domingo, 22 de septiembre de 2013
Superhuman-Cap. 7: Sabbath, Bloody Sabbath
-David: ¿Qué?
-Murray: -¿este chico es tonto?-. Lo que has oído. Bueno, te lo digo porque sé que es algo útil a lo que debes de sacar partido, intentar explotarlo.
-David: ¿Cómo hago eso?
-Murray: No hay una norma fija para hacer eso...pero cuando tengas la mente en blanco, seguro que sabes como hacerlo. Es un consejo que te quería dar porque, en m opinión, es muy importante. Si aprendes a manejarlo, puede que Kim y tú os podáis comunicar en cualquier momento sin necesidad de estar cerca.
-David: Ah...vale, gracias. ¿Eso es todo?
-Murray: Sí chico, ya no tengo nada más que decirte. Bueno, sí: que la buena suerte esté siempre de tu parte.
-David: Vale, igualmente. Bueno, me voy a despedir de Kim.
-Murray: Muy bien. Hasta otra, muchacho.
Sabía que iba a ser la última vez que los vería...
**********Narra Kim*********
David y su madre me estaban esperando en mi habitación cuando yo llegué, porque Minnoht fue a darme el uniforme y se tiró quince minutos explicándome cómo iba (ni que fuera tonta...):
-Kim: ¡Hola chicos, siento el retraso!
-David: No pasa nada... Oye, ¿qué es eso? -señaló el traje que Murray me había dado-.
-Kim: Es un traje especial que no puedo ver hasta mañana...
-Mamá David: Bueno, así mañana te llevarás la sorpresa.
-Kim: Sí...Estoy deseando verlo -me acerqué e intenté bajar la cremallera, pero en ese momento el traje me soltó una descarga que me dejó los pelos de punta-. Ehhh, mejor mañana, sí -David se estaba riendo, y su madre le regañó-.
-Mamá David: ¡Oye, niño, no te rías o te castigo!
-David: Perdón... -de repente entró Minnoht-.
-Minnoht: Se acabaron las visitas. Vengan todos al autobús de vuelta.
-David: Bueno Kim, ya sabes -me abrazó-.
-Mamá David: Cuídate mucho, jovencita, te queremos de vuelta pasado mañana en casa. Haré una comida especial, ya verás -me abrazó tanto que casi me ahoga-.
-Kim: Gracias a los dos, os voy a echar de menos. Espero que me vaya bien...eso espero.
-David: Gracias a ti, pero que sepas que esto no es un adiós...es un hasta luego -me besó, a pesar de que su madre estuviese delante-.
-Kim: -yo estaba segura de que no les volvería a ver y estaba llorando-. Adiós, os quiero.
-David: -tenía los ojos llorosos-. Y nosotros a ti. Que te vaya bien -se fueron-.
Cuando salieron, me quedé completamente sola en la habitación, y me sentí tan confusa, asustada y sola que estuve a punto de huir, pero en estos momentos eso ya no valía, era como cuando estás en el nivel en el que te toca enfrentarte con el jefe final...no hay marcha atrás. Mientras pensaba, alguien llamó a la puerta:
-X: ¡TOC, TOC!
-Kim: Para hacer ese ruido es necesario tocar la puerta, ¿no?
-X: Jajaja, nos has pillado. Somos una sirena de ataque aéreo y una zanahoria.
-Y: ¡Eh, tú!
-Kim: -abrí la puerta-. Hola chicos -era claramente Bruce y Dave-. ¿Qué hacéis aquí?
-Bruce: Bueno, pasar un poco de tiempo en compañía. ¿Qué tal tu entrenador?
-Kim: Guay, toca la guitarra en un grupo, Iron Maiden. ¿Les conocéis?
-Bruce: (-Bruce: bitch please, soy su jodido cantante / -Yo: Calla, hombre, que tú no entras hasta el 82, todavía te queda un par de años, ale :D ) Sí, ¿cómo no?
-Dave: Ya ves...Ese Steve es todo un maestro.
-Kim: Murray es genial. Me dijo que tenía que ver a la Doncella en vivo...Parece un futuro lejano.
-Bruce: ¡No seas negativa! Eres la que más probabilidades tienes de conseguir salir viva. Yo soy un genio, sí, pero eso no me sirve de nada cuando tenga que enfrentarme a lo que viene. No te preocupes -su sabiduría me tranquilizaba...que demonios, seguía igual-.
-Dave: Gracias por los cumplidos, yo también existo... (*) Y seré el único que sobreviva (*)
-Kim: -sé que ya me había preguntado esto otras veces, pero esta vez me lo preguntaba de verdad "¿por qué Dave estaba aquí?"-. Ya Bruce, pero tu eres más inteligente que yo, y tener una buena mente es más poderoso que cualquier arma. Me lo dijo Murray.
-Bruce: Sí, eso es verdad, pero cuanto más inteligente es uno, más difícil tiene el tomar una decisión porque tienes más cosas en cuenta. En cambio, si no sabes demasiadas cosas no tienes que pasar por esto, actúas, y te va bien -sí, soy tonta...-. ¡No te estoy llamando tonta, no vayas a mal pensar!
-Kim: Ah, menos mal. Oye, Dave, ¿por qué estás tú aquí?
-Dave: No sé... (*) Intentaré mantener la mente en blanco (*)
-Kim: Mira, Dave, sé que nos ocultas algo y que no quieres que lo sepamos... No soy tonta, y Bruce menos.
-Bruce: *feels like god* Titubeas demasiado... ¿Nos lo vas a contar?
-Dave: Vale... Estoy aquí porque realmente soy un "castigado". Robé en una tienda y después la quemé. (*) Esta es buena (*)
-Kim: Ah, vale -sabía que era otra trola, como Bruce, pero como Murray me había dicho "A un mentirosos hazle creer que no conoces su mentira, y así ganarás tú"-.
-Bruce: Bueno chicos, es hora de cenar, y yo tengo hambre. Creo que hoy, por ser el último día nos van a poner comida de verdad.
-Kim: ¿De verdad? ¡No me lo creo!
-Bruce: Jajaj, sí, pura americana...Es la "fine cuisine", hamburguesas y perritos calientes. Mmmmm, que hambre.
-Kim: Bueno, id a cenar, que yo no tengo apetito. Voy directamente a dormir, quiero estar fresca como una rosa mañana.
-Bruce: Si no comes no lo estarás...
-Kim: ¡Ya salió el sabiondo!
-Bruce: Huehuehe, perdón, sólo lo decía por tu bien, pero si no quieres comer, no te voy a obligar.
-Kim: Jajajajaaaaaaa ¡Eso espero! -Bruce y Dave se fueron-.
Que el colorado no hubiese dicho nada desde que soltó su trola no hacía más que darme la razón en cuanto a que lo suyo era mentira claro. Algo se traía entre manos, y era algo en el que no iba ayudarme precisamente. Me dormí.
Cuando desperté, tuve intención de ir al baño, pero vi el traje, y quise verlo, ya era el día, y dentro de unas horas, sería el momento, así que ya podía llevarlo. Abrí la cremallera, y cuando vi el traje, me quedé sorprendida: era genial y heavy a la vez, una maravilla...Era todo de cuero negro, y estaba formado por una camiseta de tirantes con escote y flecos; pantalón de tiro bajo con lazadas a los lagos y llamas en los bajos; unas botas con cordones y una suela que parecía tan cómoda; una chaqueta de cuero ajustada, con flecos también y unos guantes sin dedos con pinchos. Era indescriptible, jamás había tenido un traje así... (era muy setseh xD). Tenía muchas ganas de ponérmelo, y de volver a casa...Cuando terminé de verlo, lo volví a guardar y me arreglé. Me obligue a desayunar, Bruce tenía razón en cuanto al desayuno, tenía que estar preparada al 100%. El grupo en el que Bruce había salido pronto, ya se había ido, y el comedor estaba prácticamente vacío, aunque estaba Dave allí. Me fue yo sola a comer, no me apetecía hablar con él o soportarle lo más mínimo.
No tardé en terminarme todo y fui a mi habitación, por fin podía verme con ese traje...
Me lo puse, quedándome asombrada de lo bien que me quedaba..."Jamás me había visto tan bien" pensé. Bueno, si me moría, al menos estaría hermosa. Cuando acabé me puse el otro uniforme encima, una verdadera pena, pero sabía que era algo que tenía que hacer para no levantar sospechas.
Estuve todo el rato encerrada en mi habitación recordando, deseando que todo volviese a la normalidad para estar con mis amigos, con mis padres, con David... Perdí la noción del tiempo esperando a que llegara mi hora, y finalmente llegó...Alguien llamó a la puerta:
-Kim: -me levanté y abrí-. ¿Qué? -era Dave-.
-Dave: Hola Kim, Minnoht me dijo que ya era hora de irnos... ¿Estás lista?
-Kim: Depende -no, realmente-.
-Dave: Ya...te entiendo, no te preocupes, esto acabará pronto.
-Kim: Sí, cuando yo muera...Pero eso ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes.
-Dave: ¡No seas borde! No te vas a morir.
-Kim: Estoy nerviosa, y no quiero ponerme más de los nervios, así que, amable Dave, te agradecería que dejases de mencionarme lo que estamos apunto de hacer, porque ya bastante me voy a machacar yo. ¿Me harías el favor?
-Dave: Sí, lo siento, yo también estoy inquieto, perdón. ¿Vienes?
-Kim: Sí, no me queda otra.
Fui tras Dave, que me llevó hasta donde estaba Minnoht esperándonos:
-Minnoht: Bueno chicos, ya sabéis lo que tenéis que hacer. Lo vais a conseguir porque sois los mejores, no olvidéis eso. Subid al autobús, chicos. -me acababa de dar cuenta de algo: ¿y Murray?-.
-Kim: ¿Dónde está Murray?
-Minnoht: ...Eh, hoy tenía cosas que hacer.
-Kim: ¿Se fue a la guerra?
-Minnoht: Eh, sí muchacha. No te preocupes, regresará. Bueno, subid al autobús -era el mismo que nos trajo aquí-.
Dave y yo subimos, y el trayecto fue bastante largo, al menos, para mí lo fue. Dave no se atrevió a decir nada después de lo que yo le había mencionado antes. Yo no hacía nada más que pensar en lo que podría ocurrir, estaba tan aterrada que no podía pensar con claridad, los pensamientos se me mezclaban con recuerdos que asaltaban mi mente...Y entonces el autobús frenó y nosotros nos bajamos. Pasamos por una pasarela oscura (algo extraño) que daba lugar a una especie de castillo tenebroso. Se supone que esa era la base de los radicales, pero no parecía haber nadie.
Íbamos armados, no podíamos enfrentarnos a radicales de otra manera. Una vez dentro del castillo, pensamos lo que haríamos:
-Dave: Parece que por el momento sólo hay un camino...¿no?
-Kim: Eso es lo que ellos quieren que creas. ¿Conoces los pasadizos? Porque si te das cuenta, este camino no acaba, es como un laberinto.
-Dave. ¿Cómo sabes eso?
-Kim: Por la poca luz y los espejos que hay en el techo para crear un efecto óptico...
-Dave: -parpadeó perplejo-. ¿Cómo?
-Kim: Nada, olvídalo. Debe de haber un pasadizo subterráneo por aquí cerca...
Rebusqué por la pared, y aproveché para quitarme el uniforme de Minnoht y quedarme con el guay. Encontré un botón oculto por un jarrón de rosas negras (predecible...). Fui a avisar a Dave, que estaba entretenido haciendo el tonto con su espada:
-Kim: ¡Tú, ya lo he encontrado!
-Dave: -se me queda mirando alucinado-. ¿Tú quién eres?
-Kim: ¡Soy yo! ¡YOOOOOOOOOOOO!
-Dave: ¿Seguro? Tú antes no ibas así vestida, ni estabas tan buena -le di una bofetada-.
-Kim: Mira Dave, la próxima vez que abras la boca para decir una tontería semejante, te meto en la boca una bala, ¿lo pillas? -Dave asintió, pero no dejaba de mirarme-.
Bajamos por unas escaleras de caracol al nivel -1, según indicaba en la pared, pintado en blanco sobre negro. Y al bajar nos encontramos con unos cuantos radicales de lo más peculiares. Fuimos silenciosos, pero aún así, uno supo que le iba a atacar y contraatacó, y tras el aviso, empezaron a venir una pila de ellos de todas las direcciones, hasta de arriba. No sé cómo, pero salimos de allí corriendo, tan rápido como pudimos, y algunos nos llegaron a alcanzar. Llegó un momento en el que les despistamos, pero nosotros no sabíamos dónde estábamos. Si íbamos atrás, los radicales nos atrapaban, y si íbamos adelante, puede que nos perdiésemos:
-Dave: ¿Y ahora qué? (*) Que bien, nos hemos perdido (*)
-Kim: Pues no sé. ¿No podrías pensar tú algo por una vez?
-Dave: No nací para pensar.
-Kim: Jajaja, no hace falta que me lo digas, se nota -me dio en el brazo-.
-Dave: ¡Oye!
-Kim: Bueno, lo que veo más normal es seguir adelante, está claro que atrás no podemos volver. Al menos, por un rato, pero si las cosas se nos complican, lo vamos a tener muy difícil.
-Dave: Teníamos que haber luchado...
-Kim: ¡¿Pero qué dices?! Somos 2 adolescentes contra 200 adultos armados hasta los dientes y con experiencia. ¿Tu crees que nos convendría hacer eso, eh?
-Dave: No señora, ya lo sé, pero haber acabado con alguno nos habría facilitado las cosas.
-Kim: No, no lo creo Dave. Hemos hecho lo correcto.
Mientras caminábamos, recordé un consejo que Murray me dio: "Cuando tomes una decisión, no te arrepientas, porque ya está hecho, y si has seguido a tu corazón y mente, no te habrás equivocado, tenlo en cuenta". Me entristecía pensar en Murray, y en que posiblemente no le volvería a ver. El camino que los dos seguíamos estaba completamente despejado de radicales , lo cual me resultaba extraño. Unos metros más adelante supimos el por qué. El suelo empezó a temblar y a destruirse, debía de ser una trama que habríamos activado sin darnos cuenta. Corrimos hasta el final del camino, que daba a una puerta de hierro que parecía bastante pesada. Dave se tropezó, pero no quise dejarle atrás y me frené para ayudarle a levantarse. Llegamos al final, lo que parecía imposible.
-Dave: Ahora ya sé porque los entrenamientos eran tan duros...
-Kim: Pues no sé porque me da que esto no es nada. Bueno, abramos la puerta -tiré del pomo para acceder al otro lado-.
Por suerte, en el otro lado había un mapa en el que aparecía el típico "Estás aquí". Mientras observaba el mapa, me di cuenta de que había un camino alternativo bastante más seguro que el que nosotros seguíamos, que era el principal, pero ya no podíamos acceder al otro, por lo que nos tocaba seguirlo y enfrentarnos a lo que tuviésemos delante. Unas pisadas nos alertaron de que alguien se acercaba y Dave y yo nos escondimos detrás de una cómoda que había en ese largo pasillo:
-X: ...sí, estoy de acuerdo. El señor no consentiría que nosotros acabásemos con ella, nos ordenó que cuando la encontrásemos se la llevásemos...
-Y: ¿Si? Yo quería matarla y después violar su cadáver, su bonito cadáver.
-X: De verdad, Glenn, a veces me das asco, pero otras tienes razón, como esta -le dio un codazo-. Hay alguien detrás de la cómoda -¿cómo podía saberlo?, estábamos completamente cubiertos, no se nos podía ver-.
-Glenn: Sí, veamos quienes son.
Cada uno fue a mirar por un lado para rodearnos, pero nosotros nos adelantamos y saltamos por encima. Uno de ellos me atrapó, pero conseguí liberarme:
-Glenn ¡Eh, Stuart, tengo a la zorra!
-Kim: ¡¡Eh tú, tengo nombre!! -le di una patada en la entrepierna y le corté con la espada-.
Acabé con él, y por suerte pude ver como Dave acababa con su enemigo. Resultaba difícil de creer que con un solo golpe le hubiese dejado inconsciente, había desmantelado su poder:
-Kim: ¡Dave! ¿Huh, con que no tenías poder, eh?
-Dave: Mejor cállate, yo a ti no te he preguntado de dónde has sacado ese traje ni por qué lo llevabas escondido...
-Kim: Eso es una estupidez, en cambio, tú has estado ocultando que tenías un poder sin razón aparente, a no ser que sea por cuestión de trabajo... ¿Para quién trabajas?
-Dave: (*) Maldita sea, es muy lista (*) Yo no trabajo para nadie. Simplemente, no he querido decirlo, ya está.
-Kim: Sí, claro, y voy yo y me lo creo, ¿no? Por o menos Minnoht tenía que saberlo, por esa razón te mandó conmigo.
-Dave: No lo sabía, alguien le dijo que yo sería útil y ya está... (*) Creo que tenía que haberme callado (*)
-Kim: Aha... ¿útil para qué, Dave?
Dave se quedó callado y continúo andando, sin decir ni una palabra, y mucho menos, mirarme. Por el camino nos encontramos con varios radicales que no fueron difíciles de eliminar con nuestros poderes. Yo no hacía más que preguntarme "¿Qué es lo que Dave me oculta?" Lo único que estaba claro era que si yo no lo podía saber, era algo malo...Murray tenía razón, no tengo que fiarme de nadie, y parece ser que del que menos, de Minnoht. Ahora que me paraba a pensar, no sabía bien que estábamos haciendo allí... De repente, note una mano agarrándome, era Dave:
-Dave: Estamos cerca, nena, así que, antes de morir... -me intentó besar y yo le aparté de un empujón-.
-Kim: ¿Qué haces imbécil?
-Dave: Darte amor, ya que no vas a volver a ver a tu amorcito. ¿Por qué has venido así vestida si no es por mí?
-Kim: Porque me ha dado la gana, deja de hacer el tonto o...
-Dave: ¿O qué? ¿Me vas a hacer pupa con esa pistola? Soy más fuerte que tú, lo que significa que puedo hacer lo que quiera contigo. Y lo que quiero es que te abras de piernas.
-Kim: -le intenté dar un puñetazo, pero lo esquivo y me volteó-.
No hizo lo que pensaba, sacó su espada y me la puso sobre el cuello. tenía intención de matarme, y en ese instante comprendí todo. Con aquella misión, lo que Minnoht pretendía era acabar conmigo a través de Dave sin dar la cara, pero, ¿por qué?...Minnoht...Minnoht...él mató a mis padres...
-Kim: ¡Adelante, mátame y satisface a Minnoht!
-Dave: Eso voy a hacer, no lo dudes -apretó la espada contra mi cuello y empezó a sangrar-.
-Kim: -intenté liberarme, y en un instante empecé a oír voces en mi cabeza...me estaba volviendo loca-. Mátame, no puedo hacer nada para evitarlo.
Yo no podía hacer nada. Apretó más y cada vez me sentía más débil, oía voces. Después, sentí que la espada me dejaba de apretar y oí voces...
No sabía si me había desmayado o estaba muerta...Cando abrí los ojos, vi a Dave tendido en el suelo con una brecha en la cabeza, y lo que más me sorprendió era que a mi lado estaban Bruce y David:
-Kim: ¿Estoy muerta, esto son alucinaciones...?
-Bruce: Estás viva, aunque herida, pero no te preocupes, de esta vas a salir -intenté levantarme pero no tenía fuerza-.
-Kim: ¿Cómo habéis llegado hasta aquí?
-David: -me abrazó-. Es una historia un poco larga...Concretamente, gracias a Murray. ¿Qué tal te encuentras?
-Kim: Me duele el cuello -en ese momento recordé mi herida del cuello-. Creo que estoy bien...
- David: Te lo hemos curado, creo que ya estará mejor. Bueno, ahora tenemos que irnos.
-Kim: No, a mí todavía me queda algo que hacer -me levanté, y esta vez mis piernas me lo permitieron-.
-Bruce: ¿Dónde vas a ir?
-Kim: A acabar con Minnoht.
-Bruce: ¿Y eso?
-David: ¿Qué ha pasado?
-Kim: Minnoht quiere acabar conmigo, no sé por qué, y yo tengo que encontrarle. Dave trabajaba para él, tenía el poder de la superfuerza.
-David: ¡No puedes irte, Kim!
-Kim: Lo siento David, pero tengo que hacerlo. Gracias por salvarme la vida a los dos, pero ahora que toca a mí encargarme de la situación -los tres nos abrazamos, y yo continué caminando hacia adelante pero no pude evitar girarme-. Intentad huir de aquí lo antes posible o los radicales os cogerán.
-Bruce: ¡Vale, buena suerte!
-David: No la va a necesitar, es la doncella de fuego -eso consiguió que sonriese-.
-Kim: Adiós chicos.
Seguí adelante, No sé por qué, pero a medida que avanzaba más, más segura estaba de que me iba a encontrar a Minnoht allí, y justo llegué al lugar al que quería y me encontré justo a la persona a la que buscaba.
En ese momento supe porque me llamaban "doncella de fuego", y no tarde en saber por qué Minnoht se comportaba así. Todo tiene su explicación, por muy extraña que parezca. Llevaba una túnica negra...
Espero que os haya gustado el capítulo, el otro fue muy flojo, espero haber compensado con este :) Desde aquí quiero daros las gracias a todos los que leéis la novela, porque escribir es mi escapatoria, y gracias a vosotros, cada vez me satisface más dedicarme a ello :D
#Mary Jane Dracarys *se pone sentimental xD*
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Es simplemente genial! Cómo has dado la vuelta a la historia, me ha encantado, de verdad :) Sigue escribiendo, es buenísima!
ResponderEliminarTe lof mi amol jarcor