jueves, 8 de agosto de 2013

Superhuman-Cap.2 - Can I Play with Madness?

(a los dos buenorros de arriba les conocéis, y el hombre que está abajo es Tobin Bell, interpretando su papel de John Kramer en Saw- y en la nove es Minnoht)


Mi vida era un sueño hecho realidad: por fin había encontrado mi sitio. Tenía amigos, me iban muy bien los estudios, y nadie se metía conmigo, a pesar de nuestras diferencias.
En este mes que había pasado, mi hermana, como estaba claro, ya salía con Sid, y debía de admitir que hacían muy buena pareja. Me habían concedido u par de becas para ir a estudiar fuera, pero no quise aceptarlas por...no sé, no sabría que decir, pero no quería irme, estaba muy bien aquí y no pretendía alterar mi situación. Se me pasó tan rápido el tiempo, que no lo vi venir...

Justo un mes, y ya empezaron a llegar castigados, la mayoría asesinos, a los cuales yo leía la mente, y tras ello, decidí no acercarme a ellos jamás. Nuestro colegio se estaba preparando para las fiestas de Halloween, lo que parecía ser un acontecimiento mayor que Navidad. Hoy era lunes, pero no pude ir a la escuela porque me puse enferma. Mientras veía la tele, una noticia de última hora me sobresaltó:

-Televisión: Son ya numerosos y frecuentes los enfrentamientos entre la gente corriente y los "superhumanos". Las diferencias que hay entre estas dos razas humanas ha ocasionado varias muertes, la mayoría de gente con ADN modificado Hablamos con nuestro reportero:

--Hola, habla Conrad, desde California, donde los enfrentamientos tienen su raíz. Jóvenes poderosos contra una muchedumbre molesta, y parece que estos últimos van ganando la batalla. ¿Susanne, no piensas que ganamos la batalla porque somos grupos más grandes?

--Sí, aunque llegará un momento en el que eso cambie.

--Le devolvemos la conexión...

-Kim: ¿Has oído eso, mamá?

-Mamá: Sí, hija, está tan loco el mundo. ¿Sólo por ser diferente ya te tienen que matar? Entonces la humanidad ya se habría extinguido.

-Kim: Vaya, pues no lo entiendo: nosotros no hemos hecho nada para ser así, ni usamos nuestros poderes para perjudicar a nadie. Es como la Segunda Guerra Mundial, con los nazis y los judíos: sin razón aparente, por ser diferentes, Hitler quiso matar a todos para propagar la raza aria...Es incomprensible, pero, ¿quién habrá comenzado todo esto?

-Mamá: Me temo que no lo sabremos, nadie hace nada para saberlo. Y tampoco nadie hace nada para acabar con ello.

Aquello que mi madre dijo me dio en que pesar por un rato...Yo sola no podía hacer nada, pero reuniendo a un grupo de gente como yo, podíamos hablar las cosas con los normales. Quizá todo volviese a la normalidad y todo, pero no sabía bien que hacer...Puede que fuese demasiado riesgo, y que no saliese viva, era la incertidumbre del momento. Tenía que hablar con los chicos.
Después de haber estado un rato reflexionando, me quedé dormida hasta que el teléfono me despertó, y estuve escuchando la conversación mientras yo me seguía haciendo la dormida:

-Mamá: ¿Quién habla?

-X: Soy David.

-Mamá: Ah, hola David. ¿Qué querías?

-David: Bueno, yo la quería preguntar por su hija. ¿Qué tal está? - me sonrojé cuando supe que llamaba para preguntar por cómo estaba-. ¿Podría ir a verla?

-Mamá: Claro, ya la desperezo yo, que está también muy vaga - me miró, pero yo disimulaba muy bien y no me pilló-. ¿Sabes algo de mi otra hija?

-David: Sí, se fue con Sid a dar una vuelta, no se preocupe. ¿La viene bien que vaya dentro de una hora?

-Mamá: Claro, te esperamos.

-David: Vale, ¡adiós!

No sé porque me alegraba de que David fuera a venir a verme, era mi mejor amigo, le veía habitualmente, no me lo podía explicar. Mi madre vino en menos de dos minutos a "despertarme", y no dudé ni un segundo en levantarme del sillón y arreglarme u poco. Fui a mi habitación y me puse mis vaqueros y una camiseta de Black Sabbath. También decidí darme una ducha rápida (¿por qué estaba haciendo eso? y fui al salón otra vez.

-Mamá: Uy, hija, que guapa... (*) Seguro que es por el rubito (*)

-Kim: Mamá, ¡NO!

-Mamá: Ya, ya, hija, si yo te conozco muy bien. No te preocupes porque ese chico te guste, a mi me parece un encanto. (*) Mi hijita se hace mayor(*)

-Kim: ¡Oh, mamá! ¡No me gusta, es como mi hermano!

-Mamá: ¿Para un hermano te arreglarías así? (*) Mamá te conoce pequeña (*)

-Kim: Pfff, pues cualquier cosa en vez de parecer una mendiga...Sólo me faltaba el cartón.

-Mamá: No seas exagerada, ¡uy, ha sonado el timbre!

-Kim: ¡Voy yo! - mi madre me miró con cara de *lo sabía*-. Arggggg, a la mierda.

Me fui a mi cuarto, que estaba en la planta de arriba (nuestra casa era unifamiliar), porque no quería darla la razón a mi madre. Cuando me puse a juguetear un poco con mi guitarra, sonó el timbre, y supe que sería David, pero no puse interés en bajar. Mi madre fue la que se encargó de subir e mi busca:

-Mamá: -gritando a pleno pulmón-. ¡Hija, baja, es David!

-Kim: ¡Estoy ocupada! Bueno, espera un poco, ya voy - fingí pereza, se me daba bien actuar-.

Fui al salón, donde estaba David, con su sonrisa eterna. Era un chico muy vivaracho y alegre, le envidiaba...

-David: Hola, Kim, ¿qué tal estás?

-Kim: Bueno, no estoy tan mal como esta mañana. Créeme, he hecho bien en no haber ido - nos reímos-.

-Mamá: Oye, David, ¿quieres algo? ¿Zumo, un batido?

-David: No, nada, muchas gracias. Quería preguntar a Kim si se encontraba bien para jugar a los bolos. Allí están Steven, Bruce y Lita. Si no te encuentras bien, no pasa nada, lo entiendo... - no pensaba decir que no por muy mal que pudiese estar-.

-Kim: ¿Puedo mamá?

-Mamá: Claro, cielito. No te retrases mucho.

Durante ese rato, no me di cuenta de haber leído la mente a nadie, pero tenía intención de hacerlo (una se acostumbra y ya no puede vivir sin ello). David y yo nos dirigimos hacia la bolera, pero entonces él se desvió y fue al parque.

-Kim: ¿Qué hacemos aquí?

-David: Es que he quedado con los demás aquí.

-Kim: ¿No habíamos quedado con ellos en la bolera?

-David: No, íbamos a ir todos juntos, pero habíamos quedado aquí.

-Kim: Ah, vale.

Estuvimos un rato esperando, e intenté leerle la mente a David pero estaba pensando tantas cosas a la vez que no podía leer ninguna, parecía estar intranquilo, nervioso...

-Kim: ¡Pero dónde se han metido estos?

-David: No sé (*) ¿Qué puedo hacer? (*)

-Kim: A ver, dime que está pasando.

-David: Verás, quería hablar contigo sobre una cosa...

-Kim: Soy todo oídos - no paraba quieto, estaba realmente nervioso-.

-David: Mira, esto no es fácil de decir, y menos cuando tú eres mi mejor amiga. Lo único que quiero saber es que, después de decirte esto, no me odiarás o me dejarás de hablar.

-Kim: Hombre, espero que no me digas algo tan sumamente malo como para odiarte... - intenté calmarle con una sonrisa, aunque me empezaba a encontrar mal otra vez-.

-David: Bueno...pues ehhh... Es que te quiero - yo me quedé con cara de susto, pero algo en mi cabeza empezó a cambiar-. ¡No me odies!

-Kim: No te odio por eso, tonto. ¿De verdad me quieres, o sólo es por animarme?

-David: Claro, eres la primera chica de la que me he enamorado de verdad - no sabía que hacer, estaba muy confusa-. Te lo digo de verdad.

-Kim: Ahhhhh - estaba muy confusa, y decidí centrarme en mis pensamientos para saber lo que hacer (*) No sé que hacer, yo nunca he salido con ningún chico, y él creo que...me gusta. Nunca me ha podido gustar ningún chico porque todos me han tratado mal y me han humillado, puede que lo que haga ahora me marque para el resto de mi vida. ¿Qué le digo? (*)

-David: Mira, yo lo siento, no tenía que habértelo dicho, yo... - le sonreí-. ¿Te hace gracia, o es porque estás planeando como matarme?

-Kim: Ninguna de las dos que tú has dicho. Si te lo digo, ¿me odiarás?

-David: ¡Oh, venga ya! Me sería muy difícil odiarte. (*) Te quiero demasiado como para odiarte (*)

-Kim: Bueno, pues mejor no te lo digo.

-David: ¿Podemos hacer como que esto no ha ocurrido? (*) Me lo imaginaba, nada de nada (*)

-Kim: Claro.

-David: ¿Te encuentras bien? - sacudí la cabeza- Bueno, será mejor que vayas a tu casa. Te acompaño.

Durante el camino, fuimos los dos muy callados, y ni si quiera nos mirábamos, además de que David iba cabizbajo, y lo único que podía leer en su mente era "te tenías que haber callado, lo arruinas todo". No quería que pensara eso, yo también le quería, pero no sabía cómo decírselo, y pensé en lo último que podría hacer para arreglarlo...Ya habíamos llegado a mi casa.

-David: Ehh, bueno, que descanses Kim.

-Kim: -antes de que se fuese-. ¡Espera! - me miró con cara de incertidumbre, y le di un beso-.

-David: ¿Eso lo has hecho por pena?

-Kim: ¡No seas tonto! Es que no sabía cómo decírtelo... - le floreció una sonrisa de su boca-.

-David: Jajaja, no pasa nada, yo estoy como tú. Bueno, ¿qué te parece si mañana quedamos para ir al Superhuman College juntos?

-Kim: Genial, adiós - nos abrazamos-.

Fui a abrir la puerta, y me encontré pegada a ella a mi hermana Ori, cotilleando todo lo que estaba ocurriendo en el exterior...incluidos a David y a mí. Estaba claro que no tardaría en decírselo a mi madre, y ella se pondrá muy pesada, como cuando Orianthi tuvo su primer novio, y eso por no hablar de mi padre y su examen paternal... Prefería dejar las cosas claras antes de que mi familia lo supiese.
A pesar de estar muy contenta, seguía enferma, y me fui a la cama, esperando estar mejor para mañana.

(*) Cobarde, eres una cobarde que se esconde de sus acosadores...Tienes que vengarte, hazlo, eres muy fuerte, tienes algo que los demás no tienen: un poder, y sabes usarlo. Ellos van a ganar porque son más que nosotros, pero si nos juntamos, uniríamos nuestras fuerzas y equilibraríamos la balanza. Nosotros mandaremos...Los dos tenéis que ir...(*)

Me desperté sobresaltada, no sabía con que había soñado, pero se me quedó grabado el mensaje. En mi sueño o delirio, no sabía que era concretamente, un hombre con túnica azul me decía que tenía que luchar, y cosas así, y yo iba con una túnica roja, y no podía decir nada, estaba con la boca cosida. Intenté ignorarlo, e intentar volver a dormir, pero no podía, aunque tampoco insistí demasiado, porque dentro de poco sería la hora de levantarse, así que me fui a duchar. Me vestí, y cuando fui a desayunar todavía mi madre no había preparado, así que la ayudé, pero no tenía nada de hambre estaba nerviosa, y sentía náuseas, pero no era una sensación desagradable.
Salí fuera a esperar a David, y aproveché para que me diese un poco el aire. Él se adelantó 10 minutos, pero lo agradecí, porque me estaba aburriendo de esperar.

-Kim: ¡Hola David!

-David: Hey, ¿qué tal estás?

-Kim: Bien, ¿no teníamos algo pendiente?

-David: Sí, claro - empezamos a caminar en dirección a la escuela-. Entonces, ¿lo que ayer ocurrió es porque tu sientes lo mismo que yo por ti?

-Kim: Sí, no suelo ir besando a la gente así, porque sí.

-David: Jajaja, bueno, era para no pensar mal y hacerme ilusiones en vano. ¿A ti te gustaría salir conmigo? (*) Ahora es cuando me dice "no" (*)

-Kim:  No - me reí de la cara de susto que puso-. Era broma, tontito, ¡claro que sí!

-David: ¡Casi me matas del susto! Entonces, ¿te puedo considerar mi novia?

-Kim: Que SÍ, hombre, que SÍÍÍÍÍÍÍÍIÍÍ´.

Me alegraba de todo lo que me había ocurrido hasta ahora. Se nos hizo el camino muy corto, y cuando llegamos, ya estaban casi todos allí.

-Bruce: ¡Buenos días, chicos! ¿Por qué estáis tan contentos?

-Lita: No seas cotilla, Bruce - hablándome en voz baja- Decídmelo a mí.

-Steven: ¡Cuidado, que me vais a pisar! - de repente, Steven volvió a su tamaño normal-. Es que todavía no lo he controlado muy bien...

-Kim: -no sabía si decirlo o no, pero se acabarían dando cuenta-. Bueno, chicos, es que... - antes de terminar la frase, apareció Duff, y me pegó un susto de muerte-. ¡Duff, no me des esos sustos, la próxima vez te pinto de rosita chillón!

-Duff: Perdón, es que es tan tentador eso de asustar a la gente a lo "fantasma", que no lo he podido resistir. ¿Qué ibas a decir?
Y antes de que pudiésemos decir nada más, una voz salió de los altavoces que habían en el exterior del colegio. Parecía la voy del subdirector:

-Ozzy: ¡Alumnos y alumnas del Superhuman College! Tengo que haceros saber que tenemos a un nuevo castigado, y es muy importante presentarlo al instituto. Es altamente peligroso, por eso debemos de tomar esas medidas, chavales. Y nada, eso es todo, ea, ya sabéis: estudiad mucho y no os droguéis demasiado. Buen día.

Su mensaje quizá me asustó un poco, más que nada porque me recordó al sueño que había tenido...Nos sé, serían paranoias mías, pero no pude evitar que eso se me viniese a la cabeza.
Entonces sonó la campana, y entonces entramos, para conocer a nuestro nuevo amiguito... Y allí estaba, un chico joven pelirrojo, muy atractivo, y con cara de mala leche. La directora estaba presente, todos estábamos allí, no faltaba ni un alma, ni si quiera los otros castigados.

-Doro:¡CHICOS, PRESTAD ATENCIÓN, ESTE CHICO HA INGRESADO AQUÍ POR INCUMPLIR LA LEY! - dirigiéndose hacia el chico- Preséntate, y sin escatimar en detalles.

-X: ¿De verdad? ¿Hasta cuando voy al baño?

-Doro: No seas idiota, niño - vi que el chico llevaba una camiseta de Led Zeppelin y vaqueros rotos, era un metalero-.

-X: Bueno gente, pues yo me llamo Dave Mustaine, y si sois tías buenas me podéis llamar cuando queráis - por este comentario, la directora le dio una bofetada tan fuerte que se le quedó marcada en su pálida mejilla-. Tengo 19 años, me gusta el rock y tocar la guitarra eléctrica, ¿os puedo hacer una prueba? - la directora le volvió a abofetear, esta vez en ambas mejillas-. Bueno, estoy aquí por robar un coche y por haber quemado a 3 normis. Eso es todo, yo sólo me defendía de ellos.

-Doro: ¿Es que tienes poderes?

-Dave: No, es simplemente por hacer justicia.

-Doro: Sí, ya, pero aunque sea para hacer justicia, no se debe de matar a nadie, ¡ESO ES PECADO! A partir de ahora, trabajarás limpiando los baños, como castigo. Vas a pasar mucho tiempo aquí, jovencito, así que, ¡a trabajar ya!

Dave se fue sin ganas a comenzar su trabajo, y mientras todo esto ocurría, no pude evitar pensar en que ese chico tenía algo especial, algo que no podía explicar, pero que me llamaba mucho la atención. Todos los estudiantes nos fuimos a nuestras respectivas clases, y el tiempo paso rápido, cuando me quise dar cuenta ya habían acabado las clases. Dave estaba en la salida del colegio, y Sid fue a entablar amistad con él:

-Sid: ¿Tú de verdad que eres un criminal?

-Dave: Sí, soy malvado...Mírame, soy terrorífico.

-Sid: ¿Qué te hicieron esos tíos para que tú les prendieses fuego?

-Dave: Preguntar demasiado - me acerqué para intervenir en la conversación, y el chico pelirrojo se quedó mirándome atónito-. Hola  (*) ¿Quién es esta? (*)

-Kim: Hola. ¿Podrías decir la verdad? Se te ve a la legua que estas mintiendo.

-Dave: Bueno, claro, es que se me escurrió el Cóctel Molotov de las manos... (*) Mierda, me va a pillar (*)

-Kim: ¿Te gustaría saber cuál es mi poder?

-Dave: Sí, claro (*) Así dejamos ya el tema de por qué estoy aquí (*)

-Kim: Pues te estoy leyendo la mente...

-Dave: Oh, mierda... ¿Has leído algo relevante?

-Kim: Casi, pero ándate con ojo y ya nos estás diciendo la verdad...

-Dave: Bueno, me dijeron que necesitaban a algún chico que estuviese en el grupo de los raros, aunque no lo fuesen, para hacer de "castigado" y ...

-Kim: ¿Y QUÉ MÁS,DAVE?

-Dave: Pues me querían para el día de Halloween, no sé para qué, pero me pagarían bien. Eso es todo.

-Kim: Vale, bien. Pues enhorabuena, ya estás en el grupo. Yo me llamo Kim, y este es Sid. Los demás andan por ahí dispersos, ya los conocerás.

-Dave: ¿Soy del grupo? Bien, por lo menos ya tengo amigos aquí. Bueno, vosotros ya me conocéis a mí, ¿no?

-Kim: Sí, es difícil confundirte con esa camiseta de Led Zeppelin. SÍ, me encanta Led Zeppelin.

-Dave: Sí, en realidad soy inconfundible porque estoy muy bueno.

-Kim: ¿Y tú te lo crees, de verdad? Jajaja, ni lo intentes. Yo ya tengo novio.

-Sid: ¿Y eso? ¿Quién es?

-Kim: David... - Ooops, se me escapó-. Bueno, ignorad eso... Me voy

Me despedí de los chicos y David me acompañó a casa, y aprovechamos el caminos para hablar sobre el chico misteriosos que había llegado... ¿Por qué todo el colegio tenía tantas ganas de que Halloween llegase? Era algo que no me podía explicar, pero dentro de una semana y pico la sabremos.

Al día siguiente, la gente de la escuela estaba más agitada que de costumbre, y creo que tenía algo que ver con el día 31 de octubre... La directora nos avisó que íbamos a recibir una visita muy especial, y teníamos que presentarnos a la hora del recreo en la planta baja del Superhuman College. No le di mayor importancia, hasta que llegó el momento y vi el rostro de ese hombre, que llevaba una túnica azul:

-X: Hola, estudiantes, me hago llamar Minnoht. Como ya sabréis, vengo a controlar el desarrollo de vuestros poderes, y a los alumnos más avanzados, les tengo preparada una sorpresa - su tono de voz era suave, sin a penas expresión, y tenía algo que me era familiar-. Bueno, me iré presentando a medida que pase el tiempo, no adelantemos acontecimientos - miró a la directora, y al subdirector, que estaba escuchando música-. Revisaré a todos los alumnos, sin excepción, y, por favor, no os sintáis muy presionados.

Estaba atemorizaba, ya recordaba de qué me sonaba ese hombre: era el mismo con el que soñé, y que me dijo que tenía que luchar, que era una cobarde... Lo único que deseaba es que eso solo fuese un mal sueño, nada premonitorio. Para saberlo mejor, se lo consulté a Bruce, que me informaría mejor con sus amplios conocimientos:

-Bruce: Bueno, esa visión tuya tiene pinta de ser sólo una pesadilla, pero siempre conviene estar preparado para lo peor, Kim. Ese hombre puede que te elija a ti para formar parte de su sorpresa, pero no hay probabilidades de que eso ocurra mayores del 50%, no hay de que preocuparse.

-Kim: Ah, menos mal. Ese hombre me da pavor. Por el momento, intentaré no mostrarle mis poderes, fallaré.

-Bruce: Buena estratagema, pero ese hombre no está ahí precisamente por ser tonto...Tiene más poderes que la directora, y eso ya es decir. Se dice que es el hombre más poderoso del mundo, no te va a tomar por tonta.

-Kim: Oh, mierda... Bueno, sólo espero que cuente el aspecto físico, y así pasará de mí - de repente llegaron Lita, Dave, David y Steven-.

-David: Sí eso contara seguro que tú serías la primera - me dio un beso-.

-Kim: Pfff, que pelota que eres...

-Dave: Sí, lo que se hace por amor, con lo fea que es - me miró con cara de broma-.

-Kim: - le di un puñetazo suave en el hombro-. Gracias por sincerarte, amigo, tu también eres un troll.

Sonó la campana, y fuimos a las clases otra vez. Justo, la primera clase a la que tuvo que entrar fue a la mía...Minnoht estuvo un rato hablando con nuestro profesor de leer la mente, Scott Ian, y entonces fue cuando empezó a observarnos con detenimiento, como si fuésemos animales huidizos que, al mínimos ruido, nos escapásemos. Me incomodaba muchísimo que me mirasen, y sobre todo si era ese hombre, con sus ojos grises, prácticamente blancos, a juego con su cabellera. Estuvo a punto de salírseme el corazón, hasta que, de pronto, desapareció.
No había parado de pensar en lo que Bruce dijo de los poderes de ese hombre, seguro que me habría leído la mente, o habría olido mi miedo, o...yo que sé, estaba desencajada del pánico... Entonces, el profesor hizo un alto en la clase para hablarnos sobre el hombre albino:

-Scott: Chicos, lord, digo...Sir Minnoht me ha pedido información sobre vuestros avances, y me ha dicho en persona que ya tiene pensado en coger a algunas personas de esta clase, y que las anunciará mañana, antes de iniciar las clases. Yo no sé vosotros, chavales, pero espero impaciente la respuesta.
Kim... ¿y eso? (*) Que raro, si es la mejor alumna (*)

-Kim: -Grrr, me había leído la mente, pensé "pues yo precisamente no"-. Es que, yo no quiero formar parte la sorpresa de ese hombre, tengo malos presentimientos...

-Scott: No te preocupes, Kim, si es con respecto a la "sorpresa", podrás aceptarla o rechazarla, no es obligatorio decir que sí...Bueno, creo que me estoy yendo un poco de la lengua...Mejor sigamos con la clase, chicos.

No paraba de darle vueltas a todo lo que había pasado hoy...No sé si me valdrá para algo, pero voy a rezar para que mi pesadilla no se haga realidad, eso era lo único que deseaba, eso y ya está.

En cuento tuve oportunidad, salí corriendo de aquel lugar que, en ese momento me parecía horrendo, ni si quiera esperé a los chicos. Quería hablar a solas con mi madre, que era la persona que más me ayudaba con respecto a temas de esa calaña.

-Kim: -entré jadeando por la carrera que me pegué- ¡Mamá, tengo que hablar contigo!

-Mamá: ¿Qué es lo que le preocupa a mi hijita?

-Kim: Verás, el otro día tuve una pesadilla que se está haciendo realidad, te lo juro. No sé que hacer, es horrible. Ni si quiera entiendo por qué tengo tanto miedo... -"Cobarde"-.

-Mamá: Hija, no te preocupes, eso no son más que tonterías. Venga tienes que comer un poco, cielo, que desde que enfermaste, no te veo buena cara, y comes poquito.

Me ofendió que mi madre pensase que era una tontería, yo estaba muy asustada, pero no era del sueño, sino de mí misma... Me relajé un poco en mi habitación, y tras pasar un rato tumbada en la cama, me quedé dormida...

* Sí, lo sabes, no eres capaz de hacerlo, no lo eres...NO...*

Desperté envuelta en mis sábanas, tan liadas que me caí al suelo nada más moverme. Otra vez tuve otro sueño de los míos... En este caso, no recordaba con claridad lo que Minnoht me decía, pero sí las imágenes: yo iba completamente vestida con cuero, y con el pelo trenzado. Llevaba armas, tanto de fuego como de cuerpo a cuerpo, e iba acompañada de un grupo grande, encabezado por el hombre extraño, que llevaba otra túnica, pero esta vez con un símbolo muy extraño, que no recordaba con claridad, pero que parecían llamas...
Pasé el resto del día intentando calmarme, pero no me encontraba bien... Sólo esperaba que mañana no pudiese ir a la escuela...

Hoy era el día definitivo, el día en el que mis pesadillas terminarían o empezarían...No colaba que estuviese mala, mi madre me tomó la temperatura y estaba bien. Intenté demorarme lo máximo posible en prepararme, pero aún así no fue suficiente. Mi hermana y yo fuimos solas al colegio, y cuando llegamos, todo el mundo estaba emocionado, soñando con que cada uno sería en elegido, y con que les regalarían cosas geniales..."estoy segura de que el regalo que tiene no es nada bueno, pero hará que suene como si lo fuese". Ya era la hora de conocer quién estaba condenado y quién se salvaba:

-Minnoht: ¡Queridos estudiantes de este humilde centro de estudios para gente superior, quiero daros el placer de conocer a los chicos que he seleccionado!

-Kim: - me atreví a hacer una pregunta, los nervios me controlaban-. ¿Puede decir antes cuál es el premio?

-Minnoht: Chica fuego, tendrás que esperar, que como dijeron mis sabios maestros: "las prisas son muy malas, es mejor esperar para ver que te deparará el futuro y saber si la suerte estará se tu parte o sólo será una sombra de lo que te condenará al sufrimiento". Dicho esto, voy a mencionar a los afortunados...

-Kim:- No podía leerle la mente, era como si su cabeza estuviese rodeada por una barrera que me impedía sobrepasarla-. ¡Cuidado!

No tuve elección de hacer lo que hice, sabía lo que vendría a continuación, e intenté posponerlo, o hacerlo desaparecer...


Agradecimientos: a Amandita Rose Pistol, cuyo personaje aparecerá en el siguiente cap. (pacieeeeeencia), a la Loka de Blanki (hola, mira, te estoy saludando desde mi blog xD ), a Ayla Lannister (esta también paga sus deudas, como hace su yayo Tywin, to cul), y a al resto (sí, sabéis a quienes me refiero, y sabéis que os odio...YO BROMA! En realidad, cualquiera que lea mi blog es amado por mí, sin duda). Todos vosotros hacéis que continúe escribiendo con ánimo y sin pausa, y espero que en algún futuro, pueda conocer a más lectores interesados en mi blog (y en Dave).



1 comentario:

  1. Está genial, to chanchiz! Ese Minnoht me da miedito...Que no le pase nada a mi Duff

    *aplausos*

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