jueves, 15 de mayo de 2014

Superhuman-Cap.24 : Heaven Beside You




*******************Narra Kim*****************

Todos en la sala nos quedamos petrificados. No me esperaba un tipo de respuesta como esa...

-¿Cómo es eso posible? -le pregunté, ojiplática-.

-Es una larga historia, pero con todo lo que habéis estado esperando, os lo contaré. Yo nací Randy Rhoads, tal y como ahora soy, pero desde pequeño tenía el poder del morfismo, pero no era uno normal, era una variante bastante curiosa, pero eso lo descubrí demasiado tarde. Con tres años lo hice, inconscientemente, y me convertí en un amigo mío que también tenía poder, Dave Murray. No sabía por qué me había pasado aquello, pero tuve que vivir con eso hasta que morí. Este poder me dio otra oportunidad para seguir viviendo, y por suerte mis habilidades se habían traspasado al cuerpo que realmente me pertenecía, es decir, que ese tipo de morfismo me permitía ser una persona determinada hasta que ésta muriese, y entonces volvía a mi cuerpo. pero, ojo, aquél poder sólo tenía un uso, así que si ahora me matan, pues... no volveré a tener tanta suerte -Randy quedó satisfecho con la explicación que había dado-.

-¿De verdad que eso es posible? -le volví a preguntar-.

-Vaya, parece que ya no te fías de mí, ¿eh?

-No, sólo quiero que me aclares una duda, ¿qué pasó con tu otro cuerpo? Porque cuando nos conocimos saliendo del castillo, estabas normal, y supuestamente los guardias radicales te conocían...

-Cuando llegué empecé a destruir cosas con mi poder de viento, uno de los más poderosos junto a tierra, agua y fuego, y causé una gran alboroto y caos, así que me empezaron a seguir, y los siguientes seguí igual, así que me acabaron cogiendo manía -Randy se rió-. Allá a dónde voy causo ciertos desperfectos, por así decirlo...

-Esto es tan raro... ¿Algo más que nos quieras explicar antes de que me dé un ataque de paranoia? -dije, extrañada-.

-Pues sí, aún no sabéis con quiénes vais a colaborar si queréis. Bien, chicos, quitaros las capuchas y mostrad vuestra identidad. Al menos a una de esas personas la conocéis.

Uno a uno se fueron quitando las capuchas. El primero que lo hizo fue Jon, algo que ya me había supuesto hace rato, cuando le vi mirándose al espejo como un pazguato; el otro tipo que se la quitó era rubio y alto, no le conocía; y la otra persona era una mujer con la melena larga y oscura. A esta última parecía que David la conocía, se quedó ojiplático:

-¿Qué haces tú aquí? Pensé que no te querías meter en líos... -dijo Dave a la chica-.

-Nunca dije que no lo fuese a hacer, y, además, ¡aquí tú eres el pequeño, así que no me riñas! ¿No me dijiste que tú tampoco te buscarías problemas?

-Yo he venido aquí engañado... Bueno, es que no sabía para qué venía, concretamente -respondió David-. Bueno, ahora que estás aquí, aprovecho para presentarte a Kim -me señaló-. Y bueno, Kim, tú no sabes quién es, pero ella es mi hermana mayor, de la que te hablé. Tiene el poder de regeneración, como ya te dije -me quedé totalmente sorprendida-.

-Ah... buen momento para conocernos -dije-.

-Jajajaja, desde luego, menuda coincidencia. Randy mantuvo en secreto quiénes íbamos a asistir, ni siquiera yo sabía que vosotros estaríais aquí. Supongo que si él lo ha hecho así, por algo será, ¿no?

-Sí, he sido discreto con respecto a la gente que iba a acudir. Los únicos que lo sabíamos éramos Jon y yo, y a pesar de sus múltiples despistes, no hemos tenido ningún problema -añadió Randy, orgulloso-.

-Oye, que yo también existo... -dijo el otro chico rubio-. No creo que muchos me conozcáis, pero yo me llamo James Hetfield y trabajaba junto a Dave en el castillo, formaba parte de Megadeth, pero sólo era una tapadera para encubrir lo que realmente iba a hacer: espiarles.

-Sí, es verdad, que no os lo he presentado -comentó la hermana de David, mientras señalaba a James-. Él es mi pareja estable.

-¡Podías habérmelo dicho antes, que somos hermanos! -dijo David con cara de enfado-.

-Sí, claro, y tú me podías haber dicho que estabas casado y esperando un bebé...

-¡Dejad de discutir, que esto es algo serio! -Randy puso cara de loco al decirlo-. Hemos venido aquí para tratar otros asuntos -se hizo el silencio-. Bien, como ahora os habéis callado, empezaré a hablar: recuerdo que esto va a ser un grupo revolucionario en contra de los radicales. He escogido  pocos porque, si no somos demasiados, será fácil organizarnos, y no nos podrán coger. En segundo lugar, quiero que cada uno, si está dispuesto a formar parte del proyecto, entrene lo máximo posible de aquí a un año, hay que dominar el poder y adquirir los conocimientos necesarios para saber cómo emplearlo, porque si lo soltamos así, sin más, no tendremos poder sobre él, y al final se nos irá de las manos y no irá bien, como ya os ha pasado a todos. Ya he entrenado un poco a algunos, como a Jon y a James, pero eso no significa que podáis descansar, tenéis que seguir practicando...

-¿A mí tú cuándo me has entrenado? -pregunto James-.

-Recuerda: cuando Dave os dijo que teníais que mejorar. Me llamaste, y te viniste un año y unos meses conmigo, y a la vuelta, Dave estaba enfadado contigo y te cargaste a Ozzy, como teníamos planeado. ¿Ahora lo recuerdas? -James asintió-. Bien, pues ese es nuestro objetivo. ¿Cuántos estáis dispuestos a seguirme? -todos levantaron la mano menos Dave y yo, que aún no nos lo habíamos pensado muy bien-. ¿Y vosotros?

-Aún no estoy muy segura, pero la verdad, siempre he querido ser una súperheroina y demostrarle al mundo lo que valgo. Aunque hay algunas dificultades, creo que sí lo voy a hacer -David me miró con cara de enfado-.

-¿Estás loca? -dijo David-. Sabes que no puedes tal y como estás, es un riesgo que no has de correr, en mi opinión.

-Haré lo que me dé la gana. Que estemos casados no significa que tengas control sobre mí, y te lo aseguro, soy mucho más fuerte de lo que tú crees -David se apartó de mi lado, molesto por mi comentario-. He dicho que sí.

-¿Y tú, David? -preguntó Randy-.

-En fin... si no me queda otra, me apunto.

-Bueno, chicos, como esto ya está listo, sólo queda la organización. Cada uno ya conoce su poder, y cuando más sepa sobre él mejor. Por una serie de motivos, voy a estar ausente por varios meses, unos cuatro o cinco, y espero que en mi ausencia podáis iniciar vuestro entrenamiento. Os dejaré un papel con todo lo básico, para que no os perdáis. Nos reuniremos aquí dentro de seis meses, ni uno más ni uno menos.

Randy se puso en pie y nos dio algunos papeles con información sobre todos nuestros poderes, y el entrenamiento básico, lo cual me iba a costar mucho. La reunión había terminado, y David se quedó hablando con su hermana, por lo que yo aproveché la ocasión para escaquearme e ir a algún lugar a descansar. No quería discutir con nadie, ya habían pasado demasiadas cosas aquél día, y lo único que podía pasar era que empeorasen. Cuando entramos en Avantasia, recordé que a David y a mí nos dieron las llaves de una casa en la que vivir, así que estuve un rato intentando encontrarla, y cuando por fin di con ella, dejé mi maleta y mi guitarra y me volví a ir. Necesitaba un respiro después de todo lo que había tenido que soportar, estaba literalmente hasta las narices de la vida, no hacía nada más que darme de bruces una, y otra ves, y otra vez, etc. Anduve por las calles de Avantasia sin saber qué hacer, pensando en hacer alguna locura, como abortar o marcharme a algún sitio. Era paradójico, había estado a penas un día en esta ciudad y ya sentía cómo si llevase toda la vida.

Pasé un rato sentada en un banco, pensando en muchas cosas, demasiadas: no sabía que había sido de David, no sabía que pasaría conmigo dentro de 6 meses, ni con este sitio... Muchas preguntas y ninguna respuesta, para colmo. Me puse en marcha para volver a casa, pero algo me lo impedía. No recuerdo muy bien si fue cosa del destino, pero por el camino me crucé con Jon:

-¿Qué haces por aquí a estas horas, Kim?

-Reflexionar sobre el existencialismo -le miré, molesta-. ¿Quieres algo?

-No, es que me parece raro que estés aquí tú sola a estas horas. ¿Qué pasa con tu marido?

-¿Marido? -me avergoncé de haberlo olvidado-. Ah, sí, David...pues no sé nada de él desde que nos vimos la última vez en la reunión.

-Ya me lo imaginaba, te vi irte con cierto enfado, y luego David me preguntó si te había visto. No estaba muy atento, así que no pude responderle nada que le fuese de ayuda. Y bueno, me quería teletransportar hasta mi casa, pero veo que los reflejos me han vuelto a fallar -se rió-. ¿Te puedo ayudar en algo?

-Hummm, es verdad, tú te teletransportas allá dónde te plazca, ¿no? -Jon asintió-. ¿Y puedes hacer lo mismo con otras personas?

-No es que lo haya probado, pero asumo que sí podré, ¿por?

-¿Podrías llevarme a un lugar que tengo en mente?

-Avisaré a David y así os vais juntos, ¿no?

-No, me quiero ir sola...esto no va a salir bien. Dile que le quiero, pero que necesito un tiempo para pensar y aclararme. Con tantas dudas no iba a hacer nada bueno. Sólo seis meses, yo sola. Acuérdate de decírselo, por favor.

-Sí, está bien, no se me olvidará. Dime a dónde quieres que te lleve y lo haré.




Y este fue el cap. Sé que fue corto, pero es que ando muy corta de inspiración, y un poco enferma, aún así, espero que les guste. Mierda, like, visitas y comentarios o os echo un mal de ojo TwT



No hay comentarios:

Publicar un comentario