viernes, 11 de septiembre de 2015

Superhuman-Cap.44: For the Fight







Reaccioné tan rápido como pude. Salí corriendo sin rumbo fijo, había metido la pata y si me quedaba acabaría siendo asesinada brutalmente por aquellos cretinos, no podía quedarme y matarlos, sería tirarme piedras a mí misma.

Después de un rato de carrera continua miré hacia atrás para comprobar si alguien me seguía, pero parecía que ya se había rendido. Había perdido de vista a Nikki también, lo cual me preocupaba, aunque no era mi mayor problema, pues desconocía el lugar en el que me hallaba.

Estaba rodeada por ruinas de lo que debían haber sido viviendas anteriormente. Tal vez habían sido destruidas por la guerra, pero no había indicios de que allí hubiese tenido lugar nada semejante; sin embargo, al seguir avanzando encontré edificios medio derruidos y pintadas en ellos en los que decía "Ser diferente no es malo" o "Dónde está el rey mientras morimos". Algún grupo de rebeldes habría sido el artista de aquellos mensajes provocativos contra la monarquía y los "radicales".
Seguí avanzando, esperaba encontrar tarde o temprano algo que me permitiese orientarme y volver a la cueva, era el lugar más seguro al que podía ir en aquel momento.

Tras varias horas caminando y haciendo paradas para revisar el entorno seguí sin encontrar un punto de referencia, era muy raro y poco probable que me hubiese alejado tanto, Avantasia no era tan grande. No había gente por los alrededores, era todo demasiado extraño, ¿y si me habían tendido una trampa? Había revisado todo lo posible por ver y me había cerciorado de que nadie me siguiese, pero no estaba segura del todo, podía seguirme alguien invisible, era algo disparatado, pero tal y como estaban las cosas no era imposible.

Sonó una ramita romperse justo detrás mía, y sin tener tiempo siquiera para ver de qué o quién se trataba prendí mis manos, pero sólo era un ciervo. ¿Cómo había ido a parar aquel animal a Avantasia? Dejé atrás al animal y seguí andando, aunque me estaba dando poco a poco por vencida y abandonaba la idea de seguir buscando. No sabía cómo volvería a casa, ni mucho menos cuándo volvería a ver a mi familia y amigos, si es que los volvía a ver.

Calles desoladas era lo único que veía, nada me resultaba familiar, y lo único con vida que veía eran las plantas y perros y gatos callejeros que se paseaban por allí en busca de comida, la cual parecía hacer mucho que había desaparecido. Suspiré, me senté en un banco lleno de periódicos y cogí uno, tenía curiosidad por saber de cuándo. Miré la fecha, era de hace dos años, cuando se hizo el proyecto de "Avantasia" y todo el mundo había abandonado sus hogares...
Entonces me di cuenta de lo que había pasado.





***********************Narra Nikki****************************




Quise seguir a Kim para ayudarla, pero algunos de los tipos del grupo se habían quedado conmigo para preguntarme quién era yo y qué hacía con aquella chica. Me hice el loco y les dije que no la conocía de nada y debíamos de estar yendo al mismo sitio por pura coincidencia. El hombre que verificó mi historia no pareció muy convencido de lo que le había contado, pero no se rompió mucho la cabeza y me ignoró. Lo único que esperaba era que Kim pudiese escaparse y no se los cargase, sería un gran error y avivaría el odio que la tienen los ciudadanos.

A lo lejos vi a la otra parte del grupo que había ido a por mi compañera volver sin ella, y suspiré aliviado con disimulo. Me dejaron marcharme, e intenté pensar en Kim para saber a dónde había ido, pero las visiones era borrosas. No sabía qué hacer, si buscarla o ir a por el resto del grupo, estaba muy perdido.

Me guié por mis instintos y me dirigí hacia la antigua casa de Randy, el lugar en el que se reunía todo el grupo, probablemente era un buen sitio para que estuviesen escondidos sin llamar la atención, peor cabía la posibilidad de que alguien los hubiese seguido e interceptado, pues es muy obvio que se intentarían reunir en algún lugar clave. Lo seguía teniendo muy crudo, pero tenía que hacer algo ya, así que decidí volver a la cueva para comprobar su Chris había vuelto ya y me podía echar una mano, al fin y al cabo él también estaba en el ajo aunque no hubiese sido descubierto.

Llegué a la cueva, y me sentí aliviado al ver a mi compañero allí. Cuando le vi fui corriendo para hablar con él  y actuar con la mayor brevedad posible:


-¿Qué te pasa Nikki? ¿Te sigue alguien? -me preguntó, preocupado-.

-No, pero tenemos un problema bastante gordo.

-Ya, sé lo que ha pasado con Till y el grupo. ¿Has encontrado a alguien?

-Sí, he estado con Kim, pero la han descubierto por un error suyo y ha tenido que huir. No supe que hacer, por eso he venido a buscarte, aunque no estaba seguro de que te encontraría. Primero pensé en ir a buscar al resto al lugar en el que se reunían, pero seguramente alguien ya estaría pendiente para capturarles, y tampoco sé dónde está Kim, no soy capaz de visualizar nada en mi mente.

-¿Nada de nada? -lo negué-. ¿Ni siquiera algo que no conoces?

-¿Qué crees que significa "nada"? No sé si es por el pánico, me gustaría creer que sí. El hecho es que no se me ocurre qué hacer.

-Vale, vale, ya lo pillo. Tú sabes más o menos por dónde se ha ido Kim, deberías irla a buscar y mientras yo me encargo de dar con el resto del grupo. No estoy seguro de que lo logremos, es bastante difícil, pero vamos a intentarlo. Si conseguimos algo quedamos en la cueva.

-¿No hay un plazo máximo de espera? Porque imagina que uno no vuelve y el otro se queda esperando .

-Una semana es suficiente, ¿qué te parece? -asentí, no se me ocurría nada mejor-. Bien, vamos a prepararnos bien y vamos allá.


Nos preparamos rápidamente y salimos. Mientras nos alejábamos miraba hacia atrás, no sabía si aquella vez sería la última que vería mi hogar. Las cosas se habían complicado demasiado, ya nada era seguro, así que me giré y seguí mi camino, suspirando por poder al menos regresar con vida.
Chris parecía muy seguro de lo que íbamos a hacer, no se le veía nervioso, como si ya supiese lo que le esperaba:


-Oye, ¿a ti no te asusta esto? -le pregunté, si tenía algún secreto era el momento de compartirlo-.

-Claro que tengo miedo, no sé cómo van a salir las cosas, pero intento ir tranquilo para engañar a mi mente. Muchas veces me sirve, como cuando tuvo lugar la batalla en el castillo de Dave.

-Tomaré tu consejo -me frené en seco, una visión me vino a la cabeza-.


Vi a una chica de pelo blanco de espaldas, y un hombre armado se acercaba a ella por detrás para atacarla.

Al volver de la visión me sentía más nervioso que nunca la chica de pelo blanco era Kim, pero no logré identificar a su atacante. Le advertí a Chris de lo que había visto, y tan pronto como llegamos al parque en el que se había iniciado todo el caos de Kim salí corriendo en la misma dirección que ella lo hizo, con la esperanza de que cuando la avistase no fuese tarde.



*******************Narra David*********************




Con el máximo disimulo posible fui a dejar a los pequeños con mi madre, y me despedí de todos, no sabía cuándo les volvería a ver, si es que ocurría. Cuando terminé no tenía muy claro dónde ir, ni dónde habría ido Kim. Mi primera idea fue ir a la vieja casa de Randy, y así lo hice, no me gustaba estar en la calle, expuesto directamente al peligro, prefería ser un cobarde vivo que un valiente muerto. Eran muchos los carteles pegados en las paredes de "Se busca" con nuestras caras, lo cual me recordó a las viejas películas del oeste. Más que algo real todo esto parecía una película, era una lástima no tener a nadie con quien comentarlo. Estaba totalmente solo, y por el camino no vi a nadie familiar ni que siquiera me pudiese ayudar, así hasta que llegué a mi destino. Intenté abrir la puerta con la llave que tenía, pero no daba resultado. Temí que se tratase de una encerrona por parte de algún listillo, así que me aparté, y la puerta sorprendentemente se abrió. Mi primer impulso fui entrar, pero quise asegurarme de qué o quién la había abierto. Se asomó una figura familiar, era mi hermana Cande:



-¿Cómo has conseguido llegar hasta aquí? -me preguntó, tirándome literalmente dentro de la casa y cerrando a toda prisa-.

-No he tenido ningún problema, ¿por qué lo dices?

-Esta mañana, cuando yo llegué había una gran cantidad de guardias ansiosos por encontrarnos rondando por esta zona, supongo que ya se habrán marchado.

-Lo cierto es que no me he fijado demasiado, venía pensando en mis cosas. Espero que al menos respeten a mamá y a los niños.

-Irán a interrogarles...

-No la van a sacar nada, ni siquiera sabe que estoy aquí, lo único que la dije fue que trataría de esconderme por un tiempo, y no sabía cuánto sería.

-Espero que si llegan a interrogarla se contenten con eso... La deseo buena suerte, va a pasarlo mal por sus hijos.

-No me deprimas más, por favor... Por cierto, ¿sabes algo del resto?

-Llevo toda la mañana sola, y no he podido llamar a nadie. He estado pensando en salir a buscarlos, necesitamos reunirnos todos por si intentan hacernos algo.

-Juntos somos fuertes, tienes razón. ¿Cómo nos las vamos a apañar hasta que nos den por "desaparecidos" o muertos?

-No lo sé, pero ya tenemos una gran parte hecha, que ha sido llegar hasta aquí. Randy me habló de una pequeña despensa para emergencias, y la he buscado. No es muy grande nos servirá para unos días, el resto tendremos que improvisar o salir de aquí y buscar otro lugar en el que estemos seguros que encontraremos comida. Mientras tanto podemos salir y buscar a nuestros amigos o quedarnos aquí lo máximo posible, sin salir.

-Tenemos que salir, y no solo por el hecho de que nos volveríamos locos aquí encerrados todo el tiempo que vamos a tener que escondernos. Suena arriesgado, pero tenemos que salir y darlo todo para que no nos pillen ni a nosotros ni al resto -me acordé de Kim e intenté usar la telepatía, pero no parecía funcionar-.

-¿Pasa algo? -me preguntó mi hermana, preocupada-.

-No, es todo esto, lo normal. No sé a ti, pero a mi me sobrepasa, ¿quién nos iba a decir hace 4 años que todo iba a cambiar tanto? De ser simples alumnos de instituto a "justicieros".

-Jajajja, me has recordado los cómics que solíamos comprar cuando éramos pequeños. Bueno, si lo piensas bien nosotros siempre quisimos ser como ellos, y ahora que tenemos la oportunidad no deberíamos de quejarnos. Paradójico, pero cierto.

-¿Cómo no nos vamos a quejar? Si la gente cree que somos criminales, traidores, y por eso nos quieren matar. No me molesta el hecho de luchar por un montón de gente a la que ni siquiera le importamos, sino que encima nos tomen por lo contrario.

-¿Quieres decir que te vas a rendir? ¿Vas a dejar de luchar?

-No lo sé, pero me gustaría conocer la razón por la cual estamos luchando...Si no lo conseguimos habremos tirado todo nuestro trabajo por la borda, y si ganamos la gente nos querrá ver muertos igualmente...

-Al menos lo intentaremos, ¿no? -dudé, no supe qué responder-.





Y este es el nuevo capítulo (doña obvia, jajaja). Gracias por haber leído, espero que os haya gustado, próximamente subiré algo más de Tornado y después Risk.






1 comentario:

  1. No puedes dejarlo así mala gente!!!! Qué pasará??? Alguien va a por Kim , seguro que es Till (pd: no la mates). Tengo muchas ganas de que salga el siguiente capítulo, podías hacer un especial...Yo lo dejo ahí juapehtonah

    ResponderEliminar