martes, 8 de septiembre de 2015

Tornado of Souls-Cap.52: Brilliant Disguise








-...serás carnada para zombies.



-¿Cómo? -le pregunté, asustada-.



-Era broma, supuse que ya te imaginarías cuál sería tu nuevo empleo.



-Todavía no lo tengo muy claro, apreciaría saberlo con toda seguridad.



-Después del "incidente" que tuvimos con los zombies hace unos pocos días nos hemos quedado escasos de vigilantes de la barrera, y ya que me han hablado tan bien de ti y tus habilidades para luchar contra los caminantes pensé que sería un buen trabajo para ti, además, estarías con tu compañero, me dijo que hacíais buen equipo.



-Y no se equivocaba -dije, alegre-. No le defraudaremos, mantendremos el perímetro asegurado. ¿Cuándo empezaría?



-Cuando te veas capacitada para empezar, como muy tarde cuando acabes del todo la rehabilitación, pero no con eso quiero decir que si aún no estás del todo bien te comprometas, tienes tiempo para descansar y recuperarte al completo, no te voy a decir nada por ello.



-La verdad es que tengo ganas de trabajar otra vez, me veo bien para empezar.



-Bien, si es así creo que podrías iniciarte mañana por la tarde, ya que por la mañana tienes que ir a la sesión de rehabilitación. Cuando acabes puedes elegir cuándo venir. Tendrás un sueldo base, pero se te retirará la ayuda que te proporcionaba recursos mínimos como comida o medicación, excepto la recuperación. ¿Te parece bien?



-Sí, porque imagino que el sueldo será suficiente para poder vivir, ¿no?



-Por supuesto, más que de sobra, podrás comprar ropa, música, comida, etc. Como funcionaban las cosas antes.



-Entiendo. Entonces, lo que usted hizo fue implantar una economía basada en la anterior que teníamos para "recordar" cómo eran las cosas antes, ¿no?



-Sí, se podría decir de ese modo. Bueno, no os entretengo más, tenéis cosas que hacer, y yo también, así que me despido, ya nos veremos.



Salimos de aquel lugar, ambos felices por tener la oportunidad de volver a trabajar juntos. Las cosas parecían volver a la normalidad, aunque nunca lo harían del todo:



-Bueno, pues parece que el dúo calavera vuelve, ¿no? -dijo Pears con entusiasmo-.



-Sí, y para variar tú eres el encargado aquí también -nos reímos-. Es increíble como las cosas parecen volver a su sitio. No soy supersticiosa, pero no parece una casualidad, ¿no crees?



-Coincido contigo, aunque no podemos negar que hasta llegar aquí muchas cosas han ocurrido... Ya sabes, hemos perdido a mucha gente por el camino, y encontrado a otra nueva...



-Pero seguimos juntos, ¿por qué? Porque somos hermanos. No de sangre, pero sí de espíritu, estamos unidos por un lazo muy fuerte. Obviamente muchas cosas han cambiado, pero otras cuantas han vuelto a ser como antes de la pandemia. Entiendo a qué te refieres al decir eso, y de verdad que lo siento. Ah, eso me recuerda a que tenemos que hablar.



-Oh, mierda, por qué habré abierto la boca... Tacii, ¿tiene que ser ahora? Es que no tengo demasiadas ganas.



-No, cuando tú estés predispuesto, no te puedo obligar a hacer esto si de lo que se trata es de que lo hagas por voluntad propia, no porque te lo exijo. Cuando tengas ánimos lo hablaremos, pero que sepas que no se me va a olvidar, ¿eh? -Pears sonrió-.



-Sé que bromeo mucho últimamente  y que tú te enfadas conmigo, pero quiero que sepas que aprecio mucho tu ayuda, y que sigamos unidos.



-Lo mismo digo. ¿Quién me iba a decir que iba a encontrar buena gente cuando llegue a Los Ángeles? -nos reímos-. Pues nada, mañana nos veremos en el trabajo, ¿no, "jefe"?



-Jajajaja, por supuesto, y quiero verte trabajar, que sino te mando a limpiar la barrera con la lengua.



-Eh, sin pasarse, que eso ya es esclavitud -nos volvimos a reír-. Hasta mañana -nos despedimos y me fui hacia mi apartamento-.


Me sentía muy bien, ojalá que aquella sensación siguiese por mucho tiempo. Pears tenía razón, las cosas habían cambiado, pero en cierto modo algunas se habían mantenido.
Volví al piso, Doro seguía allí, sentada, leyendo algo. No quise molestarla, fui a buscar a Alison y me entretuve jugando con ella, se había vuelto una pequeña muy curiosa. Adoraba su modo de mirar las cosas, parecía concentrarse en ellas como si no hubiese nada más en el mundo, como si intentase ver lo que había dentro de cada objeto que la rodeaba. La daba algunas cosas que hacían ruido, y ella, con una sonrisa en la cara las tocaba y las intentaba coger, y después me miraba, esperando a que la mostrase más.

Después de haber estado un rato jugando con ella pensé en ir a buscar a Tommy, así le podía contar lo que Ralph me había dicho, además, no tenía nada que hacer. Cogí la mochila porta-bebés y metí a Alison, y fuimos hacia el hospital.

Se acercaba el invierno, y se notaba que el temporal era cada vez más frío, deseaba empezar a trabajar para poder comprar una prenda de abrigo antes de que se me helasen los huesos. Una vez llegamos al hospital nos metimos dentro, al menos así me quitaría algo de frío, ya me había preocupado de que la pequeña fuese abrigada. Esperamos un largo rato, no tuve en cuenta que había veces que salía bastante más tarde, pero aún así nos quedamos allí. Un hombre que vestía traje de  guardia se acercó a mí posición, no tenía ni idea del motivo:


-Buenas, ¿ha sido atendida? -me preguntó el tipo, totalmente serio-.

-No he venido aquí para que me atiendan, estoy, bueno, estamos bien.

-Entonces, ¿qué hace usted aquí?

-Esperar a alguien.

-Debería de saber usted que este no es sitio para esperar a la gente, este es un lugar en el que se trata a gente enferma.

-No pone en ningún sitio que esté prohibido esperar a alguien aquí dentro.

-Porque no es necesario, esto no es una cafetería, así que la pido que abandone este sitio.

-¡No puede pedirme que me vaya! He venido a esperar a alguien que trabaja aquí, no a tomarme un café ni a contar mis batallitas contra zombies a nadie, no he molestado a ningún momento, y mi hija tampoco, dudo que le haya dado razones para echarme de este sitio. No hemos armado escándalo, que es lo único que está prohibido.

-Se lo volveré a repetir, porque parece que no lo entiende: No puede estar aquí, este es un lugar en el que se trata a la gente, no se espera a nadie, eso lo puede hacer perfectamente fuera.

-¿Podría decirme algún motivo de peso por el que debería salir?

-Sí, que estorban, motivo suficiente. Si no abandona el edificio inmediatamente llamaré a mis refuerzos.

-¡No pien -Alison empezó a llorar y salí-.




Me senté en una esquina, en el frío suelo mientras acurrucaba a la pequeña. A pesar de lo bien que nos encontrábamos en aquel lugar, la gran mayoría de la gente era muy arisca, y excesivamente estricta. Pears tenía razón cuando decía que las cosas habían cambiado, y por mucho que lo intentásemos no volverían a ser como antes.

Me sobresalté cuando alguien me dio en el hombro, me había quedado tan pensativa que había perdido la noción del tiempo. Al fin había salido Tommy, se me había hecho ciertamente larga la espera, ojalá me hubiese quedado encerrada en mis pensamientos antes de congelarme:


-¿Qué haces aquí? -me preguntó sorprendido-.

-Veníamos a buscarte -me ayudó a levantarme-. ¡Tengo algo muy bueno que contarte! Por cierto, has tardado muchísimo en salir, ya es de noche.

-Lo sé, nos han mandado hacer recuento de lo que tenemos, y anotar lo que necesitamos para la próxima expedición. Lo bueno es que no necesitamos nada urgentemente -me dio un abrazo-. ¿Cómo estás?

-Bien -me dio un escalofrío-. Creo que deberíamos de movernos, hace un poco de frío.

-Estamos en Canadá entrando en invierno, decir que hace un "poco" de frío es como decir que un corte en la yugular duele "un poco". ¿No tienes frío? Ir con una camiseta de manga corta no creo que abrigue mucho...

-Estoy bien, tengo la sangre helada -se rió y me tocó el brazo-.

-Pareces un cubito de hielo, espera un momento -se quitó su chaqueta-.

-No, no y no, esta es la típica escena de película ñoña de mierda que hace quedar a la chica como una debilucha. Gracias, pero no -me miró, extrañado-.

-Eso es lo que tú crees, no te hará parecer una "debilucha" porque no lo eres. Además, todo el mundo siente el frío, independientemente de si son fuertes como rocas o débiles como una hoja de papel. Y estás helada, recuerda que ayer estabas enferma y esto no te va a ayudar.

-Ya, pero si tu te quedas sin chaqueta eres el que pasa frío, y te puedes poner malo.

-No creo que en tan poco tiempo me va a poner malo, y bueno, si es así, espero que me cuides -sonrió-.

-¿Si te digo que "no" seguirás insistiendo?

-Hasta que me dejes ponerte la chaqueta. Ya sé que no te puedo obligar a hacer algo que tú no quieres, y sé que esto suena mal, pero en este caso deberías de hacerme caso. No estamos en las mismas condiciones en cuanto a ponernos malos porque tú tienes las defensas más bajas por haber estado enferma recientemente -resignada, acepté-.

-Muchas gracias, pero si tienes frío te la devuelvo.

-No hace falta -sonrió-. Por cierto, ¿por qué no estabas esperando dentro del hospital? Al menos habrías estado calentita un rato.

-Fue lo primero que hice, pero el hombre de seguridad nos echó porque "no era una cafetería". Me quedé todo lo que pude, pero Alison empezó a llorar, y no quise darles motivos para echarme a la fuerza.

-Espera, ¿de verdad te dijo eso? -asentí-. Hablaré mañana con él, no sé cuál es su problema.

-Yo puedo partirle las piernas cuando salga -se rió-. No lo decía en broma, pero vale...

-Y bien, ¿qué era lo que tenías tantas ganas de contarme?

-Ah, sí. Esta mañana, al salir de rehabilitación fui con Pears a hablar con Ralph, y me dijo que trabajaría de vigilante del muro con él, Pears, no con el encargado. No es que sea la noticia del año, pero me ha hecho ilusión. ¿Qué te parece?

-Me alegro mucho por ti, sabía que acabarían dándote ese trabajo.

-¿Cómo lo sabías? ¿Eres vidente? Espero que no sea así, porque me da mal rollo saber qué va a pasar en el futuro.

-No seas boba -se rió-. Pears y yo hablamos con el encargado de la comunidad sobre cómo eres y lo que hiciste cuando salimos. Creíamos que sería buena idea, y sabíamos que te gustaría.

-Aw, le debo una disculpa a Pears, y bueno, muchas gracias, estabais en lo cierto. Voy a admitir que estaba un poco asustada cuando me dijo que quería hablar conmigo, no sabía si me iba a tocar un trabajo demasiado difícil, no es que sea una persona precisamente hábil y con facilidad para adaptarse.

-Permíteme que cuestione lo de ser hábil. No eres una negada, se te dan muchas cosas bien, y has llegado muy lejos después de todo por lo que has tenido que pasar.

-La mayoría de los que estamos aquí lo hemos pasado mal anteriormente, lo sabes mejor que yo, lo que yo he hecho no tiene más mérito que el mero hecho de haber sobrevivido.

-Eso no es verdad. Muchos han tenido suerte y no han tenido que luchar para llegar aquí, sí tiene mérito lo que has hecho. Que yo sepa nunca te has rendido, has traído a tu hija al mundo sana y salva, la estás criando perfectamente y has superado tu accidente. Mucha gente se habría dado por vencida, pero tú has seguido adelante, y eso es admirable, al menos desde mi punto de vista.

-Cuando dices este tipo de cosas no sé qué responder, así que espero que con un simple "gracias" sirva -se rió-. Bueno, retomando el tema anterior, mañana empiezo a trabajar por la tarde, y Ralph me ofreció cambiar de turno cuando mejorase del todo y ya no tuviese que ir a rehabilitación, pero no sé qué haré.

-Jajajaja, de nada. Yo si fuese tú esperaría a ver qué tal va por la tarde, y si no te gusta cuando estés del todo recuperada puedes cambiar.

-Seguiré tu consejo, me parece una gran idea -entramos al bloque de pisos en el que vivíamos-. Oye, ¿tienes algo que hacer ahora?

-No, ¿por?

-Puedes quedarte a cenar si quieres. No es que haya gran cosa de comer, pero si quieres ver un espectáculo de pirotecnia te va a gustar quedarte -nos reímos-.

-Mientras no quemes a nadie acepto -sonrió-.


Cuando fuimos llegamos a mi rellano reconocí a una figura al lado de la puerta de mi piso: era Pears, y tenía muy mal aspecto. Tenía los ojos llorosos y una venda en la muñeca. Nos acercamos a toda prisa, sabíamos que algo no iba bien:


-¿Pears? -se sorprendió al verme-. ¿Qué ocurre?

-Siento haber tenido que venir así, de verdad que lo siento, no quiero molestar.

-No molestas, eso ni dudarlo -dijo Tommy-. ¿Qué pasa?

-Espera, vamos a entrar, hablar aquí es algo incómodo -dije, pensé que sería una buena idea, ayudamos a Pears a levantarse y entramos-. Ahora ya puedes contarnos lo que ha pasado.

-Veréis... -dijo, con la voz entrecortada-. No puedo, mejor me voy. Pensaréis que soy idiota -trató de levantarse, pero Tommy se lo impidió-. Por favor...

-Ni hablar. Somos tú familia, ¿recuerdas? Puedes confiar en nosotros y decir qué ha pasado -le respondí, molesta por su actitud-.

-Cuando te fuiste estuve hablando con unos compañeros sobre una nueva expedición que haríamos, y uno de ellos empezó a hablar de una chica muerta que se encontraron encerrada en un coche, era rubia y se llamaba Anne... Vaya casualidad.

-Oh... -no sabía qué decir, pero entendía por lo que estaba pasando-. Continúa, por favor.

-Recordé que hace casi un año que se murió... No tiene sentido que siga luchando, si al final todos vamos a acabar igual. Me alejé del grupo y traté de cortarme las venas con un cuchillo. Me desmayé, y cuando recuperé el conocimiento un compañero me contó lo que había pasado: me encontraron y me curaron, "por suerte" no había llegado a cortarme las venas del todo, me cosieron allí mismo y me vendaron.

-Oh, Pears... -sentí una impotencia tremenda al no poder decirle nada que le calmase-. Lo que intentaste hacer fue una tontería. Comprendo que sientas que estás solo, perdiste a Anne -miré a Tommy, él le podía aconsejar mejor sobre el tema-.

-Amigo, Tacii tiene razón, no puedes hacer algo así. Para empezar, no estás solo, tienes a tu "hermana", a tu sobrina, me tienes a mí, que soy tu amigo, y el resto del grupo. Como ella ha dicho antes, somos tu familia, no estás solo. Sé que echas de menos a Anne, yo pasé por lo mismo que tú, Jolee murió, y la eché mucho de menos, tanto que me planteé por qué seguía luchando, como tú. Nunca llegué a tener la clave para resolver el misterio, pero mientras lo intentaba averiguar seguí adelante, hasta que un día encontré a Tacii. No he olvidado a Jolee, conservo buenos recuerdos, y haber salido con otra persona después de su muerte no supone que la haya olvidado. No te sientas mal si te gusta alguien y quieres rehacer tu vida o simplemente quieres pasar página, tienes que superar lo de Anne. Recuerda esto: No la estás olvidado, estás superando su pérdida.

-Suena fácil, y creerme que lo he intentado, pero es como intentar subir de un pozo  y caer más hondo...

-Pears, nosotros te queremos y te vamos a ayudar a salir de eso hipotético pozo en el que estás atrapado. Puedes contar siempre que quieras con nosotros -le di un abrazo-. Siempre que lo necesites, acuérdate. Y también recuerda que no estás solo. ¿Qué haríamos sin ti? ¿Quién cuidaría a Alison cuando la loca de su madre se lesionase? -Pears sonrió-. ¿Ves? Poco a poco vamos tirando de la cuerda.

-Muchas gracias chicos, me alegro de teneros como familia. Y siento haberos molestado, ya estoy mejor, me voy -se levantó, pero esta vez yo le detuve-.

-Espera, ¿quieres quedarte a cenar con nosotros?

-No hace falta, ya estoy bien. Muchas gracias chicos -se levantó-.

-No seas tonto, no nos molestas -insistí-. Y cocinas bien, eso también da puntos -se rió-.

-Está bien -dijo con entusiasmo-. Hoy seré el cocinero, he perdido un poco la práctica, pero no os defraudaré.

-Sé dónde guarda Tacii su arma, creo que es peligrosa -se rieron-.




La noche transcurrió tranquila, Pears parecía haber recuperado el ánimo, aunque estaba preocupada por los momentos en los que estuviese solo. Quería creer que no le pasaría nada, pero nunca se sabe...





He tardado la vida en subir este capítulo, pero ya he recuperado el ritmo de escritura. Gracias por haber leído, espero que os haya gustado. Saludos metaleros!!!!





1 comentario:

  1. Oh, qué conmovedor =3 Qué majos son Tommy y Tacii, espero que no se mueran (es decir, que no los mates). Pobre Pears, es demasiado adorable y achuchable, crea un personaje que se parezca a mí y soy su novia y cuidadora!!!!

    ResponderEliminar