viernes, 21 de febrero de 2014
Superhuman-Cap.20: Forgive me, father...
********Narra Kim********
Me senté en el sillón. Estaba realmente nerviosa, no sabía si había hecho bien en tomar esa decisión, estaba muy preocupada. ¿Y si salía mal? No nos iba a servir para nada, de hecho, nos iba a dificultar bastante la superviviencia... David se había ido a llamar a su madre para que no se preocupase demasiado por él:
-David: ¡Hola mamá!...¿qué tal van las cosas por allí?...Ah, me alegro...Sí, al final sí, así que no te preocupes, saldremos adelante...Ya lo sé, mamá, sí...Está bien, ahora te paso con ella -me dio el teléfono-. Mi madre quiere hablar contigo.
-Kim: -cogí el teléfono-. ¡Hola, señora Ellefson!
-Mamá David: Ah, me alegro de hablar contigo, estaba muy preocupada. Pero sabía que te ibas a despertar, eres una chica muy fuerte. Bueno, David ya te habrá contado lo que pasó...
-Kim: Sí, estoy al corriente de todo.
-Mamá David: Me imagino que no querréis, pero no os queda más remedio que hacerlo. Algo así no debería de hacerse de una manera tan precipitada, pero si eso os salva...
-Kim: Que digamos, nuestras vidas valen más que morir sin siquiera haber luchado.
-Mamá David: Espero que os vaya muy bien, chicos. Besos para los dos, y ya sabéis, si necesitáis mi ayuda, aquí me tenéis -colgó-.
-Kim: Bueno, pues, ¿ahora que hacemos?
-David: No sé, yo también estoy muy nervioso con todo este tema. Se supone que te tienes que quedar embarazada en menos de un mes para podernos ir sin demasiado peligro y sin levantar sospechas.
No es preciso que empecemos ahora mismo, aunque convendría no dejarlo para cuando sea demasiado tarde, ¿no?
-Kim: Si, yo ahora mismo no estoy en condiciones. Bueno, no creo que hasta que esto se acabe esté mejor.
-David: -me abrazó-. Ya lo sé, y lo siento. A mí también me gustaría que en algún momento esto se arregle y vivamos felices de una vez.
-Kim: Sí, la verdad es que me gustaría. ¿Sabes?
-David: ¿Qué?
-Kim: Mi sueño desde pequeña era vivir en el campo, con muchas vaquitas y cerditos, y con mi banda de metal...
-David: -se rió-. Te prometo que cuando esto acabe, nos iremos a vivir al campo.
-Kim: ¿Y si no sobrevivimos?
-David: ¡No seas pesimista! Tengamos esperanza de que todo vaya bien. De momento, vamos a hacer un plan por si acaso esto no sale bien. ¿Te parece?
-Kim: Si, eso estaría bien... -se hizo el silencio, y de repente, alguien llamó a la puerta, y David y yo nos miramos-. ¿Otra vez Jon?
-David: Puede, pero primero voy a mirar... -se levantó y fue a comprobar quién había tras la puerta a través de la mirilla-. Mmmmm, no sé quién es... -vino hacia mí corriendo-. No sé quién es, pero voy a abrir, así que escóndete, ¿vale? -volvió hacia la puerta, y yo me escondí detrás del sillón. David abrió la puerta-. Hola, ¿quién es?
-X: ¿Ya no me recuerdas, David? -vi a lo lejos a esa persona. Era un hombre alto, bastante pintoresco-.
-David: No sé quién es usted, lo siento. Si viene a buscar a Kim, ella está...muerta.
-X: ¿Cómo voy a querer venir a por la novia de mi hijo?
-David: ¡¿CÓMO?!
-X: Sé que hace mucho que no nos vemos, hijo, desde que tu madre y tú os vinisteis a vivir aquí ha pasado mucho tiempo, unos 10 años, ¿me equivoco?
-David: No... pero...
-X: Hijo, si sigues sin creerme, mira -sacó una foto-. Aquí estamos los 2 juntos jugando al béisbol. Y mira, te voy a enseñar mi carnet de identidad para que compruebes mi identidad. -sacó una tarjeta de cartera-.
-David: Till Lindemann... Vaya, papá, cuanto tiempo. ¿Cómo has sabido que estaba aquí?
-Till: Llámalo instinto paternal -sonrió-. ¡Pero ven aquí, hijo, que te dé un abrazo, que hace ya mucho que no nos vemos! -se abrazaron-. Entonces, ¿qué le ha pasado a tu chica?
-David: Pues eso...que murió.
-Till: ¿Y qué haces aquí solo?
-David: No quiero ir a Avantasia...
-Till: Pero hijo, seguro que Kim habría querido que te pusieses a salvo.
-David: Bah, eso ya lo he olvidado. Estoy aquí bien. Y, ¿para qué has venido?
-Till: Sólo vine para saludarte, hacía muchos años que no nos veíamos, casi 13. ¿No es normal que quiera ver a mi hijo después de tanto tiempo?
-David: No, no es normal, Si tanto me aprecias, habrías venido antes a verme, y no habrías esperado a que pasasen tantos años. No quiero ser borde, agradezco tu visita, pero comprende que esté enfadado por todo el tiempo que has pasado de mí.
-Till: Hijo, yo no he pasado de ti, sólo es que he andado muy ocupado con las cosas de la granja, y también con tu hermano. Al menos ya te he visto -sonrió-. Bueno, pues me voy, espero que nos volvamos a ver.
-David: Sí, más a menudo estaría bien -se despidieron y David cerró la puerta-. Vaya...
-Kim: O sea, que hace casi 13 años que no veías a tu padre...
-David: Es un hombre solitario...
-Kim: Pero tú no me dijiste eso sobre él...
-David: Ya, no he querido contar a nadie que mi padre nunca me ha querido. Como comprenderás, no es fácil de decir, aunque tenga plena confianza contigo.
-Kim: Ah, lo siento. Al menos te ha venido a visitar, algo es algo.
-David: No, es que me parece muy raro. Sabía que estábamos juntos, y venía buscándote. Puede que forme parte de los radicales.
-Kim: Luego soy yo la desconfiada. ¿Tú crees que tus padres irían en tu contra? Bueno, si tu padre no sabe que tienes poderes, puede que haya una posibilidad, pero si lo sabe, es prácticamente imposible.
-David: Sí, él sabe que uso la telequinesia. Bueno, lo que él no sabe es que tengo telepatía contigo.
-Kim: -me quedé atónita-. No, ni él ni yo...
-David: Oh, lo siento, me lo dijo Murray cuando te ibas a ir a combatir con las fuerzas radicales. Olvidé por completo decírtelo, lo siento.
-Kim: No te preocupes, no es nada grave -le sonreí-. Bueno, descansemos un poco.
-David: Sí, eso será lo mejor...
*****************Narra Nikki*********************
Después de la conversación que tuve con Kat, me había propuesto pedirle a esa persona tan misteriosa que me diese un poder. Si lo tuviese, podría formar parte de los radicales, y no sería un vulgar sirviente en este castillo de mala muerte. Fui a mi habitación, que estaba en el sótano, y me dispuse a hacer las maletas, estaba dispuesto a irme en aquel momento a buscar a "Él", pero caí en la cuenta de que no sabía dónde estaría, así que fui a buscar a Kat para que me lo dijese. Escondí mi maleta para que Dave no la viese, y en cuanto supiese el paradero de "Él", me iría sin mirar atrás. Kat seguía en la sala en la que antes estaba, y fui a preguntarla:
-Nikki: Hola señorita Kat, la quería preguntar una cosa.
-Kat: ¿Otra vez tú? Que pesado eres, parece que te gusto...
-Nikki: Perdóneme, pero es que necesito su ayuda de nuevo. ¿Podría decirme dónde está "Él"?
-Kat: A mi me llevó un tipo, no vi dónde estaba. Si quieres puedes ir a buscar a ese tío, no anda muy lejos.
-Nikki: Sí, se lo agradecería en el alma.
-Kat: El nombre del colgado que te llevará hasta la guarida secreta de "Él" es Lars Ulrich. Cuidado con él, es peligroso.
-Nikki: ¿Peligroso? -empecé a temblar-. ¿Cómo de peligroso?, ¿tiene algún poder?
-Kat: Sí, lo único que él nunca recuerda cuál es...
-Nikki: ¿Cómo usted?
-Kat: -me dio un puñetazo-. ¡¿Cómo te atreves a decir eso?! Yo ya he descubierto mi poder, y es justo lo que quería. Bueno, a este chico lo podrás encontrar en cualquier bar de la zona, es fácil de reconocer: cara de niño bueno, pelo a lo Madonna, moreno, piel muy clara, y estatura...bueno, digamos que es tamaño hobbit -se rió a carcajadas-. Ay, alma inocente, cuando lo veas lo entenderás.
-Nikki: Pues muchas gracias, Miss Katherine, espero conseguir algún poder.
-Kat: ¡Espera! -me agarró el brazo justo antes de que emprendiese mi marcha-. Debo de hacerte unas advertencias: primero, el poder que te toque es aleatorio, si no te gusta, te aguantas; y segundo, ádnate con mucho cuidado con "Él", porque si no le gustas, no saldrás vivo de allí. Si sales, tendrás tu poder, y si no te dicen nada...prepárate para correr. Cuanto más tardes en morir mejor. Llevaré flores a tu tumba.
-Nikki: Eh...gracias por su ayuda y su apoyo. Yo me voy a marchar ya... -Dave apareció-.
-Dave: ¿Qué estáis hablando ahora? Ya os he visto varias veces hablar a mis espaldas. ¿Sería demasiado pedir que me dijeseis que estáis tramando?
-Nikki: No es nada, señor, simplemente queríamos hacerle una fiesta sorpresa. Nada más -empecé a temblar, y creo que el lo notó-.
-Dave: Muy bien, si no me lo decís, os lo sacaré -agarró a Kat por el cuello-. No se si os lo he dicho, pero tengo uno de los poderes más fuertes que un superhumano puede tener... Tengo un poder de la naturaleza, el de la tierra, y puedo convertiros en momias drenando todo el agua de vuestro cuerpo. Si no me contáis que tramáis, simplemente os mataré a los dos -Kat empezó a perder tamaño periódicamente, y yo no podía hacer nada, porque nos iba a matar sí o sí-.
-Kat: ¡Eh, tú, Nikki! ¡Lárgate, corre, y consigue t...tu objetivo. Espero que nos vol... -perdió el conocimiento, no sabía si estaba muerta-.
No me quedó otra que salir corriendo, ni siquiera cogí mis cosas. No miré atrás, ya no había tiempo para nada. Esquivé a todos los guardias que me seguían, y conseguí salir del castillo. Lo difícil era salir de aquel lugar, rodeado de radicales, fieles seguidores de la política de Dave Mustaine. Tenía que pasar desapercibido, y para ello tenía que hacerme un cambio de aspecto rápido. Me metí en una de las habitaciones de los soldados radicales, y busqué un armario en el que encontrar algo de ropa que ponerme.
Por suerte encontré algo, aunque no era de mi talla, pero me servía para salir sin llamar la atención. Cuando salí de la habitación, justo de frente, vino una de los soldados, y pensé que ya estaba muerto, me había descubierto:
-X: ¡Eh, Barney!
-Nikki: ¿Quién? -miré la chaqueta, la cual tenía una chapa en la que ponía el nombre Barney, así que supuse que sería mi nuevo nombre falso-. Oh, sí yo. ¿Qué pasa?
-X: ¡Date prisa! -dijo mientras me agarraba del brazo y se ponía a correr-. El líder nos ha dicho que un sirviente se ha escapado con fines perjudiciales para nosotros, los radicales. Nos ha dicho que va tan pintado como una mujer, y viste como tal también. Con ese aspecto no será difícil de encontrar.
-Nikki: -así si que no me iban a encontrar, estúpido Dave, con sus descripciones ridiculizantes hacia mi persona-. ¡Sí, ahora mismo le buscaremos! Y, ¿se sabe qué ha pasado con la mujer?
-X: ¿Cómo sabes lo de la mujer? Lord Rattlehead sólo nos lo dijo a los máximos cargos del ejército de radicales...
-Nikki: Claro, pero es que yo también soy un alto cargo. Me ofende que me rebajes al nivel de estos vulgares soldados -dije, señalando a los soldados-.
-X: Pues que yo sepa, tú eres un soldado normal y corriente, pero bueno, puede que esté mal informado, colega. Perdón por la desconfianza -dijo haciendo una reverencia-. Bueno, pues me ha dicho que la mujer ha acabado momificada... Claro, si es que, ¿qué clase de idiota se iba a atrever a desafiar al amo?
-Nikki: (Yo no me creo que esté muerta...) Oh, vaya. Y, ¿se sabe por qué ha pasado todo esto?
-X: Lord Rattlehead no nos contó nada, parece que aún no lo sabe.
-Nikki: Espero que (no) encuentren al fugitivo.
-X: Si no lo encontramos, el amo nos impondrá un castigo por incompetencia. Pero el plan es encontrar a Randy y a Kim, por ellos nos van a dar dinero, y ese pobre fugitivo, si le vemos, pues le mataremos y lo traeremos aquí. Nos haremos ricos y poderosos. ¡Me encantaría trabajar con Lord Rattlehead! Si alguna vez lo consiguiese, sería fantástico.
-Nikki: Sí, debe de ser una bendición trabajar con ese m...con esa maravilla de persona. Oye, y tú no me has dicho cómo te llamas.
-X: No nos pongamos tan tiquismiquis, que tú no me has dicho tu verdadero nombre y encima me estás intentando sacar información para escaparte, Nikki.
-Nikki: ¡Oiga! ¿Cómo sabe quién soy? Por favor, no se lo diga a nadie, le prometo que le ayudaré, le daré dinero...lo que sea.
-X: ¿Que cómo lo sé? Espera...ah, se me ha olvidado. ¿Quién era yo? -me fijé en el aspecto de ese tipo, y empecé a correr mientras éste estaba distraído-. ¡EEEEEEEEEEHHHHHHHHHH! -frené antes de llamar más la atención-. Podías dejarme al menos recordar quién era...
-Nikki: ¿Que me va a hacer?
-X: Ah, nada. ¿Quieres un trago? Pero me invitas, que estoy sin dinero.
-Nikki: No entiendo nada...
-X: Ingenuo... ¿Y tú quieres un poder? Cuando "Él" se enteré, va a desfallecer de la risa, estoy seguro.
-Nikki: A caso no serás tú...
-X: Sí, soy Lars. Encantado, y bueno, vayamos a tomar algo, tenemos muchas cosas de las que hablar.
-Nikki: Sí, como usted me diga. Y, ¿recuerda dónde está "Él"?
-Lars: Para empezar, para que nos llevemos bien y esas cosas, tutéame, no quiero un trato tan frío; segundo: nunca me olvidaré del emplazamiento secreto de "Él"; y, para acabar, cuando conozcas a "Él", nunca reveles su identidad, porque él tendrá poder sobre tu alma, y podrá quedarse con tu vida si considera necesario. ¿Me he explicado con claridad? Un momento, ¿tú quién eras?
-Nikki: Me parece que esto va a ser más complicado de lo que yo creía...Ufff...
****************Narra Kim***************
Estaba sentada en el sillón, no tenía ninguna intención de quedarme embarazada, el sólo planteármelo me daba quebraderos de cabeza y me empezaba a sentir mal. Miré a David, que estaba sentado a mi lado. él también sabía que no estaba en mi mejor momento, y que no quería hacer esto, pero no me quedaba otro remedio. Si yo moría, el moriría conmigo por su cabezonería, no me podía permitir el lujo de perderle:
-David: ¿En qué piensas? Llevas mucho tiempo con la mirada perdida.
-Kim: Es que, sigo sin poder tomar una decisión, David... No estoy del todo convencida de ello.
-David: Ni tú ni yo. Estamos los dos igual, pero creo que deberíamos intentarlo.
-Kim: ¿Es eso una excusa barata para tener sexo conmigo? -me reí, y él me miró con cara de loco, no pilló la broma-.
-David: ¡No lo hago por eso!
-Kim: ¡Era broma idiota! -le di un golpe en el brazo-. No te lo tomes así, para una gracia que hago.
-David: Lo siento... Yo sigo pensando que la visita de mi padre era una encerrona... Después de todo lo que ha pasado, no pienso dejarte, sé que te podrías defender bien, pero ahora todo el mundo te busca, y no se sabe con qué intención. Desde un principio asumí la parte que aún no habíamos cumplido del reglamento para entrar en Avantasia.... y no podemos perder más en tiempo.
-Kim: Ya...pero no me siento segura, ni de hacer esto ni de mí misma -David me abrazó-. ¿Tú crees que seré capaz?
-David: ¿Qué es imposible para la chica de fuego?
-Kim: Aguantar un jarro de agua fría -nos reímos-.
-David: ¿Yo soy un jarro de agua fría?
-Kim: No, tú eres "David el telequinésico". Ahhh, todavía me acuerdo de eso, parece que fue hace una eternidad.
-David: Sí, tienes razón... Eso significa que si tenemos un hijo, este será mitad fuego mitad telequinesia... ¡OH, QUIERO MUCHOS HIJOS! -le miré con cara de asesina-.
-Kim: Creo que con uno te vas a poder conformar -le cogí de la mano y le llevé a la habitación-.
-David: Entonces, esto significa definitivamente que sí, ¿no?
-Kim: Puede...
Nos empezamos a besar, y sin darme cuenta, me tropecé y David se cayó encima mía, y del susto casi empiezo a arder (lo que hubieses significado casa en llamas). Estaba nerviosa, sí, no era la primera vez que lo hacía, pero este iba a ser un paso muy grande que ambos íbamos a dar, no podía evitar estar nerviosa. David me ayudó a levantarme y fuimos a la cama. Me tumbé y me ayudó a quitarme la camiseta y los pantalones, y mientras nos besábamos y él me hacía caricias, yo le quité su camiseta (una pena, porque era de Dio, jeje). David iba con mucho cuidado, sabía que si lo íbamos a hacer, tenía que ser bien.
Me susurró algo al oído, no lo llegué a entender muy bien, pero después me dio un abrazo y me dejó un poco extrañada. ¿A caso era él el que se había rendido ahora? Se quedó sentado en la cama pensando, me estaba empezando a preocupar:
-Kim: ¿Qué te pasa, David?
-David: Me había parecido escuchar a alguien... Pero creo que son paranoias mías, lo siento. ¿Por dónde íbamos?
Esta vez fue él el que se echó sobre mí y llevaba la iniciativa. Me desabrochó en sostén y se pego a mí. Retomamos nuestros besos, y un poco después, le ayudé a quitarse los pantalones, de tal manera que nos habíamos quedado ambos en ropa interior. Aún sentía vergüenza al estar así, pero no iba a mirar atrás. Ya no. David parecía descentrado desde que le pareció oír algo, y me dijo que procurase hacer el mínimo ruido posible por si alguien nos estaba escuchando. Ya estábamos listos para dar el paso definitivo, así que, en cuanto no nos dimos cuenta, ya habíamos empezado. Intenté hacer el mínimo ruido posible, como David me dijo, peor me resultaba muy difícil. Cuando acabamos, me entró un miedo terrible, tuve la enorme tentación de salir corriendo y tirarme por un acantilado:
-David: ¿Qué te pasa?, ¿no ha estado bien?
-Kim: No, no es eso -me abrazó-. Tengo miedo...
-David: ¿De qué?
-Kim: ...
Espero que os haya gustado, porque la mayoría de cosas se me han ocurrido en el momento, es decir, casi nada estaba planeado *oh, sí, que cul frun jel :p* Espero likes, comentarios, declaraciones de amor, y esas cosas xDDD Gracias por leer, nos veremos en el próximo cap.
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