domingo, 1 de noviembre de 2015
Tornado of Souls-Cap.56: The Great Unknown
Pears nos dio la orden de parar a todos, y tras hacerlo empezó a contarnos. No parecía que nadie se hubiese perdido, pero nunca es malo asegurarse, por si las moscas:
-Bien, estamos todos -dijo Pears-. Supongo que no he sido el único que se ha sorprendido al oír ese estruendo, ¿no? -le dimos la razón, todos lo habíamos escuchado-. Bien, vamos en grupo hacia el foco del ruido, puede que encontremos lo que lo ha producido.
-Parecía humano, señor -dijo un hombre de mediana edad, pero en forma-. No creo que esas bestias tengan la capacidad de gritar... No estoy muy seguro.
-Supongamos que hay alguien por aquí -respondió Pears-. Vamos todos juntos, pero con cuidado, puede ser una trampa. Es muy raro que alguien haya gritado, no hay zombies por aquí cerca que le hayan atrapado... A mi señal, vamos todos en dirección del sonido, intentad no hacer ruido, y dad una señal en caso de que sea necesario -Pears empezó a caminar lentamente y le seguimos-.
Caminábamos despacio y armados, siguiendo los mismos pasos que nuestro comandante Pears, que iba en cabeza, revisando todo el terreno. Sentía que el corazón me latía muy rápido, me estaba preparando para reaccionar en cualquier momento. Miraba hacia todas partes, sintiendo que algo no iba bien, pero no podíamos detenernos y volver, no habíamos salido para escondernos a la primera de cambio. Pears nos hizo una señal para parar, nos ocultamos en una esquina, y él se asomó. Tras haber mirado, se acercó a nosotros:
-Chicos, he visto a un tipo ahí, deambulando. No parece estar herido, pero parece despistado, no estoy seguro de si deberíamos de ir a ayudarle, es muy raro que esté ahí, tan tranquilo.
-Tú mismo lo has dicho, puede que esté en shock por algo que le ha pasado, está en peligro y no lo sabe. Deberíamos de ir -respondí-.
-Esperad, hay que asegurarse de que todo va bien, no vamos a poner en peligro nuestras vidas por salvar a un idiota -dijo un hombre con cara de pocos amigos-.
Pears asintió al oír las palabras del hombre, sacó unos prismáticos y se asomó ligeramente para comprobar el terreno:
-Qué raro, ya no veo al tipo... Puede que se haya despistado y mientras hablábamos se haya ido en otra dirección.
-Si está en shock no debería de haberse movido, la gente con ese tipo de estado permanece en el mismo sitio, no tiene capacidad de decidir ir a otro lugar -comentó una chica que estaba a mi lado-.
-Voy a asomarme, a lo mejor veo algo -dije-.
-Eso es peligroso, Tacii, deberíamos de ir todos -me replicó Pears-.
-Así acabamos ya de una vez con esta tontería, me pone más nerviosa el hecho de estar aquí agazapados esperando a que pase algo que buscarlo.
-Lo hacemos con la finalidad de que no muera nadie, las cosas las hacemos despacio, pero bien.
-Puede que nos estén tendiendo una trampa, y nos estén haciendo perder tiempo con esto.
-Muy bien, como siempre, tú ganas -dijo finalmente Pears-. Venga, puedes ir, pero asegúrate de ir bien armada, enciende el walkie por si acaso ves algo.
-Entendido.
Salí de nuestro escondite, me asomé y fui adelante. No vi nada, ni vivo ni muerto, lo cual me permitió sentirme más tranquila. La zona estaba desolada, todo destruido, ni rastro humano. Parecía que no había pasado nadie por aquella zona en mucho tiempo, me extrañaba que Pears hubiese visto a alguien vivo, pero seguí, quería salir de dudas, la tensión de saber quién narices se estaba cachondeando de nosotros era insoportable. Di la vuelta por una esquina, les comuniqué a los chicos que todo estaba despejado, y justo cuando vi que empezaban a avanzar hacia donde yo estaba, una figura monstruosa se hallaba en el otro lado, justo en frente mía, era un bot. Me quedé paralizada por el miedo, y no entendía nada de lo que estaba ocurriendo, lo máximo que pude hacer antes de que aquel bicho me disparase fue correr en la dirección contraria a mi grupo, así no iría también a por ellos. No era la primera vez que me topaba con aquellas criaturas, y a pesar de eso me seguía sorprendiendo cuando los veía.
Noté que el walkie me sonaba varias veces, pero ni presté atención a lo que me decían. Seguí corriendo, en cuanto notaba que tenía algo de ventaja me giraba, y al ver que la criatura persistía aceleraba. Me estaba agotando, pero finalmente el bot paró. Me iba a disparar, pero cambié de dirección, busqué algún lugar en el que ocultarme, y me escondí en un matorral. Esperé un rato a que todo pasase, y cuando ya no vi a la enorme criatura cerca cogí el walkie y llamé a mis compañeros:
-Aquí Tacii, cambio y corto.
-Te escuchamos, aquí Pears. ¿Puedes explicarme qué ha pasado? Cambio y corto.
-Me topé con un bot, ¿los recuerdas? Esos monstruos gigantes y terroríficos cuya finalidad es matar a toda criatura viviente -le oí hacer "aja", así que proseguí-. Bien, pues me he topado con uno de frente, y me ha estado siguiendo. Me he alejado bastante, no sé muy bien dónde estoy, pero voy a quedarme un poco más aquí hasta que me cerciore de que estoy sola, cambio y corto.
-Qué raro que hubiese un bicho de esos y no hubiese atacado al hombre, ¿no? Lo hemos buscado por aquí, y no hay nada, y la única dirección por la que se puede haber ido era por la que tú has seguido, cambio y corto.
-Bueno, siendo que no hay ni rastro del tipo y que no quiero gastar pilas, voy a cortar ya. Llamaré si pasa algo nuevo, corto y cierro.
-Antes de nada, ten mucho cuidado por favor, la última vez que te quedaste sola casi te mueres, y esta vez no está Tommy para salvarte. Cuidado por encima de todo, no hagas nada de lo que no estés cien por cien segura. Vale, corto y cierro.
Me sentí tremendamente mal al acordarme de Tommy y Alison, tenía ganas de verles, pero si no iba con cuidado no habría siguiente vez, tenía que hacer caso a Pears. Me arrepentí de haber ido a explorar sola, tal vez ahora estaría en el mismo lugar que antes, aburrida, pero al menos a salvo, con mis compañeros. Sola no tenía muchas probabilidades de lograrlo, ya había gastado toda mi suerte, dudaba que el destino fuese a estar de mi parte de nuevo. Saqué de la bolsa que llevaba agua y bebí un poco, me alcé y miré por los alrededores. Al ver dos figuras lejanas volví a ocultarme, no sabía qué era lo que venía.
Cuando lo tuve cerca me estremecí. La escena era sobrecogedora, el bot iba con un zombie al lado, parecía su mascota. Lo que faltaba, que aquellas moles tuviesen como animales de compañía a nuestra perdición. Su asociación podría aniquilarnos a todos, pero no entendía muy bien el por qué de aquella unión. Deseé haber tenido una cámara, no estaba segura de que mis compañeros me creerían cuando les contase aquello. El bot caminaba, y de vez en cuando miraba si su zombie lo seguía. Armas biológicas inteligentes con armas y nuestro némesis, la humanidad tenía un pie en la extinción. Me entró un ataque de pánico al empezar a pensar en lo que estaba pasando, pero no quería seguir con mis suposiciones, no en el lugar en el que estaba ni en la situación en la que me encontraba. Me puse las manos en la boca, iba a gritar, aquellos dos se habían parado justo en el matorral en el que me ocultaba. No era religiosa, pero recé por que sólo se tratase de una casualidad, no podían haber percibido mi presencia sin siquiera haber hecho ni un ruido, Esperé hasta que reanudaron la marcha y se alejaron de mi posición. Me aparté las manos de la boca y sollocé, casi se me para el corazón del miedo. Hice uso del walkie, esperando no pillar al grupo en una mala situación:
-Aquí Tacii -dije, con la voz quebradiza-. Cambio y...corto.
-¿Qué ha pasado? ¿Estás bien? -preguntó Pears, alertado-.
-Acabo de ver una cosa increíble, y no precisamente para bien. No lo puedo contar ahora, pero si veis a un tipo "despistado", ni se os ocurra acercaros a él.
-¿Por?
-Luego lo cuento, cuando esté en un lugar seguro. Voy a intentar averiguar mi situación, en un rato llamo.
-Muy bien, pero cálmate, parece que está en pánico.
-Lo sé, lo sé. Por cierto, se nos ha olvidado el comando obligatorio por walkie, cambio y corto.
-Al cuerno con eso, es mejor no perder tiempo. En cuanto tengas algo nuevo llama, nosotros seguimos dando vueltas, cambio y corto.
Suspiré, me sentía algo mejor al ver que no había nada cerca mía, sólo estábamos la nada y yo.
Me levanté, me estiré, se me había quedado el cuerpo entumecido. Ya que me había asegurado de que no había ningún caminante cerca seguí caminando, aunque no tenía un rumbo fijo. Mi intención era localizarme, decirle a Pears dónde estaba y así podrían darme indicaciones para volver a reunirme con el grupo, parecía una buena idea a seguir.
A medida que caminaba me daba cuenta de que no sabía que había avanzado tanto, no di con nada característico de la zona. Miré el cielo, parecía que estaba oscureciendo, había pasado mucho tiempo desde que me había separado de resto, así que decidí volver a llamar, me sentía mejor hablando con alguien, aunque no fuese físicamente:
-Me alegro de que llames -dijo Pears-. ¿Cómo estás?
-Mejor, no he vuelto a ver a esos dos, así que tened cuidado si veis a un zombie por ahí suelto, alejaros lo máximo posible.
-¿Por qué? -preguntó, curioso-.
-Digamos que los bots y los zombies se han hecho amigos. Te contaré más en profundidad cuando nos veamos. ¿Cómo os va?
-Bien, hemos hablado con la torre, nos han dicho que nos han perdido de vista, y que si seguimos alejándonos no podremos hablar con ellos. Tommy dejó un mensaje para ti, por cierto. Supongo que querrás oírlo, ¿no?
-La duda ofende, cuenta.
-Me ha dicho lo siguiente "Ten cuidado, no te metas en más líos por favor, que te queremos de vuelta, te echamos de menos. Alison está bien, y bueno, te queremos, esperamos verte pronto" -se me empezaron a caer las lágrimas-. ¿Estás llorando?
-No -me aclaré la voz-. Es que iba a bostezar...
-Ya, claro.
-¿Por qué no he podido hablar con él?
-Te sales del rango, sino te habría saltado la llamada a la torre también. ¿Ya sabes dónde estás?
-No, toda esta mierda es igual, me siento como si estuviese en un laberinto. Creo que acamparé por aquí, estoy cansada, y no pienso seguir avanzando con la oscuridad encima. Aunque tenga una linterna, quiero ir con más cuidado esta vez.
-Me alegra que al fin reconozcas que tienes que ir con cuidado, te ha costado un apocalipsis zombie, pero mejor tarde que nunca. Vale, acampa y mañana nos vemos. Si surge algún problema, dispara, a ver si así te oímos y podemos irte a buscar, aunque suponga tener que encararnos con lo que haya aquí.
-Entendido, iré con cuidado y acamparé. Buenas noches chicos espero que mañana nos veamos, no me siento especialmente segura yendo sola.
-Que descanses y que te sea leve. Si te sientes sola llama, siempre habrá alguien vigilando aquí. Si vemos algo raro te lo diremos de todos modos. Adiós, corto y cierro.
Me acomodé en una esquina, parecía un buen sitio para pasar desapercibida y para defender en caso de tener que necesitarlo. Desplegué el saco de dormir que llevaba y me metí, se agradecía el calor que ésta me ofrecía. Miré hacia el cielo, ya estaba todo oscuro, y estaba cansada, por lo que acabé quedándome dormida.
El hecho de saber que no estaba durmiendo en un lugar seguro me hizo despertarme cada vez que oía un ruido, por lo más insignificante que fuese, era lo único que podía hacer para descansar al menos un poco para que cuando el sol estuviese poniéndose pudiese reanudar la marcha.
Tras pasar la noche sin incidentes que reseñar, recogí mis cosas rápidamente mientras amanecía, y antes de que hubiese salido el sol del todo ya estaba lista para seguir adelante. Todo estaba desierto, me di prisa en seguir avanzando, hasta que vi una señal de peligro, había un lago cerca. En cuanto lo supe, llamé a Pears, estaba seguro que eso sería suficiente para poder saber dónde estaba. Llamé varias veces, me preocupé al ver que no respondían. Al cuarto intento respondieron:
-¿Ocurre algo? -pregunté-.
-No, estábamos durmiendo. Bueno, ¿cómo te va?
-Ya sé más o menos dónde estoy. Hay un lago aquí cerca.
-Genial, voy a comentárselo a White, él sabrá qué hacer, espera un momento -se hizo el silencio por un largo tiempo-. Vale, no estamos muy lejos de la zona del lago, vamos a ir a por ti, no te muevas. Según White, estamos a una hora, iremos a por ti, haremos una última revisión por la zona y volveremos, ya hemos comprobado que aquí no hay nadie.
-Como digas, me quedaré aquí y no haré nad... -me callé en el mismo instante que oí un ruido sospechoso detrás mía-. No sé si aguantaré mucho aquí, he oído algo. Daros prisa, por favor, corto y cierro.
Con inseguridad comprobé el terreno. Tal vez lo del ruido había sido producto de mi imaginación, pero para cerciorarme di una pequeña vuelta por los alrededores. Vi el lago, y no había nada, ni siquiera aquellos zombies de agua que encontramos en algunas ocasiones. Me senté al borde del lago, y volví a oír otro ruido, pero esta vez no pude reaccionar a tiempo, y un caminante surgió detrás mía, consiguiendo morderme.
Chan chan chan chaaaaaaaaaaaan. Al fin subo capítulo, milagro *risas de fondo* Me ha costado, pero es por cuestión de tiempo, las ganas de escribir no se me han quitado, no os preocupéis. Espero que os haya gustado, gracias por haber leído, a ver si consigo subir más gestionando mejor el tiempo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

no, no me digas que Tacii muere ='( Bueno, me has dicho que has subido el siguiente, así que me voy a leerlo ahora mi pelizulada favorita <3
ResponderEliminar