jueves, 28 de julio de 2016

Me Daemonia

¡Eh, tú! Sí, tú, María, ¿qué miras? Muérete de una vez, engendro.
 No vales nada, no le aportas nada a nadie, ¿por qué sigues aquí? Nadie te quiere, nadie te necesita, no sabes hacer nada.
Y lo poco que intentas lo haces mal. Eres un absoluto desastre en todos los aspectos posibles. Muérete de una vez.
Eres una abominación, no hay por dónde cogerte. Das vergüenza ajena, eres una payasa, y aquí no eres bienvenida.
En este mundo sobras. Y en el resto de mundos y realidades alternativas si existiesen, eres prescindible.
Has sido un error, y lo sabes. Y eres tan cobarde que ni siquiera eres capaz de quitarte del medio. Ojalá alguien lo haga pronto y nos libres a los demás de tu bochornosa presencia. Te odiamos, y aunque unos pocos digan lo contrario, quédate con lo primero.
No te aferres a nada, porque no tienes nada a lo que agarrarte. Vete y no vuelvas.
Ojalá no estuviese en tu cuerpo, lo detesto.
Te detesto.
Eres una desgracia. Quítate del medio.

1 comentario: