domingo, 20 de septiembre de 2015

Tornado of Souls-Cap.53: Death or Glory






Cuando me desperté me sentí como si no hubiese pegado ojo en toda la noche. Había invitado a quedarse a dormir a Tommy y a Pears, que se quedó en el sofá, y cada poco me levantaba para comprobar que seguía dormido y no se había marchado a hacer alguna locura.
Por la mañana, cuando Tommy y yo fuimos al salón vimos que Pears seguía durmiendo, y para asegurarme de que estaba bien empecé a zarandearle hasta que, sobresaltado, reaccionó y se levantó de golpe:


-¿Qué pasa? -preguntó, despistado-.

-Nada -le respondí-. ¿Cómo te encuentras?

-Ahora mismo un poco en shock, casi me matas del susto.

-Como te he visto tan dormido creí que podía haberte pasado algo... Por si las moscas esta noche te he estado vigilando, aunque tal vez se me pasó algo por alto.

-Eso es un poco siniestro -dijo Pears, riéndose-. No te preocupes, no pensaba volver a intentar suicidarme, si vuelvo a sentirme con "ganas" te avisaré. Y gracias por haberme cuidado.

-De nada -respondí, conmovida-. Para eso está la familia, ¿no? -asintió sonriendo-.



Nos preparamos y salimos, cada uno a su respectivo trabajo. Yo aún mantenía la rehabilitación por la mañana, pero por la tarde empezaba el trabajo, y estaba impaciente, no veía el momento de empezar, aunque me quedaba toda la mañana por delante. Tommy y yo íbamos juntos al hospital, como todas las mañanas, y sabía que estaba inquieta:


-Estás muy callada, y eso no es normal -sonrió-. ¿Pasa algo?

-Oh, no, nada, estaba pensando en esta tarde...

-¿Quién nos habría dicho antes del apocalipsis que estaríamos felices de trabajar?

-Jajaja, tienes razón. Me hace ilusión tener algo que hacer que no sea luchar contra zombies por vivir un día más. Tal vez ya no tengamos que volver a pasar por ello, ¿te imaginas?

-No sé, eso ya me parece más improbable, pero bueno, no es imposible -me sonrió-. Me encanta verte tan alegre, parece mentira que cuando entramos aquí pensabas que esto era un fiasco y nos intentarían matar.

-No me fiaba con mis razones, no es que nos hayamos encontrado a demasiadas personas agradables a lo largo de nuestra travesía, y menos que nos hayan ofrecido cobijo. La gente se ha vuelto loca con todo esto, y por una parte lo entiendo, pero lo que no logro comprender es por qué tratar de matarnos a nosotros, si la verdadera amenaza son los zombies. Si nos matamos los unos a los otros para conseguir recursos a la larga salimos perdiendo. Habremos conseguido comida para unos días, pero nuestra supervivencia se hace mucho más complicada. Me extraña que no nos demos todos cuenta de esto... Bien, he vuelto a la normalidad -Tommy se rió-. Creo que si alguna vez me caigo al agua me ahogo al instante.

-Espero que eso no pase nunca entonces. Por cierto, ¿cómo te encuentras? Me refiero a la pierna, parece que ya no cojeas, al final no te van a quedar secuelas.

-Eso fue gracias a ti, sino ya no estaría aquí -suspiré-. Algún día te compensaré, lo prometo.

-No tienes que darme nada, lo hice encantado, como ya te dije en su momento. Soy médico, salvo vidas, las máximas que puedo, y me gusta mi trabajo, y toda la compensación que quiero es que estés conmigo.

-Oh, no, eso ya es cursilería llevada a un nivel extremo -le dije, entre risas, y él me miró con cara de pena-. No hice el comentario con mala intención, pero sabes que me cuesta encajar esas cosas y no sé cómo responder.

-Vale, la próxima vez me callo -dijo, intentando no incomodarme, aunque en realidad no lo había hecho-.

-Tommy, no seas bobo, puedes decir esas cosas tan bonitas siempre que quieras, me gusta oírlas, y quiero acostumbrarme a oírlas y decir alguna -se rió, y le besé-. Bueno, ya llegamos, nos vemos luego.


-Tienes que trabajar, ¿no te acordabas? Pero qué irresponsable que eres -se rió-. ¿A qué hora terminas?

-A las doce de la noche. Es un poco tarde, lo sé... Mañana por la mañana, para venir al hospital nos vemos entonces, ¿no?

-Claro -nos despedimos, y cada uno nos fuimos a nuestras respectivas tareas-.





Gladis parecía muy alegre de mis radiografías, y me dijo que en muy poco me daría el alta permanente y ya podría disfrutar. A lo largo de todo el tiempo que había pasado con ella descubrí que era una mujer encantadora y entrañable, y que la gustaba su trabajo porque así conocía a mucha gente interesante. La echaría de menos cuando dejase la rehabilitación, pero la vida seguía, y estaba segura que iría a visitarla. La sesión acabó, se me hizo un poco más larga de lo normal, y cuando acabé salía disparada hacia mi lugar de trabajo, me sentía como si fuese a empezar un nuevo curso en el colegio cuando era pequeña.


Llegué al muro donde estaba Pears, y parecía que se alegraba al verme. Se acercó a saludarme:


-¡Qué bien verte aquí! Trabajaremos juntos de nuevo, y soy tu jefe, ¿te hace ilusión?

-Claro que sí, sabes que tenía ganas de empezar. Bueno, ¿tengo alguna tarea en especial, o esto es simplemente vigilar desde la torre.

-No, la torre es para los que son sólo vigilantes, nosotros ejercemos más como limpiadores, y eso consiste en salir con frecuencia por el perímetro del muro para limpiarlo de zombies para que no atraigan a más de los suyos, ya que como sabes, los zombies van en grupos, y si ven a un grupo que sabe dónde hay comida se unen a ellos. No es peligroso, pero hay que ser astuto y buen tirador, y bueno, al menos la última cualidad la tienes -se rió-. Era broma, tienes las cualidades necesarias para hacerlo bien. Ven, en la torre tenemos armas, elige la que quieras -me condujo hasta el cobertizo de las armas que había dentro de la torre, y después de estar un rato mirando elegí la ballesta-. Buena elección, pero ya sabes que las saetas, una vez disparadas, puedes volverlas a usar, y lo mejor es eso para ahorrar, no es que tengamos flechas excesivas, las justas. Y hay que limpiarlas antes de devolver el arma a su sitio para evitar "sorpresas".

-Muy bien, creo que lo he entendido todo. Y, ¿qué haremos ahora?

-Subimos por una escalerilla que hay aquí para ver por encima del muro. Desde aquí vemos si hay zombies cerca, y si son pocos los matamos desde aquí, pero debido a la gran cantidad de gente que aquí hay  me temo que  nos toca salir con más frecuencia de la que nos gustaría. Ven, sígueme, que vamos a ver cómo están las cosas -le seguí, subimos las escaleras con cuidado-. Aquí suele haber gente que está siempre con prismáticos para asegurar la zona, los vigilantes de la torre. No suelo venir aquí mucho, pero tengo que supervisar la seguridad de la zona en general. Tú no tendrás que hacerlo, por cierto -me fijé en que había un hombre con gafas observando los alrededores desde la torre, junto a otros tipos que llevaban prismáticos-.

-Tengo ganas de empezar a hacer algo. ¿Hay zombies por aquí? -pregunté, entusiasmada-.

-Por el momento no hay ningún intruso por la zona -respondió el muchacho de gafas-. Muy buenas, siento haber sido tan descortés con usted, señorita, me llamo Ruben Hook, pero aquí me conocen por Hook a secas.

-Encantada, yo me llamo Tacii Hale, Tacii para los amigos.

-Un gusto haberla conocido. Es extraño ver a mujeres aquí -se hizo una pausa incómoda-. No pretendía hacer un comentario de carácter machista, me disculpo si la he ofendido.

-Oh, no, es que es mi primer día y estoy algo ansiosa por hacer algo. por cierto, puedes tutearme, supongo que siendo compañeros de trabajo nos veremos a menudo.

-Qué bien, me pareces una chica muy maja, y tengo curiosidad por verte en acción. Los novatos no suelen ser muy hábiles en esto.

-Confía en ella, Hook, es muy buena tiradora, y valiente como ella sola, no es precisamente una novata.

-Increíble, pareces una mujer interesante -me miró sonriente-. Si te aburres puedes venir a hablar conmigo, creo que nos llevaremos bien.

-Recuerda que esto no es un lugar de flirteo, Hook, si quieres buscar novia mejor ve a un bar.

-Pido disculpas, superior, no pretendía ser tan lanzado. Seguiré con mi trabajo, si encontramos algo nuevo mis hombres y yo os avisaremos de inmediato.

-Muy bien, hasta luego -Pears salió de la cabina y le seguí-.



Bajamos y me empezó a explicar algunas cosas que él consideraba oportunas que todos los que trabajábamos en la seguridad supiésemos. Me enseñó los distintos tipos de alarmas que hay, y lo que indicaba cada una. Me dio un mapa de la ciudad, y me señaló todas las zonas en las que había más gente de vigilancia, y puntos clave por si había una invasión.

Parecía un trabajo fácil, pero al acabar el día estaba cansada, tal vez era por los nervios que había tenido, porque ni siquiera hizo falta que fuésemos a limpiar los alrededores de el muro, los merodeadores se habían alejado de nuestro hogar. Me apetecía empezar fuerte el trabajo y practicar un poco de tiro, pero que no se acercasen caminantes era mucho mejor señal, así estaríamos más tranquilos. Me despedí de Pears, que se tenía que quedar un poco más, y me fui a casa directamente, tenía mucho sueño. Cuando llegué todas la luces estaban apagadas, supuse que Doro estaría durmiendo, y me preparé para dormir también, pero cuando me metí en la cama no podía conciliar el sueño. Me levanté y fui al sillón, esperando dormirme tarde o temprano, pues tenía que madrugar al día siguiente y necesitaba estar descansada, pero pasaba el tiempo y seguía mirando fijamente la pared.


Me desperté por los golpes de la puerta. Me levanté corriendo, al parecer había conseguido quedarme dormida, pero a juzgar por el sueño que tenía, mi descanso debía de ser mínimo. Abrí, era Tommy, que parecía preocupado:


-¿Pasa algo? -me preguntó-.

-No -respondí, mientras me rascaba los ojos para poder ver algo-.

-Ah, menos mal, tardabas mucho en abrir y pensé que te habría ocurrido algo, me alegro de que no haya sido así. Te iba a preguntar si estás lista para salir, pero viendo que estás en pijama y medio dormida, creo que lo mejor es que espere.

-Dame 5 minutos, no tardo nada. Pasa si quieres, no te voy a comer ni nada -se rió y entró-.



Salí corriendo hacia mi habitación, no me había preparado nada, así que me puse lo primero que encontré, y para no demorarme demasiado con el peinado me hice una coleta. Al fin acabé:


-Siento haberme dormido, es que no he pegado ojo en toda la noche... -sentía que los ojos se me cerraban-.

-No pasa nada, no tienes que disculparte. ¿Quieres que hable con Gladis para que hoy te puedas quedar descansando?

-Ni hablar, ya se me pasará rápido -se puso en pie-. Bien, vamos allá.





Fui a rehabilitación, como todas las mañanas, pero la diferencia era que aquella era mi última sesión. Según Gladis, mi pierna ya estaba del todo recuperada y ya no necesitaba seguir yendo. Sentí pena, echaría de menos a aquella mujer, y también estar por las mañanas un poco con Tommy.
Me hizo varias pruebas, y me mostró la evolución de mi pierna desde que llegué hasta la actualidad, e incluso yo me sorprendí, se acabó todo el drama.

Salí cuando llegó la hora, y me despedí de Gladis, no sabía cuándo sería la siguiente vez que la vería, aunque esperaba que fuese en breve. Al llegar a el muro no vi a Pears, y me preocupé. Le pregunté a sus compañeros si sabían algo, pero me dijeron que no le habían visto hacía tiempo por allí. Empecé a sentir un miedo muy intenso cuando pasado un rato no le vi, pero entonces oí una voz familiar:

-¡Heeeeeeeey! -sonaba por arriba, alcé la cabeza y sentí un alivio enorme al ver a Pears en la torre de vigilancia-. Sube si quieres, tengo que hablar contigo -le hice caso y subí-.

-¿Qué pasa? Pensaba que te habías marchado o algo por el estilo, no te veía, y llevo un rato buscándote.

-Estaba aquí, vigilando las afueras. Los chicos han visto movimientos, no de zombies, por lo cual puede que no estemos solos, lo que me preocupa. No creo que nos vayan a atacar, aquí somos muchos, pero pueden ser una amenaza a pequeña escala.

-¿Vamos a matarlos?

-No, simplemente les vamos a seguir controlando hoy y mañana, para ver su "modus operandi".

-¿Y si son más? Puede que nos estén intentando engañar para tendernos una trampa.

-Pero hay muy pocas probabilidades de que lo que tú dices sea verdad, en todas las expediciones que hemos hecho no hemos encontrado a ningún grupo grande, bueno, ni pequeño. Si son tantos deberían de desplazarse, y entonces los veríamos. Puede que se trate de un par de supervivientes y ya está.

-Por si acaso no te confíes.

-No he llegado a obtener este puesto de trabajo por ser un incauto, pero gracias por el aviso, bien visto. Mañana nos reuniremos todos los de esta zona para ir a hacer una expedición de reconocimiento próximamente y ver cómo están las cosas ahí fuera, últimamente los zombies no pasan por aquí, y eso es muy raro.

-Genial, a mí me viene de perlas, porque ya no tengo rehabilitación, la he acabado hoy.

-Qué bien, así ya podrás elegir el turno que quieras para trabajar, pero independientemente de lo que escojas tendrás que venir a las expediciones, no voy a desaprovechar uno de mis mejores tiradores.

-Jajajaja, espero que eso no sea sarcasmo, sabes que me gusta sentirme útil, y si con eso además salvo vidas, mejor todavía. Entonces, ¿a qué hora será la reunión mañana?

-Hablaré con los más preparados para que asistan, así que estaría bien hacerla por la mañana, para poder ir preparando cosas, y poder salir en caso de que sea necesario pasado mañana.

-Vaya, sigues ejerciendo bien como responsable, pensé que esa faceta tuya había desaparecido cuando llegamos -se rió-. Me parece muy buena idea, seré puntual, lo prometo.

-Bueno, con respecto a la última que tuvimos que hacer, no sé si fiarme o no -nos reímos-. Lo haré, pero porque eres mi "hermana".

-No te defraudaré, "hermano".


Salvo cargarnos a unos pocos caminantes que pasaban por la zona, no hubo nada nuevo con respecto al día anterior. Tenía ganas de hacer una salida y ver cómo iban las cosas. Sentí que algo no iba a salir bien, pero ignoré aquel sentimiento y continué con mis cosas, no te puedes fiar siempre de una corazonada.




Sé que he tardado en subir capítulo, pero he estado muy liada últimamente (siempre digo eso, pero es que es verdad xD). Gracias por haber leído, espero que os haya gustado, próximamente subiré algo (aún sin determinar el qué, jejeje).







2 comentarios:

  1. Siempre dejas el capítulo con una frase reflexiva, si no nos gusta pensar XD Buen capítulo, y deja vivo a Pears, que te conozco, psicópoata. P.D.: Gran trabajo, mirar al horizonte, tiene que ser gratificante. Compadezco a Tacii.

    ResponderEliminar
  2. Sube más, por cierto, que con la tontería te estás relajando, ¡esclava!
    Lof iu

    ResponderEliminar