domingo, 6 de octubre de 2013

Superhuman-Cap.9 : Close my Eyes Forever





Ante aquella situación no supe cómo actuar. Aquel bastardo de Dave había matado a David, y los radicales habían conseguido rodearme de tal manera que no tenía escapatoria, ya estaba muerta. Pero no fue así, de repente, de mi cuerpo surgieron las llamas del infierno, más duras, ardientes y duraderas. Tenía la oportunidad de arrasar a aquellos desgraciados, era mi momento. Empecé a avanzar hacia ellos prendiéndoles la ropa hasta quemarles por completo, así con todos, y Dave no se atrevió ni a luchar, ¿para qué? Ya habíamos luchado y no le había vencido, esta vez sería igual, no podía cambiarlo. Cuando todo quedó despejado fui a ver en que estado se encontraba David. Me fijé bien en su herida, y una pequeña luz de esperanza se iluminó en mi corazón, puede que no estuviese todo perdido. Agarré la barra que atravesaba el cuerpo de David y la saqué derritiéndola poco a poco, quemé la cicatriz para que se cauterizase. Sólo de aquella manera podría salvarle, y ni siquiera sabía si podría salvarle de aquello, era una herida muy profunda.

Cuando alcé la vista para contemplar el escenario de la masacre, no vi  a nadie, estaba todo completamente despejado, así que decidí buscar un escondite para nosotros. Di con una habitación que tenía un almacén completamente vacío, nadie tendría intención de abrirlo, así que metí a David y después me introduje yo. Hacía mucho frío, parecía un congelador en vez de un almacén, pero no teníamos otro sitio mejor al que ir, al menos por el momento. Cada vez que miraba a David, su rostro, sin dar señales de vida, se me caía el alma  los pies. Sólo deseaba que despertase y pudiésemos salir de allí, estar juntos y vivir nuestra vida normal, ¿es mucho pedir para una chica de 16 años? ¿lo es?
Estaba cansada, tenía frío, e intenté calentarme un poco ardiendo, pero no me fue posible, había algo que me lo impedía.
Mientras yo pensaba, una ancianita entró en la habitación, que parecía ser suya, y empezó a cocinar, (hasta aquel momento no había recordado que no había comido a penas). Se me fueron cerrando los ojos hasta que me quedé dormida...

Me despertó un toque en el hombro: ¿era David, o mi imaginación buscaba desesperadamente algo a lo que aferrarse?

-David: ¿Kim?

-Kim: ¿David? -me abracé a él y le besé-. Dios, pensé que te había perdido...

-David: Jaja, muchas gracias por haberme salvado mi doncella de fuego estaba muy contenta de que estuviese bien-.

-Kim: Ah, de nada -le volví a besar, y esta vez nos caímos al suelo, ya que habíamos estado apoyados en la pared-.

-David: Ah, me duele -se tocó en el estómago, donde le habían herido-.

-Kim: Espera, déjame -le levanté la camiseta-.

-David: Que atrevida -dijo en broma con su sonrisa de siempre-.

-Kim: No seas tonto, quiero ver cómo está tu cicatriz -miré la herida-. Oh mierda, está mal. David, espero que me perdones por lo que te voy a hacer -prendí mi mano, estaba prendiendo a controlar mi poder-. Aguata, ¿vale?

-David: -me miró la mano-. Vale, intentaré aguantar.

Acerqué poco a poco mi mano y le quemé la herida que no tardaría en abrirse y volver a sangrar, e incluso infectarse. Le tuvo que doler, pero se mostró valiente y aguantó. Una vez curado, me levanté y abrí la puerta un poco para ver nuestra situación: la viejecita estaba viendo la tele, y el salón estaba justo por donde teníamos que salir. Teníamos que entretenerla para poder escaparnos, o si no nos acabarían encontrando aquí:

-David: ¿Qué tal van las cosas por ahí?

-Kim: Un poco mal. Tenemos que distraer a esa anciana para huir. ¿Te ves capaz de moverte?

-David: Sí, o eso creo -se levantó con un poco de dificultad, se pudo la mano n la zona de la herida y probó a caminar-. Puedo, no te preocupes.

-Kim: Vale, bien, yo creo que tengo un plan, no sé si funcionará.

Volví a prenderme fuego la mano e intenté lanzar una llama hacia la cocina, que estaba justo al lado contrario, pero no me salió. Entonces David, mediante la telequinesia consiguió mover varios muebles y tirarlos para que la mujer se levantase a colocarlos, y funcionó. Nos apresuramos para  salir de allí, y cautelosamente salimos en busca de la salida, que seguía vigilada por algunos radicales. Tan pocos no suponían un problema, así que David y yo, salimos, y con algunos golpes acabamos con ellos rápidamente, antes de que aparecieran más. Cuando abrimos las puertas intentamos situarnos, ¿dónde estábamos? Estábamos en un castillo siniestro rodeado de más y más campamentos de lo que parecían aliados (gente que se unía a los radicales). En ese momento recordé que tenía que contarle a David lo que había pasado con Minnoht y la verdad sobre este grupo. Una vez los hayamos desmantelado, no tendrán nada que hacer y la guerra por fin acabará. Que lejano sonaba aquello...

-David: ¿En que dirección podemos ir?

-Kim: No sé, n si quiera de dónde demonios estamos, ¿cómo voy a saber a dónde nos tenemos que dirigir?

-David: Perdón...

-Kim: No, perdóname tu, estoy muy borde. Yo quiero cerrar los ojos y volver a la vida normal y no esto... Si cierro los ojos vuelvo a ver lo mismo, todo es igual.

-David: Sí, a mí también me gustaría. Bueno, movámonos antes de que nos pillen y nos hagan pedacitos. Vamos hacia allá, ¿te parece buena idea?

-Kim: Vale, vamos para allá -me dio la mano-.

Los campamentos parecían estar vacíos, pero de repente oímos algunas voces y nos escondimos para que no nos viesen. Nos fijamos bien y aquellos hombres eran militares, o algo parecido:

-X: ¡Sí, tío, tienes que creerme! Aquella extraña criatura ha escapado del castillo de Lord Mustaine -¿LORD?  WTF????-.

-Y: Sí, nos han dado la orden de ir a por ella. Atento, es morena, ojos claros, estatura media, lleva un traje negro de cuero, y si ves que empieza arder, huye o échala un cubo de agua fría encima -se rieron-. ¿Lo recordarás?

-X: Sí jefe, no se me va a olvidar. ¿Una chica que arde? Eso sería bueno verlo. La podríamos esclavizar para que nos cocine con su "superpoder". Jajajaj, que gracia tendría.

-Kim: -susurrándole a David: ¡Serán gilipollas! Ni que fuera un juguete...

-David: No te sulfures, que empiezas a arder y nos van a descubrir. Relájate, ¿vale?

-Kim: Está bien...

Continuamos nuestro camino, avanzábamos agachados y despacio para no llamar la atención de ningún individuo. Entonces me choqué con algo:
-Kim: ¿Pero que coj...? -entonces miré adelante y vi a un hombre con el uniforme de los radicales-.

-X: ¡Hombre, si a ti te estábamos buscando!

-Kim: Mierda.

Salí corriendo, detrás de David, que parecía tener más claro a dónde ir. Procuraba esquivar todos los ataques que me proporcionaban la horda de radicales que me seguían, y yo no podía arder, lo que complicaba las cosas. Estaba asustada, no sabía a donde iríamos, si saldríamos con vida o no... De repente, me tropecé con una piedra, y cuando David se quiso dar cuenta ya era tarde: el hombre grandullón con el que me había chocado me había agarrado e inmovilizado para que no le molestase:

-X: ¡Muere traidora!

-Kim: ¡Vete al carajo! -intenté liberarme, pero me estaba ahogando y me era muy difícil, porque si me movía más acabaría muerta por asfixia-.

Y todo cambió en unos pocos segundos. Se empezó a oír un ruido como de motor a gran velocidad, y en breves instantes apareció un chico de unos 20 años que con una velocidad extrema me liberó y también cogió a David. Llevaba una moto inmensa, demoledora. Nos montó y nos permitió huir. A lo lejos se oían maldiciones dedicadas a un hombre llamado Randy.

-X: ¡Chicos, no os preocupéis, sé a dónde os tengo que llevar!

-Kim: ¿Eres tú un radical o nos has venido a salvar? ¿Te llamas Randy?¿Quién eres? ¿Cómo nos conoces?

-X: Sí, me llamo Randy y os he venido a salvar. Soy bueno, no os voy a hacer daño, y de momento soy un insignificante chico, pero dentro de unos escasos días eso cambiará, ya veréis. ¿Cómo no voy a conocer a la famosa piromante Kim? Leí tu mente y descubrí que ese chicos era bueno y que te importaba -le señaló sin apartar la vista de la carretera-. y también le rescaté. ¿Alguna pregunta más?

-David: ¿A dónde nos llevas?

-Randy: Os llevo a vuestra casa, dónde queríais ir, ¿no?

-David: Sí...Sabes demasiadas cosas de nosotros.

-Randy: Sí, pero jamás las usaré para dañaros, tengo mis principios -miraba a aquel chico, que era atractivo y me resultaba vagamente familiar-.

-Kim: Oye Randy, ¿tú y yo no conocemos?

-Randy: Puede que nos hayamos visto antes, sí.

Durante el resto del camino fuimos muy callados, íbamos fijándonos por dónde íbamos para asegurarnos de que no nos quería hacer daño, porque como Murray dijo "no hay que fiarse de nadie", aunque aquel extraño parecía tener buenas intenciones además de que inspiraba confianza. En un momento determinado paró.

-Randy: Bueno, creo que desde aquí podemos ir andando, serán unas pocas horas...

-Junior: ¿Y por qué no seguimos en moto? Yo lo agradecería...

-Randy: Ya, era una posibilidad que tuve en cuenta, pero no tengo que llamar la atención. A estas horas vosotros tampoco, ya estaréis sentenciados.

-Kim: ¿Qué?

-Randy: Verás, los radicales hacen una lista negra con los enemigos que más prisa les corre eliminar. A mi me llevan siguiendo mucho tiempo ya por razones que es un poco pronto que dé.  Bueno, me llamo Randy Rhoads -nos tendió la mano para estrecharla-. Me alegro de haber llegado a tiempo.

-Kim: ¿Y cómo es que nos has encontrado en el momento justo, en plan película de acción?

-Randy: Estaba escapando de los soldados, que me habían pinchado una rueda de la Harley...

-David: ¿Dónde estamos?

-Randy: A las afueras de Los Ángeles, la zona tomada por los otros.

-Kim: Ni idea de dónde estamos, pero bueno, si no estamos lejos de casa mejor. ¿Los otros son los radicales?

-Randy: Los radicales nunca existieron. ¿Sabéis qué son?

-Kim: Sí, son superhumanos, claro.

-David: WTF?

-Randy: Bueno, lo cuento todo: los radicales eran una asociación de superhumanos con poderes muy potentes y con ganas de, por así decirlo, liarla, y tendieron una trampa a la humanidad haciendo creer al resto de la gente que eran personas normales que luchaban con la finalidad de acabar con los "superhumanos". Bien, pues su plan era intentar convencer a la gente de eso para acabar con la mayoría de superhumanos y esclavizar a los normales para sí dominar el mundo. Su lema es: No hay mayor fuerza que la sangre corriendo.

-Kim: -cara de pasmada-. Oh, ¿Y cómo sabes eso?

-Randy: Se puede decir que he viajado mucho... -"¿qué poder tendrá?" pensé-. Al igual que tú, no tengo un solo poder, sino que tengo varios.

-Kim: Aha, me leíste la mente pero yo a ti no. Espero que no los uses para volverte en nuestra contra.

-Randy: ¡No, no me malinterpretéis! Bueno chicos, vamos a seguir andando para ponernos a salvo. ¡Ah, se me olvidaba una cosa muy importante! Minnoht no era el verdadero líder sino que tras él se escondía otro personaje que movía sus hilos como si de una marioneta se tratase: Dave Mustaine. Segú sus secuaces, le llaman "lord Rattlehead", y su compañía se hace llamar "Megadeth". Se me ponen los pelos de punta, brrrr,...

-Kim: ¡Oh mierda! -puse cara de susto-. ¿Con cuanta gente cuenta el su compañía?

-Randy: De momento con él mismo -WTF????-. Pero su poder es extremo, no se conoce a nadie que tenga semejante potencial, AÚN.

-Kim: ¿Aún? Bueno, esperemos que el pan de Dave no salga bien, porque no tengo intención de morirme -Randy me escuchaba atentamente, y quise saber cómo estaban las cosas en nuestra ciudad-. ¿Qué pasó en Los Ángeles?

-Randy: Ah, empiezan a hacerse propuestas para salvarnos. Una de ellas es abandonar nuestros hogares para mudarnos a una nueva creada para y por nosotros y así podremos vencer a los otros juntos, y es la más votada. ¿Vosotros que creéis?

-David: Yo no quiero irme de mi casa...

-Randy: Ya, pero aquí no estamos a salvo; en cambio, allí si lo estaremos. Aunque han puesto alguna que otra pega sobre ello...

-David: ¿Quién y el qué?

-Randy: El "Wisdom Superhuman", un consejo formado por 10 superhumanos de alta importancia. Bueno su "pequeña" restricción es que, como hay mucha población tiene poderes, van a hacer una selección de las familias que quieren que entren. Esperemos poder entrar todos.

-Kim: ¡No me parece bien! Entonces, ¿ellos deciden sobre tu vida?

-Randy: Se supone, claro, no sé nada más, no sé si habrá salido o simplemente fue un rumor.

-Kim: Bueno, pues cuanto antes lleguemos, mejor.

Aceleramos el paso, al menos yo tenía bastantes ganas de volver a casa. Me fijé en David, parecía bastante débil, había perdido una cantidad razonable de sangre, necesitábamos acudir también a un hospital:

-Randy: Oye David, ¿qué te paso?

-David: Me atacaron con una barra de hierro...pensé que estaba muerto, pero Kim me salvó -me abrazó-.

-Kim: Sí, es verdad, pero antes él a mí me salvo. Somos como un equipo.

-Randy: Pues sois un equipo admirable desde luego -nos sonrió-. Bueno, yo voy solo, a pesar de que conozco a mucha gente, nunca acabo con nadie porque mi identidad no me lo permite.

-Kim: ¿Pero quién demonios eres?

-Randy: -riéndose-. ¡Jajajajajajajaaaaaaa, soy Randy Rhoads, ya os lo he dicho! Otra cosa es quien he sido...pero es demasiado pronto todavía para decir nada.

-Kim: Ni que esto fuese una serie de misterio...tsé.

Seguimos caminando, y el camino, la verdad, se nos hizo muy muy muy largo, pero al fin llegamos. Nos despedimos del chico misterioso y entramos en casa:

-Mamá David: ¿Pero bueno? -fijándose en la herida de David-. ¡¿Hijo, qué te ha pasado?!

-Kim: Le hirieron porque vino a rescatarme. Tenemos que llevarle a un hospital.

-Mamá David: Vale, ahora mismo voy a arrancar el coche.

La madre de David ya estaba lista, nos metimos dentro y fuimos tan deprisa como pudimos al hospital. Mi rubio se veía mal, pero no le atendían, por una simple razón: él no era el único que estaba mal, e incluso los había infinitamente peores, parecían una masa de tripas, sangre y sesos. Estaba cundiendo el pánico:

-Kim: Eh, perdone Frances, ¿sabe usted algo de lo de la mudanza? ¿se va a aprobar?

-Mamá David: Ah, sí, ¿no te has enterado?

-Kim: ¿Y qué va a pasar?

-Mamá David: La semana que viene empezarán a anunciar las familias o personas que van a la nueva ciudad, y tendremos como fecha límite 365 días para alojarnos allí, y las puertas se cerrarán, para siempre. Así lo han narrado los "jefazos". Ellos van a decidir si nosotros vivimos o morimos.

-Enfermera: ¡David Ellefson, siguiente!

Bien, era nuestro turno. No sé porque, pero a partir de ese momento mi mente empezó a cambiar, a trabajar de otra manera, que yo no comprendía por aquél momento...


No todo es de color de rosa en una batalla que sólo acaba de empezar...



Espero que les haya gustado el cap., me quedó corto, pero prefiero hacerlos cortos para que no sean tan pesados ;) Se agradecen los comentarios, ya sabéis, ¡dadme vuestra opinión o Vic y Eddie os comerán como si fueseis espaguetis xD!

#Mary Jane Dracarys *espera que disfruten del cap. :) *

1 comentario:

  1. c: que cuzita Randy...¡ES RANDY, ES RANDY! me asustaste cuando dijiste que dejarías la nove, a mi me encanta...la continuación del capitulo se merece un aplauso (sólo uno) c: c: c:

    ResponderEliminar