie lo haya saqueado. No nos faltarán las chocolatinas, las palomitas y seguro que hay gasolina.
-Tacii: ¿También es gasolinera?
-Pears: Jajaja, no, es que el cine es el "típico americano", vamos, al aire libre.
-Tacii: Ah, vale. Bueno, esperemos que no hayan muchos coches entonces...
-Pears: ¿Por?
-Tacii: Si hay coches, habrán zombies, ¿no?
-Pears: Hum, cierto -nos reímos-.
Había sido un día muy duro, pero por lo menos podríamos relajarnos una temporada. Me llamó la atención ver a Junior observando a la joven Ellie:
-Tacii: Aja, ¿te gusta?
-Junior: Que cotilla eres...
-Tacii: ¿Yo? Sólo me preocupaba, nada más.
-Junior: Bueno, si no vas a ir diciéndolo por ahí...pues sí, me gusta.
-Tacii: Parece que nos empieza a ir bien a todos...Puede que incluso podamos hacer vida normal y todo...Y llegue algún momento en el que vuelvan a haber trabajos, y metal...
-Junior: Jajaja, yo también echo de menos mi vida anterior. También extraño a Gar, y a Chris, y a mi familia...Mi trabajo, tocar el bajo en Megadeth...
-Tacii: Sí, te entiendo muy bien. ¿Sabes?
-Junior: Dime.
-Tacii: Parece mentira que, después de todo, sea ahora, cuando no tengo a mi madre, cuando más la echo de menos. Desde que me fui a penas hablaba con ella, siempre estábamos trabajando, y mucho menos verla. La última vez que la vi estaba intentando ahorrar para venir unos días a verme, y a mi me daba igual -las lágrimas brotaron de mis ojos-. Es extraño, pero ahora es cuando de verdad la aprecio...
-Junior: Ya, es verdad eso que dicen de "no aprecias algo realmente hasta que lo pierdes". Me hubiera gustado despedirme de mi familia...
-Tacii: Oye, ahora que tenemos un hogar estable (por el momento) podríamos volver a tocar.
-Junior: Sí, es buena idea -sonrió emocionado-. ¡Vuelve Megadeth!
-Tacii: Desde luego, faltar no nos van a faltar los artistas, jajajajaaaaa.
No imaginé que nos podría llegar a ir bien en este mundo. Que encontraríamos casa después de quedarnos sin ella, que tendríamos gente con la que estar, algo que Marty y Nick echaron de menos el tiempo que estuvieron solos, víveres con los que subsistir, y algo que curiosamente no había tenido cuando los zombies no poblaban la tierra: alguien que de verdad me quiere (mi amor platónico Dave Mustaine). A veces los cambios son buenos, y otras veces los cambios son extraños y buenos o malos, y otras veces malos a secas. Lo único que podía sacar de eso es que, a pesar de todo lo que habíamos pasado, yo por una vez estaba satisfecha y alegre. ¿Cuánto iba a durar?
Espero que os haya gustado el cap. (sí, si no están a punto de morir los personajes, no soy feliz, problem? xD). El siguiente capítulo va a ser tan jarcor...más que este, que ya es decir. Ya estoy deseando ponerme a escribirlo (de hecho, ya lo voy a escribir). Gracias a todos los que leéis la novela :D es un orgullo que algo se me dé bien (más o menos)
#Mary Jane Dracays *es muy pesada poniéndose melodramática, pero es que la dan venazos, perdonadla xD*
Superhuman-Cap. 7: Sabbath, Bloody Sabbath
-David: ¿Qué?
-Murray: -¿este chico es tonto?-. Lo que has oído. Bueno, te lo digo porque sé que es algo útil a lo que debes de sacar partido, intentar explotarlo.
-David: ¿Cómo hago eso?
-Murray: No hay una norma fija para hacer eso...pero cuando tengas la mente en blanco, seguro que sabes como hacerlo. Es un consejo que te quería dar porque, en m opinión, es muy importante. Si aprendes a manejarlo, puede que Kim y tú os podáis comunicar en cualquier momento sin necesidad de estar cerca.
-David: Ah...vale, gracias. ¿Eso es todo?
-Murray: Sí chico, ya no tengo nada más que decirte. Bueno, sí: que la buena suerte esté siempre de tu parte.
-David: Vale, igualmente. Bueno, me voy a despedir de Kim.
-Murray: Muy bien. Hasta otra, muchacho.
Sabía que iba a ser la última vez que los vería...
**********Narra Kim*********
David y su madre me estaban esperando en mi habitación cuando yo llegué, porque Minnoht fue a darme el uniforme y se tiró quince minutos explicándome cómo iba (ni que fuera tonta...):
-Kim: ¡Hola chicos, siento el retraso!
-David: No pasa nada... Oye, ¿qué es eso? -señaló el traje que Murray me había dado-.
-Kim: Es un traje especial que no puedo ver hasta mañana...
-Mamá David: Bueno, así mañana te llevarás la sorpresa.
-Kim: Sí...Estoy deseando verlo -me acerqué e intenté bajar la cremallera, pero en ese momento el traje me soltó una descarga que me dejó los pelos de punta-. Ehhh, mejor mañana, sí -David se estaba riendo, y su madre le regañó-.
-Mamá David: ¡Oye, niño, no te rías o te castigo!
-David: Perdón... -de repente entró Minnoht-.
-Minnoht: Se acabaron las visitas. Vengan todos al autobús de vuelta.
-David: Bueno Kim, ya sabes -me abrazó-.
-Mamá David: Cuídate mucho, jovencita, te queremos de vuelta pasado mañana en casa. Haré una comida especial, ya verás -me abrazó tanto que casi me ahoga-.
-Kim: Gracias a los dos, os voy a echar de menos. Espero que me vaya bien...eso espero.
-David: Gracias a ti, pero que sepas que esto no es un adiós...es un hasta luego -me besó, a pesar de que su madre estuviese delante-.
-Kim: -yo estaba segura de que no les volvería a ver y estaba llorando-. Adiós, os quiero.
-David: -tenía los ojos llorosos-. Y nosotros a ti. Que te vaya bien -se fueron-.
Cuando salieron, me quedé completamente sola en la habitación, y me sentí tan confusa, asustada y sola que estuve a punto de huir, pero en estos momentos eso ya no valía, era como cuando estás en el nivel en el que te toca enfrentarte con el jefe final...no hay marcha atrás. Mientras pensaba, alguien llamó a la puerta:
-X: ¡TOC, TOC!
-Kim: Para hacer ese ruido es necesario tocar la puerta, ¿no?
-X: Jajaja, nos has pillado. Somos una sirena de ataque aéreo y una zanahoria.
-Y: ¡Eh, tú!
-Kim: -abrí la puerta-. Hola chicos -era claramente Bruce y Dave-. ¿Qué hacéis aquí?
-Bruce: Bueno, pasar un poco de tiempo en compañía. ¿Qué tal tu entrenador?
-Kim: Guay, toca la guitarra en un grupo, Iron Maiden. ¿Les conocéis?
-Bruce: (-Bruce: bitch please, soy su jodido cantante / -Yo: Calla, hombre, que tú no entras hasta el 82, todavía te queda un par de años, ale :D ) Sí, ¿cómo no?
-Dave: Ya ves...Ese Steve es todo un maestro.
-Kim: Murray es genial. Me dijo que tenía que ver a la Doncella en vivo...Parece un futuro lejano.
-Bruce: ¡No seas negativa! Eres la que más probabilidades tienes de conseguir salir viva. Yo soy un genio, sí, pero eso no me sirve de nada cuando tenga que enfrentarme a lo que viene. No te preocupes -su sabiduría me tranquilizaba...que demonios, seguía igual-.
-Dave: Gracias por los cumplidos, yo también existo... (*) Y seré el único que sobreviva (*)
-Kim: -sé que ya me había preguntado esto otras veces, pero esta vez me lo preguntaba de verdad "¿por qué Dave estaba aquí?"-. Ya Bruce, pero tu eres más inteligente que yo, y tener una buena mente es más poderoso que cualquier arma. Me lo dijo Murray.
-Bruce: Sí, eso es verdad, pero cuanto más inteligente es uno, más difícil tiene el tomar una decisión porque tienes más cosas en cuenta. En cambio, si no sabes demasiadas cosas no tienes que pasar por esto, actúas, y te va bien -sí, soy tonta...-. ¡No te estoy llamando tonta, no vayas a mal pensar!
-Kim: Ah, menos mal. Oye, Dave, ¿por qué estás tú aquí?
-Dave: No sé... (*) Intentaré mantener la mente en blanco (*)
-Kim: Mira, Dave, sé que nos ocultas algo y que no quieres que lo sepamos... No soy tonta, y Bruce menos.
-Bruce: *feels like god* Titubeas demasiado... ¿Nos lo vas a contar?
-Dave: Vale... Estoy aquí porque realmente soy un "castigado". Robé en una tienda y después la quemé. (*) Esta es buena (*)
-Kim: Ah, vale -sabía que era otra trola, como Bruce, pero como Murray me había dicho "A un mentirosos hazle creer que no conoces su mentira, y así ganarás tú"-.
-Bruce: Bueno chicos, es hora de cenar, y yo tengo hambre. Creo que hoy, por ser el último día nos van a poner comida de verdad.
-Kim: ¿De verdad? ¡No me lo creo!
-Bruce: Jajaj, sí, pura americana...Es la "fine cuisine", hamburguesas y perritos calientes. Mmmmm, que hambre.
-Kim: Bueno, id a cenar, que yo no tengo apetito. Voy directamente a dormir, quiero estar fresca como una rosa mañana.
-Bruce: Si no comes no lo estarás...
-Kim: ¡Ya salió el sabiondo!
-Bruce: Huehuehe, perdón, sólo lo decía por tu bien, pero si no quieres comer, no te voy a obligar.
-Kim: Jajajajaaaaaaa ¡Eso espero! -Bruce y Dave se fueron-.
Que el colorado no hubiese dicho nada desde que soltó su trola no hacía más que darme la razón en cuanto a que lo suyo era mentira claro. Algo se traía entre manos, y era algo en el que no iba ayudarme precisamente. Me dormí.
Cuando desperté, tuve intención de ir al baño, pero vi el traje, y quise verlo, ya era el día, y dentro de unas horas, sería el momento, así que ya podía llevarlo. Abrí la cremallera, y cuando vi el traje, me quedé sorprendida: era genial y heavy a la vez, una maravilla...Era todo de cuero negro, y estaba formado por una camiseta de tirantes con escote y flecos; pantalón de tiro bajo con lazadas a los lagos y llamas en los bajos; unas botas con cordones y una suela que parecía tan cómoda; una chaqueta de cuero ajustada, con flecos también y unos guantes sin dedos con pinchos. Era indescriptible, jamás había tenido un traje así... (era muy setseh xD). Tenía muchas ganas de ponérmelo, y de volver a casa...Cuando terminé de verlo, lo volví a guardar y me arreglé. Me obligue a desayunar, Bruce tenía razón en cuanto al desayuno, tenía que estar preparada al 100%. El grupo en el que Bruce había salido pronto, ya se había ido, y el comedor estaba prácticamente vacío, aunque estaba Dave allí. Me fue yo sola a comer, no me apetecía hablar con él o soportarle lo más mínimo.
No tardé en terminarme todo y fui a mi habitación, por fin podía verme con ese traje...
Me lo puse, quedándome asombrada de lo bien que me quedaba..."Jamás me había visto tan bien" pensé. Bueno, si me moría, al menos estaría hermosa. Cuando acabé me puse el otro uniforme encima, una verdadera pena, pero sabía que era algo que tenía que hacer para no levantar sospechas.
Estuve todo el rato encerrada en mi habitación recordando, deseando que todo volviese a la normalidad para estar con mis amigos, con mis padres, con David... Perdí la noción del tiempo esperando a que llegara mi hora, y finalmente llegó...Alguien llamó a la puerta:
-Kim: -me levanté y abrí-. ¿Qué? -era Dave-.
-Dave: Hola Kim, Minnoht me dijo que ya era hora de irnos... ¿Estás lista?
-Kim: Depende -no, realmente-.
-Dave: Ya...te entiendo, no te preocupes, esto acabará pronto.
-Kim: Sí, cuando yo muera...Pero eso ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes.
-Dave: ¡No seas borde! No te vas a morir.
-Kim: Estoy nerviosa, y no quiero ponerme más de los nervios, así que, amable Dave, te agradecería que dejases de mencionarme lo que estamos apunto de hacer, porque ya bastante me voy a machacar yo. ¿Me harías el favor?
-Dave: Sí, lo siento, yo también estoy inquieto, perdón. ¿Vienes?
-Kim: Sí, no me queda otra.
Fui tras Dave, que me llevó hasta donde estaba Minnoht esperándonos:
-Minnoht: Bueno chicos, ya sabéis lo que tenéis que hacer. Lo vais a conseguir porque sois los mejores, no olvidéis eso. Subid al autobús, chicos. -me acababa de dar cuenta de algo: ¿y Murray?-.
-Kim: ¿Dónde está Murray?
-Minnoht: ...Eh, hoy tenía cosas que hacer.
-Kim: ¿Se fue a la guerra?
-Minnoht: Eh, sí muchacha. No te preocupes, regresará. Bueno, subid al autobús -era el mismo que nos trajo aquí-.
Dave y yo subimos, y el trayecto fue bastante largo, al menos, para mí lo fue. Dave no se atrevió a decir nada después de lo que yo le había mencionado antes. Yo no hacía nada más que pensar en lo que podría ocurrir, estaba tan aterrada que no podía pensar con claridad, los pensamientos se me mezclaban con recuerdos que asaltaban mi mente...Y entonces el autobús frenó y nosotros nos bajamos. Pasamos por una pasarela oscura (algo extraño) que daba lugar a una especie de castillo tenebroso. Se supone que esa era la base de los radicales, pero no parecía haber nadie.
Íbamos armados, no podíamos enfrentarnos a radicales de otra manera. Una vez dentro del castillo, pensamos lo que haríamos:
-Dave: Parece que por el momento sólo hay un camino...¿no?
-Kim: Eso es lo que ellos quieren que creas. ¿Conoces los pasadizos? Porque si te das cuenta, este camino no acaba, es como un laberinto.
-Dave. ¿Cómo sabes eso?
-Kim: Por la poca luz y los espejos que hay en el techo para crear un efecto óptico...
-Dave: -parpadeó perplejo-. ¿Cómo?
-Kim: Nada, olvídalo. Debe de haber un pasadizo subterráneo por aquí cerca...
Rebusqué por la pared, y aproveché para quitarme el uniforme de Minnoht y quedarme con el guay. Encontré un botón oculto por un jarrón de rosas negras (predecible...). Fui a avisar a Dave, que estaba entretenido haciendo el tonto con su espada:
-Kim: ¡Tú, ya lo he encontrado!
-Dave: -se me queda mirando alucinado-. ¿Tú quién eres?
-Kim: ¡Soy yo! ¡YOOOOOOOOOOOO!
-Dave: ¿Seguro? Tú antes no ibas así vestida, ni estabas tan buena -le di una bofetada-.
-Kim: Mira Dave, la próxima vez que abras la boca para decir una tontería semejante, te meto en la boca una bala, ¿lo pillas? -Dave asintió, pero no dejaba de mirarme-.
Bajamos por unas escaleras de caracol al nivel -1, según indicaba en la pared, pintado en blanco sobre negro. Y al bajar nos encontramos con unos cuantos radicales de lo más peculiares. Fuimos silenciosos, pero aún así, uno supo que le iba a atacar y contraatacó, y tras el aviso, empezaron a venir una pila de ellos de todas las direcciones, hasta de arriba. No sé cómo, pero salimos de allí corriendo, tan rápido como pudimos, y algunos nos llegaron a alcanzar. Llegó un momento en el que les despistamos, pero nosotros no sabíamos dónde estábamos. Si íbamos atrás, los radicales nos atrapaban, y si íbamos adelante, puede que nos perdiésemos:
-Dave: ¿Y ahora qué? (*) Que bien, nos hemos perdido (*)
-Kim: Pues no sé. ¿No podrías pensar tú algo por una vez?
-Dave: No nací para pensar.
-Kim: Jajaja, no hace falta que me lo digas, se nota -me dio en el brazo-.
-Dave: ¡Oye!
-Kim: Bueno, lo que veo más normal es seguir adelante, está claro que atrás no podemos volver. Al menos, por un rato, pero si las cosas se nos complican, lo vamos a tener muy difícil.
-Dave: Teníamos que haber luchado...
-Kim: ¡¿Pero qué dices?! Somos 2 adolescentes contra 200 adultos armados hasta los dientes y con experiencia. ¿Tu crees que nos convendría hacer eso, eh?
-Dave: No señora, ya lo sé, pero haber acabado con alguno nos habría facilitado las cosas.
-Kim: No, no lo creo Dave. Hemos hecho lo correcto.
Mientras caminábamos, recordé un consejo que Murray me dio: "Cuando tomes una decisión, no te arrepientas, porque ya está hecho, y si has seguido a tu corazón y mente, no te habrás equivocado, tenlo en cuenta". Me entristecía pensar en Murray, y en que posiblemente no le volvería a ver. El camino que los dos seguíamos estaba completamente despejado de radicales , lo cual me resultaba extraño. Unos metros más adelante supimos el por qué. El suelo empezó a temblar y a destruirse, debía de ser una trama que habríamos activado sin darnos cuenta. Corrimos hasta el final del camino, que daba a una puerta de hierro que parecía bastante pesada. Dave se tropezó, pero no quise dejarle atrás y me frené para ayudarle a levantarse. Llegamos al final, lo que parecía imposible.
-Dave: Ahora ya sé porque los entrenamientos eran tan duros...
-Kim: Pues no sé porque me da que esto no es nada. Bueno, abramos la puerta -tiré del pomo para acceder al otro lado-.
Por suerte, en el otro lado había un mapa en el que aparecía el típico "Estás aquí". Mientras observaba el mapa, me di cuenta de que había un camino alternativo bastante más seguro que el que nosotros seguíamos, que era el principal, pero ya no podíamos acceder al otro, por lo que nos tocaba seguirlo y enfrentarnos a lo que tuviésemos delante. Unas pisadas nos alertaron de que alguien se acercaba y Dave y yo nos escondimos detrás de una cómoda que había en ese largo pasillo:
-X: ...sí, estoy de acuerdo. El señor no consentiría que nosotros acabásemos con ella, nos ordenó que cuando la encontrásemos se la llevásemos...
-Y: ¿Si? Yo quería matarla y después violar su cadáver, su bonito cadáver.
-X: De verdad, Glenn, a veces me das asco, pero otras tienes razón, como esta -le dio un codazo-. Hay alguien detrás de la cómoda -¿cómo podía saberlo?, estábamos completamente cubiertos, no se nos podía ver-.
-Glenn: Sí, veamos quienes son.
Cada uno fue a mirar por un lado para rodearnos, pero nosotros nos adelantamos y saltamos por encima. Uno de ellos me atrapó, pero conseguí liberarme:
-Glenn ¡Eh, Stuart, tengo a la zorra!
-Kim: ¡¡Eh tú, tengo nombre!! -le di una patada en la entrepierna y le corté con la espada-.
Acabé con él, y por suerte pude ver como Dave acababa con su enemigo. Resultaba difícil de creer que con un solo golpe le hubiese dejado inconsciente, había desmantelado su poder:
-Kim: ¡Dave! ¿Huh, con que no tenías poder, eh?
-Dave: Mejor cállate, yo a ti no te he preguntado de dónde has sacado ese traje ni por qué lo llevabas escondido...
-Kim: Eso es una estupidez, en cambio, tú has estado ocultando que tenías un poder sin razón aparente, a no ser que sea por cuestión de trabajo... ¿Para quién trabajas?
-Dave: (*) Maldita sea, es muy lista (*) Yo no trabajo para nadie. Simplemente, no he querido decirlo, ya está.
-Kim: Sí, claro, y voy yo y me lo creo, ¿no? Por o menos Minnoht tenía que saberlo, por esa razón te mandó conmigo.
-Dave: No lo sabía, alguien le dijo que yo sería útil y ya está... (*) Creo que tenía que haberme callado (*)
-Kim: Aha... ¿útil para qué, Dave?
Dave se quedó callado y continúo andando, sin decir ni una palabra, y mucho menos, mirarme. Por el camino nos encontramos con varios radicales que no fueron difíciles de eliminar con nuestros poderes. Yo no hacía más que preguntarme "¿Qué es lo que Dave me oculta?" Lo único que estaba claro era que si yo no lo podía saber, era algo malo...Murray tenía razón, no tengo que fiarme de nadie, y parece ser que del que menos, de Minnoht. Ahora que me paraba a pensar, no sabía bien que estábamos haciendo allí... De repente, note una mano agarrándome, era Dave:
-Dave: Estamos cerca, nena, así que, antes de morir... -me intentó besar y yo le aparté de un empujón-.
-Kim: ¿Qué haces imbécil?
-Dave: Darte amor, ya que no vas a volver a ver a tu amorcito. ¿Por qué has venido así vestida si no es por mí?
-Kim: Porque me ha dado la gana, deja de hacer el tonto o...
-Dave: ¿O qué? ¿Me vas a hacer pupa con esa pistola? Soy más fuerte que tú, lo que significa que puedo hacer lo que quiera contigo. Y lo que quiero es que te abras de piernas.
-Kim: -le intenté dar un puñetazo, pero lo esquivo y me volteó-.
No hizo lo que pensaba, sacó su espada y me la puso sobre el cuello. tenía intención de matarme, y en ese instante comprendí todo. Con aquella misión, lo que Minnoht pretendía era acabar conmigo a través de Dave sin dar la cara, pero, ¿por qué?...Minnoht...Minnoht...él mató a mis padres...
-Kim: ¡Adelante, mátame y satisface a Minnoht!
-Dave: Eso voy a hacer, no lo dudes -apretó la espada contra mi cuello y empezó a sangrar-.
-Kim: -intenté liberarme, y en un instante empecé a oír voces en mi cabeza...me estaba volviendo loca-. Mátame, no puedo hacer nada para evitarlo.
Yo no podía hacer nada. Apretó más y cada vez me sentía más débil, oía voces. Después, sentí que la espada me dejaba de apretar y oí voces...
No sabía si me había desmayado o estaba muerta...Cando abrí los ojos, vi a Dave tendido en el suelo con una brecha en la cabeza, y lo que más me sorprendió era que a mi lado estaban Bruce y David:
-Kim: ¿Estoy muerta, esto son alucinaciones...?
-Bruce: Estás viva, aunque herida, pero no te preocupes, de esta vas a salir -intenté levantarme pero no tenía fuerza-.
-Kim: ¿Cómo habéis llegado hasta aquí?
-David: -me abrazó-. Es una historia un poco larga...Concretamente, gracias a Murray. ¿Qué tal te encuentras?
-Kim: Me duele el cuello -en ese momento recordé mi herida del cuello-. Creo que estoy bien...
- David: Te lo hemos curado, creo que ya estará mejor. Bueno, ahora tenemos que irnos.
-Kim: No, a mí todavía me queda algo que hacer -me levanté, y esta vez mis piernas me lo permitieron-.
-Bruce: ¿Dónde vas a ir?
-Kim: A acabar con Minnoht.
-Bruce: ¿Y eso?
-David: ¿Qué ha pasado?
-Kim: Minnoht quiere acabar conmigo, no sé por qué, y yo tengo que encontrarle. Dave trabajaba para él, tenía el poder de la superfuerza.
-David: ¡No puedes irte, Kim!
-Kim: Lo siento David, pero tengo que hacerlo. Gracias por salvarme la vida a los dos, pero ahora que toca a mí encargarme de la situación -los tres nos abrazamos, y yo continué caminando hacia adelante pero no pude evitar girarme-. Intentad huir de aquí lo antes posible o los radicales os cogerán.
-Bruce: ¡Vale, buena suerte!
-David: No la va a necesitar, es la doncella de fuego -eso consiguió que sonriese-.
-Kim: Adiós chicos.
Seguí adelante, No sé por qué, pero a medida que avanzaba más, más segura estaba de que me iba a encontrar a Minnoht allí, y justo llegué al lugar al que quería y me encontré justo a la persona a la que buscaba.
En ese momento supe porque me llamaban "doncella de fuego", y no tarde en saber por qué Minnoht se comportaba así. Todo tiene su explicación, por muy extraña que parezca. Llevaba una túnica negra...
Espero que os haya gustado el capítulo, el otro fue muy flojo, espero haber compensado con este :) Desde aquí quiero daros las gracias a todos los que leéis la novela, porque escribir es mi escapatoria, y gracias a vosotros, cada vez me satisface más dedicarme a ello :D
#Mary Jane Dracarys *se pone sentimental xD*
lunes, 16 de septiembre de 2013
Superhuman-Cap.6: Just another Sunday
-Murray: ¡No, tienes que estar atenta en todas direcciones!
-Kim: Mierda, vale.
Estaba entrenándome para la lucha. Tenía que esquivar todos los ataques y contraatacar, pero no se me daba muy bien que digamos, aunque, según Murray "Estoy mejorando notablemente". Sólo me quedaban dos días, bueno, sin contar este, mañana era mi último día de entrenamientos...Parecía mentira que en apenas 48 horas estaría luchando contra los Radicales. Por lo menos, al día siguiente, Murray consiguió que Minnoht aprobase las visitas para todos, así que sería un buen día o malo, según lo mirase, claro.
-Murray: Concéntrate, venga, vuelve a intentarlo otra vez.
-Kim: Vale -otra vez me situé en la zona de salida e hice el recorrido-.
-Murray: ¡Bien, eso ha estado genial! Creo vas muy bien, Kim, a este paso nadie podrá engañarte.
-Kim: -jadeando-. Buf, eso espero. Los entrenamientos han sido duros.
-Murray: Pero te preparan bien para lo que te espera. Minnoht se acerca. Toma, coge esto -me dio un libro-. Y sécate el sudor antes de que nos descubra -escondió el horario y sacó el que Minnoht nos dio-.
-Minnoht: Vaya, veo que os va bien. ¿Qué estás aprendiendo, Kimberly?
-Kim: -miré el libro-. Ah, lo de la interpretación de mapas, eso.
-Minnoht: Oh, muy bien. Veo que Murray te está enseñando bien. Buen trabajo chicos, os dejo con vuestro horario.
Seguí entrenando hasta que llegó la hora de cenar, y después me fui a descansar, bueno, mejor dicho a dormir Desde que no tengo pesadillas gracias a las pastillas que Murray me daba, dormía muy bien y bastante tranquila. Me fui a acostar pronto, para mañana levantarme con energía para afrontar mi último día en aquel lugar tan siniestro.
Me levanté tarde, casi no tuve tiempo para vestirme. Me apresuré a hacer todo y a arreglarme para mi último entrenamiento. Fui a la sala en la que me reunía con Murray:
-Murray: ¡Muy buenas! ¿Preparada para acabar?
-Kim: Sí, eso creo...
-Murray: Hay que abstenerse de inseguridades, eso no te va a ayudar. Bueno, esta tarde tendrás visita, ¿no?
-Kim: Sí, eso creo. Vendrán...
-Murray: Tu hermana y tu novio, ¿me equivoco?
-Kim: Jaja, no lo creo. ¿A usted no le viene a visitar nadie?
-Murray: No, que va... -por qué no le puedo leer la mente...mierda...-.
-Kim: ¿Y qué va a hacer cuando esto...acabe?
-Murray: Sabes Kim, las cosas están muy mal, y seguro que me toque ir a la guerra. Ya sabes lo que está pasando, y hasta que no acaben no volverán las cosas a la normalidad...Puede que aíslen a la gente con poderes, ¿lo sabías?
-Kim: Sí, me lo dijo mi hermana, pero dijo que no era seguro.
-Murray: Hoy por la mañana anunciaron en la tele que a partir de noviembre se iban a empezar a elaborar unas listas para llevar a la gente con poderes, pero no a toda, porque al parecer somos muchos.
-Kim: Oh, vaya... Esto, finalmente va a ser una Guerra...
-Murray: Sí, no estás equivocada en absoluto, va a ser una Guerra a escala mundial. Lo que más pena me da es que mucha gente inocente va a morir... Bueno, para eso tu estás entrenando, para ser autosuficiente y poder luchar en caso de que sea necesario. Te tengo una sorpresa -abrió el armario y sacó algo escondido en una funda de ropa-. Toma -me lo dio-. Es un traje especial para tu misión.
-Kim: Pero...
-Murray: Ya, ya lo sé, Minnoht os ha dado lo que tenéis que llevar puesto, pero te lo aseguro, este traje te va a ser mucho más efectivo y te va a gustar más. Cuando llegue mañana, póntelo debajo del uniforme, y no se notará. ¡Ah, y una cosa muy importante! No lo abras hasta mañana.
-Kim: ¿Y si no me vale?
-Murray: No tengas en cuenta eso, no te preocupes, doncella de fuego.
-Kim: Oye, Murray, dijiste que sabría porque tengo ese apodo "pronto", pero todavía no lo sé...
-Murray: Oh, es eso...Bueno, no te desesperes, hazme caso de que lo sabrás muy pronto, todo a su debido tiempo.
-Kim: Vale...Lo entiendo.
-Murray: Puedes tomarte el resto de día de descanso. Bueno, antes me gustaría que hiciésemos un repaso de las tácticas de lucha que conoces, y ya está, no nos tomará mucho tiempo. Puedes llevarte esto a tu habitación y después, comenzamos. ¿Te parece bien?
-Kim: Sí.
Fui a mi habitación a llevar el traje, tenía curiosidad por verlo, pero intenté contenerme. Si me decía que hoy no lo podía ver, era por algo, me fiaba de él. Volví con Murray e hice mi prueba final, y pareció que hice un buen trabajo.
-Murray: Muy bien Kim, estoy muy orgulloso de haberte enseñado y ayudado, de que seas la Doncella de Hierro. Te deseo lo mejor, y recuerda "No te fíes ni de tu sombra". Mañana nos despediremos, que te vaya muy bien.
-Kim: Yo te agradezco en el alma que me hayas enseñado tanto y tan bien. Sé que eres especial y que lo que me has enseñado me va a convertir en la buena "Doncella de Fuego" que esperáis todos. No me fiaré de nadie, lo prometo. Espero que también te vaya muy bien a ti -nos abrazamos. Hasta mañana.
-Murray: No, adiós.
-Kim: ¿? -no lo entendí, pero bueno, eso era un hasta luego-.
Me duché y me preparé para las visitas, tenía muchas ganas de verles... Mientras me vestía, alguien llamó a mi puerta: era Orianthi:
-Orianthi: ¡Kim!
-Kim: ¡Hermana, qué ganas tenía de verte!
-Orianthi: Que bien te veo, hermana. Los entrenamientos te han sentado bien, ¿eh?
-Kim: No mucho, que pelota eres. Te veo más rubia.
-Orianthi: ¡Estoy igual de rubia!
-Kim: Jajajaj, ya lo sé, es para no quedar mal, mujer.
-Orianthi: -me abrazó-. Kim, por favor te pido, ten mucho cuidado, la familia ya se ha reducido a la mitad, y no me gustaría que tu fueses la siguiente...¿Me prometes que, en caso de tener que huir o doblar la rodilla para salvar tu vida lo harás?
-Kim: Bueno...No sé, si te soy sincera, ya sabes lo orgullosa que puedo llegar a ser a veces... Lo intentaré.
-Orianthi: Eso espero. Toma, te traigo una foto de cuando éramos pequeñas -se la sacó de su bolsillo y me la dio-. Estamos todos -me hizo llorar, y nos abrazamos-.
-Kim: Gracias Ori, la llevaré siempre conmigo.
-Orianthi: Me alegro que te haya gustado... Bueno, me tengo que ir, que si no no tienes más tiempo para las otras visitas.
-Kim: Vale, gracias hermana -nos dimos un abrazo de despedida-.
Esperé unos minutos y tuve una visita inesperada: ¿Steven?
-Steven: ¡Hola! Me apetecía venir a despedirme de vosotros, chicos.
-Kim: Jajaja, hola Steven, me alegro de verte, tan...normal. ¿Y qué pasó con David?
-Steven: No sé, creo que no pudo venir, pero bueno, al menos pude venir yo. ¿Estás bien?
-Kim: Sí, claro, simplemente...Pensé que vendría, no pasa nada. ¿Qué tal os va? ¿Superaste el récord de David?
-Steven: Sí, pero él volvió a superarme. Nos lo pasamos muy bien. Bueno, te tengo que dejar, que Lita anda por ahí, y yo solo me pierdo y empiezo a cambiar mi tamaño.
-Kim: Jajajaj, vale. Bueno, adiós.
-Steven: Cuídate -me dio un abrazo-.
Estaba sola, ya no tenía más visitas. Estaba muy decepcionada, pero aún así, tenía que cumplir con mi deber. Entonces alguien me tapó los ojos:
-X: ¿Me conoces?
-Kim: Como seas Dave te voy a cortar las manos -me destapó los ojos y vi que era David, y no pude evitar abrazarme a él y besarle-. ¡Pensé que no venías!
-David: Jajaj, ya lo sé, fue un plan de Steven y mío. Mi madre está ahí.
-Mamá David: ¡Hola muchacha! Sólo venía para desearte toda la suerte del mundo y para despedirme -me dio un abrazo que casi me mata-.
-Kim: Ah, muchas gracias, creo que me va a ir bien, al menos, eso me dijo mi maestro. Estoy muy agradecida por cómo me habéis tratado todo este tiempo, de verdad.
-Mamá David: Aw, que chica más rica. Bueno, os dejo 5 minutillos para que os despidáis, os espero fuera.
-David: ¿Sólo 5 minutos? (*) Será cabrona (*)
-Mamá David: ¿Para qué quieres más?
-David: Para nada (*) Mierda (*)
La madre de David salió fuera, y se me ocurrió un plan.
-Kim: David, espera un momento, ahora vuelvo.
-David: Vale.
Salí a buscar a Murray, iba a convencerle para que entretuviese a la madre de David una media hora más o menos, creo que con eso sería suficiente.
-Kim: ¡Murray! ¿te puedo pedir un favor?
-Murray: Depende de lo que sea.
-Kim: Es para que entretengas a la madre de David media horita, sólo para eso.
-Murray: -se lo pensó mientras ponía muecas extrañas-. Bueno, vale, pero con la condición de que me dejes hablar con él cuando se vaya a ir.
-Kim: ¿Qué le vas a decir?
-Murray: Sólo quiero conocerle, no me malinterpretes -me dio un codazo-.
-Kim: Jajaja, era por si acaso... Vale.
Volví corriendo a la ha habitación, y aguardé la llegada de Murray:
-David: ¿Dónde habías ido?
-Kim: Eso es un secreto.
-David: Ah... ¿Y qué has ido a hacer? Mi madre no tardará en venir y ni si quiera nos hemos dicho adiós... -me dio un abrazo-.
-Kim: Oh, no te preocupes, yo...
-David: Sólo quería decirte que te vaya muy bien, que tengas mucho cuidado, que eres genial y que te quiero -me besó-.
-Kim: -David tenía los ojos llorosos-. Bueno, yo te quería decir lo mismo...En realidad no sabía que decirte exactamente, pero tú lo has resumido muy bien. Pero no hace falta que tengas prisa, tenemos treinta minutos más o menos...
-David: No sé porque me da la sensación que eso tiene que ver con que te hayas ido antes. ¿Me equivoco?
-Kim: Jajaja, no -nos asomamos a la puerta-. Mira, el que está hablando con tu madre es Murray. Luego quiere hablar contigo, ejem ejem.
-David: Ah, que él es el que la va a entretener, ¡buen plan! -se estaba partiendo de risa-. ¿Quiere hablar conmigo? A saber que habrás hecho... ¡¿Oye, y tú para que me quieres tanto tiempo?!
-Kim: ¿Yo? Para nada...Bueno, sí, para despedirme... -me acerqué a el y le besé-.
-David: ¿Qué clase de despedida querías? -me abrazó-.
-Kim: Tsé, si ya me has pillado, ¿tiene el señor alguna pega? -se acercó más a mí-.
-David: Mi madre, aunque creo que está fuera de combate. No, no tenga ninguna pega, cielo.
Nos dimos un golpe tremendo con la pared (yo juré que la habitación era más grande), pero no había tiempo que perder. Mientras nos besábamos se oían voces en el exterior, posiblemente de otras visitas que hubiesen por allí cerca. Nos echamos en la cama, y miré el reloj para saber cuanto quedaba:
-Kim: Mierda, quedan 15 minutos. Espero que a Murray le vaya bien o tu madre nos mata.
-David: Bah, no seas exagerada...A mí me caparía, a ti no te haría nada, no te preocupes.
-Kim: Jajajaj, vale, entonces da igual, sigamos.
-David: ¡Oye!
-Kim: Era bromo tontito.
Éramos conscientes del poco tiempo que nos quedaba, me hubiera gustado haber dicho 1 hora en vez de media, pero quizá era demasiado... Nos quitamos toda la ropa, y fuimos a lo importante (no hace falta que dé más explicaciones). Intentamos gemir en bajo, pero no podíamos aguantarnos mucho, solo esperaba que la gente de fuera no nos estuviese oyendo. Al final gritamos, y nos vestimos tan rápido como pudimos para que nadie sospechase.
-Kim: Buf esto de correr no va mucho conmigo. Tengo ganas de que todo esto acabe y por fin estar tranquilita por un tiempo...contigo -me abrazó y yo le besé-.
-David: Ya, no sabes cuanto me gustaría que así fuese. Esperemos que se cumpla. Bueno, vamos fuera a ver si mi madre esta ya por ahí.
Salimos y no estaba todavía, pero no tardó en llegar:
-Madre David: Ah, me alegro de que Tacii haya tenido tanta suerte con usted...
-David: ¡Mamá, qué estás casada!
-Madre David: Jajajaj, que simpático mi hijo. Bueno, Murray quería hablar contigo también -agarró a David por la capucha de la chaqueta-. ¿Y qué habéis estado haciendo todo este tiempo?
-Tacii: Le he enseñado el recinto, eso.
-Murray: -me miró de reojo-. Bueno David, ven conmigo.
**************Narra Murray*************
El chico vino conmigo, como estaba acordado, quería hablar seriamente con él, y así a lo mejor salvaba una vida:
-Murray: Bueno chico, quiero decirte que cuides mucho a tu novia.
-David: Sí, eso haré... Sólo espero que no la pase nada mientras no esté con ella.
-Murray: Bueno, de eso quería hablarte, chico. Verás, durante este tiempo que habéis estado juntos se ha desarrollado un lazo entre vosotros afectivo, muy fuerte.
-David: Ahm...¿Y?
-Murray: Curiosamente, ayer estuve ayudando a Kim a controlar su mente, cuando os oí hablar...
-David: ¿Qué?
-Murray: Se ha desarrollado un poder entre vosotros, la telepatía...
Espero que os haya gustado a pesar de que me haya más corto de lo normal, pero no os preocupéis, que en el próximo capítulo va a ser extenso, con mucha acción (a lo "Juego de Tronos" xD)
#Mary Jane Dracarys *se va a soñar con sus amores*
domingo, 15 de septiembre de 2013
Tornado of Souls -Cap.10 : Rock You Like a Hurricane
***********Narra Dave**********
Según Pears, ya estábamos cerca de la farmacia que nos decía. Aparcamos en una zona desolada para evitar ataques de zombies o personas. El camino fue largo, y sumándole el frío, se hacía insoportable, pero haría cualquier cosa por Tacii, no la iba a dejar tirada a estas alturas. Lo bueno fue que por el sitio no habían muchas criaturas malignas. Por fin llegamos, el camino había sido largo La farmacia era una pequeña tienda, pero con tal de que tuviesen, a mi no me importaba, y finalmente, tras buscar durante media hora (que se me hizo eterna), encontramos los medicamentos.
Nos dimos la prisa que pudimos al volver, cada segundo que ahorrásemos nos aseguraba más que Tacii viviría, y así tenía que ser. Dimos con nuestros vehículos, y yo me monté en el bus a toda mecha:
-Rose: Vale, tenemos que pincharla esto, y darla estas pastillas. Así conseguiremos que siga adelante.
-Dave: Buf, menos mal.
-Rose: Una cosa Dave.
-Dave: ¿Sí?
-Rose: Cuando Tacii vuelva, necesita un sitio para descansar, en su estado no es conveniente ir de un lado para otro o no se recuperará -Pears se acercó-.
-Pears: Sí, es cierto, y por eso tenemos que encontrar el hotel. Es el sit... -antes de que terminara de hablar, se empezaron a oír gritos del exterior-.
-X: ¡Eh, socorro! ¡Ayudadme!
-Dave: ¿Y ese tío? ¿Le rescatamos?
-Pears: No deberíamos de fiarnos de él, pero bueno, somos más que él, así que no nos podrá hacer nada -dijo a Duff que frenase, y Pears y yo nos bajamos a hablar con el forastero-. ¿Quién eres?
-X: Gracias. Me llamo Nick Menza, y llevo unas cuantas horas huyendo de una horda que me pilló desprevenido.
-Pears: Hola Nick. Nosotros somos Pears, y el pelirrojo es Dave Cuando entres te presentaremos al resto. ¿Vienes solo?
-Nick: Sí, llevo solo desde que empezó todo esto... No voy a haceros nada, podéis fiaros de mí. Lo lamentable es que no tengo nada. Ni comida, ni bebida...
-Pears: Da igual, mientras nos ayudes. Ya decidiremos con el tiempo si mereces quedarte con nosotros o no -Nick puso cara de susto-.
-Dave: No te asustes, no te vamos a dejar tirado, tío.
Nos subimos en el bus y fui a ver a Tacii. Estaba bien, ya tenía buen color. Estuve hablando con Nick un buen rato, hasta que tuvimos "cosas" que hacer. Tenía pinta de ser un tío majo, y tocaba la batería.
Nos sobresaltamos cuanto, de repente, Pears pegó un grito, y señaló en una dirección:
-Pears: ¡ES ESE! ¡ESE ES EL HOTEL!
-Duff: Tío, tiene muy buena pinta. Está defendido por muros, tiene piscina y o es muy grande. Creo que va a ser nuestro hogar definitivo.
-Junior: No cantemos victoria todavía, no lo hemos visto de cerca.
-Pears: ¡Pero yo sí! Es genial, a mí me encantaba, pero por razones de tiempo y economía no pude volver -hizo una breve pausa-. Voy a hablar con los del coche por el walkie para decirles dónde tenemos que ir -fue a buscar el walkie-.
Por el camino, cada vez nos encontrábamos con más zombies, lo que no podía ser buena señal. Llegamos al complejo. No era muy grande, debía de tener unas 3 plantas, pero tenía un gran terreno en el que podríamos cultivar y todo. Lo malo era lo que nos esperaba dentro.
Aparcamos los vehículos cerca, y nos bajamos todos para investigar.
-Pears: -abrió la puerta del hotel-. Mierda, esto no pinta bien.
-Junior: ¿Por qué?
-Pears: Asoma la cabeza.
-Junior: -miró cautelosamente- ¡Joder! ¿Cómo pueden haber tantos bichos de esos en un sitio tan pequeño?
-Pears: No tengo ni idea, pero tenemos que acabar con todos.
-Dave: Bien, allá vamos.
**************A partir de ahora, narra Tacii**************
Cuando desperté tenía a Anne al lado, observándome como si fuese un cadáver:
-Tacii: ¿Te gusto?
-Anne: Jajaja, sí mucho, amor mío. ¿Estás drogada?
-Tacii: Jajaj no, era broma. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde están todos? ¿Dónde estamos?
-Anne: Vayamos por partes. Te empezaste a encontrar mal y te desmayaste. Mientras tu recuperabas el conocimiento, fuimos a buscarte medicamentos, y dimos con el hotel que Pears quería encontrar. Entraron, acabaron con todos los zombies, y ahora están revisado las habitaciones. Ah, y hemos encontrado a dos supervivientes: Uno que encontramos en la carretera, Nick Menza, y otro que estaba aquí intentando acabar con los caminantes, Marty Friedman. ¿Responde esto a tus preguntas?
-Tacii: Más o menos. ¿Están todos bien?
-Anne: Seh, ya lo creo. Cuando terminaron empezaron a celebrarlo y yo pensé que nos moríamos de la risa: Pears se puso a bailar, lo nunca visto.
-Tacii: Bueno, yo una vez le puse Maiden y movió un poco la cabeza... ¿Eso cuenta?
-Anne: Jajajaj, no, esto era mejor. Voy a llamar por walkie.
-Tacii: Vale.
Estuve recapacitando un poco de lo que me acordaba. Me salió una sonrisa cuando me acordé de Dave...Quizá eso hubiese sido mi imaginación... Hablando de Dave, venía corriendo hacia el bus.
-Dave: ¡Tacii!
-Tacii: Hola -le saludé, aunque el se me acerco para darme un beso-.
-Dave: ¿Qué tal estás? -me rodeó con su brazo-.
-Tacii: Bien. Todo lo bien que se puede estar con un agujero en el costado y otro en el tobillo. ¿Qué tal os ha ido?
-Dave: Muy bien. Supongo que Anne ya te habrá informado -lo afirmé con la cabeza-. Permíteme que te lleve a tu habitación.
-Tacii: Encantada -me ayudó a levantarme y a andar.
-Dave: ¿Así vas bien?
-Tacii: Sí, no te preocupes.
Entramos al hotel. Era muy bonito por dentro, aunque estaba habían algunas manchas de sangre -claro, por qué será-. Me llevó hasta la tercera planta, y abrió la puerta de la que sería mi habitación.
-Dave: Volià tu nuevo cuarto -me dedicó una sonrisa-. ¿Te gusta?
-Tacii: Sí, tiene muy buena pinta. Tiene una cama grande y un baño, a estas alturas, me parece un palacio.
-Dave: Me alegro -me besó-. Bueno, ¿quieres que te deje un rato sola? Estaré en la habitación de al lado por si me necesitas.
-Tacii: Vale, gracias.
Estuve un rato contemplando la habitación. Era bonita y grande en comparación con lo que antes había tenido. Me agradaban las vistas que ofrecía la ventana, se veía ¿el mar? ¿Pero dónde estábamos? Bueno, fui a darme una dicha, y a pesar de que me costó, lo conseguí. Cuando acabé, estuve un rato descansando a punto de dormirme, pero de repente sonó el walkie, era Pears:
-Pears: Chicos, tenemos que hablar sobre lo que vamos a hacer. Quedamos en comedor que está en la planta baja.
-Tacii: Pears, yo no voy a poder ir, estoy muy cansada, necesito descansar.
-Pears: Bueno, vale, mañana te daremos la información a ti, no te preocupes. Mejórate.
-Tacii: Vale, gracias.
Estaba en la cama, pero no podía conciliar el sueño, y salí al pasillo, donde me encontré con Dave:
-Dave: Hola Tacii ¿No puedes dormir?
-Tacii: No...
-Dave: ¿Quieres dormir conmigo? -me sorprendió su preposición-.
-Tacii: ¡Dave, estoy cansada, no quiero ...!
-Dave: ¡No pienses mal, mujer! No lo digo por querer tener sexo contigo, sé que estás muy cansada. Lo decía por si te pasaba algo y no había nadie para ayudarte, cielo.
-Tacii Oh, perdona Dave -le abracé- Vale, voy contigo.
Entré en su habitación, era muy parecida a la mía. Me ayudó a tumbarme.
-Dave: ¿Así estás bien?
-Tacii: Sí. Muchas gracias por cuidarme tanto, colorado -me besó-.
-Dave: Con mucho gusto, colorada.
Cerré los ojos, pero aún así no podía conciliar el sueño. Mientras, Dave me hacía caricias para que me durmiese, me recordaba a mi madre cuando era pequeña. Al final, cómo no, acabé cayendo en las garras de Morfeo.
Cuando desperté, Dave se había marchado, pero me dejó una nota que decía "He salido a buscar unas cosas, no tardo en volver". Me levanté de la cama, y recordé con un fuerte latigazo mi lesión en el tobillo. Fui a mi habitación, me cambié de ropa y fui a buscar a alguien, y por suerte di con Junior.
-Junior: ¡Hombre, hola!
-Tacii: Ey, cuanto tiempo.
-Junior: ¿Qué haces por aquí tú sola?
-Tacii: Nada, que me gusta ir en plan espectro por el hotel.
-Junior: Jajaja, los calmantes parecieron afectarte -le di un codazo-. ¿Te llevo?
-Tacii: ¿A dónde? No me fio de ti...
-Junior: Jajja, te llevo de vuelta al campamento de tus sueños.
-Tacii: Huehuehuehe, en ese caso te mataré.
-Junior: Te llevo al comedor, que es nuestro lugar oficial de reuniones. Allí siempre encontrarás a alguien, así que no estarás sola aunque no encuentres a nadie. Vamos
-Tacii: Okey -me ayudó a caminar, y me llevó a la sala-. De todos modos, sé que tu habitación tiene que estar cerca de la mía, así que podré molestarte cuando me dé la gana.
-Junior: Vaya, tuvo que fijarse donde duermo -Junior siempre sonreía-. Bueno, aquí estamos.
En la sala estaban Axl y Slash jugando al ajedrez, y parecía que Steven y Duff hacían de árbitros; Izzy y Anne estaban hablando, al igual que Rose y Ellie. Me resultó curiosa la manera de jugar al ajedrez de los Guns...
-Axl: ¡Já! Tiré a dos peones y a una cosa de esas con punta larga.
-Duff: ¿Los penes?
-Axl: ¡Eso!
-Slash: Pues no me vas a ganar -cogió a su reina y la tiró contra las piezas de Axl-. Bien, tiré a todos tus peones. Ya veo tu muerte...
-Tacii: Chicos, ¿Sabéis jugar al ajed...?
-Izzy: No te molestes, Tacii, ya lo he intentado.
-Anne: Son muy duros de mollera.
-Tacii: ¿Qué quieres que te diga? No me extraña
-Junior: Oye, se lo están pasando bien. Me gustaría participar.
-Duff: ¡Pues ven, no te cortes! Cuando estos acaben, compites contra Steven.
-Steven: ¡Wehhh, que guay!
-Tacii: A mi me gustaría jugar al ajedrez también...
-Steven: ¡Vale, otra más! Tú competirás con Duff.
-Tacii: -si no hay más remedio...-. Vale.
Mientras jugábamos al ajedrez al puro estilo "gunner", los chicos llegaron.
-Pears: ¡Amores míos,, ya estoy en casa!
-Steven: Oh, cielo, cuanto tiempo -intentó abrazarle-.
-Pears: Quita, hombre, no me seas gay. ¿Qué tal todo por aquí?
Mientras Pears hablaba, yo trataba de encontrar a Dave, pero no le veía... Bajé para esperarle en la entrada, temiendo que no fuera a aparecer. De repente de abrió la puerta y aparecieron Marty a Dave:
-Dave: Sí, ojalá eso fuese posible, pero tal y como están las cosas -se dio cuenta de que estaba ahí-. ¡Hola Tacii! -vino hacia mí y me abrazó-. ¿Qué tal estás?
-Tacii: Bien, ya me ves, al menos ya no parezco un espectro.
-Marty: Bueno, eres muy pálida, yo no diría eso -Marty era muy simpático-.
-Tacii: Jajajaja, ¿con esas greñas me has podido ver?
-Marty: Eres tan blanca que mirarte me hace daño a la vista -le di en el brazo-.
-Tacii: Tsé, seré pálida, pero ya estoy acostumbrada, melenas.
-Dave: Oye Tacii, mira -Nick se acercó, llevaba unas muletas-. Creo que te serán útiles.
-Tacii: ¡Muchas gracias, chicos! Sí, me van a venir genial -Dave me las dio, y abracé a los tres-.
-Nick: Nos debes un millón de dólares...Cuando vuelvan a ser útiles, claro.
-Tacii: Jajajja, confórmate con un abrazo especial.
-Nick: ¿Especial? Es de los del montón. Seguro que a Dave le das muchos más y mejores, ejem ejem. Sigo queriendo el dinero.
-Tacii: ¿Puedo darte una patada a lo "Jackie Chan"? Eso sería...especial.
-Nick: Vale, me conformo, me conformo. Estás muy loca.
-Dave: Le dijo la sartén al cazo.
-Tacii: Huehueu, esa es buena -choqué con Dave-. Ah, me encantaría salir, no soporto estar aquí encerrada.
-Dave: Ya, pero tal y como estás no puedes.
-Tacii: ¿Cómo que no puedo? ¿Por qué?
-Dave: Porque no es cómodo salir así, y mucho menos, seguro. No podrías huir en caso de encontrarte con zombies.
-Tacii: Pero te recuerdo que puedo luchar, no soy inválida.
-Dave: Ya, ya lo sé. Me refiero a que no quiero que te pase nada mientras tengas el pie...
-Tacii: ¿Y qué? ¿Me voy a quedar aquí encerrada como si fuese un bicho? No, no quiero sentirme inútil.
-Dave: ¡No estoy diciendo que seas inútil, sólo quiero protegerte!
-Tacii: ¡Dave, te agradezco tu preocupación, pero sé cuidarme yo sola! Lo he hecho durante toda mi vida...
Me fui, y Dave intentó hablar conmigo, pero no me apetecía. La simple idea de tener que quedarme en el hotel encerrada me hacía sentir una mierda, una carga, basura. Yo quería luchar, avanzar, investigar...
Pasé toda la tarde hablando con Marty y Nick, y al conocerlos mejor. Marty tocaba la guitarra en un grupo, Cacophony, y Marty tocaba la batería...Me recordaban tanto a Gar y a Chris...
Anne me obligó a comer y a cenar, pero no me entraba nada en el estómago. Pasé prácticamente el día entero rehuyendo a Dave, no me apetecía discutir más. Fue un día sin nada especial, y cuando fui a echar mano de mis llaves, que estaban en el bolsillo de mi pantalón, me di cuenta de que no las tenía. Lo bueno es que Pears tenía una copia, así que me fui a mi habitación a descansar, y cuando fui a abrir, la puerta estaba abierta y había alguien dentro...:
-Tacii: -sacando mi pistola-. ¿Quién eres?
-X: Vic Rattlehead.
-Tacii: ¡Dave! ¿Me has quitado las llaves?
-Dave: Sí, eso parece -encendió la luz-.
-Tacii: ¿Qué haces aquí?
-Dave: Quería disculparme...Como llevas el día evitándome, pensé en esperarte aquí y hablar las cosas. Siento haberte hecho pensar que eras inútil...
-Tacii: Bueno, yo me molesté demasiado...
-Dave: Sí, un poco, pero sólo quería decirte que no quiero que te pase nada más, después de los dos disparos que te llevaste, ya es suficiente por un tiempo. Puedes salir si quieres, claro, yo no te puedo ni voy a prohibirte nada.
-Tacii: Vale, gracias por intentar protegerme.
-Dave: ¿Comiste algo?
-Tacii: Sí -no, le mentí ejem ejem-.
-Dave: Bien, me alegro. ¿Qué tal?
-Tacii: Mejor que antes. ¿Me estás interrogando?
-Dave: Sí, eso parece, jejejeje. Quería saber si todo iba bien...
-Tacii: Sí, va bien. He estado con Marty y Nick, y son muy majos, la verdad. ¿Tú que has hecho, eh eh? ¿Has comido?
-Dave: Me asustas -jajajaj-. No he hecho nada especial y sí, he comido, no como tú.
-Tacii: Mierda...¿Cómo lo sabes?
-Dave: No lo sabía, solo probé suerte. A comer.
-Tacii: Vale, si no me queda otra...
Dave y yo fuimos al comedor, donde también estaba la comida además de la gente. Fui a comer, y Dave le pidió a Junior que me vigilase para que me comiese todo, no sé a dónde fue el colorado. Mi comida consistía en una lata de alcachofas, y la verdad, frías perdían un poco, pero tal y como está la cosa, me tenía que sentir afortunada teniendo algo que llevarme a la boca -no penséis mal-.
Ya estaba cansada, así que subí a mi habitación, y otra vez estaba la puerta abierta, no recordaba haberla cerrado antes. Entré y alguien me tapó los ojos.
-Tacii: ¿Dave?
-X: Earl, querida.
-Tacii: -Cogí la pistola y apunté a la cabeza al individuo, que resultó ser Dave-. ¡Eres idiota, no sabes el susto que me has dado!
-Dave: -riéndose-. Perdón, tenía que aprovechar -mi habitación estaba oscura, y habían velas-.
-Tacii: ¿Qué es esto?
-Dave: Te estaba preparando una sorpresa -se acercó a mi, me agarró y me besó-.
-Tacii: ¿Sorpresa? Sí, casi me matas del susto, jeje...
-Dave: ¿De verdad que me puedo quedar a dormir? A lo mejor mis encantos te impide pegar ojo.
-Tacii: -bostezando-. Uy, no lo creo. No me van los colorados.
-Dave: Vale, a dormir -se rió-.
-Tacii: Buenas noches.
Hacía frío y agradecía tener a Dave al lado, sus brazos eran muy cálidos, y con el sueño que tenía, me quedé completamente dormida.
A la mañana siguiente, alguien llamó a mi puerta, y Dave fue a levantarse en mi lugar.
-Dave: ¡Ya voy! ¿Dónde está mi camiseta?
-Tacii: Creo que la llevo yo puesta.
-Dave: ¿Y yo con qué recibo a las visitas?
-Tacii: Jajajajaaaaa, ponte una mía... -me alcé para mirarle-. ¡Pero si estás vestido, sólo te falta la maldita camiseta!
-Dave: -volvieron a llamar- ¡Ya voy! ¡YA VOYYY! -abrió la puerta y parecía ser Junior-.
-Junior: ¿Qué haces aquí Dave? ...Bueno, no hace falta que me lo digas. También tenía que hablar contigo, así que no me importa al fin y al cabo, menos trabajo.
-Dave: ¿Qué quieres rubio?
-Junior: A ver, pelirrojo, Pears me ha dicho que tenemos que ir todos al comedor para hacer "inventario" de lo que tenemos.
-Dave: Vale, ya vamos. Nos vemos luego -cerró la puerta-. Bueno Tacii, nos tenemos que ir al comedir, así que, ¡a levantarse! -me destapó-.
-Tacii: Brrrr, hace frío. Yo me quedo aquí.
-Dave: ¡No! Venga amor, levántate o te echo un jarrón de agua fría.
-Tacii: En ese caso te tiro por la ventana.
-Dave: ¡Venga! -me cogió en brazos-.
-Tacii: Vale, pues llévame así.
-Dave: ¿Pero cómo te voy a llevar así? ¡No seas perezosa! -me dio un beso en la frente -.
-Tacii: Vale, bájame. Me pongo unos pantalones y ya está.
-Dave: ¿Y mi camiseta? -me puso cara de pena-.
-Tacii: Jo, es que me gusta...
-Dave: Jejejejee, te queda muy bien. Voy a buscar una a mi habitación. ¿Te ayudo a vestirte?
-Tacii: No hace falta, pero gracias. Nos vemos.
-Dave: Adiós -salió de la habitación-.
Me vestí y salí, no tardé mucho, aunque me entretuve un rato peinándome. Cuando yo llegué ya estábamos casi todos, hasta Dave, que me invitó a sentarme junto a él. Esperamos un rato, y aparecieron los que faltaban, y entonces Pears empezó a hablar:
-Pears: Bueno chicos, vamos a hacer recuento de los bienes de los que disponemos para saber cuando tendremos que ir a buscar más. Y cuando nos vayamos a buscar comida, habrá que dejar a alguien para que cuide lo que tanto nos ha costado ganar, el hotel. ¿Alguna duda o sugerencia?
-Tacii: ¿Dónde estamos exactamente?
-Pears: Pues estamos en el lugar en el que yo veraneaba de pequeño.
-Tacii: ¿El lago?
-Pears: Sí, eso es.
Ahora ya lo entendía todo... Pears nos contó que de pequeño iba de vacaciones a una zona e la que había dos lagos, y en uno de ellos el agua era tan clara que se podía bañar. Al parecer, la playa que me había parecido ver fue una confusión, nada más. Era un lugar bonito y tranquilo...pero ¿cuánto nos iba a durar esta paz?
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