sábado, 13 de agosto de 2016

...alone (reflexión)

"Estás sola, no te quiere nadie, y nunca te va a querer nadie. No me extraña que no tengas amigos, que no tengas a NADIE a tu lado, y que nadie te quiera."
|...|
Es que no te vas a dar cuenta de que las palabras DUELEN. Y mucho.

Es muy importante saber medir nuestras palabras, a veces éstas llegan a ser más poderosas y mortales que muchas armas.
Supongo que no se le puede pedir a una persona que carece de empatía que se ponga en tu lugar para que compruebe de primera mano la reacción que puede llegar a desencadenar.
Entonces, ¿qué? Lo único que queda es huir o aguantar, y puesto que lo segundo deja de tener efectividad (pues todo el mundo tiene un límite, no somos una barrera metálica impenetrable), ¿hay que huir? Se dice que los problemas hay que afrontarlos, no huir de ellos, que eso te hace más fuerte.
Pero yo necesito la prueba, porque mi camino no son más que obstáculos que me vuelven más reacia hacia el mundo que me rodea, y a todo lo que lo compone. No me siento más fuerte, ni lo soy, por cada letra me vuelvo más cobarde, por cada palabra me vuelvo más insegura, y por cada oración una parte de mí muere, y sólo queda una sombra de lo que fui.

Sé que no vas a leer esto, y si lo hicieses, no ibas a entenderlo y sería peor, supongo que ya da igual.
Pero quiero que sepas que si estoy "sola" (que por suerte no lo estoy) es por tu culpa, por hacer aflorar en mí el miedo a relacionarme y volverme contra mí misma.
No soy un monstruo, y tengo corazón, aunque no lo creas. No puedes tener una imagen más equivocada de tu hija.

No hay comentarios:

Publicar un comentario