domingo, 25 de agosto de 2013
Superhuman-Cap.4 : Killing is my Business
-David: ¿Qué? ¡Tiene que ser una broma! (*) Por Dios, que diga que es una broma (*)
-Kim: No, no lo es. Es mi decisión final.
-Minnoht: ¿Estás segura, joven? Es una cosa de la que hay que estar muy seguro, no puedes decir una cosa a lo loco.
-Kim: ¡Estoy segura, LO ESTOY! He tomado mi decisión, y es irrevocable, nada me hará cambiar de opinión.
-David: ¿Pero por qué? Sabes que la venganza no te va a devolver a ...tus padres.
-Kim: Ya, pero evitaré que a más gente como yo le pase lo mismo. Gente como tú. Soy más que consciente de que mis padres ya no vana volver porque no hay poder de resurrección, sé perfectamente lo que voy a hacer, y egoístamente, no pienso cambiar de opinión.
-Minnoht: Vale, entonces, si estás tan segura, ya que estáis Dave y tú aquí os explicaré lo que haremos: vamos a ir a, por así decirlo, la sede de los "radicales", y cuando acabemos con el cabecilla, el resto será pan comido.
-Dave: ¿Y sólo vamos a ir 3?
-Minnoht: No, me han surgido unos asuntos que me impiden ir con vosotros, pero no os preocupéis, hasta que llegue el día, os entrenaré a los dos para que podáis vencer fácilmente.
-Kim: ¿Y eso cuándo?
-Minnoht: Mañana por la tarde os llevaría conmigo para comenzar - quería hablar con David, pero él ya se había ido...-.
-Dave: Ah, pues vale...¿Y qué clase de entrenamientos tendremos?
-Minnoht: Entrenamiento de cuerpo y alma. Necesitáis estar bien preparados para lo que os podáis encontrar, y que mejor forma que entrenar el cerebro, los músculos, y el alma, ¿no?
-Kim: ¿Está seguro de que esto puede salir bien?
-Minnoht: Más no podía estarlo, gracias a que cuento vosotros, aprendices.
-Kim: Entonces, ¿mañana nos vamos? - Minnoht afirmó con la cabeza-. ¿Dónde será?
-Minnoht: Esa es información que no os puedo proporcionar. Venga, id a clase ya chicos, os espero mañana aquí.
Dave y yo salimos de la sala, y por un momento tuve ganas de decir que no, pero había algo dentro de mí que me lo impedía...
-Dave: Oye, no tienes buena cara...
-Kim: Eh, bueno, no sé. Bueno, me voy a clase.
Me despedí de Dave, pero realmente no fui a clase. Lo que hice fue buscar a David, quería hablar con él, pero o daba con su emplazamiento. Entonces, le vi en el patio, con la mirada perdida:
-Kim: David... - no me respondía, me ignoraba-. Sé que te dije que no, pero por favor, créeme, o es venganza, es hacer del mundo un sitio mejor. No quiero que más gente pase lo que yo he pasado...David, por favor, mírame - las lágrimas empezaron a recorrer mis mejillas-. ¡No me puedes ignorar! ¿Te piensas que esto es fácil para mí, eh? Si lo que piensas es que soy una egoísta, allá tú.
-David: No, sólo pienso que vas a cometer el error más grande del mundo. No pensaba que fueses tan tonta como para tomar decisiones así - no me podía creer lo que había dicho-.
-Kim: Mira David, se acabó, ya no quiero volver a verte. Sé que a ti te da igual, el que actúa como un tonto eres tú, no yo - me fui a clase corriendo, no tenía ganas de aguantar más aquella situación-.
Las clases fueron lentas, y para mi gusto, aburridas. El día no hacía más que empeorar, todo empezaba a derrumbarse. He tenido que pagar un alto precio por mi decisión, y en ese momento sólo deseaba que saliese bien, aunque solo fuese eso...
Cuando el timbre sonó, me sentí liberada, y me fui al único sitio en el que me sentía bien.
************Narra David************
No podía ni si quiera razonar para saber cómo me había atrevido a decirla eso a Kim...Gracias a mi pico de oro, me odiaba, y además, no era capaz de pedirla perdón, soy un idiota. Que ella hubiese tomado esa decisión a mi no me incumbía, y tenía que respetarla, no humillarla.
Cuando el timbre de la libertad sonó, fui a buscar a Kim, pero no la encontré, supuse que se habría marchado a casa, por lo que me apresuré en irla a buscar. Deseaba encontrarla sentada en el sillón charlando con mi madre sobre lo que había pasado, y abrí la puerta:
-Mamá: Hola hijo, ¿y Kim?
-David: ¿No está aquí?
-Mamá: No... ¿Es que os habéis peleado?
-David: Sí...¿Recuerdas la proposición que la hicieron para acabar con la guerrilla? - mi madre asintió-. Pues dijo que al final iría, y yo la he insultado por su decisión...
-Mamá: Oh, hijo...Deberías encontrarla y pedirla perdón, al menos, antes de que se vaya.
-David: Ya, pero no sé dond...¡un momento, creo que sé dónde está! - me imaginé que el único sitio en el que se sentiría bien en este momento es en su casa-. Tengo que hacer unas llamadas, ¡ah, mamá! ¿te importa qué pase la noche fuera?
-Mamá: Hijo, depende de para qué.
-David: No pienses mal, mamá, hazme caso, por favor.
-Mamá: Vale, pero sólo porque confío en ti.
Cogí el teléfono y llamé a Orianthi para que fuese conmigo a hablar con su hermana, y después cogí mi mochila. El camino se me hizo eterno, pero aproveché y me pensé bien qué es lo que la diría, pero no se me ocurría nada. Llegué a la casa, y me encontré a Orianthi el la puerta, como habíamos quedado:
-Orianthi: Bueno, supongo que llegó en momento. Es mi turno.
Orianthi llamó a la puerta y nadie abrió, y por un momento perdí la esperanza, pero se sacó su llave, abrió, y por las voces supuse que no hice bien en ir a buscarla aquí.
***************Narra Kim***************
Estaba haciendo las maletas, y un sonido me sobresaltó: era mi hermana, que había venido a hablar conmigo, cómo no:
-Orianthi: Hermana, ¿estás segura de lo que vas a hacer?
-Kim: Sí...
-Orianthi: ¿Y qué ha pasado con David?
-Kim: Ya no estamos juntos, ya está, nada más - pero mis lágrimas volvieron a traicionarme-. Todo se ha ido al garete -Ori me abrazó-.
-Orianthi: Oh, no creo que se haya ido todo al garete, hazme caso. Quiero desearte toda la suerte del mundo, mañana iré a despedirme de ti. Siento tener que marcharme con tanta prisa, adiós sis.
-Kim: Adiós
Acompañé a mi hermana a la puerta, y me encontré con una sorpresa: David estaba allí:
-David: Tenemos que hablar...
-Kim: No, yo no creo eso.
-David: Por favor, escúchame, siento en el alma como te he tratado, dije que respetaría cualquiera de tus decisiones y no lo hice. Rompí mi promesa, y entiendo perfectamente que estés enfadada conmigo... He venido pensando todo el camino que decirte para disculparme, y no se me ha ocurrido nada, sólo pedirte perdón y decirte que te quiero - odiaba las ñoñadas, pero eso que dijo era muy tierno-.
-Kim: Siento haberme puesto tan furiosa, pero sabes lo que estoy pasando... Hace dos días perdí a mis padres, y ahora voy a arriesgar mi vida para algo que no sé si va a tener futuro. Estoy hecha un lío.
-David: Supongo que querrás quedarte en tu casa.
-Kim: Sí...si no te importa -realmente quería estar con él, pero necesitaba quedarme allí-.
-David: No me voy a ir.
-Kim: ¿De verdad?
-David: -me miró con una sonrisa-. Pfff, lo dices como si fuera un suplicio. Primero, deberías descansar un poco.
-Kim: No tengo ganas de descansar...
-David: - con una sonrisa de oreja a oreja-. Eres como una niña pequeña. Venga, o me haces caso o te tiro por la ventana.
-Kim: ¿Te funciona la telequinesia con la gente?
-David: Claro, lo probé ayer con Steven -jaaaaajajajaaaaaaa-.
-Kim: ¿Serías capaz?
-David: No, no podría, pero como amenaza funciona.
-Kim: Vaaaaaaale.
Primero me fui a duchar, después me quedé un rato en el salón (con la excusa de tener el pelo mojado, me pude quedar un rato):
-Kim: Oye, David, ¿sabes si Bruce va también al entrenamiento, o sólo vamos los "Matrícula de honor"?
-David: Van todos...Me hubiera gustado ir contigo - me dio un beso-.
-Kim: No creo que el entrenamiento vaya a ser divertido... Aunque debo de darme con un canto en los dientes, por lo menos va alguien conocido.
-David: Sí, le diré que te proteja todo lo que pueda, no permitiré que te pase nada.
-Kim: -me resultaba cómica la manera que tenía de protegerme-. No te preocupes, soy la doncella de fuego, a lo mejor me convierto en leyenda y todo, o soy una superheroína.
-David: Jajajaaaa, pues yo seré tu fiel ayudante y amante "El chico telequinesio".
-Kim: Uf, eso suena muy mal, mejor David y ya está.
Seguimos hablando mientras veíamos la tele hasta que David me dijo que me fuera a descansar, y yo no me negué, sé que lo hacía por mi bien.
Subí las escaleras, fui a mi habitación y me acosté con la ropa que llevaba, no me apetecía cambiarme. Todo estaba tranquilo, hasta que sonó el teléfono, y Junior lo atendió rápido, seguro que sería su madre. Acabé durmiéndome, como era normal
*"No lo vas a conseguir, lo sabes, vas a morir, ¿y para qué? ¡Para nada!"
Yo estaba en una sala oscura junto a Minnoht, cuyo atuendo era una túnica negra con capucha (la cual él llevaba puesta). Estaba sola, y tenía una herida que iba desde el vientre hasta la nariz, pero seguía viva. De pronto, empezaron a aparecer los cadáveres de mis padres, y después los del resto de la gente que conocía...David, Steven, Lita, Orianthi... Todos me rodeaban e intentaban estrangularme, quitarme la poca vida que me quedaba*
Entonces me desperté, y tan fuerte fue el grito de susto o agonía que emití que David vino escopetado a mi habitación:
-David: ¿Qué pasa?, ¿qué ocurre?
-Kim: -empecé a llorar-. Dios, cada vez mis sueños son peores, espero que no sean verdad... Nunca jamás volveré a dormir tranquila - David se sentó a mi lado y me rodeó con sus brazos-.
-David: Tranquila, sea lo que sea lo que te hayas visto, no tiene porque ser real. Relájate, venga, vuélvete a dormir.
-Kim: No, por favor, no quiero volver a dormir por ahora. Quiero relajarme un poco - David me puso la mano en la frente para medirme la temperatura, debió de verme mala cara-.
-David: ¡Kim, estás ardiendo! ¿Te tomas algo para la fiebre?
-Kim: Sí, unas past...
-David: -estaba muy agitado-. ¿Cuáles? ¿dónde están?
-Kim: Eh...son unas de un botecito rojo, y están en la bolsa que hay colgada del picaporte de la puert...
David salió pitando a por mi medicina...El caso era que, a pesar de tener fiebre, no me encontraba tan mal como para ello. Me sentía peor por mis visiones...
-David: A ver...-me volvió a poner la mano en la frente-. ¿Cómo puede ser que ahora estés bien?
-Kim: Vaya, que ganas tienes de que mejore...
-David: Que raro, si hace un segundo... Bueno, mejor que se te haya pasado - me sonrió-. ¿Estás mejor?
-Kim: No, creo que esta pesadilla va a ser difícil de olvidar. ¿Te importa que vuelva al salón?
-David: No, claro - me dio la mano y me ayudó a levantarme-.
Bajamos y estuvimos un rato en el salón, pero no se me iba la imagen de la cabeza... Mis conocidos, todos, muertos...Yo a punto de morir...Minnoht y su túnica negra... De repente sonó el teléfono, y David se levantó a por él:
-David: ¿Sí?...Ah, hola mamá... No, puedes hablar con ella si quieres... Vaaale, te pongo con ella. Kim, mi madre quiere hablar contigo.
-Kim: Vale, ya voy - me di prisa en coger el teléfono-. Hola
-Mamá David: Hola Kim, ¿Qué tal estás?, ¿te está cuidando bien David?
-Kim: Sí, claro, no se preocupe, me está cuidando mucho y muy bien.
-Mamá David: Ay, que bien. Bueno, pues si te trata mal pégale, no te cortes.
-Kim: Jajaja, no, mujer, pobrecito - David me estaba mirando con su sonrisa de niño bueno-.
-Mamá David: Bueno, te dejo descansar, pásame con el rubiales - le devolví el teléfono a David-.
-David: Sí, vale mamá...¡No vamos a hacer ninguna cosa extraña, tranquila!...Vale, y yo a ti, adiós - colgó el teléfono-. Mi madre estaba muy preocupada de ti.
-Kim: Ya, al menos agradezco tener gente que se preocupe de mí después de...eh... - me senté en el sillón, y empecé a llorar de nuevo-. No es justo...
-David: Ya lo sé, soy consciente de ello, cielo, pero lo único que tu puedes hacer es seguir adelante. Eres fuerte, y lo vas a conseguir, venga.
No quería volver a dormirme, y para ello tenía que tomar unas medidas... Fui a la cocina a ver si había algo de café, que por lo menos eso me mantendría despierta, aunque lo aborrecía. Por suerte quedaba una jarra entera, y me lo iba a beber de golpe, pero...:
-David: ¿Qué haces? (*) ¿Pero qué está haciendo? (*)
-Kim: Yo...eh...es que tenía mucha sed, y no me apetece agua...Prefiero...ehh...café.
-David: ¿Pero tú no odiabas el café? (*) Que raro (*)
-Kim: ¿Yo? Uy, no, que va...
-David: No sé porque me da que tú estás bebiendo café para no dormir...
-Kim: Me has pillado...
-David: ¿Pero Kim, no te das cuenta de que no puedes estar sin dormir eternamente?
-Kim: ¡Ya lo sé, David, pero no tengo otra solución! ¡¡Tengo unas visiones horribles, y van a peor, y no quiero tenerlas más!!
-David: No te preocupes, estoy seguro de que eso tendrá solución. Mientras yo esté aquí no te pasará nada, así que no las tengas en cuenta - me abrazó-.
-Kim: Gracias por intentar animarme - le sonreí-. ¿Puedo decirte lo que he visto en mi pesadilla?
-David: Claro, cuéntame.
-Kim: Verás...En mi visión aparecías todos...Estabais muertos, y yo estaba frente a Minnoht, herida, y los muertos me intentaban matar... Estabais todos... - un escalofrío recorrió mi cuerpo-.
-David: -se quedó con cara de susto-. Eh, no te preocupes, no todas tus pesadillas van a hacerse realidad, tranquila.
-Kim: No puedo... Mira, David, he empezado a tener pesadillas de este tipo cada vez más horribles, mis padres e han muerto, y para colmo, me voy hacia un suicidio... ¿Qué me está pasando?
-David: Amor, por favor, te va a dar algo, debes de tranquilizarte, hazme caso. Cualquiera de esas cosas, por separadas, ya son malas, y comprendo que juntas sean una combinación mortal, pero tienes que seguir adelante. Todos te queremos muchísimo, sobre todo yo, y nunca, jamás dejaré que te pase nada.
-Kim: Awww, que mono. Pero cuando estás al borde de la muerte, la mayoría de las cosas que te ocurren no son a tu favor...Empezando porque vas a morir.
-David: ¡No seas tan negativa! Tienes que confiar en mí, y sobre todo en ti, y si así lo haces, te aseguro que nada va a salir mal.
-Kim: ¿Tú crees?
-David: Sí, hazme caso.
-Kim: Pero en mi visión t...
-David: ¡Es un sueño, algo que no se haga realidad probablemente! Debes de empezar a ignorarlos antes de que acaben contigo, o al final tu visión se hará realidad...
-Kim: Lo intentaré... Gracias...
-David: ¿Por qué estás siempre diciendo "gracias"? No es necesario, de verdad.
-Kim: El tiempo me ha enseñado que, si alguna persona te aprecia, no debes dejarla escapar, porque merece realmente la pena -traté de sonreír-.
-David: -se puso rojo-. Pues de nada, pero en ese caso yo debería de estar todo el rato dándote las gracias...
-Kim: Awwwww, si es que eres adorable. Te quiero.
Me abrazó, y comenzamos a besarnos.
-David: ¡Espera un momento! - me apartó con cuidado-. ¿Qué estamos haciendo? (*) Madre mía, que mi madre no se entere... (*)
-Kim: Ehh, pues eso ya lo deberías de haber estudiado... -un poco de humor le quitaría tensión a la situación-.
-David: Ehhhh, ¿tú estás segura? Yo soy, bueno...Yo nunca...
-Kim: Jajaja, David, ¿te crees que yo me he ido tirando a todo el que he pillado? Si te refieres a ser virgen, ya somos dos, tonto - le sonreí-. Yo creo que sí...
-David: Bueno, ¿quieres que subamos?
-Kim: Nah, vamos al sofá. Yo me he quedado dormida unos cientos de veces en él y es muy cómodo -me acerqué a él y le volví a besar, abrazándole y arrimándole a mí, y él no lo rechazó-.
Fuimos torpemente al salón, y David apartó todo lo que había en el sofá para poder tumbarnos.
-David: ¿Estás segura de lo que vamos a hacer?
-Kim: Sí...
Me quité la camiseta, y él hizo lo mismo, y nos tumbamos. David me acariciaba y me hacia cosquillas, pero me encantaba. Me quité los pantalones, quedándome en ropa interior, y me sentía extraña...
-David: -paró-. ¿Qué pasa?, ¿estás incomoda?
-Kim: No, es la falta de costumbre de quedarme en ropa interior....
Me sentía incomoda, pero eso poco a poco se me fue quitando...En algún momento acabaría sin nada... Cada vez las manos de David iban más abajo, y a mi estaba a punto de estallarme el corazón... Me quitó el top, y agradecí que el salón estuviese a oscuras... Me besaba y yo a él, y cada vez estábamos más excitados, sobre todo él -breve pausa para un LOOOOL (la que escribe)-. Se quitó los pantalones, y ahora venía lo más difícil.
-David: ¿Seguro que quieres seguir?
-Kim: Sí, David, no te preocupes. ¿Tú?
-David: Sí.
Todo ocurrió muy deprisa, cuando nos dimos cuenta ya estábamos sin ropa. Estábamos muy nerviosos, sí, pero no se nos iba a olvidar la protección.
-David: Un segundo.
Cuando volvió, traía un preservativo en la mano. Se lo puso, aunque con la oscuridad no veía muy bien, y me penetró con mucho cuidado. Me dolió como no podía imaginar, y creo que sangre un poco, pero intenté no dar señales de ello. Cada vez iba más rápido, hasta que llegó un momento en el que estallamos los dos en una sinfonía de gemidos y gritos. David me dio un beso en la frente y se reincorporó:
-David: ¿Y bien?
-Kim: -Le miré con una sonrisa pícara, me había gustado-. Muy bien para ser la primera vez, ¿y tú?
-David: Jeje, genial. Me ha gustado mucho tu compañía.
-Kim: Sin mi compañía no habría habido nada de nada xD -bostecé-. Mierda de café, que no sirve para nada.
-David: ¿Tienes sueño? Yo sí - nos empezamos a vestir, me iba a poner el pijama, como David estaba haciendo-.
-Kim: Sí...¿Quieres dormir conmigo?
-David: Yo encantado, si así no tienes pesadillas, mejor.
-Kim: No sé, se puede probar.
-David: Oye, de lo que hemos hecho, ni palabra a mi madre, ¿eh?
-Kim: Me tendrás que pagar unos cuantos millones de dólares...
-David: Hala que bestia... Venga, vamos a dormir, que mañana te espera un día muy duro.
-Kim: No me lo recuerdes, rubio.
Subí a mi cuarto y me puse mi pijama, que consistía en un pantalón de pijama gris y una camiseta de "Jimi Hendrix" de mi hermana (no la extrañaría). Cuando David subió me dio un ataque de risa porque su pijama era de ositos.
-Kim: Jajajajaaaaaaaaa, que rico.
-David: - mirándome sin poder contener la risa-. ¡Fue lo primero que encontré!
-Kim: Sí, sí... Bueno, a dormir.
-David: Ok. Que descanses.
-Kim: Buenas noches -me dio un beso-.
En cuanto apoyé la cabeza en la almohada, me quedé dormida...Hacía tiempo que no dormía tan bien y tan tranquila, sería por el hecho de tener a mi rubio al lado. Cuando entreabría los ojos, le veía dormido con su cara de angelito, pero rápidamente me volvía a dormir. Estaba tan bien que no quería que llegase la hora de despertar.
-David: Kim - me zarandeó-., Kim - me volvió a zarandear-., Kim - otra vez me zarandeó-.
-Kim: -todavía estaba con los ojos cerrados-. Un ratito más...Un poco, sólo 5 minutos...
-David: ¡Venga, hay que levantarse ya!
-Kim: -me levanté con cara de asesina-. VALE, YA ESTOY DESPIERTA -miré el reloj-. ¡Es muy pronto, todavía que quedan unas cuantas horas....!
-David: Hay cosas que hacer...
Continuará...
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Que tierno y a la vez que HOTTTTT, me encanta. Sí, te empiezas a parecer sospechosamente a Martin, sí. Te aplaudo porque eres muy grande, SIGUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE joneyyyyyy joni, lof lla! :*
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