Reaccioné tarde, para cuando había sacado el arma aquel caminante ya me había mordido en el hombro. Acabé con su vida de un flechazo con la ballesta, y en cuanto revisé que no hubiese nada más me senté a ver cómo tenía el hombro. El mordisco no era muy superficial, pero suficiente para contagiarme...Me iba a convertir. No esperaba que mi historia fuese a acabarse de una manera tan absurda, estaba asustada y confusa, no sabía qué era lo que tenía que hacer a continuación.
Me quedé sentada en la orilla del lago, esperando a que apareciesen los del grupo. Tenía pensado contarles lo que me había pasado de inmediato, antes de que fuese tarde. No sabía cuánto se tardaba en convertirse exactamente, por experiencia había visto a gente transformarse en aproximadamente dos horas. Ojalá los chicos llegasen antes de que cambiase, quería despedirme de ellos, al menos darles una explicación de lo que había pasado. Me sobresalté al oír el walkie sonar:
-¿Hola? -reconocí la voz de Pears-. ¿Estás ahí, Tacii?
-Siento no haber podido responderte antes, perdóname -se hizo un silencio muy incómodo, Pears esperaba que le diese una respuesta a mi tardanza-.
-¿Pasa algo?
-No, no -quería decirlo en persona, no sabía si alguien nos podía estar escuchando por el walkie-.
-Ah, te notaba extraña. Te llamaba para decirte que en muy poco voy a estar allí, le pedí a White que me representase le recorrido en el mapa para ir yo solo, así voy más rápido y con más cuidado, y él se ha quedado al cargo del resto del grupo, intentan contactar con la torre, pero no da señal, probablemente nos hemos alejado demasiado de la zona, espero que podamos volver cuanto antes, tiene pinta de que va a haber una tormenta.
-Entonces, ¿ya vienes?
-Sí, llevo media hora de camino, en otra media hora, creo, ya estaré allí. Si te ves en peligro, no dudes en moverte aunque este sea el sitio de reunión, lo primero es la seguridad, y ya cuando podamos nos reencontraremos. Nos vemos, voy a seguir andando.
-Hasta luego...
Noté que Pears estaba preocupado, tenía una voz muy seria. Tal vez se habría enfadado por algo que pasó antes de venir, pero me extrañaba siendo que él no era así. Estaba muy asustada, cada vez me sentía peor, y no podía dejar de pensar en la mordedura que tenía en el hombro y sus consecuencias.
Me concentré en qué decir y qué hacer antes de acabar con mi vida, quería dejar todo claro y zanjado, al menos, algo haría bien. Oí pasos detrás mía, y me giré estrepitosamente, pero por suerte se trataba de Pears, que ya había llegado:
Me concentré en qué decir y qué hacer antes de acabar con mi vida, quería dejar todo claro y zanjado, al menos, algo haría bien. Oí pasos detrás mía, y me giré estrepitosamente, pero por suerte se trataba de Pears, que ya había llegado:
-¡Al fin nos volvemos a encontrar! -me levanté y le di un abrazo-. Vaya, si que me echabas de menos...
-Tengo que contarte una cosa, Pears...
-Sabía que te pasaba algo, por eso no respondías antes. A ver, cuenta.
-Es difícil...
-¿Te va a dar ahora corte contarme algo? Somos prácticamente familia, me ofende que dudes de mí. Venga, dime lo que pasa y mientras regresamos con el resto, así matamos dos pájaros de un tiro,...
-Me han mordido.
-...que se va a hacer de noche y...¡¡¿¿QUÉ??!! ¿Es broma, no? -Pears se había parado súbitamente-.
-No, por desgracia no lo es... No sé cuánto tiempo me queda, supongo que será una hora.
-Tacii, a pesar de que te hayan mordido no te puedo matar, lo siento -parecía muy abatido-. Es que...¿estás segura?
-¡Claro que estoy segura! -vi que Pears se había callado-. Lo siento, tenía que haberte hecho caso desde un principio. Soy una idiota y nunca aprendo.
-No digas eso Tacii, no eres idiota, lo que hiciste lo hiciste por ayudarnos. Has hecho siempre lo mejor para todos, creo que nunca has llegado a pensar de verdad en ti misma, y eso te ha pasado factura. De verdad, has hecho unas cosas increíbles, no te insultes.
-No es cierto, Pears, lo sabes. Podría estar ahora sin preocupación de convertirme en una de esas cosas, pero por mi temeridad todo ha salido mal...
-Ya, eso no te lo discuto, fuiste demasiado valiente, pero tu actitud es admirable, créeme, que trabajo con gente que se ha dedicado a cosas de este tipo y no te llegan ni a la suela del zapato, y no lo sigo por el hecho de que seas mi mejor amiga, mi familia, sino porque te he visto como actuar en todo tipo de situaciones, y a pesar de pequeños fallos que todos, recalco, todos tenemos, de verdad, un honor tenerte cerca -le abracé para ocultar que iba a llorar-.
Aquel abrazo duró muy poco, esperaba que fuese eterno. Miré a Pears y tenía los ojos humedecidos, parecía que él también estaba afectado:
-Sigo sin poder asumir que esto haya pasado... -comentó-.
-¿Puedo pedirte un último favor? -le pregunté, tratando de no parecer decaída, como si nada hubiese pasado-.
-Claro, dime.
-Pégame un tiro ahora, antes de que el resto se entere de lo que ha ocurrido.
-¡Ni loco! No pienso matarte. ¿Por qué no esperamos la hora que falta? Si vamos relativamente tranquilos hasta encontrarnos con el resto de grupo tardaremos aproximadamente una hora y media, tiempo suficiente para que se manifieste el virus.
-Sabes de sobra que me voy a acabar convirtiendo, retrasar lo inevitable no va a hacerlo mejor. Por favor, es lo único que te puedo pedir. Eres la persona en la que más confío, eres mi familia, mi hermano, y sé que harás lo mejor para mí.
-Por eso te digo que esperemos. ¿qué más da? Si te -se aclaró la garganta, parecía que se había atragantado- mato, pues da igual dónde sea. Y no vamos a esperar a lo inevitable, es que no puedes rendirte aún. ¿Y si tenemos suerte y sigues viva?
-¡Eso es imposible! Deja de decir tonterías, si no lo haces tú lo acabaré haciendo yo.
Se hizo el silencio, Pears sabía que dijese lo que dijese no me iba a hacer cambiar de idea. No quería transformarme, que le pillase por sorpresa y que se acabase convirtiendo él también. Sin darme cuenta seguimos andando, yo le seguía, sin prestar demasiada atención a lo que pasaba a mis alrededores, tampoco me importaba demasiado. Recordé aquella ocasión en la que me puse mala, cuando, según Tommy, estuve a punto de morir, y me dijo que parecía que mi cuerpo estaba reaccionando al virus... Tal vez Pears tenía razón y no era necesario llegar a acabar con mi vida antes de tiempo. Le paré, y se asustó:
-¿Qué pasa? -me preguntó, alejándose de mí-.
-Todavía no ha pasado nada, no te preocupes. Te quería contar algo, pero prométeme antes que no se lo dirás a nadie, esto solo lo sabemos Tommy y yo por el momento.
-Te prometo que no diré nada, sea lo que sea. Venga, cuéntame y no me dejes con la duda.
-¿Recuerdas aquella ocasión en la que enfermé y estuve ingresada en el hospital? Te dije que me había puesto mala por un resfriado.
-Ah, sí, eso fue hace poco. ¿Qué ocurre con eso?
-Pues que Tommy analizó mi sangre, y parecía que mi cuerpo estaba reaccionando al virus...
-¿Eso quiere decir lo que yo creo? -avisté esperanza en sus ojos, lo cual me alegró, aunque no llegase a ser verdad ver a mi mejor amigo alegre era una de las mejor imágenes que me podía llevar como último recuerdo-.
-Sí. Todavía no lo sabemos seguro, pero parece que desde que me fui a la base militar sola, cuando me quedé echa mierda, mi cuerpo está creando como "anticuerpos" contra el virus. Recalco que no es nada seguro, por eso no pensaba decir nada.
-Espera, ¿querías que te matase aún sabiendo que tenías posibilidades?
-No, no me había acordado de la posibilidad que tenía. He hecho bien en hacerte caso y no acabar con mi vida.
-Me gustaría que fuese así y que sigas con nosotros mucho tiempo.
-Lo único que nos queda es esperar. Pero antes, por si acaso, permíteme que le escriba una despedida a Tommy y a Alison en caso de que al final no fuese cierto.
-Vaya, penaba que también te querrías despedir de mí.
-No seas tonto, por favor, no sé si te has percatado de que te tengo delante, si noto que me pongo mal pues ya me pongo sentimental. Tienes que esperar si quieres que te diga que te aprecio y eres mi hermanote -me reí-.
-El hecho de que me lo dijeses sería lo raro, aunque si decírmelo significa que te vas a morir, prefiero que... -antes de terminar la frase vi que Pears se quedó sorprendido mirando en una dirección concreta, y antes de comprobar lo que el estaba observando sentí un fuerte golpe-.
Pears me había derribado, y solo al levantar la mirada vi de aquello de lo que nos había salvado: era un bot, probablemente el mismo con el que me había encontrado antes, el que iba acompañado de un zombie. Pears se levantó, pero parecía que se había hecho daño, y salió corriendo, y le seguí. El monstruo nos perseguía, parecía no cansarse, aunque no nos iba a alcanzar si no bajábamos el ritmo.
Estaba preocupada, nuestra situación era pésima, no había posibilidad de que nos salvásemos, estábamos siendo perseguidos por una máquina creada para matar cualquier ser, independientemente de que estuviese vivo o muerto. Al final le cogimos algo de ventaja, pero nos estábamos cansando.
De repente, el bot cayó. Nos quedamos sorprendidos, no nos lo esperábamos para nada. Vimos a un hombre con un rifle escondido detrás de unos árboles, y nos acercamos a hablar con él, al parecer él había sido el que nos había salvado:
Estaba preocupada, nuestra situación era pésima, no había posibilidad de que nos salvásemos, estábamos siendo perseguidos por una máquina creada para matar cualquier ser, independientemente de que estuviese vivo o muerto. Al final le cogimos algo de ventaja, pero nos estábamos cansando.
De repente, el bot cayó. Nos quedamos sorprendidos, no nos lo esperábamos para nada. Vimos a un hombre con un rifle escondido detrás de unos árboles, y nos acercamos a hablar con él, al parecer él había sido el que nos había salvado:
-Por poco, ¿eh? Tenéis suerte de que os he salvado -dijo el desconocido con cierto aire de arrogancia-.
-Sí, eh...gracias -dijo Pears en nombre de los dos-. No creo que este sea el lugar adecuado, pero no hay muchos sitios seguros por aquí, así que, ¿cómo te llamas?
-Me llamo Jason, ¿y vosotros?
-Somos Pears y Tacii. Por el momento no te podemos dar más datos sobre nosotros, tenemos que saber más cosas sobre ti antes de decir demasiado.
-Perdonad, pero eso también lo podría decir yo de vosotros, no sé cuáles con vuestras intenciones.
-Así no vamos a ir a ningún sitio, si no confías en nosotros no podremos ayudarte.
-¿En algún momento ha parecido que necesitaba ayuda? Soy Jason, por favor, nunca he necesitado ayuda.
-Por lo menos podías intentar fiarte, dudo que por muy bueno que seas sobreviviendo el aislamiento te afecta igual que a todos.
-Me basto y me sobro conmigo mismo, para todo, repito, para todo, cubro mis necesidades por mí mismo.
-Suficiente información. ¿Quieres quedarte aquí? Estoy segura de que a los zombies les encantará -aquel tipo se acercó a mí-.
-Oye, pelirroja, ¿quieres que me vaya contigo? No estarás acostumbrada a ver hombres como yo frecuentemente, ¿eh?
-Vámonos -le dije a Pears, intentando ignorar la insinuación de aquel ridículo individuo-.
-¡Eh! ¿No sigue en pie que me vaya con vosotros?
-Tenemos prisa, así que si nos vas a contar algo hazlo ya. Si creemos conveniente, te vendrás con nosotros.
-Ajá, así que mi destino depende de vuestra percepción, interesante. Bueno, mi nombre lo sabéis, y no creo que se os olvide. Llevo bastante tiempo por Canadá, pero no tengo un rumbo fijo. Me he quedado unos días por esta zona porque no habían demasiados zombies de los que preocuparme. Si necesitáis a un buen tirador, aquí está.
-No es que seas un ejemplo moralmente correcto, pero tienes buenas habilidades, y no creo que nos sobren precisamente buenos tiradores -dijo Pears-. Espera un momento, tengo que hablar con mi compañera -nos fuimos a hablar en privado. Bien, ¿qué hacemos?
-Lo odio, no creo que sea una buena opción... No es por el hecho de que lo aborrezca, sino porque tiene una actitud que no va a ayudar a nadie. Va a provocar más pérdidas que muertes, créeme, yo seré una de ellas.
-No digas esas cosas. ¿Y si le damos una oportunidad?
-Pues que es demasiado. Si tenemos que echarle, ¿qué harías? Él ya sabría dónde estamos, y podría intentar vengarse de nosotros. No es buena idea...
-En parte tienes razón, pero el que no arriesga no gana. Es buen tirador, y podemos soportar su actitud egocéntrica y bajarle los humos.
-Eres tú el que manda -dejé la conversación, se estaba haciendo tarde y no era conveniente quedarse-.
-¿Qué habéis decidido? -dijo Jason-.
-Vendrás con nosotros, pero queremos que te comportes, y con "comportarse" quiero decir bajar los humos.
-No os preocupéis, no os daré ningún problema.
Reanudamos la marcha, esta vez con uno más. Miré hacia el cielo, el Sol estaba cayendo, y en breve sería de noche. Debía de quedar poco para convertirme, en caso de que me fuese a llegar la hora. Pears me tocó en el brazo, quería hablar conmigo:
-¿Cómo te encuentras? -me preguntó, impaciente por oír mi respuesta-.
-Bien -me toqué la herida, la cual llevaba tapada con un trapo-. Todo sigue igual, no sé muy bien qué pasará al final.
-Me parece que va a ir bien, veo que... -antes de que Pears pudiese acabar la frase, nuestro acompañante disparó su arma-. ¿Por qué has disparado?
-He visto algo -dijo, sin siquiera parecer arrepentirse de lo que había hecho-.
-Nunca se debe de disparar si se desconoce la amenaza, entre otras cosas porque no se sabe si eso era una amenaza -dijo Pears, acercándose al foco al que Jason había disparado, a lo que yo le seguí-. Además, esto es innecesario, y atraerá a algún caminante que haya por aquí.
-Perdona, pero eso antes os ha salvado.
-¡Son dos cosas distintas, ahora has disparado a algo no identificado!
Pears y yo nos aproximamos, a Jason ni le importaba ver qué era a lo que había disparado. Sentí que se me refrenaba y paraba el corazón al ver el objetivo de aquel desalmado: era un pobre perro, al cual había disparado limpiamente. Le intenté encontrar el latido, pero no había,lo había matado en el acto. Me entró una rabia interna tan grande que sentí impulsos de abalanzarme sobre él y apuñalarle, pero mi amigo me detuvo, y me dijo "Mira". Señaló al lado del cuerpo inerte de la madre a un par de cachorros que yacían a la vera de su difunta madre:
-Te conozco, y sé lo que vas a hacer -me dijo, mirándome con lástima-.
-Me da igual lo que pienses, si te guste o no.
-En realidad me parece buena idea. Vamos a llevarnos a estos pequeños y a cuidarlos, es lo que su madre habría querido.
Recogí con cuidado a los cachorrillos, y los envolví entre mis brazos para darles calor. Ambos temblaban, y miraban a su madre, sabían que sería la última vez que la verían. Me olisqueaban, y sentí una felicidad momentánea, hacía muchísimo tiempo que no veía a un perro. Enterramos antes de irnos el cuerpo, y al regresar vimos a Jason suspirando:
-¿Qué ha pasado? -preguntó, sin parecer demasiado preocupado-.
-Has matado a un perro -le dije, con desdén-.
-Ah, entonces no hay problema...
-¡¿Cómo que no?!¡Que es un ser vivo, imbécil! ¿Quién te crees que eres para... -Pears me sujetó cuando me preparé para golpear a aquel cretino-.
-Deberíamos de irnos ya, Tacii -sabía por qué me lo decía, recordé la mordedura que tenía, y me entraron las prisas-. Vamos a tener que pasar la noche aquí, no podemos volver en plena noche, y para cuando lo tengamos todo listo no nos va a dar tiempo a irnos antes -empezamos a caminar, y Jason se quedó allí, quieto-. ¿No vienes?
-No creo que nos llevemos bien, deberías de controlar un poco a la pelirroja -me mordí la lengua-.
-Creo que es lo mejor -dijo Pears, sin darle mucha importancia, y seguimos con lo nuestro-.
Me encontraba regular, me sentía un poco mareada por la pérdida de sangre, aunque no había sido mucha, la suficiente para que, junto al cansancio y la incertidumbre, me afectase más. Pears cada rato me preguntaba cómo me encontraba, y lo extraño era que no notaba ninguna diferencia, lo cual generaba incertidumbre en mí, ¿qué era exactamente lo que me tenía que ocurrir para saber si me estaba convirtiendo o no? Pears se había parado, y me di cuenta cuando me había alejado un poco de él:
-¿Pasa algo? -le pregunté, preocupada-.
-Llevamos un buen rato caminando en completo silencio...
-Ah, ¿y? Pensaba que nuestra prioridad era llegar tan pronto como pudiésemos a reunirnos con los otros.
-No, no me refería a eso. Ya ha pasado más de una hora desde que te mordió ese zombie.
-Y estoy bien...¡Estoy viva! -le di un abrazo a Pears-. No me lo creo, esto es increíble. ¿Crees que podré contribuir con algo? Debería...¿no?
-Eso depende sólo de ti, yo no entro ahí. Puedes callarte o decirlo, y tienes tiempo para pensártelo.
-Tommy me recomendó que no dijese nada, pero no lo sé...Podría solucionar muchos problemas, a lo mejor la situación se normaliza. No tengo ni la menor idea de qué hacer.
-Es que tienes que plantearte todos los aspectos, positivos y negativos de cada opción. Venga,vamos a seguir, en breve llegaremos -suspiró-. Oye, siento parecer tan borde, es que esta expedición no me parece que haya servido para nada, y en ese caso me voy a comer una buena bronca de Ralph.
-Venga, no te desanimes, lo hiciste por una buena causa. Que yo sepa hemos investigado la zona y nadie ha muerto, ¿eso tiene algo de malo? Lo has hecho muy bien, has controlado todo -le sonreí, y pareció que aquello le calmo un poco-. Y mira, hemos salvado a dos pequeñines -dije, mientras señalaba a los perrillos que llevaba en mis brazos-.
Finalmente llegamos con el resto del grupo. Se alegraban de nuestra vuelta, y al parecer todo seguía igual. Me toqué por encima de la chaqueta la herida, y sentí un dolor agudo. Le pedí al encargado de las medicinas que me dejase la bolsa para desinfectarme, y me fui a un rincón para que nadie me viese, no quería alarmar al resto y terminar mal. Decidimos acampar fuera aquel día también, se haría de noche mientras volviésemos a la ciudad, y aunque hubiesen pocos zombies, seríamos presa más fácil para ellos en la oscuridad. Improvisamos un campamento colocando las tiendas de campaña, y mientras algunas personas del grupo revisaron el perímetro. Pears hizo una llamada a la torre, y mientras me puse a revisar mi equipaje. Sonreí cuando encontré el sobre que Tommy me había dado, pensé en abrirlo, y eso hice:
"Hola Tacii, si estás leyendo esto, probablemente yo ya estaré muerto. Es broma. Sé que parece raro que te haya escrito una carta, nos vamos a ver en breve de nuevo, pero lo hago para que, pase lo que pase, sepas que te quiero. Llevamos relativamente poco tiempo juntos, pero lo suficiente como para saber que eres una persona increíble, y estar a tu lado me hace muy feliz (espero que a ti también). Alison y yo estamos muy orgullosos de lo que haces, y si en algún momento te sientes triste o sola, recuerda que te queremos mucho, y que puedes con todo lo que se te ponga por delante, no te rindas nunca".
Al leer aquella carta sentí unas ganas tremendas de volver con ellos, les echaba mucho de menos. Mañana.
¿Qué es esto? ¿Un nuevo capítulo? ¿Se ha propuesto Jane hacer algo al fin? ¡Pues sí! Soy consciente de que he tardado una eternidad en subir capítulo, pero a penas tengo tiempo para escribir, y la inspiración se me va. De todas formas, aunque no sea regular, no pienso dejar de escribir, aunque termine Tornado con 80 años. Bueno, como siempre, espero que os haya gustado el capítulo, gracias por leer y FELIZ 2016 rattleheads :3
-En parte tienes razón, pero el que no arriesga no gana. Es buen tirador, y podemos soportar su actitud egocéntrica y bajarle los humos.
-Eres tú el que manda -dejé la conversación, se estaba haciendo tarde y no era conveniente quedarse-.
-¿Qué habéis decidido? -dijo Jason-.
-Vendrás con nosotros, pero queremos que te comportes, y con "comportarse" quiero decir bajar los humos.
-No os preocupéis, no os daré ningún problema.
Reanudamos la marcha, esta vez con uno más. Miré hacia el cielo, el Sol estaba cayendo, y en breve sería de noche. Debía de quedar poco para convertirme, en caso de que me fuese a llegar la hora. Pears me tocó en el brazo, quería hablar conmigo:
-¿Cómo te encuentras? -me preguntó, impaciente por oír mi respuesta-.
-Bien -me toqué la herida, la cual llevaba tapada con un trapo-. Todo sigue igual, no sé muy bien qué pasará al final.
-Me parece que va a ir bien, veo que... -antes de que Pears pudiese acabar la frase, nuestro acompañante disparó su arma-. ¿Por qué has disparado?
-He visto algo -dijo, sin siquiera parecer arrepentirse de lo que había hecho-.
-Nunca se debe de disparar si se desconoce la amenaza, entre otras cosas porque no se sabe si eso era una amenaza -dijo Pears, acercándose al foco al que Jason había disparado, a lo que yo le seguí-. Además, esto es innecesario, y atraerá a algún caminante que haya por aquí.
-Perdona, pero eso antes os ha salvado.
-¡Son dos cosas distintas, ahora has disparado a algo no identificado!
Pears y yo nos aproximamos, a Jason ni le importaba ver qué era a lo que había disparado. Sentí que se me refrenaba y paraba el corazón al ver el objetivo de aquel desalmado: era un pobre perro, al cual había disparado limpiamente. Le intenté encontrar el latido, pero no había,lo había matado en el acto. Me entró una rabia interna tan grande que sentí impulsos de abalanzarme sobre él y apuñalarle, pero mi amigo me detuvo, y me dijo "Mira". Señaló al lado del cuerpo inerte de la madre a un par de cachorros que yacían a la vera de su difunta madre:
-Te conozco, y sé lo que vas a hacer -me dijo, mirándome con lástima-.
-Me da igual lo que pienses, si te guste o no.
-En realidad me parece buena idea. Vamos a llevarnos a estos pequeños y a cuidarlos, es lo que su madre habría querido.
Recogí con cuidado a los cachorrillos, y los envolví entre mis brazos para darles calor. Ambos temblaban, y miraban a su madre, sabían que sería la última vez que la verían. Me olisqueaban, y sentí una felicidad momentánea, hacía muchísimo tiempo que no veía a un perro. Enterramos antes de irnos el cuerpo, y al regresar vimos a Jason suspirando:
-¿Qué ha pasado? -preguntó, sin parecer demasiado preocupado-.
-Has matado a un perro -le dije, con desdén-.
-Ah, entonces no hay problema...
-¡¿Cómo que no?!¡Que es un ser vivo, imbécil! ¿Quién te crees que eres para... -Pears me sujetó cuando me preparé para golpear a aquel cretino-.
-Deberíamos de irnos ya, Tacii -sabía por qué me lo decía, recordé la mordedura que tenía, y me entraron las prisas-. Vamos a tener que pasar la noche aquí, no podemos volver en plena noche, y para cuando lo tengamos todo listo no nos va a dar tiempo a irnos antes -empezamos a caminar, y Jason se quedó allí, quieto-. ¿No vienes?
-No creo que nos llevemos bien, deberías de controlar un poco a la pelirroja -me mordí la lengua-.
-Creo que es lo mejor -dijo Pears, sin darle mucha importancia, y seguimos con lo nuestro-.
Me encontraba regular, me sentía un poco mareada por la pérdida de sangre, aunque no había sido mucha, la suficiente para que, junto al cansancio y la incertidumbre, me afectase más. Pears cada rato me preguntaba cómo me encontraba, y lo extraño era que no notaba ninguna diferencia, lo cual generaba incertidumbre en mí, ¿qué era exactamente lo que me tenía que ocurrir para saber si me estaba convirtiendo o no? Pears se había parado, y me di cuenta cuando me había alejado un poco de él:
-¿Pasa algo? -le pregunté, preocupada-.
-Llevamos un buen rato caminando en completo silencio...
-Ah, ¿y? Pensaba que nuestra prioridad era llegar tan pronto como pudiésemos a reunirnos con los otros.
-No, no me refería a eso. Ya ha pasado más de una hora desde que te mordió ese zombie.
-Y estoy bien...¡Estoy viva! -le di un abrazo a Pears-. No me lo creo, esto es increíble. ¿Crees que podré contribuir con algo? Debería...¿no?
-Eso depende sólo de ti, yo no entro ahí. Puedes callarte o decirlo, y tienes tiempo para pensártelo.
-Tommy me recomendó que no dijese nada, pero no lo sé...Podría solucionar muchos problemas, a lo mejor la situación se normaliza. No tengo ni la menor idea de qué hacer.
-Es que tienes que plantearte todos los aspectos, positivos y negativos de cada opción. Venga,vamos a seguir, en breve llegaremos -suspiró-. Oye, siento parecer tan borde, es que esta expedición no me parece que haya servido para nada, y en ese caso me voy a comer una buena bronca de Ralph.
-Venga, no te desanimes, lo hiciste por una buena causa. Que yo sepa hemos investigado la zona y nadie ha muerto, ¿eso tiene algo de malo? Lo has hecho muy bien, has controlado todo -le sonreí, y pareció que aquello le calmo un poco-. Y mira, hemos salvado a dos pequeñines -dije, mientras señalaba a los perrillos que llevaba en mis brazos-.
Finalmente llegamos con el resto del grupo. Se alegraban de nuestra vuelta, y al parecer todo seguía igual. Me toqué por encima de la chaqueta la herida, y sentí un dolor agudo. Le pedí al encargado de las medicinas que me dejase la bolsa para desinfectarme, y me fui a un rincón para que nadie me viese, no quería alarmar al resto y terminar mal. Decidimos acampar fuera aquel día también, se haría de noche mientras volviésemos a la ciudad, y aunque hubiesen pocos zombies, seríamos presa más fácil para ellos en la oscuridad. Improvisamos un campamento colocando las tiendas de campaña, y mientras algunas personas del grupo revisaron el perímetro. Pears hizo una llamada a la torre, y mientras me puse a revisar mi equipaje. Sonreí cuando encontré el sobre que Tommy me había dado, pensé en abrirlo, y eso hice:
"Hola Tacii, si estás leyendo esto, probablemente yo ya estaré muerto. Es broma. Sé que parece raro que te haya escrito una carta, nos vamos a ver en breve de nuevo, pero lo hago para que, pase lo que pase, sepas que te quiero. Llevamos relativamente poco tiempo juntos, pero lo suficiente como para saber que eres una persona increíble, y estar a tu lado me hace muy feliz (espero que a ti también). Alison y yo estamos muy orgullosos de lo que haces, y si en algún momento te sientes triste o sola, recuerda que te queremos mucho, y que puedes con todo lo que se te ponga por delante, no te rindas nunca".
Al leer aquella carta sentí unas ganas tremendas de volver con ellos, les echaba mucho de menos. Mañana.
¿Qué es esto? ¿Un nuevo capítulo? ¿Se ha propuesto Jane hacer algo al fin? ¡Pues sí! Soy consciente de que he tardado una eternidad en subir capítulo, pero a penas tengo tiempo para escribir, y la inspiración se me va. De todas formas, aunque no sea regular, no pienso dejar de escribir, aunque termine Tornado con 80 años. Bueno, como siempre, espero que os haya gustado el capítulo, gracias por leer y FELIZ 2016 rattleheads :3

vaya, pues si que te ha costado subir nuevo capitulo. Bueno, me alegro de que hayas podido subir de nuevo, me alegra. Y con respecto al capítulo, AAAAAAAAAAAAAAAAAAASDKJPOIJDOWEHODHOWEHDOUEWHOUH es ermozo <3 Ese Tommy, aunque no esté presente rompe corazones. Donde está mi Duff?
ResponderEliminar