jueves, 30 de julio de 2015

Tornado of Souls-Cap.47: As Above, So Below








Fuimos a salir del centro médico, pero una gran cantidad de zombies se habían reunido en la entrada principal, así que teníamos que buscar otra manera de salir. Recordaba haber visto una salida antes, pero tuvimos que recorre toda la planta para poder encontrarla, y por suerte allí no había ni rastro de hordas. Nos dimos prisa en regresar al lugar en el que teníamos aparcados los coches, pero rápido nos dimos cuenta de que nos habíamos olvidado de algo muy importante:

-Oye, ¿cómo vamos a arrancar el coche? -le pregunté a Tommy, sabiendo cuál iba a ser la respuesta-.

-Pues arrancándolo, sabías conducir, ¿no? -me respondió, extrañado-.

-Ya, no me refería a eso, quiero decir que no tenemos las llaves.

-Oh, mierda... Ahora si que la hemos cagado, porque dudo que podamos hacer un puente.

-Como hagas un puente Pears nos mata, independientemente de lo que le pueda pasar o no al coche, ¿me explico? Dejémonos de tonterías, tenemos que buscar otra modo de ir, y me parece que ese va a ser andar.

-Tengo una idea, pero es un poco arriesgada.

-No me digas que vayamos corriendo porque te arreo con el hacha, e iba a ser por la parte afilada -Tommy se miró asustado, y yo sonreí para que supiese que estaba bromeando-.

-No, había pensado en que buscásemos otro coche, le hiciésemos un puente y lo usásemos para ir. Además, no nos tendríamos que preocupar por su estado.

-Es buena idea, pero, ¿cuál es la parte arriesgada?

-Buscar un coche y que tenga gasolina, y hacer un puente. No sé cómo se hacen -sonrió-.

-Ah, inocente criatura, yo sé, eso déjamelo a mí. Y bueno, en cuanto a lo de la gasolina, eso si que es un problema gordo, porque nos va a hacer perder mucho tiempo, en caso de que lleguemos a encontrar un vehículo que sea adecuado. ¿No sería mejor ir andando?

-Vamos a tardar una eternidad, e imagina que tenemos que salir por patas, no nos podemos permitir salir corriendo desde tanta distancia, nos acabaríamos cansando y los caminantes harían el resto, Podemos al menos intentarlo, no nos queda más remedio, ¿no?

-Puede que tengas razón. Bien, vamos a dejar de entretenernos y vamos a buscar nuestro coche.



Empezamos a caminar, y encontramos varios coches, que anteriormente habían pertenecido a personas que los habían cuidado muy bien, pues para estar los zombies presentes a penas tenían abolladuras, aunque en el caso de limpieza, como era obvio, no se podía decir lo mismo. Había algunos caminantes cerca, pero mientras Tommy se encargaba de ellos yo intentaba romper el cristal de uno de los coches, el que mejor pinta tenía. Con el hacha al final lo conseguí, aunque hice mucho ruido, tal vez demasiado. Me metí a toda prisa e hice el puente, tratando de recordar cómo se hacían, había perdido algo de práctica. Hice el puente, pero el coche no marchaba, y había comprobado que tuviese gasolina, debía de tratarse de la batería u otro problema parecido, una pena no haber tenido conocimientos de mecánica para haberlo podido arreglar, pensé que aguantaría mucho en caso de que tuviésemos que huir y abrirnos camino a través de los muertos vivientes. Tommy me empezó a llamar, y miré qué era lo que tanto le preocupaba. Una horda de unos 20 caminantes venía hacia nosotros, y a tantos no les podíamos hacer frente, y tampoco merecía la pena. Salí del coche y salimos corriendo hacia el hospital, aún tenía la esperanza que encontrásemos otra cosa antes de morirnos del asco caminando y sorteando zombies despistados.

Y nuestra solución apareció un poco avanzada en nuestro camino, encontramos una moto. Nunca había hecho un puente a una, pero pensé que sería igual que el de un coche, y no me equivocaba. Tenía gasolina, era nuestra oportunidad de oro para ir al hospital, además, aquel vehículo tenía más movilidad que un coche, pero nos hacía más vulnerables, era lo que había. Tommy se ofreció a conducirla, así que me tocaba ir detrás, agarrada como un mono para no ser carnada de zombies.
No era mi método de transporte favorito, antes del apocalipsis zombie quería una, pero teniendo en cuenta los riegos que eso conlleva en estos días prefería un coche blindado, o mejor, un barco blindado. Mientras Tommy conducía yo me encargaba de guiarle, y en varias ocasiones se me estuvo a punto de volar el mapa, lo que habría supuesto un problema más que grande, sobre todo a la vuelta.
Aparcamos la moto en un lugar alejado y escondido para que los zombies no empezasen a aporrearla o algún humano se la llevase. Estábamos muy cerca del hospital, lo veíamos a lo lejos, y en menos de 15 minutos estaríamos allí, aunque los sonidos que venían de aquel lugar era desconcertantes y siniestros. A medida que nos aproximábamos a nuestro objetivo, el sonido se hacía más claro, mucho más claro. Eran zombies, y como ya me había imaginado, parecían ser una horda bastante numerosa, y no me equivocaba:

-¿Qué hacemos ahora? -le pregunté a Tommy, esperado a que él tuviese alguna solución-.

-No tengo ni idea. No sé si podremos entrar por otra puerta, supongo que habrá una salida de emergencia o algo así, pero si nos encontramos de frente con todos los bichos, ni siquiera vamos a tener la oportunidad de llegar a entrar...Estoy sin ideas.

-Tirar una granada no va a ser una buena solución, ¿verdad?

-No, aunque la intención es buena. No sé qué pasará, pero no nos podemos arriesgar tanto, este sitio no me huele bien.

-No huele bien porque está lleno de cuerpos en estado de composición -intenté hacer una broma para relajar el ambiente-. Oye, ¿y si hacemos lo mismo de antes?

-Hemos hecho muchas cosas antes, siento ser tan tonto -sonrió, tímidamente-.

-Me refiero a cuando ha habido un señuelo que se ha llevado a los caminantes, que eras tú, mientras yo abría la puerta del centro médico. Pero ahora ninguno de los dos podemos ser el cebo, son demasiados como para jugárnosla.

-Tienes razón, lo podíamos hacer. Por la carretera hay una gran cantidad de coches, podemos activar la alarma de unos cuantos que estén relativamente lejos de los zombies, esperar a que vayan hacia el sonido y después nosotros entramos tranquilamente.

-Genial, vamos a buscar coches que nos sean útiles, cuanto antes lo hagamos más tiempo tendremos para buscar el bisturí.


Nos pusimos manos a la obra, animados, estábamos tan cerca de conseguirlo que a penas me lo creía. Me gustaba trabajar con Tommy, nos complementábamos muy bien, mezclando nuestras ideas salían buenos planes.

No tardamos en tener 3 coches listos, consideramos que esa cantidad era suficiente. Pusimos las alarmas en marcha y nos escondimos.

Al principio no venía ninguna criatura, pero tras esperar un rato, empezaron a llegar nuestros primeros acompañantes, que llevaban ventaja con respecto al resto de zombies que iban detrás, gimoteando y esperando encontrar algo de comida. Debían de ser unos 100, y parecían ser diferentes entre ellos, pero no lo tuvimos en cuenta, nuestro objetivo era entrar en el hospital.  Las puertas eran automáticas, aunque por suerte todas tenían una forma de abrirlas y cerrarlas manualmente en caso de apagones (en la anterior vida). Las desbloqueamos y cerramos una vez estuvimos dentro pos nuestra seguridad. No sabíamos lo que había allí dentro, pero no queríamos tener que lidiar con ello y con la centena de zombies cabreados de el exterior, el simple hecho de pensarlo me daba escalofríos. Tommy se paró para mirar el directorio y comprobar dónde tenía que ir directamente para conseguir lo que buscaba, y por desgracia tenía que estar en el sótano...Odiaba aquellos lugares, eran el mito por excelencia del terror junto a los bosques a oscuras o las casas abandonadas. En el sótano nunca se encuentran cosas buenas, eras lugares terroríficos, y mi experiencia lo confirmaba. Tommy vio mi cara de desagrado:

-¿Ocurre algo?

-No, es que se puede decir que siempre que voy al sótano salgo peor de lo que entré. A ver, puede que esta vez no me pase nada, pero tengo el miedo que me brinda la incertidumbre.

-No tienes que tener miedo, no vas sola. Si vemos algo amenazante salimos por patas, no puedo arriesgar dos vidas por un cuchillito, y menos si una de esas vidas es la tuya, así que no te preocupes, no pienso ponerte en peligro.

-Oh, qué bonito -me dieron ganas de abrazarle, pero oí un sonido de fondo que me provocó tener que mirar en todas las direcciones varias veces para comprobar de dónde venía-. Me he vuelto una miedosa...

-No, te has vuelto cautelosa, y que yo recuerde te has quejado de que eras ciertamente temeraria. Enhorabuena, lo estás superando.

-Espero que sea eso -me reí, nerviosa-. Entonces, si vemos algo "feo" salimos tan rápido como podamos, ¿no?

-Efectivamente. Por si acaso entraré yo primero, y si me pasa algo, tú corre, ¿vale?

-¿Crees que te dejaré tirado? -me ofendía que pensase aquello-. Por favor, ni aunque fueses un caminante, hace falta mucho para pararme.

-Por favor, no merece la pena que te quedes para morir conmigo. Moriré feliz si veo que mi sacrificio ha servido para algo,..

-¿Podemos dejar de hablar de que vas a morir? Simplemente ten cuidado y ya está, antes de abrir una puerta siempre con la pistola apuntando al frente y cumpliendo cierto perímetro de seguridad, no pegad a la puerta como si fueses un chicle -Tommy se rió al oír mi símil-. Oye, no es gracioso, lo digo por tu bien.

-Está bien, gracias. Venga, vamos, cúbreme las espaldas cuando esté abriendo una puerta o revisando algo, ¿vale?

-Ni falta que hace decirlo. Estaré atenta, eso te lo puedo asegurar.



Seguimos avanzando, encontrándonos con algún zombie por los pasillos. A algunos los esquivábamos porque no los considerábamos una amenaza, pero a otros los ejecutábamos en silencio. Nos costó dar con las escaleras que llevaban a la planta baja (el sótano), que era el almacén del hospital. ¿Por qué el almacén de todas las tiendas estaba en el sótano? ¿Por que no en un ático perfectamente iluminado? Porque sino no tiene gracia, debía de ser aquella la razón, no lograba comprender. Se necesitaban llave para abrir la puerta, pero con un par de patadas se abrió, y comenzamos a descender de nuevo, había más escaleras por delante, aunque después de haber bajado la mitad notamos algo extraño en los pies: era agua. Al parecer debía de haber una inundación en el sótano, lo que nos faltaba:


-¡No me lo creo! -dijo Tommy, vencido-. Hemos llegado tan lejos para nada, me siento un inútil sin remedio...

-Eso no es cierto, si que hay algo que se puede hacer, podemos sumergirnos y buscar. Tendremos que andar con un poco más de cuidado, pero creo que lo conseguiremos.

-Ojalá fuese tan fácil, pero he visto a esas cosas meterse en el agua y no les pasaba nada, ¿quién no te dice que nos podamos encontrar a algún bicho bajo el agua, esperando su cena? Es entrar en la boca del lobo.

- Encontrar el bisturí es muy importante para ti, ¿verdad?

-Depende de a lo que te refieras, es importante para el trabajo, pero como te he dicho antes, no pienso arriesgar tanto para eso, si hubiese podido lo habría hecho, pero las cosas se han complicado mucho, y lo mejor que podemos hacer es actuar con cabeza y darnos la vuelta.

-No. Yo voy a buscarlo, tú quédate aquí a vigilar, si ves que pasa algo raro pega un grito y vengo tan rápido como pueda.

-¡¿Estás loca?! ¡No hagas eso! ¿Quieres suicidarte?

-Por supuesto que no, pero sé que tengo alguna oportunidad de conseguirlo, déjalo en mis manos. ¿Confías en mí?

-Sí, confío en ti, pero no de los zombies, ni de lo que pueda haber en general. Si solo fuese cuestión de fiarme de ti no habría ningún problema, pero hay muchas cosas que debemos de tener en cuenta. Si quieres hacerlo, hazlo, pero no voy a estar ahí para salvarte.

-¿Te has enfadado? -no me respondió-. Muy bien, adiós -me metí en el agua y seguí adelante si él-.


Cada vez se hacía más profundo, pero no tuve que sumergirme en ningún momento, aunque me movía con dificultad. Iba tan deprisa como mi cuerpo me permitía, con un ojo en lo que tenía delante y otro en mi nuca. El almacén era bastante amplio, pero no lo suficiente como para que me perdiese o no pudiese encontrar lo que iba buscando. Oí rudos delante mía, y preparé el hacha por si acaso, e hice bien, pues dos zombies se abalanzaron sobre mí con una agilidad extraordinaria. Al primero, el que iba más adelantado, le pude dar en el lugar exacto para aniquilarle al instante, pero la pica del hacha se había quedado atascada en la cabeza, lo que me complicaba las cosas mucho, demasiado. Di por perdida el hacha (por el momento) y busqué algo por el pasillo que pudiese utilizar como arma, pero el agua hacía que me fuese imposible, no se veía nada. Respiré, tenía que pensar algo mientras esquivaba al zombie, podía ser que si no me diese prisa más de ellos llegasen. Embestí al zombie contra la pared tan fuerte como pude, rompiéndole algunas costillas, lo que le detuvo y le hizo caer al suelo. Aproveché mi ventaja para patearle la cabeza hasta que le reventase, me sonaba muy bestia, pero no podía disparar para invitar a más zombies a la fiesta. Cuando acabé recuperé mi hacha y seguí adelante, no tenía tiempo que perder. No sabía si Tommy se estaba esperando o no, pero yo iba a conseguir lo que buscábamos, no me iba a rendir después de todo nuestro esfuerzo. A lo lejos vi varias cajas, y empecé a abrirlas. Abrí todas las que había, y encontré varios tipos de bisturíes, así que los cogí todos, no sabía cuál era el más "preciso", esperaba al menos haberlo hecho bien y no haberme dejado el que necesitábamos. Por si acaso seguí buscando, pero oí unos ruidos de fondo que no me gustaron nada, se trataban de algunos zombies, me superaban en número, así que ya había llegado la hora de volver, lo cual fue fácil, no me encontré ninguna sorpresa por el camino, aunque sentía un frío tremendo después de estar tan mojada, tenía calados hasta los huesos.
Llegué a las escaleras y vi que Tommy estaba allí, sentado, y tenía la linterna apagada, por lo que no me vio, o eso pensaba. Me acerqué y le golpeé con mi linterna:


-He vuelto, y ¿adivina qué? Sigo viva -había hecho un comentario demasiado duro, y pensaba que se enfadaría más, pero se levantó y me dio un abrazo-. Pues esto tampoco me lo esperaba -sonrió-.

-No estaba enfadado contigo, no quería que te pasase nada, eres lo que más me importa en el mundo y estaba muy preocupado, de verdad que no quiero que te pase nada...

-Jajajaja, si ya te dije que soy inmortal, que no es ta fácil matarme. Me topé con algunos zombies por ahí debajo, lo mejor es que nos vayamos ya que la misión está cumplida.

-¿Lo has encontrado?

-Espero que sí, he cogido varios, no sé si te servirán -los saqué de mi mochila y se los di-. ¿Qué te parece?

-Genial, hay un par que son perfectos, pero voy a coger todos, nos vana venir genial. Muchísimas gracias, y siento haber sido tan borde -me besó-.

-De nada, y yo también siento ser tan arriesgada, pero ya sabes, el que no arriesga no gana.

-A veces arriesgar e intentar ganar te lleva a la derrota de cabeza.

-Pero solo cuando todo está perdido. Venga, no te preocupes, vamos ya a buscar al resto, que tengo frío.

-Oh, espera -buscó en su mochila y sacó una manta-. Toma, al perecer no hice mal en traerla -me la dio-.

-¿De verdad? -asintió, y la cogí-. Muchas gracias -sonreí, al menos estaba recuperando mi temperatura corporal-.


Fuimos hacia las puertas por las que habíamos entrado, pero antes de llegar empezamos a oír sonidos de disparos. ¿Había algún humano más? Seguimos avanzando, esperando encontrar a aquella persona, pero no nos esperábamos lo siguiente que vimos: era un bot. Corrimos a escondernos, pero aquel monstruo ya nos había visto, así que lo único que nos quedaba era correr por nuestras vidas hasta despistarlo:


-¿A dónde vamos? -pregunté a Tommy, que tenía más idea de hospitales que yo-.

-No lo sé, este sitio es una caja de sorpresas. Tenemos que ir con mucho cuidado, si nos quedaos en un pasillo sin salida podemos darnos por muertos.

-Ya lo sé, por eso te preguntaba -miré hacia atrás, y vi que el bot se había sacado el lanzagranadas y nos estaba apuntando para disparar-.


Me tiré encima de Tommy, placándolo, y evitando que nos volasen en pedazos. Justo habíamos caído en un esquinazo, lo que nos concedió la gran ventaja de que el bot no sabía que estábamos allí, también desconocía si seguíamos vivos o no. Tiré de Tommy, y nos metimos por un pasillo que daba a varias habitaciones. Se me ocurrió la vieja táctica de "esconderse debajo de las camas", como hacían los criminales o los niños malvados que querían dar un buen susto a alguien. Nos quedamos en total silencio, esperando a una señal para poder salir de allí. ¿Qué pasaría si esa señal no aparecía? Que nos quedaríamos allí hasta que muriésemos.

Pasó un largo rato, como 20 minutos, y justo cuando íbamos a salir de nuestro escondite oí ruidos de fondo, como pasos, así que volvimos a nuestro sitio. El bot entró, arrasando con todo a su paso. Se quedó quieto, esperado a oír algo, y al cabo de unos 10 minutos se cansó y se fue. Salimos de nuestros escondites y tratamos de salir de aquel sitio haciendo el menor ruido posible. No tardamos en encontrar el camino por el que habíamos ido al sótano, lo seguimos al revés para salir. Cuando vimos las puertas sentí como si ya estuviésemos a salvo, los zombies se habían expandido un poco y esta vez podríamos salir tranquilamente, sin tener que distraerlos. Todo había salido bien, me sentía satisfecha de nuestra expedición, aunque lo di todo por ganado demasiado pronto. Mientras Tommy abría manualmente la puerta yo estaba cubriéndole las espaldas, y vi que no estábamos solos, el bot nos había encontrado. Me acerqué a él para que no atacase a Tommy mientras trabajaba en nuestra huida, pero de ningún modo nos íbamos a poder escapar de aquella criatura, nos seguiría hasta matarnos, tenía que adelantarme a sus planes. Saqué la escopeta y me alejé, de perdidos al río. Le hice un disparo limpio en la cabeza, lo que la aturdió, pero no lo suficiente como para poder hacer algo. Cambió su lanzagranadas por una ametralladora y disparó una ráfaga de balas que por poco me da, suerte que fui un poco más rápida. Mientras cargaba me puse detrás suya, intenté subirme, pero algo me llamó la atención, tenía la parte de atrás dañada, tal vez por la explosión que el mismo había causado. Vi algunas bolas naranjas por su cuerpo, y las disparé. No sabía si aquellas monstruosidades tenían sentimientos, pero aquello le dolió, y aproveché para pegarle un tiro el la cabeza, el cual pareció ser certero. Tommy parecía sorprendido:


-Enhorabuena, te lo has cargado. Y ahora, ¿nos vamos? Creo que ya es hora de regresar a casa.

-Sí, nos hemos ganado un buen descanso -vi algo que me llamó la atención en la mesa de recepción, era una película-. Mira, es "La niña del exorcista", ya tenemos algo que ver. ¿Quién dijo que el cine estaba de capa caída? -nos reímos-.

-No me creo que hayamos salido de una pieza de toda esta locura...Tengo que reconocer que ha sido gracias a ti, yo no habría llegado tan lejos. Creo que Pears estará contento de saber lo bien que lo has hecho.

-Ay, que me sonrojo -nos reímos-. Ha sido trabajo en equipo, no he sido yo sola, así que cambia eso por "Ha sido gracias a nuestra capacidad de ayudarnos y pensar buenos planes". Y ahora  vamos a reunirnos con el resto, ha sido un día duro.


Esquivamos a los zombies, no queríamos que a aquellas alturas un disparo nos condenase. La moto seguía en el mismo sitio en el que la habíamos dejado nosotros, me sentía tan feliz de que todo hubiese salido bien...

Tardamos un poco más en volver, pues cumplí con mi palabra y la conseguí un juguete a Alison, un perrito de peluche con sonajero. Pears y los demás nos estaban esperando, y miré el reloj para ver si nos habíamos retrasado mucho, pero no, habíamos llegado a tiempo.





Wuooooooooooooooo, próximamente más salseo (o no, muauajajajaaaaaa). Gracias por haber leído, espero que os haya gustado el capítulo, y ya saben, seguiré con el especial. ¿Alguna sugerencia para lo venidero?

1 comentario:

  1. Para empezar, soy fangirl de esta novela, cuando la subes haces que mis días sean más llevaderosjsdahdjxhewohudo Muy buen capítulo, cómo no, intentando matar a los protagonistas. XD .Cuanta tensión con el bot ese, ¿cuántos hay? Que se acaben ya y dejen a Tacii vivir tranquila. Tacii es la swager más grande, sabe hacer de todo XD Espero que subas prontito la continuación, que no quiero que les haya pasado nada malo al resto, porque se quedarán sin llaves, hahajshjagj

    ResponderEliminar