lunes, 30 de septiembre de 2013

Superhuman-Cap. 8: Play with Fire




Cuando entré en aquella sala, una inyección de adrenalina hizo que cambiase todo. En un segundo me vi envuelta en llamas, preguntándome cómo había pasado eso y por qué no me quemaba...Sería eso a lo que todos se referían cuando me llamaban Doncella de Fuego. Sabía que era lo siguiente que tenía que hacer: miré las piernas de Minnoht, medio ocultadas por la túnica negra que llevaba, y efectivamente, tenía una pata de palo, como una de los hombres que mataron a mis padres...¡Un momento! ¿Minnoht era un radical? ¡¿Pero si tiene poderes?! No me lo podía explicar:

-Kim: ¿Pesabas que acabarías conmigo tan fácilmente?

-Minnoht: No, yo siempre tengo plan b, chica fuego. Veo que ya conoces tus poderes mejor, ¿no?

-Kim: Todo gracias a Murray. ¿Algo que decirme antes de que usted muera?

-Minnoht: No, yo no tengo que decirte nada...¡bueno, sí! Murray ya no va a volver a "molestarte".

-Kim: ¿Cómo? ¿Has matado a mi Murray? -el fuego se hizo más intenso, lo que provoco una risa malévola en Minnoht-. Has matado a mis padres, a Murray, y estoy segura de que a muchos más -todo lo que estaba pasando era como un puzle el cual estaba en proceso, y yo empezaba a encajar todas las piezas-. Todos los radicales tenéis poderes...me habéis tendido una trampa.

-Minnoht: Ja-ja-ja, niña lista. Te ha costado, pero bueno, vas a morir, así que no pasa nada si sabes la verdad. No va a llegar a nadie, y así los radicales llegaremos al poder, esclavizado a humanos y superhumanos insignificantes.¡ Nosotros somos el poder!

Me acerqué a la posición de Minnoht, y saqué mi espada, pero se derritió, y entonces empezaron a surgir pinchos en mi traje -eso era cosa de Murray seguro-, lo que hizo que Minnoht pusiese cara de terror-.

-Tacii: Este es tu final.

Me acerqué a él con la esperanza de darle, pero de repente cambio su forma y se convirtió en una especia de monstruo alienígena gigante. No sabía que hacer, e intenté huir.
Me di toda l prisa posible en atravesar la sala y volver sobre mis pasos, pero la bestia se puso en entre la puerta y yo, atacándome, me golpeó fuerte y me lanzó lejos, pero se quemó, y se me ocurrió una cosa para acabar con él: tenía que flambearlo, es decir, achicharrarlo hasta que se derrita. Cada vez que me acercaba a él me golpeaba, y empecé a sangrar, y aunque las heridas se me quemaban y cerraban, volvían a aparecer.
Minnoht recuperó su forma original, era mi oportunidad, y corrí como alma que lleva el diablo para llevar a cabo mi plan, pero volvió a aparecer el monstruo, y esta vez me agarró. Me alzó, estrujando mi cuerpo hasta el punto en el que no podía respirar, y me lanzó contra cristales rotos. Muchos se me clavaron en el cuerpo, ya estaba cabada, no podía hacer nada, sólo dejarme morir. Mis llamas se apagaron, pero en un instante pasó mi vida por delante de mis ojos y volvieron a alzarse más vivas que nunca. Toda la vida me han estado pisoteando, esta vez iba a ser diferente, no iba a permitir que se volviese a repetir: cogí una pesada silla que había en la sala y la prendí, la lancé hacia el bicho y se empezó a derretir. Mientras se intentaba apagar las llamas, yo me acerqué por detrás y le pusé la mano en la cabeza. No podía hacer nada, se le derretía el cuerpo, ya se le veía el esqueleto. Me permití esbozar una sonrisa y dedicarle unas ultimas palabras:

-Kim: No pienso permitir que os salgáis con la vuestra. Ya he empezado... -no quedó nada, todo eran cenizas-.

Estaba exausta después de todo, me había costado, pero había acabado con él, y como le había dicho, yo conocía la verdad e iba a acabar con su legado, iba a desmantelar a los radicales. 
 Salí por la puerta, triunfal, ahora me tocaba buscarme la vida para salir de aquel sitio. La sala en la que antes estábamos estaba desierta, ni si quiera estaba el cuerpo de Dave, que antes yacía en el suelo.
Aproveché la tranquilidad del momento para mirarme las heridas, tenía bastantes cicatrices, pero por el momento no me corría prisa. De repente alguien me tapó los ojos y me dio un vuelco el corazón:

-X: ¿A dónde vas? -era Dave-.

-Kim: Minnoht ya no está. Ya no es necesario que acabes conmigo, pero si quieres, adelante, sírvete tú mismo.

-Dave: No hace falta que me lo digas dos veces -me intentó romper el cuello, pero me liberé de sus brazos-.

Otra vez me tocaba luchar, y esta vez era contra la fuerza de Dave:

-Kim: ¿Por qué quieres acabar conmigo? ¡Ya no es necesario!

-Dave: No lo hago por Minnoht, lo hago por mí. Nadie me da ordenes, si hago algo es por mí mismo. Matarte va a ser mi dulce recompensa.

-Kim: Me temo que no, lo siento -quería arder, pero no podía, y caí en la cuenta de que tenía que ponerme furiosa para ello-.

La doncella de fuego había vuelto. Me acerqué a Dave, él estaba horrorizado, y con simpelmente tocarle, esquivando sus golpes y ataques, y ya está, ceniza.
Reanudé la marcha, buscando algún sitio por el que escapar, pero no di con ningún escondite por el que marcharme, tenía que volver por el camino por el que había venido. No me costó recordar por dónde era, ya que había sido yo la que había seguido el camino todo el tiempo. De repente oí pisadas: eran los radiocales, habían vuelto a por los instrusos, y uno de ellos era yo. Entonces recibí una sorpesa, una mesa empezó a flotar, y me guió hasta un escondite...:

-Kim: ¿David, eres tú? -cuando vi su rostro me alegré tanto que olvidé que nos estaban nuscando-.

-David: Me alegro de haberte vuelto a ver, ¿ves? te dije que todo saldría bien.

-Kim: Sí, ¿pero ahora cómo salimos de aquí?  ¿Y Bruce dónde está?

-David: Aprovechó que estaba todo despejado y salió por patas.

-Kim: ¿Y tú por qué te has quedado?

-David: Para esperarte -me besó-.

-Kim: Awww, eso es muy bonito, pero ¿y si no hubiese vuelto?

-David: Entonces hubiese ido a buscarte -le abracé-.

-Kim: Bueno, ¿y ahora qué? Son muchísimos, y nosotros sólo somos dos. ¡Ah, te tengo que contar muchas cosas, pero cuando salgamos de aquí!

-David: Podemos atacarles y a ver que pasa...

-Kim: ¿Qué? ¿Quieres morir?

-David: No, es que si nos quedamos aquí no vamos a tener ninguna posibilidad.

-Kim: Tienes razón, tenemos que intentarlo. Ah, n te acerques mucho a mí...

-David: -me miró con cara de susto-. ¿Por qué?

-Kim: Ya sé porque me llaman doncella de fuego...simplemente, no te acerques mucho -le dediqué una sonrisa para tranquilizarle-.

Salimos de nuestro escondite. David tiraba cosas a los radicales y yo, mietras, intentaba prenderme fuego. Me gustaría poder dominar ese poder lo suficiente como para que aparecise cuando yo quisiese, y finalmente no lo conseguí.

-David: ¡Mierda Kim! ¿Que haces?

-Kim: Intento arder. ¡No me presiones! -empezaba a cabrearme-.

-David: ¿Pero que cojones...?

-Kim: ¿Problema? -empecé a sentir calor por todo el cuerpo, y no tardé en eestar envuelta en llamas-.

 David se me quedó mirando asombrado. Ya tenía menos cosas que explicarle (por el momento). Me acerqué al grupo de radicales que estaban más cerca y les hice arder, y los demás intentaron frenarme disparando, pero antes de que llegasen las balas a mi cuerpo se derretían y volatilizaban. Paré a todos los que pude, otro huyeron a buscar refuerzos. Ya no había nadie, así que aproveché para huir con David, que estaba esperándo un poco atrás de mí:

-David: Así que era eso lo que querían decir con chica fuego... -me miró de arriba a abajo-. Oye, ¿y ese traje?

-Kim: El famoso traje que Murray me hizo -no pude evitar ponerme a llorar al pensar en Murray, que había sido como un padre para mí-. ¿Sabes?

-David: ¿Por qué lloras? Dime, dime.

-Kim: Minnoht mató a mis padres y a Murray...

-David: ¡Será hijo de perra! Espero que ese maldito desgraciado esté ahora mismo ardiendo en el infierno... -paradójicamente, ya había estado ardiedo anteriormente, ejem ejem-.

-Kim: Sí, eso espero. Bueno, vayámosnos de aquí.

-David: Sí, aprovechemos que se han ido, porque sino van a volver más.

Fuimos corriendo a la salida, y no tardamos en dar con la escalera por donde habíamos bajado. ¿Iba a ser todo tan fácil? No. La salida del castillo estaba plagada de radicales, teníamos que buscar otra forma de salir. Subimos las escaleras y rodeamos la entrada por la escalera que daba al piso de arriba. Dimos con una cocina, lo que nos vino bien para coger comida, teníamso hambre. Andábamos agachados y en silencio para no llamar la atención, aunque oía nuestras pisadas. Ya salíamos de la cocina, cuando de repente oímos voces de dos personas conversando:

-X: ¿Una chica ardiendo?

-Y: Sí, venga ya...no fumes marihuana que te sienta mal, tío.

-X: ¡Qué te lo digo en serio! Se ha escapado y es muy peligrosa, tenemos que ir a por ella.

-Y: Bah, el jefe te va a mandar a la mierda, pero puedes intentarlo.

-X: No, señor, ya no hay jefe. Minnoht ha sido quemado por esa chica hija del mismísimo Satanás.

-Kim: -a David, susurrando-. David, tenemos que avanzar, ¡rápido!

-Z: ¿A dónde os creéis que váis, chicos? -me quedé asombrada al verle...era Dave-.

-Kim: ¿Yo no te había matado, huh?

-Dave: No eres tú la única con varios superpoderes, zorrita.

-David: Vuelve a insultarla y te arranco los huevos.

-Dave: Atrévete, maricón -David se enzarzó en una pelea con Dave, y yo no sabía que hacer, todos los radicales se abalanzaron hacia nosotros, y estaba sola para atacarles, y encima me era imposible arder. ¿Estaría abusando demasiado de mi poder? Entonces recordé que tenía una pistola, la desefundé y empecé a disparar, acertando a un 25% de mis objetivos (no era muy buena disparando...). Entonces todo empezó a derrumbarse: los radicales se avalanzaban hacia mí, y Dave  y David no paraban de pelear. Quería arder, jugar con el fuego y acabar co todo, huir y volver a mi casa, con mi familia...ah es verdad, no tenía familia.

-Kim: ¡David, déjale, no merece la pena acabar con él, ayúdame con esto, que yo ya no puedo con más!

-David: ...

-Kim: ¡David! ¡¡¡DAVIDDDDD!!! -entonces miré en su dirección y me quedé cogelada durante unos segundos... David tenía atravesado una barra de hierro en el estómago, y Dave sonreía triunfal ante su victoria...

Ahora era mi turno. Definitivamente, ya estaba muerta, ese momento era mi hora.

¿Fin? ¡¡¡Eso lo decidiréis vosotros!!!

Espero que os haya gustado el capítulo, ha sido corto, pero bueno, no le ha faltado violencia y sangre (lol, espero). Como dije que este sería el capítulo final, bueno, en un principio así es, pero si queréis vosotros (sólo si queréis) la continuaré (yo tenía pensado continuarla, tengo algunas ideillas de lo que va a pasar con nuestra Doncella de Fuego & co xD)

#Mary Jane Dracarys *se cree la Doncella de Fuego e intenta calentar el pollo poníendoselo en el brazo :P*

1 comentario:

  1. NOOOOO, DAVID!!!! *esa extraña manía de intentar matar al todo el mundo 7u7 jarcor, que eres JARCOR :)* Amo la novela, síguela o ya sabes lo que te va a pasar mai lof ;)

    ResponderEliminar