Tras una serie de intentos fallidos, la cura contra el cáncer aún no se había completado, pero una de las muestras con mayor eficacia de resultados causaba una mutación muy peculiar en los sujetos empleados en la experimentación: morían, y a las pocas horas revivían, como un estado de catatonia, pero este despertar les convertía en seres cuyo cerebro se guiaba por los instintos más primarios y violentos.
No obstante, la ambición humana venció y se continuó buscando la cura, la cual estaba cada vez más cerca. Fue cuestión de días que, por accidente, uno de los investigadores soltase a una de las ratas infectadas. Un descuido que desoló a la humanidad.
Mira, como te has molestado en subir una novela nueva, me la voy a leer, lo prometo. Y por cierto, tiene buena pinta, a ver si no me decepcionas con lo que venga despues.
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