domingo, 22 de junio de 2014
Risk-Cap.10: Follow me down
Giré mi cabeza lentamente en la dirección de la persona que había interrumpido mis pensamientos. Por desgracia, siempre iba a pasar lo que no quería que pasase:
-¿Skylar? -era Jerry. Había estado evitándole tanto tiempo para nada-.
-¿A ti qué te parece? Sí, soy yo.
-Y, ¿te acuerdas de mí? -dijo, mirándome extrañado por mi reacción-.
-Sí, claro que me acuerdo (como para olvidarme...). ¿Qué querías?
-Nada, sólo me pasaba a saludarte. Mi amigo Layne me dijo que vio a una chica que se llamaba como tú y que se parecía sospechosamente a ti, y quise decirte hola. Sólo era eso -vi que Layne se asomaba por la puerta de su camerino y me saludaba con una sonrisa de cabroncete-.
-Pues hola. Y ahora que ya nos hemos saludado y hemos tenido una pequeña conversación, ¿me puedes dejar tranquila?
-¿Por qué estás tan borde? No te recuerdo así, y no creo que en este tiempo que no nos hemos visto hayas cambiado tanto. Y no soy tonto, para tu información. Mi novia también decía eso cuando la pasaba algo, he aprendido.
-Me parece muy bien, si quieres te aplaudo -me miró enfadado-. No me pasa nada. Y ahora vuelvo a mi puesto de trabajo.
-¡Espera! Teníamos una quedada pendiente, ¿me equivoco?
-No, no te equivocas, pero en estos momentos no me conviene salir a la calle, y menos con un hombre.
-¿Y esa estupidez a qué se debe? Si no quieres, no te inventes chorradas innecesarias.
-No es que no quiera, verás -miré a los lados para comprobar que no había nadie más escuchando, aunque nunca estaría del todo segura-, mi ex-novio intenta acabar con la vida de todo hombre que se me acerca, da igual que sea mi amigo, o un completo desconocido, no tendrá piedad a la hora de apretar el gatillo -me miró extrañado-.
-Ves mucho cine, ¿verdad?
-No gano nada mintiéndote, te estoy siendo sincera, así que yo que tú me lo creería.
-Oh, vaya, perdón, es que al principio me sonó bastante extraño. ¿Es un acosador? Denúnciale.
-No puedo, o mejor dicho, no sé si puedo. Él es policía, puede encontrar mil maneras diferentes de darle la vuelta a la situación, y tiene amenazada a mi familia. No puedo hacer algo que no sé si saldrá bien, y que pone en peligro la vida de otras personas.
-Bueno, aún así puedes venir conmigo a tomar algo. Tengo un amigo que vive por aquí cerca, podemos ir a su casa. Estoy seguro de que tiene más bebida que un bar, y en este caso es gratis. E, incluso si le enseñas un poco en escote te regale algo -Jerry se rió, pero al ver que yo seguía seria, cortó de inmediato y se puso él igual que yo-. ¿Aceptas?
-Me encantaría, pero debo de andar con la mayor cautela posible. Me pondré algo para ocultarme el rostro y me cambiaré de ropa, y ya buscaré más cosas. ¡Oh, lo olvidaba! Aún me queda trabajo. Voy a preguntar al mánager si puedo marcharme un poco antes, ¿vale?
-Como quieras -dijo Jerry sonriendo-.
Fui corriendo en busca del mánager, que andaba perdido por en enorme recinto. De repente se me había pasado el enfado y la tristeza, la verdad, tenía muchas ganas de salir a tomar algo y reírme un rato, evadiéndome así de mis preocupaciones. Por fin di con él, estaba hablando con el encargado de sonido de otra banda. No quise interrumpir su conversación, y esperé a que acabasen. Fue mucho más larga de lo que yo me esperaba:
-Hola chica. Eh, perdona, pero me recuerdo tu nombre. ¿Cómo te llamabas?
-Soy Skylar -dije, suspirando-. Venía a preguntarle si podía salir un poco antes.
-¿Es algo urgente?
-No, pero estoy segura de que tendrá efectos positivos sobre mí, y por lo tanto, sobre mi rendimiento.
-Espera a que acaben la actuación y se lo pregunto. Yo te dejaría, pero ellos mandan sobre mí, ellos han de ser los que te dejen o no irte antes.
-Supongo que no me queda otra que esperar...
Fui de nuevo a hablar con Jerry y se lo dije. No me importó, dijo que esperaría, y que si no podía aquel día ya sería otro. Me aliviaba saber que no se había enfadado conmigo, muchas otras personas me habrían dejado tirada en su lugar. Saqué el libro que me estaba leyendo y continúe, con intención de seguir leyendo hasta que los chicos terminasen el concierto. Me quedé tan metida en la historia que ni siquiera me había percatado de que los chicos ya habían regresado. Decidí preguntarle a Dave, ya que parecía que no estaba de muy mal humor:
-Perdona, Dave, ¿podría salir hoy antes?
-Sí -me extrañó su respuesta-.
-¿De verdad?
-Claro, no suelo bromear cuando hablo. Y bueno, cuando lo hago se nota. Pero no te entretengas mucho, recuerda que mañana madrugamos para ir a Lubbock.
-Por supuesto, no faltaré -sonreí y me marché corriendo, antes de que cambiase de idea-.
Tenía muchas ganas de salir a tomar algo, llevaba mucho tiempo sin salir por la noche, por miedo a que ocurriese algún accidente como el que afectó a Mike. Cuando volví con Jerry, estaba totalmente dormido en una silla. Le golpeé en un hombro para despertarle, sin medir mi fuerza *jejeje*. Se sobresaltó y luego me miró mal:
-¿Estás loca? Casi me matas...
-Oh, lo siento -intenté poner cara de buena-. Bueno, ¿nos vamos o qué?
-Sí, claro, yo ya estoy listo -me miró de arriba a abajo, y se dio cuenta que iba ocultándome-. Y, una pregunta, ¿por qué vas así? Si te dije que íbamos a casa de un amigo a tomar algo, no a ningún lugar público.
-Prefiero prevenir que curar.
Salimos del recinto, y todo por los alrededores estaba abarrotado. Cogimos el primer autobús que se nos acercó, aunque no estaba muy segura de que Jerry supiese a dónde iba a ir. Le pregunté y me dijo que sí, pero por si acaso, estuve todo el recorrido pendiente de por dónde pasábamos para poder regresar en caso de que fuese necesario. De repente se levantó y pulsó el botón para bajar en la siguiente parada, y ya me sentí más tranquilo...aunque no sabía aún si estábamos en el lugar correcto o no, Callejeamos un rato, hasta que Jerry se situó y por fin llegamos a la casa de su amigo, que no estaba demasiado lejos de parada. Llamó a la puerta, y yo mientras miré nuestro alrededor para comprobar si venía alguien sospechoso o no:
-¡Hombre, Jerr, has venido! -dijo un tipo grandullón, con pinta de ser metalero-. ¿Quién es la señorita que te acompaña?, ¿tu novia?
-No, no te confundas. Ella es Skylar, una amiga. Y bueno, Skylar, este es Matt, el tipo más bruto y sincero que he conocido.
-Encantada -dije, sin fiarme mucho-.
-Bueno, pasad, no os quedéis a la intemperie, que hay mucho desaprensivo por aquí. Y con una joya semejante no dudes que se os acercarían -dijo Matt-.
-¿Qué joya? -Jerry puso cara de haber chupado un limón mientras le preguntaba-.
-La preciosa Skylar -respondió Matt intentando ser galante-. Si lo llego a saber me arreglo un poco -se rió a carcajadas, pero al ver mi cara seria dejó automáticamente de reírse y nos invitó a entrar-. ¿Qué queréis tomar, chicos?
-Hace mucho que no nos vemos, sorpréndeme -dijo Jerry-. ¿Qué tal te va la vida?
-Nada, ahí voy, tirando. Hice un curso de coctelería y trabajo en un bar de mala muerte en el el que no me pagan, pero pos suerte con mis otros negocios puedo llegar a fin de mes. ¿Y tú, chica? No nos conocemos, lo indicado es que me hables un poquito de ti -me extrañó su comentario-.
-Déjala tranquila, Matt. Ni siquiera os conocéis y ya la estás ahuyentando con tus preguntas perturbadoras. No creo que tengáis la suficiente confianza como para que ella te diga algo así -intervino Jerry, molesto-.
-Bueno, no te pongas así amigo, no es para tanto. Deja a la señorita que responda, que para eso tiene boca.
-No es que tenga nada interesante que contar, una vida muy normal... -me callé para comprobar si mi mentira había colado, y pareció que sí-.
Estuvimos charlando largo y tendido sobre música mientras tomábamos que Matt había preparado. El tiempo pasaba muy rápido, pero algo no iba bien...empecé a sentir náuseas y tuve que sentarme tan rápido como pude, pero quedé inconsciente igualmente.
Espero que os haya gustado el cap., quedó corto porque necesito ayuda de una persona para poner una parte "especial", pero no he podido contactar con ella, por lo que a la próxima será xD Gracias por haber leído lml
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario