Penúltimo día de trabajo. Había ido al recinto antes juntos a Alice in Chains para conocer mejor la zona y no perderme. Además, así estaría un rato más con Jerry, que ya le empezaba a coger cariño y todo. Layne había pasado todo el camino mofándose de Sean, que al parecer le había hecho alguna jugarreta a éste anteriormente.Y mientras Jerry y yo habíamos estado hablando. Aún seguía preocupada por él, sabía que había algo que le preocupaba, y lo que me ponía enferma era no saber cuál era la razón. Se lo quise volver a preguntar, pero me lo pensé dos veces, no tenía muchas ganas de que se enfadase conmigo por pesada. Miré el reloj, se me había pasado el tiempo muy rápido. Ya era el momento de que empezase yo con mi trabajo, al fin y al cabo ya sólo me quedaban dos días de trabajo, y luego descansaría (en cierto modo, pues tenía el examen pendiente). Me despedí de los chicos de Alice in Chains y fui a la sala en la que Megadeth estaría. Me sorprendí al comprobar que no me había equivocado, que había llegado a la primera, y allí estaban los chicos, hablando entre ellos, como siempre. Me alivié al ver que no estaba Julie allí, no me apetecía discutir con ella, y menos volver a golpearla. Yo no era una persona agresiva aunque lo aparentase, pero si me tocaban la moral ya podían prepararse:
-¿En qué piensa usted, señorita Hasselberry? -dijo Marty, que estaba a mi lado-.
-Nada, señor Friedman, admiraba su sensual melena -nos reímos-. ¿Preparado para el último asalto?
-Siempre lo estoy, es lo bueno del oficio. Cuando lo disfrutas se hace solo. Oye. y tú, ¿qué tal has estado trabajando como roadie de Megadeth?
-Muy bien, no me puedo quejar. He viajado, he conocido gente nueva y encantadora, he disfrutado de la vida, me he reído... Se puede decir que me ha ayudado a vivir la vida.
-No sabía que un trabajo pudiese hacer tanto -Marty se rió-.
-Referente a lo de "gente encantadora", me imagino a quién te refieres -intervino Dave, que parecía mantener su buen humor-.
-No, esa persona no es Julie -dije seriamente-.
-Me refería a tu novio, no a esa... -Dave miró hacia el asiento de Junior y siguió- mujer.
-No es sólo a Jerry, sino a todos vosotros. Nunca pensé que conocería a una de mis bandas favoritas y me haría amiga de ellos. De verdad, un placer haberos conocido -nos dimos todos un abrazo-.
-Eh, creo que alguien me ha tocado el culo -dijo Nick con su cara de guasón-.
-Eso no te lo crees ni tú -comentó Junior-.
-Ah, pero si he sido yo -todos nos reímos-.
-Estoy segura de que echaré de menos todo... ¿Quién no lo extrañaría? A cualquiera le gustaría trabajar en un ambiente semejante.
-Ay, que maja eres -añadió Nick-. Todos lo echaremos de menos, pero en cuanto nos queramos dar cuenta ya estaremos otra en en la carretera, y yo enjuagaré mis guantes en refresco -nos reímos-. ¿Te gustaría ser nuestra roadie otra vez?
-No sé qué pasará en un futuro, ni sé dónde estaré. En un principio voy a estudiar una carrera, pero si pudiese lo haría encantada, te lo prometo.
-Entiendo, lo primero es tu futuro. Espero que te vaya muy bien, y que llegues a ser aquello que desees ser.
-Qué bonitas palabras, Nick. Nunca pensé que tendía una conversación así contigo. Yo espero que te siga yendo tan bien o mejor en Megadeth, y que también te vaya bien con tu pareja.
-Te digo lo mismo. Que os caséis y tengáis muchos hijos -se rió, sabía que no me agradaba la idea-.
-Sabes que no quiero ni casarme ni tener hijos -nos reímos-. De verdad, echaré de menos este trabajo -nos abrazamos-. Bueno, voy a ponerme manos a la obra, voy a afinar los instrumentos.
Fui a la sala de los instrumentos, como ya era costumbre, y me puse a afinar. Aquel día no estaba especialmente inspirada, la conversación que había tenido con Nick me había dado muchas cosas en las que pensar. La principal era mi examen, era algo a lo que temía con todo mi corazón, y sabía que cuando el día llegase estaría con un pie en la tumba de puros nervios. Estaba tocando mientras pensaba, y sin querer rompí una cuerda, lo cual no interpretaba precisamente como suerte. Aquel examen acabaría conmigo pasase lo que pasase, y era consciente de ello. Y a medida que se acercase la fecha iría enloqueciendo...Paradójicamente las drogas no habían acabado conmigo y una inofensiva prueba escrita lo iba a hacer... Terminé mi trabajo con la afinación y fui a ayudar a los pipas a cargar con algunas cosas, pues estaba demasiado irascible como para ir a charlar con cualquier persona que en encontrase (y no digamos ya Julie, a la cual no sabía si considerar persona o no). Me apresuré a llegar al camión donde estaban todo el material musical que Megadeth necesitaba y me ofrecí para ayudar. No lo negaron, por lo que me alegré, al menos estaría un rato ocupada pensando lo que pesaban los amplificadores. Me reí para mis adentros, al menos descansaría mentalmente un rato, y luego, en la cena, desconectaría de todo. Puede que no estuviese demasiado acostumbrada a hacer cosas importantes en mi vida y por eso estaba tan inquieta, pero realmente no quería estropear nada. Debía de disfrutar ahora que las cosas me iban bastante bien, pero no podía descuidarme hora, no, no podía descuidarme nunca. El peligro acecha por cada esquina, por eso no debía de dormirme y descuidar aquello que está por llegar.
Estuve un rato yendo de un lado a otro ayudando a los pipas, y cuando por fin acabé, me di cuenta que aquello cansaba bastante, al menos más de lo que yo estaba acostumbrada. Fui a la sala de Megadeth, al menos ya estaba más calmada, lo suficiente como para poder entablar una conversación civilizada. Para mi sorpresa, cuanod entré no había nadie. Los chicos se habrían ido a hacer algo, no me preocupaba, ya que era muy raro que a todos les hubiese pasado algo malo, estarían todos juntos. Salí a tomar un rato el aire y de paso a fumar, pero antes de poder hacer nada me encontré fuera con Layne:
-¿Qué haces aquí? -me preguntó Layne-.
-Nada, Stooley, quería tomar un poco el aire. ¿Y tú? Dentro de poco sales a escena.
-Yo también quería tomar un poco el aire... -dijo Layne, un poco serio-.
-¿Ocurre algo?
-No, nada. Pero que sepas que no me engañas, que tú venías a fumar, como yo.
-Pues... -me reí-. Vale, em has pillado, pero no se lo digas a Jerry. No le gusta que fume.
-No te puede decir lo que hacer y lo que no hacer, no deberías de hacerlo en secreto o así será como le moleste.
-No me dice lo que tengo que hacer, me respeta mucho en ese sentido, simplemente me dijo que no le gustaba que fumase, y lo hago a ecsondidas para que no piense que no tengo su opinión en cuenta, aunque creo que estás en lo cierto y no debería de ocultarme como si fuese una criminal.
-A no ser que hayas robado los cigarros, no hace falta que te escondas -nos reímos-. Creo que yo voy a ir yendo para allá, que faltan 15 minutos para que salgamos y luego me culpan a mí por ser el último en estar listo...
-¿Por qué será que no me sorprende? Bueno, te acompaño y así od deseo suerte a todos.
-¿Tiene algo que ver que esté tu novio entre "todos"?
-Un poco, aunque quería socializar un poco igualmente -sonreí-.
Layne y yo volvimos dentro. Le seguí hasta la habitación de Alice in Chains, y allí estaban los chicos tranquilamente hablando. Jerry se acercó y vino a mi lado y me abrazó:
-¿Tanto me echabas de menos?-dijo, sonriendo-.
-¿Qué te die que venía a hablar contigo? Yo estaba hablando con mi amigo Layne... -me reí-.
-Es que realmente está enamorada de mí, y ha estado saliendo sólo contigo para darme celos -cuando Layne dijo eso le miré con ojos de odio, pues Jerry podía creerse aquella historia perfectamente-. Oye, era broma.
-No te preocupes, no me la había creído -Jerry se rió, y me besó-. Venga Layne, prepárate, que hoy podemos ser puntuales y todo.
-Pero sin estrés, que no me sale la voz, ¿eh? -Layne se fue al baño a cambiarse-.
-¿Qué tal estás? -me preguntó Jerry-.
-Bien, ya sabes, un poco inquieta con lo del examen, pero nada más. Ah, y he estado fumando, te lo digo para que no te enfades si me ves fumar. Sé que no te gusta pero es que a mí sí -sonreí procurando no parecer tan directa-. ¿Tú qué tal?
-Me alegro de que me lo hayas dicho, aunque hueles a tabaco, se te pilla fácil -se rió-. No me importa que fumes, pero no quiero que tengas problemas pulmonares ni nada del estilo. ¿Yo? Estoy bien ahora que estoy contigo.
-A veces puedes ser de cursi... -nos reímos-.
-No lo sabes tú bien, a mí es que me mata -dijo Mick-. A ver, no me dice nada ñoño a mí, sino le reviento la cabeza, sino que dice cosas de ese tipo sobre ti.
-Eso es mentira... -Jerry se puso colorado-.
-No es nada malo, no tienes de qué avergonzarte, pequeño -dijo Sean-.
-¿Tú también quieres pillar?
-Jerry, anda, no te pongas agresivo -le miré seriamente aunque no podía aguantarme la risa-. No es nada malo, es bonito. Ya, no me gustan ese tipo de cosas, pero igualmente -me empecé a reír-.
-Anda que, vaya panda. Hasta mi novia se ríe de mí.
-No seas arenoso, que era broma, es que es gracioso. No te enfades y venga, suerte con el concierto, que este es el penúltimo, y ya después a descansar. Recuerda que hoy tengo la cena, así que no me esperes.
-Vale -me dio otro beso-. No bebas mucho, que luego haces cosas raras de las que no te acuerdas.
-Sí, papá Cantrell. Es cierto, la última vez que bebí demasiado acabé acostándome contigo, eso si que fue raro -me reí-.
-Pásalo bien.
-Igualmente.
Cuando salí de la habitación de AiC Me fui a la sala de Megadeth, quería ver si habían llegado ya los chicos o aún estaban perdidos por alguna parte del recinto. Me sentí un poco mejor al comprobar que los chicos estaban bien, al parecer habían ido a hablar con el mánager sobre el final de la gira. Charlé un rato con ellos sobre el lugar al que iríamos a cenar, y perdimos la noción del tiempo. Cuando me quise dar cuenta ya era el momento de que Megadeth saliese a tocar. Estuve leyendo un rato, técnicamente aquel era mi descanso, ya que antes de que los chicos acabasen habría que tener algunas cosas recogidas antes de irnos. Después de unas cuantas páginas me cansé y empecé a organizar todo para luego recoger con más calma.
Megadeth acabó el concierto, y empezamos a recogerlo todo. Sólo me faltaba un día más y tendría unas largas vacaciones. Cuando ya estábamos todos listos nos fuimos al restarurante acordado.
Todo fue bastante bien, nos reímos mucho, lo pasé genial y logré liberar mi mente de sus preocupaciones. En una agradable compañía pasamos una buena velada, yo quizás demasiado:
-Oye, Skylar, ¿no crees que estás bebiendo demasiado? -me advirtió Dave-.
-No, estoy bien. Suelo beber, ya por costumbre me cuesta emborracharme.
Esas fueron las últimas palabras que recordaba hasta despertar.
Espero que os haya gustado el capítulo, me ha costado retomar el blog después de mis "vacaciones". Gracias por haber leído, la semana que viene Wings of Destiny.
No hay comentarios:
Publicar un comentario