viernes, 27 de junio de 2014

Superhuman-Cap.25: Stare Into My Eyes





~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ 5 meses después~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

********************Narra Kim******************

Al fin había regresado a Avantasia. Algo me dijo que no podía quedarme allí demasiado tiempo, y más tarde sabría la razón. En realidad quise marcharme antes de el lugar en el que estaba, pero no pude contactar con Jon para que me ayudase y tuve que hacerlo por mis propios medios.
Todo estaba igual que siempre: calles abarrotadas de niños con sus madres, ladrones y algunos vendedores ambulantes, que probablemente, antes de trasladarse a este sitio hubiesen tenido una profesión de mayor prestigio. Saqué un plano de la ciudad y busqué el distrito en el que estaba nuestra casa. Tenía tantas ganas de ver a David que ni siquiera me había parado a pensar cómo llegaría hasta allí, lo hice sobre la marcha. Le daría una gran sorpresa habiendo regresado un poco antes de mi retirada espiritual, por así llamarla. No tardé en dar con el edificio, y llamé al porterillo, ya que al marcharme no tomé ninguna de las cosas que aquí tenía, ni siquiera llaves para posibles emergencias. Esperé largo y tendido a que me abriese la puerta, pero no había respuesta. Para asegurarme de qué había pasado, llamé a otro piso, y sí, al parecer funcionaba. Me estaba empezando a preocupar al hablar con los vecinos, los cuales me dijeron que allí, en el supuesto piso en el que debería de estar David, no había llegado a vivir nadie en ningún momento, y que no sabían nada de la persona que debía de alojarse allí. Corrí como pude, ya que mi agilidad se veía resentida por el embarazo, que parecía más avanzado de lo que realmente estaba. Pensé rápido, si algo le había pasado yo tenía que saberlo, así que pensé en ir al otro lugar en el que podría estar: en casa de su madre. Por desgracia estaba en la otra punta de Avantasia, por lo que me vi obligada a bajar el ritmo o no llegaría al aquel sitio, a secas. Deseaba encontrarme por el camino a alguien conocido para saber si sabían algo, pero no hubo suerte. Estaba claro que la vuelta no estaba acompañada de buenas noticias. El camino se me hizo eterno, pero al fin conseguí llegar al edificio en el que se hospedaba la madre de David (supuestamente). Llamé al porterillo, y me abrieron sin problema, y me llevé una gran sorpresa cuando me abrieron la puerta:

-Hola señora Ellefson, ¿está...? -me invadió una tranquilidad abrumadora al ver que la persona que me había recibido era David-.

-¿Eres Kim por algún casual? No, no creo, tiene que ser otra de mis paranoias. ¡Mamá, ven a atender a la visita, por favor!

-No, David, soy yo de verdad, soy Kim, te lo prometo -intenté sonreírle, pero me dirigió una mirada desconcertante y despectiva-.

-¡Mamá! -vi que su madre parecía por detrás y se me quedaba mirando totalmente sorprendida.-

-Hijo, esta vez no se trata de una de tus paranoias... ¡Es ella de verdad! -la madre de David vino a abrazarme, pero él permaneció inexpresivo, no parecía que le hiciese mucha gracia mi regreso-.

-Y dime, Kim, ¿dónde has estado todo este tiempo? -preguntó-.

-¿Por qué me preguntas eso? Jon ya te lo dijo. Se lo expliqué, y él te lo debió de explicar a ti, como le dije.

-¡¿Que por qué te pregunto eso?! -dijo David mientras se acercaba a mi posición-. No sé dónde mierda has estado todo este tiempo, pero si te has marchado intencionadamente, habría sido una gran muestra de afecto que nos lo hubieses dicho, ¿no crees? Yo no soy adivino, pensé que te habían matado y no dejé de buscarte. Y, ¿para qué? Para que tú ahora vengas y  esperes que te reciba con los brazos abiertos. Y bien, dime al menos dónde has estado -su comentario hizo que me diese un vuelto al corazón y contuve mis lágrimas-.

-Escúchame, David. Me fui lejos de aquí, y le dije a Jon que os dijese a todos que me había marchado, principalmente a ti. Le pedí que te dijese que necesitaba descansar de todo lo que había ocurrido, lo cual no significaba que te dejase, lo hacía por nuestro bien. Quería un poco de tranquilidad, al menos por un tiempo. Jon me teletransportó hasta el lugar que le pedí, y le dije que inmediatamente fuese a buscarte y que te dijese eso. Me parece increíble que se le haya olvidado...

-No inventes, Kim. Te fuiste sin avisar. ¿A caso pretendes que me crea que Jon olvidó darme tu mensaje? ¿Qué pasa, que tú no pudiste decírmelo o qué? -dijo David. Su madre intentó calmar la pelea, pero no había forma. Tanto él como yo estábamos a punto de explotar-.

-¿Cómo puedes pensar eso de mí? Pensé que me conocías y que confiabas en mí.

-No te hagas la víctima ahora, ya es tarde. Sí, claro, confié en ti hasta el día que me dejaste tirado y te busqué por todas partes porque no conocía tu paradero. Te di por muerta, y ahora vienes y me dices que "Jon me lo tenía que haber dicho". Venga ya, Kim, vete a la mierda -se fue a meter en la casa, pero le detuve-.

-Si eso es lo que piensas de mí, no soy quién para convencerte de que te equivocas. Ni tu mujer, porque yo quiero el divorcio -no sé ni cómo pude pronunciar esas palabras, que me hicieron más daño a mí que a él-.

-Lo tendrás, no te preocupes -se metió en casa y tras él fue su madre, que le estaba regañando por haber sido tan borde-.

Me sentía como si me hubiesen dado una puñalada en el corazón, incluso me dolía el vientre. Temí que esta escena tan violenta hubiese sido presenciada por el bebé, no sabía si eso tendría influencia sobre él o no. Y por si fuese poco, mi cuerpo empezó a llamear, pero al menos la gente no se paraba a señalarme, sino que les daba igual, claro, éramos todos superhumanos, y los superpoderes no eran nada llamativo entre nosotros. Noté que mientras recordaba todo lo que había pasado alguien me dio en el hombro. Al girar vi a la madre de David, que amablemente me dio la llave de la que iba a ser la casa en la que viviésemos para que tuviese sitio en el que cobijarme. Lo agradecí, ya que en ningún momento me había planteado dónde poder caerme muerta. De nuevo me dirigí hacia el piso al que en primer lugar había acudido para descansar. Mi vuelta no había sido nada fácil, y estaba claro que no lo sería con el paso del tiempo. Este corría, y parecía que lo hacía siempre en mi contra.




*********************Narra Dave*********************



Todo estaba muy tranquilo. La verdad, cuando perfeccioné mi plan pensaba que tendría que enfrentarme a alguna clase de oponente, pero por el momento nadie parecía querer enfrentarse a mi poder supremo, Durante todo este tiempo intenté recopilar información sobre la famosa figura que se hacía llamar "Él". Resultaba ser un cretino que quería arrebatarme el puesto, llevándose todo lo que había ganado yo con sangre, sudor y lágrimas. La vida en el castillo se había vuelto tan tranquila que a penas veía al resto de miembros de Megadeth, a pesar de que nos reuníamos una vez a la semana para no perder el contacto y desintegrar el grupo. Seguíamos buscando a Ozzy, no sabíamos que había sido de él, pero tampoco me preocupaba, era un obstáculo del que me tendría que haber deshecho de todos modos, y si se había ido por iniciativa propia, no iba a ser yo el estúpido que le pidiese que regresase. Aquel día desperté con una mala sensación, como que algo gordo estaba a punto de empezar. Había contratado a un nuevo sirviente, que además formaría parte de Megadeth. No era como Nikki, era un hombre robusto, decidido, y con un par de huevos bien puestos, sería algo así como mi ayudante, mi mano derecha (todos los héroes tienen a un gran ayudante a su lado, y yo no iba a ser menos), se hacía llamar Chris Cornell. Desayuné, despaché a la gorrona de Diana y esperé a que aquel muchacho llegase, aún no le conocía bien, y tenía que asegurarme de que era el indicado para el puesto. Con una puntualidad impecable, Chris llegó a la hora acordada:

-Hola Chris, nos volvemos a ver -le saludé-.

-Buenos días Lord Rattlehead, encantado de volver a verle. ¿Qué más queda por hacer?

-Poca cosa, te haré unas preguntas, y ya está, depende de cómo respondas entrarás o no. Pero sé tu mismo ante todo, no mientas sólo para conseguir el puesto, ¿entendido?

-Si miento lo hago por gusto, no para hacerme ver como la persona que no soy -se rió, era un tipo bastante peculiar, pero aún no sabía si sería en el buen o mal sentido-.

Estuvimos charlando largo y tendido, y por suerte no me equivocaba, era la persona perfecta para el puesto. Era mucho mejor que el mediocre Nikki Sixx (al cual debía una soberana paliza por haberle dejado tirado). A partir de estos momentos Chris pasaba a formar parte de Megadeth, y sería mi ayudante. Me sorprendió lo ra´pido que se hizo al cargo:

-¿Puedo llamarte Dave? -me preguntó-.

-No porque sea superior me tienes que llamar de otro modo (o tal vez sí, hum). Todos los integrantes de Megadeth me pueden llamar Dave.

-Ah, vale, está bien. Pues bien, Dave, ¿cuáles son las mayores amenazas para sus sistema?

-En estos momentos ninguna, Tengo un gran ejército, nosotros estamos muy bien preparados, contamos con la defensa del castillo, y tenemos multitud de ciudades ya sitiadas por si las moscas. No hay nada de lo que preocuparse.

-No estés tan seguro, amigo. Probablemente estén esperando a que nos descuidemos para atacar. Siempre hay que estar ojo avizor y tener claro quienes son nuestros rivales, por eso te pregunté.

-Oh, pues ahora que lo dices, hace tiempo que dos personas sumamente peligrosas estaban en busca y captura, y hoy en día se hallan en paradero desconocido. Uno de ellos en Randy Rhoads, y la otra es Kimberly Pangairis. Ambos tienen poderes puros de la naturaleza, lo que les convierte en personas a tener en cuenta. Y habrá más, pero ellos son los únicos que se han mostrado y los más peligrosos.

-Y dices que no sabemos dónde se encuentran, ¿no? -asentí con el objetivo de saber a dónde quería llegar a parar Chris-. Probablemente este ejército de inútiles se haya olvidado de que estaban en orden de busca y captura, pero no te preocupes, yo me encargaré de que lo recuerden y no lo vuelvan a olvidar. ¿Daban recompensa por ellos?

-Que yo recuerde no -respondí-.

-Pues bien, esta ves pondré un precio a sus cabezas, y en menos de una semana esos dos ya serán historia. Y si ya están muertos, pues mejor, bailaremos sobre sus tumbas -se rió-.

-Chris, una pregunta que olvidé hacerte, ¿cuál es tu poder?

-Lord Rattlehead, creo que te gustará verlo más que oírlo. Lo probaremos sobre esa tal Kim y su amiguito Randy. Le gustará, de eso estoy seguro.

Chris tenía una actitud admirable, digna de un líder, por eso tenía que controlarle de cerca. No me gustaba que no me hubiese dicho el poder que tenía, en caso de que tuviese y no fuese un farsante. Le tenía que dejar claro desde el principio que el líder de los radicales soy yo, no él. Después de todo lo que he trabajado en ello, no me lo va a conseguir arrebatar ningún cretino que se esconde en las sombras o que viene y se intenta hacer el guay. Y si tenía que matarlos, lo haría son duda, no iban a arrebatarme mi tesoro más preciado.


*******************Narra Kim*******************


Desperté con dolor de espalda, como ya era habitual, y totalmente desanimada por los acontecimientos presenciados anteriormente, Cogí un papel y empecé a apuntar todo lo que tenía que hacer: dar con Randy y Jon; buscar a la hermana de David, Cande; comprar algo de comida; y empezar mi entrenamiento, para lo que era necesario que previamente hubiese encontrado a Randy, que fue el que se ofreció a ayudarme, y para dar con Cande también le necesitaba, así que me dispuse a buscarle a él el  primero. Me vestí de persona normal y salí a la calle. El sol brillaba, ya era verano y hacía un calor espantoso. Pensé en ir al lugar en el que nos habíamos reunido cuando entramos en Avantasia, ya que no sabía con certeza dónde podría dar con mi amigo Rhoads. No me costó demasiado dar con el misterioso sitio, ya que apreté el paso con el calor y me entretuve por el camino pensando que sería lo próximo que haría. Al abrir la puerta me llevé una sorpresa...




Espero que os haya gustado el capítulo. Ya perdí el ritmo de escribir y me está costando bastante recuperarlo, pero poco a poco volveré y haré especiales de todas mis novelas. Tengo que recuperarme un poco de algunas cosas, pero volveré a ser la mismo escritora jarcorosa de siempre :D Gracias por leer bichillos.


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