sábado, 12 de abril de 2014
Risk-Cap.8: Liar
Cuando vi a Mike en el suelo, no dudé en ir a socorrerle en vez de perseguir al culpable. Ya sabía quién era, y la verdad, no me sorprendía que me siguiese. A pesar de que éste llevaba su rostro oculto, sabía que era Álex. Tenía una pistola, y al ser policía, le habrían dado permiso para viajar con ella, y al saber a lo que me dedico, me ha perseguido:
- Ah mierda, me ha disparado en el estómago -dijo Mike-.
- Buscaré el hospital más cercano y te llevaré, ¿vale? Aguanta un poco -dije mientras trataba de levantarlo-.
-Creo que ese tío iba a por ti, tenemos que andar con mucho cuidado. Vamos por una zona más concurrida.
-Tenemos que darnos prisa, sino te vas a desangrar, y bastante cargo de conciencia es ya que te hayan disparado por mi culpa -respondí-.
-No ha sido tu culpa, ha sido la de ese retrasado, que me ha disparado por estar hablando contigo. Deber... -se desmayó-.
Justo después de desmayarse, le llevé al primer hospital que encontré. Me costó bastante llegar ya que mi orientación no era muy buena que digamos, y la situación en la que me encontraba no me ayudaba demasiado. Preguntaba a todo el que pesaba por mi lado, pero al verme con pintas de asesina y cargando a un tío con un balazo, la gente procuraba mantenerse alejada de mí. Llegamos al hospital una hora después, yo ya estaba exhausta:
-¿Qué le ha pasado a este joven? -dijo una doctora-.
-Un hombre que nos estaba siguiendo lo disparó -la contesté-.
- Vale. Échele sobre la camilla, ahora mismo lo atendemos. ¿Datos del joven?
-Se llama Michael Kiske. Es lo único que sé de él, nos conocimos hoy.
-No te preocupes, le extraeremos la bala y se recuperará rápidamente. Suerte que no ha sido demasiado profundo. Usted mientras espere en aquella sala -dijo la doctora mientras me señalaba la habitación a la que tenía que ir-.
Pensé que mi suerte estaba empezando a cambiar, pero eso es sólo posible si Álex me dejaba en paz. Estuve esperando un rato hasta que alguien me dijo algo sobre el estado en el que se encontraba, me comunicaron que estaba fuera de peligro, el disparo no era mortal, pero que tendría que permanecer en el hospital entre una o dos semanas para que le hiciesen algunos análisis y pruebas por seguridad. Tuve la autorización de pasar, así que no lo dudé dos veces:
-¿Qué tal te encuentras, Mike?
-Muy bien, no hay nada mejor que te disparen... -dijo Mike-.
-Sé que es una pregunta un tanto estúpida, lo hacía por educación. La doctora me ha dicho que no estás en peligro, pero que vas a permanecer aquí una o dos semanas para comprobar si está todo bien al 100% -cada palabra que pronunciaba me parecía una puñalada, no podía evitar sentirme culpable-.
-Bueno, si estoy fuera de peligro podré seguir cantando en Helloween. En mi opinión, creo que deberías irte o ese tío aparecerá y te hará algo a ti también, Skylar. No es que quiera que te vayas, me gustaría que pudiésemos estar juntos, pero si esto va a ser un riesgo para ambos, prefiero seguir como estoy.
-Sí, opino lo mismo. Espero que te mejores -recogí mis cosas y me marché-.
Acababa de iniciar una vida nueva que seguía siendo igual que la anterior, ¿qué había cambiado? Nada, yo había intentado cambiar y ser una mujer de provecho, pero con ese cretino detrás de mí me iba a ser imposible, y siendo policía, tenía mucho más poder sobre mí que yo sobre él. De nuevo estaba en un hoyo del que no podía salir, y sólo me quedaban dos opciones: la primera, volver con Álex, y así al menos podría vivir un poco más tranquila, o seguir huyendo hasta que me mate. Me perdí por las angostas calles de París, ni siquiera sabía dónde estaba el hotel al que tenía que ir, por lo que seguí deambulando por las calles hasta que me senté en el banco de un parque y me quedé dormida.
El ruido de dos ancianas hablando me despertó. Al menos me acordaba de cómo había ido a parar a aquel lugar, no como otras veces que estaba tan drogada que acababa en cualquier sitio. Me levanté y busqué algo que me ayudase a orientarme, pero no encontré nada, por lo que fui preguntando a los ciudadanos, con la esperanza de llegara al autobús de Megadeth a tiempo y poder acceder al estadio en el que se va a hacer el concierto. Llevaba la seguridad de, al saber francés, no tendría problemas a la hora de comunicarme con los franceses, pero mi problema era mucho más grave que eso, me perdía con mucha frecuencia. Traté de engatusar a un hombre mayor -cuya cara era bastante semejante a la de un violador, al menos como yo los imaginaba- para que me llevase hasta donde quería llegar, y parece que funcionó -sin haber corrido ningún tipo de peligro para mi sorpresa-. A lo lejos vi el autobús de la gira, y me sentí enormemente aliviada:
-¿Dónde estabas? Llegas tarde -dijo Dave con su típica cara de mal humor-.
-Te estábamos esperando, pensábamos que te había pasado algo -dijo Nick con cara de cachorrito-.
-Lo siento chicos, me había perdido -respondí sintiéndome culpable-.
-Ay, hermanita, a saber qué estabas haciendo por ahí... -añadió Pam- Sabemos que no fuiste al hotel a dormir, ¿dónde estabas? -se hizo el silencio-. ¿No te estarías drogando?
-¡¿Cómo me iba a estar drogando?! Lo he dejado, eso ya es cosa del pasado.
-Bueno, subamos, que tenemos un largo viaje -dijo Junior-.
Subimos todos, y una vez listos, emprendimos el viaje hacia Le Zénith. Para mi sorpresa, Julie no estaba, por lo que la posibilidad de tener un viaje tranquilo estaba asegurada. Junior se sentó a mi lado, al parecer se sentía solo...no era la única:
-¿Que te ha pasado? Estás muy blanca -dijo David-.
-Lo típico -intenté reírme-.
-¿Puedo saber qué es lo típico? -dijo frunciendo el ceño-.
-¿Es necesario? -asintió-. Bueno, pues conocí a un chico, íbamos a ir a un bar, pero... mi ex-novio nos siguió y le disparó. Ahora ese chico está en el hospital y me echo literalmente de su lado... Eso es todo. Ahora es cuando tú me cuentas qué ha pasado con Julie.
-Oh, vaya... Bueno, pues ayer empezamos a discutir durante la cena, se enfadó y se fue.
-¿Sobre qué discutíais? -dije con curiosidad-.
-Julie quería que te despidiésemos porque, según ella, eres una buscona, una lagarta, una drogadicta, y una marimacho. Nosotros la dijimos que no dijese tonterías, que se comportase, e inició de nuevo una de sus rabietas. Se fue del restaurante y no sabemos nada de ella.
-¿No te has atrevido a dejarla? Pues va a ser que sí soy una marimacho, porque tengo más huevos que tú... -David me miró con cara de enfado-.
-Eso es muy halagador -dijo en tono sarcástico-. Ni siquiera me dio tiempo a sincerarme con ella, cuando trato de hacerlo acaba sacándome de mis casillas.
- Quien algo quiere algo le cuesta. Si quieres dejarlo con Julie, díselo directamente, sin rodeos, porque huele fácilmente lo que tramas, y si la das tiempo, de embaucará y seguirás exactamente igual. Pero yo no soy quién para decirte qué hacer con tu vida, tú decides -me recosté un poco en el asiento, tenía un dolor de espalda terrible a causa de haber dormido en un banco-.
-Soy un cobarde... ¿y si le digo a alguien que se lo diga por mí? -dijo Junior-.
-Eso sería aún más cobarde. Si tan mal estás con ella, demuéstraselo y déjate de tonterías.
-Oye, una pregunta, ¿por qué estás así? Otras veces no eres tan borde.
-Estoy perfectamente, el único problema es tu actitud cobarde. Puedes tener muchos sueños en la cabeza, volando como aves rapaces por el cielo, pero si no eres capaz de liberarlos, despídete de ellos. No pretendas que venga ahora un hada y te solucione la vida. Si sigues lo que tu corazón dice, puede que llegues a algún sitio concreto, eso sí, usando la cabeza. ¿Que querrías hacer ahora?
- Pues me gustaría aclarar las cosas con Julie y poder dejar nuestra relación de una manera amigable, y otra cosa...
-¿El qué?
-Eh... ¿tú crees que siempre está bien actuar según tu corazón te dice?
-Eso va determinado por si esa información ha pasado por tu cabeza o no. Si crees que está bien, actúa -se acercó y me besó, y me quedé con cara de estúpida-. ¿Que demonios...?
-Yo he actuado siguiendo las órdenes de mi corazón y cabeza -sí, ya, y de otro sitio-.
-Ni siquiera has dejado a Julie todavía, ¿y ya la estás poniendo los cuernos? -dije, no sabía si enfadada, defraudada, celosa o nerviosa, o todo a la vez-.
-Lo nuestro acabó, no hay nada que lo impida. A no ser que tú no quieras.
- ¿Querer el qué?
-Estar conmigo.
-¿Estás loco? No es problema de querer o no, no puedo estar con nadie porque mi ex me persigue, y si me ve con otro hombre, será disparado, o algo peor.
-Bueno, podríamos intentarlo sin que nadie se enterase.
-Te aseguro que eso es imposible, puesto que es policía, y tiene un buen sentido de la intuición, por desgracia. No quiero arriesgar más vidas para sufrir aún más rechazo. Siento ser tan dura, pero no me queda otra si quiero seguir con vida, y si tú también quieres -dije tratando de convencerlo de que era una locura-.
-Da igual. Me he estado drogando por obtener una felicidad artificial que me estaba matando, ¿crees que no iba a arriesgarme esta vez por algo que no nos va a perjudicar? Un disparo no es nada.. -respondió con una amplia sonrisa-.
-Si tan seguro estás... se podría intentar -le devolví la sonrisa-.
Estuvimos el resto del trayecto hablando sobre la gira, nuestro pasado y criticando a Julie. Estaba muy animada, a pesar de que me seguía sintiendo culpable por el pobre Mike. Bajamos del autobús una vez llegamos a nuestro destino, y me quedé sorprendida de lo grande que era el sitio:
-Woooooooow, esto es enorme... -dije-.
-Pues esto no es nada -respondió David, y todos le miramos mal (mal pensamos)-. ¡No me malinterpretéis, yo me refería a que hay estadios más grandes... Sois todos unos pervertidos.
-Pues quien se pica ajos come, cof cof -dije aguantándome la risa-.
-Juejuejuejeuueeeeeee, que buena esa, ¡choca esos cinco, hermana! -Nick me ofreció su mano para chocar, como auténticos reyes-.
Entramos en el recinto esquivando algún que otro fan que se echaba encima de la banda. El mánager hacía un trabajo brillante, hay que reconocer que era mucho más duro que el mío. En ese momento percibí una sombra que ya antes había visto, y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo...mala señal. Crucé los dedos para que todo saliese bien y nadie resultase herido, pues si era quien yo creía, alguien saldría perjudicado o perjudicada de esta. Volví a mirar a los lados, y cuando fui a continuar andando para entrar, vi que me había quedado muy atrás, no encontraba a los chicos. Aún así seguí en línea recta con la esperanza de no perderme (de nuevo, o sino ya serían dos veces las que me he perdido desde que llegué a París).
Di con la entrada a los camerinos, y a la vez con los chicos, que estaban buscándome. Pero ellos no eran los únicos que estaban allí...también estaba Julie, que me quemaba con la mirada:
-Vaya, pensé que ya te habían echado... -dijo Julie alzando la cabeza-.
-¿Pero tú no estabas en una esquina? Vaya, parece que se te acabaron los clientes -añadí a su comentario para que no se sintiese superior-.
-¡¿Cómo te atreves a hablarme así?! -Julie se fue acercando a mí para intentar intimidarme...algo no demasiado fácil que digamos-.
-Creo que ye estás pasando de la raya, es hora de que te vayas de aquí, Julie -dijo Junior con tono desenfadado-. Luego hablamos, ahora tenemos que dar un concierto.
-¿Insinúas que soy una molestia? -Julie empezó a hacerse la víctima para manipular a David-.
-No, para nada... sólo que ahora tenemos concierto, hay que ensayar y prepararlo todo, y quiero que aclaremos todo esto tranquilamente, tú y yo a solas - Junior la sonrió, al parecer esa rubia enana había conseguido lo que quería, como siempre-.
-Está bien, amor, nos vemos luego -se marchó, no sin antes mirarme con su cara de perra-.
Sabía lo que iba a pasar a la perfección. ¿Tengo el don de la predicción acaso? Por desgracia nunca me equivoco, puedo meterme en la mente de Julie y saber lo que trama con solo ver su cara. Se fue de la cena para llamar la atención, como una niña pequeña, y hoy vuelve haciéndose la dolida sólo para reclamar de nuevo toda la atención de David, y somo sabe como manejarle (como si de una marioneta se tratase), sabía que la iba a ir bien. Aunque hay algo que no ha conseguido, hundirme y dejarme para el arrastre...bueno suerte para la próxima, maldita niñata rubia de bote.
Todos se habían quedado callados tras la aparición "estelar" de Julie. Los chicos se fueron a su habitación a prepararse y a ensayar un poco. Mientras tanto, inicié mi trabajo :cargué con algunos instrumentos hasta el escenario, el cual era enorme; afiné los todos los instrumentos que me habían pedido; y organicé la prueba de sonido. Todo estaba listo para que el concierto empezase, pero aún quedaban dos horas antes del concierto. Ya que había acabado mi tarea de sonido, fui a la habitación en la que estaban los chicos, aunque no tenía ganas, pero el trabajo era el trabajo:
-¡SKYLAR! Te hemos echado de menos -Nick vino a abrazarme-.
-Oh, vaya, no pensé que fuese posible que nadie me añorase... ¿Qué tal? - dije-.
-Bien. He estado practicando con la batería casi todo el tiempo. Mientras tanto Dave y David han estado discutiendo, y Marty se ha quedado dormido -miré hacia el sofá, y efectivamente, allí estaba Marty totalmente dormido-. ¿Qué tal tú, Skylar?
-¿Yo? No se puede decir que mal...He estado preparando todo para que vuestro concierto salga bien, hablé un poco con el mánager, y eso es todo. ¿Necesitáis algo por aquí? -pregunté con la esperanza de que me pidiesen algo que me mantuviese ocupada un rato-.
-No, por aquí estamos bien. Oye, ¿te gusta Slayer?
-Sí, la verdad es que es una de mis bandas favoritas... ¿por?
-Sígueme si quieres ver algo que te va a gustar -Nick usó un tono muy tentador y no me quedó más remedio que seguirlo-.
Salimos de la habitación, andamos por un pasillo muy amplio (y largo), por el que ya había pasado anteriormente. Nick frenó en seco delante de otra habitación parecida a la que Megadeth tenía agenciada y llamó. Esperamos unos instantes a que abriesen la puerta, y por fin alguien abrió... :
-Hola... ¿quién sois? -dijo un muchacho rubio, el mismísimo Jeff Hanneman-. Ah, yo a ti te conozco -dijo señalando a Nick-. Tú eres de Megadeth, ¿no?
-¡Ahí le has dado! Te traigo a nuestra roadie, que es una gran fan de Slayer.
-Eh...hola... E-encantada -me puse roja-.
-¡No te pongas nerviosa, mujer, que somos personas normales! Si quieres pasa a tomar algo con nosotros, si no tienes nada que hacer, no quiero que Nick me pegue una paliza -dijo Jeff mientras se reía-. Tú también puedes pasar, Menza.
Ambos entramos, y estaba tan emocionada que olvidé hasta quién era. Pasamos un rato muy agradable con los miembros de Slayer, no eran las típicas estrellas creídas que miraban a todo el mundo por encima del hombro. Un rato después miré el reloj y me quedé sorprendida al ver que ya casi era la hora de que el concierto empezase. Me lo estaba pasando tan bien que había perdido la noción del tiempo. Salimos de la habitación de Slayer y fuimos a la de Megadeth, en la que nos estarían esperando los chicos para echarnos la bronca seguro. Nick me avisó de que no le dijese nada de lo que habíamos estado haciendo, al parecer Dave también odiaba a Slayer, pero la duda era, ¿a quién no odiaba Dave? Entramos en la habitación, y Marty, Dave y Junior ya estaban listos:
-¿Se puede saber dónde estabas, Nick? -preguntó enfadado Dave-.
-Habíamos ido a tomar algo y se nos pasó el tiempo volando, lo siento... -respondió Nick con cara de pena-.
-Bueno, prepárate, rápido, que nos queda una hora para salir y tú pasas la mayor parte del tiempo en el baño -añadió Dave como advertencia-.
-Me pregunto que hará tanto tiempo allí encerrado... -dijo Marty con tono irónico, y en este tiempo de distracción David se había acercado a mí sin que me diese cuenta-.
-¿Puedo hablar un momento contigo, Skylar? -todos le miramos, y David se molestó-. Skylar y yo a solas.
-¿Es necesario? Te recuerdo que estoy trabajando -aunque antes había estado tomando unas cervezas con Slayer, pero eso no tenía que saberlo-.
-Sí, por favor, es sólo para aclarar unas cosas, nada más. Después podrás continuar con lo que tengas que hacer -dijo David mientras se alejaba del resto de miembros del grupo, y me hizo una señal para que me acercase a él-. Sé que estás molesta conmigo por que ha pasado antes con Julie.
-¿Yo? Qué va, si ya sabía que pasaría eso, hago bien en no creer a nadie cuando habla -dije, mostrándole mi resentimiento-.
-¡Yo no te he mentido! De verdad que quiero estar contigo, pero Julie me pone las cos...
-¡No sigas, porque sé exactamente qué vas a decir! He oído demasiadas veces ese cuento chino en el que siempre hay una pobre persona que se deja embaucar por otra malvada, y sé de sobra que no es así. Se te va la fuerza por la boca, David. Todos sabemos que no vas a ser capaz de dejar a Julie porque de bueno eres tonto, y de tonto cobarde, y ni siquiera sabes qué quieres. Cuando lo sepas me llamas, ¿vale? -me marché de la sala-.
Salí furiosa, me parecía increíble el morro que tenía Junior, tratando de colarme una mentira que carece de sentido. "Es culpa de Julie porque maneja mi mente y soy incapaz de hacer nada al respecto.Yo me he hecho el macho pecho peludo delante de las dos estúpidas y me va a funcionar para tenerlas a las dos".
En fin, lo de siempre. Fui por el pasillo, pero en dirección contraria a la que había seguido cuando Nick y yo visitamos a Slayer para salir a fumar. Por suerte me quedaba un cigarro, y el mechero seguía en mi bolsillo. Pude ver que había muchísima gente que se había quedado fuera del recinto... y esperaban poder al menos oír un poco de música gratis. Cuando acabé de fumar me quedé con ganas de más, pero no tenía dinero para otra cajetilla, por lo que me tocó resignarme y meterme de nuevo dentro del recinto. Los chicos iban a tocar ya, se encaminaron hacia el escenario, y yo aproveché un rato para sentarme en el sillón, y pararme a pensar en qué estaba haciendo con mi vida. Mis pensamientos fueron interrumpidos por alguien que llamó a la puerta:
-¡Hola, señorita! ¿es usted la roadie de la banda Megadeth, Skylar?
-Sí, soy yo. ¿Qué quería?
-Verá, señorita, un chico rubio ha preguntado por usted, está fuera, al parecer quiere hablar.
- ¿Eh?
Espero que os haya gustado el cap., la verdad, ando muy escasa de creatividad última por culpa del amos no correspondido (¿cuál va a ser sino?) Quiero likes y comentarios, muchos, MUCHOOOOOS o los haré vudú con mi calculadora satánica lml *jarcor like a queen* ¿Quién cree que es la persona que espera a Skylar? Al primer ser humano que acierte la pregunta le regalo una imagen dedicada a elegir.
Gracias por haber leído ;)
Nancy Downs,
Krampus
Es mejor quemarse que apagarse lentamente
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