viernes, 24 de julio de 2015
Superhuman-Cap.43: A Necessary Evil
Tenía lo que creía que me iba a ser necesario en aquellas circunstancias. Salí corriendo hacia las casas de el resto del grupo, aunque al poco tiempo de haber emprendido la marcha me di cuenta de que era una tontería, ellos probablemente ya habrían salido y se encontrarían en la misma situación que yo. Pensé en ir a un lugar en el que me pudiesen encontrar, pero tal y como estaba la situación lo que me iba a ganar intentando llamar la atención era una muerte, concretamente la mía.
Se me ocurrió una idea, aunque no sabía si iba a serme útil o no, pensé en ir al bosque en el que me habían intentado matar, y donde Nikki estaba viviendo. Podía ser que al resto de la gente del grupo se le ocurriese lo mismo, o puede que no y me quedase más sola que la una hasta que me encontrase con alguien, en caso de tener esa suerte. Me habría gustado haberme encontrado con Jon, al menos él nos podía haber teletransportado hasta un lugar más seguro en poco tiempo.
El parque estaba un poco alejado, pero era lo mejor que se me había ocurrido como solución rápida, además, me iba a poder esconder de los radicales por un tiempo, hasta que las cosa se calmasen un poco. Durante mi travesía hasta aquel lugar me topé con un grupo de gente que parecía estar buscando el botín, es decir, a nosotros. Todo el mundo debía de estar así, si tan alta era la compensación que habían puesto por nuestras cabezas lo extraño era que no lo estuviese haciendo todo el mundo. Me oculté en unos arbustos y escuché lo que decían, tal vez me podía ser de utilidad:
-Entonces, ¿qué nos queda? -preguntó una de las mujeres del grupo, rubia y bajita-.
-No sé, hemos buscado por todas las zonas públicas, tendríamos que ir a sus casas... -respondió otra mujer, morena y de estatura media-.
-Es muy difícil encontrar a esa gente, estoy seguro de que estarán en movimiento todo el rato, así no vamos a hacer nada, ¿por qué no lo dejamos? -comentó el único hombre de grupo-.
-Porque nos darían mucho dinero si encontramos al menos a uno, y ya sabes que nos cuesta salir adelante... Así podríamos vivir bien -respondió la otra mujer morena del grupo-.
-Sé que tenemos muchos problemas económicos, pero me sabe muy mal que los tratemos de solucionarlos a costa de otras, aunque sean criminales... -respondió el chico-.
-Ya, Jason, pero por desgracia la vida funciona así, los pobres honrados son los que mueren todos los días...
Abandoné su conversación cuando vi que se acercaban a mi posición. Intenté ocultarme y seguí mi camino, dándole vueltas a lo que acaba de oír. La gente no nos buscaba por malicia, sino por necesidad, lo que hacía que se me encogiese el corazón, todos teníamos necesidades, y por desgracia la gran mayoría se satisfacían a través del dinero, pero por así decirlo, las cosas siempre habían sido así, no me sentía extrañada.
Al cabo de un largo rato andando y ocultándome de la gente, conseguí llegar al bosque el cual estaba plagado de gente, y probablemente la mayoría nos estuviesen buscando. Empecé a pensar que haber ido a aquel sitio no había sido una buena idea, pues podía llamar fácilmente la atención de aquellos individuos. No veía a mis compañeros, lo cual encontré lógico una vez llegué allí, era de uno de los sitios más peligrosos a los que acudir si estás en busca y captura y pagan por tu pescuezo. El corazón me empezó a latir frenéticamente cuando vi que un grupo de personas se acercaban a mí, pero por suerte sólo pasaban por mi lado. Suspiré aliviada, no creía poder seguir así mucho tiempo, tenía que encontrar algún sitio en el que ocultarme. Miré por todas partes en busca de una cara conocida, pero no había nadie...Me sentía perdida y sola, no sabía qué hacer, si iba por mi cuenta sería más difícil que me encontrasen, pero si lo hacían no habría nadie que me intentase salvar o al menos se diese cuenta de que yo no estaba. Triste, seguía avanzando, tenía esperanza de que no me había equivocado al ir al parque.
Me topé con un hombre que ocultaba su rostro, y giró su cabeza hacia mí. Aceleré el paso, pensé que me había reconocido y que daría el aviso para que todos viniesen a atraparme. Miré hacia atrás y el hombre me estaba siguiendo, así me empecé a corre, abriéndome paso entre todo el barullo de gente que había en aquel lugar. El extraño me alcanzó y me frenó, e intenté bajar la cabeza para que no me pudiese ver bien, pero me cogió del brazo y me apartó del barullo de gente. ¿Me iba a matar?
Cuando ya no había nadie cerca se quitó la capucha, y suspiré aliviada al ver que era Nikki:
-Siento haberte asustado, pero cuando te vi no esperé ni un segundo para ayudarte. Sé todo lo que ha pasado y la verdad, claro, por ello te voy a intentar ayudar, a ti y al resto si es posible.
-Qué alivio haber encontrado alguien familiar -suspiré, aliviada-. El resto no sé dónde están, intenté llamarlos, pero no teníamos línea, y no quise ir a buscarlos a sus casas, sabía que no habría sido la única que habría tenido esa idea, y decidí venir aquí.
-Hiciste bien, al menos sola no estarás. No te preocupes, tomaste una buena decisión, estoy seguro de que en el momento preciso todos os encontraréis de nuevo y podréis acabar con todo esto.
-Ojalá, aunque no tengo muchas esperanzas... Después de lo que pasamos cuando luchamos contra Dave, no me espero nada bueno en esa batalla...
-Espera -cerró los ojos y estuvo en silencio unos pocos segundos-. Vaya, Randy... Lo siento, de verdad, pero creo que deberías de seguir adelante, yo me apunto si quieres. Sois los únicos que tenéis la capacidad de parar a Till...
-Lo intentaría, pero esto no es como cuando peleé contra Dave, en aquel caso conocíamos sus puntos débiles y el poder que él tenía, pero de Till no sabemos nada, salvo que le gustan los instrumentos de tortura.
-Entiendo, pero hay que acabar con él antes de que él acabe con nosotros, ¿no crees? -asentí con cierta desgana-. Bueno, vamos a salir de aquí, creo que estaremos seguros en la cueva de Chris.
-A lo mejor él sabe dónde están el resto. Me gustaría reunirme con ellos y hablar sobre lo que ha pasado, sigo estando un poco desconcertada y desorientada, todo ha pasado tan deprisa que no me ha dado tiempo a reaccionar de una manera adecuada.
-Me imagino que no es fácil, ni mucho menos, pero hay que seguir adelante, no te derrumbes ahora, estamos muy cerca de conseguir ganar y de poder ser todos iguales. ¿Te puedo contar una cosa mientras vamos a buscar a Chris?
-Sí, claro -empezó a andar y yo le seguí-.
-Yo sólo quería tener un poder para poder ser como el bando de los guays. Los normales somos la basurilla, no pintamos nada en este sitio, la pelea es entre los que tienen poderes más o menos poderosos. Se ha producido una diferenciación muy clara en nuestra sociedad hoy en día, ya no somos todos iguales, ahora están los normales, los radicales y los rebeldes. Es una lástima que tengamos que pelear para poder estar todos al mismo nivel.
-Te entiendo, Nikki, vamos a hacer lo que esté en nuestras manos para que todo vuelva a la normalidad, pero no sé hasta que punto servirá de algo. Por eso quiero reunirme con el resto, tenemos que pensar una estrategia para poder hacer algo útil. Tenemos que pensar qué vamos a hacer y cuándo, solos no vamos a ningún sitio.
-Tienes razón. Vamos a darle un tiempo a que la situación se calme un poco, y mientras Chris intentará contactar con el resto, y cuando sea el momento preciso todos os volveréis a ver. Si el mundo es un pañuelo, por muy lejos que estés os volveréis a encontrar.
Continuamos el resto del camino en silencio, y me di cuenta que a medida que avanzábamos había menos gente, pero era de cajón, pues íbamos camino a una cueva, ¿quién se iba a imaginar que uno de los buscados se encontraba allí? Nadie, de hecho, poca gente conocería la existencia de aquellas cuevas, así me al llegar me sentí mucho más tranquila. Recordé la primera vez que fui a aquel lugar, cuando Chris me salvó de morir a manos de Till. No había nadie, supusimos que Chris había salido a hacer algo, así que me instalé:
-Entonces, ¿puedo quedarme aquí hasta que las cosas se calmen un poco?
-Claro, puedes quedarte todo el tiempo que quieras, la cueva es suficientemente grande para nosotros, una persona más ni siquiera se va a notar.
-Muy amable, gracias Nikki. Oye, ¿qué fue del tipo al que acompañabas, aquel que era tan bajito y tenía pinta de estar borracho?
-Oh, supongo que te referirás a Lars, porque más tipos así no me suenan. Bueno, era un tipo muy despistado, pero cumplió su parte de la promesa y me concedieron el poder, aunque si llego a saber que el que me lo estaba dando Till lo habría dejado estar, hubiese preferido ser normal y no tener cargo de conciencia por haber contribuido a su causa,
-No tienes que lamentarte, lo hecho, hecho está. Lo que ha conseguido ganar dando poderes ha sido una gran masa de gente transformada que le apoyará en cualquier decisión, como el nuestra busca y captura, pero tú no le vas a apoyar, ¿no?
-Por supuesto que no, ni aunque me ofreciesen el mundo, es un ser despreciable que se ha ganado la gente de una forma más que sucia. No te preocupes, Kim, yo siempre estaré a favor de los buenos, aunque una vez estuve en el bando de los malos.
-Estar en el bando de los malos, si no haces nada que te convierta en uno de ellos, no quiere decir que lo seas. Recuerdo que cuando te vi supe que eras buena gente, y que en un futuro nos podríamos aliar.
-Y así ha sido. Parece que la que tiene poderos de vidente eres tú -se rió-. Voy a echar un vistazo por la zona, a ver si hay algo de comer. ¿Tienes hambre?
-Después de todo lo que ha pasado quiero cerrar los ojos y olvidarme, pero gracias por ofrecérmelo.
Me eché un rato en un lado de la cueva, esperando a que todo aquello fuese una pesadilla y que todo volviese a la normalidad...Que Dave no hubiese sido mi hermano... Que mi familia falsa fuese la verdadera... Pero al instante abrí los ojos y vi que todo seguía igual. Vi a Nikki, que estaba leyendo algo, no quise molestarle con mis tonterías, así que me de la vuelta y dormí.
Me despertó el sonido de los truenos, fuera estaba lloviendo, y el la cueva hacía un frío tremendo. Nikki seguía allí, leyendo, parecía que ni siquiera se había movido:
-¿No tienes frío? -le pregunté, extrañada-.
-Sí, pero prefiero seguir leyendo y no entretenerme con pequeñeces.
-Espera, ¿tienes alguna cosa que pueda quemar que no te sirva para nada? -me acercó un libro que tenía a su lado-.
-Toma, este ya lo he leído, puedes usarlo para hacer una pequeña fogata, aunque eso llamará la atención a la gente y es bastante peligroso, aunque es mejor arriesgarse y no morir de frío.
-Tienes razón, mejor evito llamar la atención -prendí mis manos y me las acerqué a la cara para no congelarme-. ¿Y Chris? ¿Es normal que tarde tanto en venir?
-No, pero estará ocupado, supongo, dudo que le hayan atrapado.
-¿Y si le han cogido? ¿No hay ninguna forma de saberlo? ¡Tú puedes ver el futuro, inténtalo!
-Puedo intentarlo, pero no se puede ver lo que uno quiere siempre -cerró los ojos, y estuvimos un largo rato en silencio absoluto, hasta que los volvió a abrir-. No lo sé, mierda. Quédate aquí, voy a mirar si anda por aquí cerca, o preguntaré a alguien si han atrapado a alguien de los del grupo. Vendré tan rápido como pueda -se levantó, pero le detuve-.
-¡Espera! Yo también quiero ir.
-Es peligroso que vayas, mejor permanece aquí, a lo mejor Chris vuelve y se va a buscarnos .
-Le dejamos una nota, aunque si no ha llegado todavía en algo tiene que estar metido, y me imagino que en nada bueno tal y como están las cosas.
-Está bien, ven, pero por favor, no armes un escándalo.
-Por supuesto, estaré en total silencio, y me cubriré la cabeza con una capucha para que nadie me pueda ver la cara. Ah, había pensado en teñirme el pelo, así no me parecería tanto a "mí" cuando peleamos contra Dave y nos pillaron.
-Es buena idea, vamos antes de que se haga tarde y la oscuridad juegue en nuestra contra.
El trayecto hasta el parque se me hizo más largo que cuando íbamos a la cueva. No dije ni una sola palabra en todo el camino, aunque empecé a sentir algo de ansiedad y no veía con mucha claridad.
Al llegar al parque estuvimos un rato dando vueltas, intentando encontrara a Chris, pero ni rastro. Tendríamos que seguir buscando en otros sitios, pero de repente Nikki se detuvo a hablar con una señora que estaba allí sentada, tirando comida al suelo, esperando a que algún pajarito se la acercase:
-Muy buenas, señora, ¿la podría hacer una pregunta?
-Claro, joven, soy toda oídos -dijo la mujer, sonriendo-.
-Verá, ¿hay noticias sobre los chicos que están en busca y captura?
-¿Qué chicos? ¿Los que intentaron boicotear nuestro querido sistema?
-Sí, esos mismos -me acerqué levemente, el comentario de aquella mujer me dio ganas de quemarla viva, pero me contuve, tenía que disimular o firmaba mi sentencia de muerte-.
-No se sabe nada por desgracia. Esos gamberros estarán por ahí intentando hacer daño a más gente. Qué vergüenza, malditos criminales. Yo a su edad me dedicaba estudiar.
-Perdone, pero creo que se equivoca -me acerqué más, y la miré seriamente-. Puede que haya sido Till el que les ha engañado y en realidad esos "criminales" no lo son.
-Estás equivocada, jovencita, ellos nos han intentado sumir en el caos.
-¡¿Caos?! ¡¡¿¿CAOS??!! -empecé a sentir que me estaba calentando, y no era bueno, pero estaba demasiado enfadada-. ¿Usted no ha visto lo que pasa fuera de Avantasia? ¿No se da cuenta que aún queda gente que intenta luchar por sus derechos, que quieren recuperar lo que nos han quitado? -me empezó a arder la mano-.
-Eso no en cierto. Ellos son criminales, van matando a gente inocente y luego huyen, saben que han hecho algo malo.
-¡¿De verdad?! -me quité la capucha y empecé a arder, a lo que Nikki me miró y negó con la cabeza, aquello era lo que debía de haber evitado-.
-¡Tú eres uno de ellos! -le mujer se levantó y empezó a gritar-. ¡Aquí hay una traidora!
Un gran grupo de gente se acercó a mí, intentando atacarme o burlarme, y yo mientras estaba bloqueada, no sabía qué hacer ante aquella situación, había perdido el control, la furia me había dominado y me encontraba en una encrucijada. O huía y me perseguían hasta que alguien se cansase o los mataba. Suspiré, sólo tenía unos segundos para decidir antes de que ellos me matasen.
Espero que os haya gustado el capítulo, me he ganado un tick nervioso escribiéndolo. Gracias por haber leído, se avecina un especial de Tornado, y después subiré la novela de terror que medio-comencé el mes pasado.
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Jo, pobre Kim, todo el mundo la quiere mataar xd Te ordeno que la dejes, ella es mai fren, quiero que sigas escribiendo y que aparezcan unicornios azules =3
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