sábado, 6 de diciembre de 2014
Risk- Cap.24: Prisioners
Lo primero que hice nada más despertar repentinamente fue mirar dónde estaba. Por suerte estaba en la habitación del hotel, y a mi lado estaba Jerry, al que desperté también:
-¿Qué ha pasado? -le pregunté, esperando que pudiese decirme algo sobre lo que había hecho la noche anterior, aunque sabía que no me podía decir demasiado, pues él no había estado allí-.
-Que te bebiste todo lo que pudiste. Dave se hizo cargo de ti, y te trajo en cuanto empezaste, según él, a hacer cosas bajo el efecto del alcohol... Y cuando te trajo te cambié de ropa y te metí en la cama, a pesar de que te negabas a dormir. Eso es lo único que te puede decir. Ah, y buenos días.
-Buenos días... Madre mía, tengo que hablar con Megadeth para preguntarles a ellos. ¿Estás enfadado conmigo?
-No, la verdad es que me imaginaba que acabarías hasta las cejas de beber -se rió-. A ver, no te enfades, es que lo entiendo, tienes mucha presión, y sabías que si bebías un poco te despejarías la mente por un rato.
-Gracias por entenderlo...Me duele muchísimo la cabeza, creo que me tomaré una pastilla y me iré a estudiar un rato...
-Skylar, descansa un poco más. A lo mejor así luego te encuentras mejor y aprovechas más el tiempo.
-No, Jerry, si me quedo aquí un rato más luego no querré levantarme, así que aprovecho ahora para ponerme a ello y me lo quito de encima si me da tiempo. Sino sigo esta noche.
-Pero si esta noche cogemos el bus para volver a L.A., ¿recuerdas?
-¿Y? Eso no me impide que estudie. O incluso puedo estudiar hasta agotar mis límites y así tendremos más tiempo para buscar piso en estos días. ¿Te acuerdas?
-No se me olvida -sonrió-. Pero eso puede esperar, es más importante tu examen y que estudies poco a poco y bien.
-Vale... Anda, sigue durmiendo que yo voy con la trigonometría.
-Suerte.
Me puse con mis libros, como solía hacer últimamente. El mero hecho de tener 6 libros encima de mi mesa me provocaba náuseas, y ni siquiera los había abierto. Los contemplé durante unos breves instantes, intentando tranquilizarme y así poder ponerme manos a la obra con los estudios. Abrí el de matemáticas y decidí repasar un poco los ejercicios que ya había practicado. Respiré, solté el aire de golpe y empecé a escribir números sin fin. Mi sorpresa fue que se me había olvidado cómo hacer la gran mayoría. Todos estos meses que había estado estudiando no me estaban sirviendo de nada, y a ese paso no iba a conseguir ni pasar el examen. De inmediato cerré el libro y me cubrí la cara con mis brazos, de tal como que quedé medio-echada en la mesilla. Quería morirme allí mismo, entre el agobio que tenía encima por los estudios y el malestar producido por la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas, me sentía muy mal conmigo misma. Estaba hundida en un pozo sin fondo, y sólo me limitaba a caer. Así hasta el día de mi muerte, que no tardaría en llegar. No quería, pero acabé llorando, como la débil que era. Intenté controlar mi volumen para no llamar la atención de Jerry, no me apetecía tener que lidiar con él en un momento así. Levanté la cabeza para ver si seguía dormido, y para mi sorpresa estaba de pie, a mi lado, mirándome:
-Estoy aquí desde que has agachado la cabeza, y bueno...no he querido molestarte...
-Gracias.
-¿Quieres algo? No soporto verte así.
-Pues date la vuelta, y así no me verás.
-No seas estúpida, que no lo digo desde mi lado borde. Quería decir que me parte el corazón verte llorar, por eso de que te quiero y esas cosas, ya sabes -se sentó a mi lado-.
-Lo siento, he sido muy borde, lo sé, pero es que no puedo con esto, me está superando, y yo pensé que no me iba a afectar tanto, pero ha sido justo al contrario...Intento poner, por así decirlo, un parche a mi vida, recuperando el tiempo perdido con los estudios y así al menos poder decir que hice algo importante con mi vida, y no sólo me limité a ser manipulada y a aparar de mi lado a toda la gente que alguna vez me quiso -Jerry se acercó y me abrazó-.
-No creo que la gente que te quiere se aleje de ti. Yo no lo hago, y tampoco lo hacen los demás, como Pam, o Dave, o tus amigos de Megadeth, el resto de AiC, y seguro que hay más, aunque no lo quieras reconocer. No te desanimes, porque eso no te va a ayudar nada, es más, te va a entorpecer en tu camino. Mira, puedes hacer una cosa: hoy te dedicas a repasar un poco lo que llevabas estudiado hasta el momento y así no tendrás problemas con lo siguiente, si quieres yo te ayudo. Pero duerme un poco más y relájate, ¿vale?
-No me parece mala idea, pero no quiero retrasarme en mi planificación de estudio más y al final no acabar de memorizar todo, porque todo cuenta, aunque algunas cosas parezcan menos importantes que otras. Y seguro que esas se me olvidan, pero gracias por la ayuda -sonreí-. Bueno, dormiré un rato, pero corto, y luego volveré a mis libros, aunque no sé si repasaré o avanzaré, ya veré.
-Me parece una gran idea. Así yo también aprovecho y duermo más -dijo, riéndose-.
-Vaya cara más dura que tienes, ya te vale... ¿Por eso me decías que me fuese a dormir?
-No me malinterpretes Skylar, que yo lo decía por tu bien...
-Vale... Oye, antes de volver a dormir, ¿cómo vine yo ayer?
-¿Te refieres a cuando Dave te trajo? -asentí-. Pues estabas muy ebria, no te había visto así nunca, aunque bueno, no te suelo ver excesivamente borracha... Veamos, que recuerde. ¡Ah, sí! Decías que eras muy tonta y que nadie más se iba a reír de ti, y después intentaste violarme -Jerry sonrió-.
-Lo de violarte no me lo creo, entre otras cosas, porque habría sido mutuo y no sería considerado como tal -nos reímos-.
-Vale, sí, me has pillado... Aunque comentabas obscenidades, eso es indiscutible. Y ahora, ¿podemos dormir?
-Supongo que sí -me reí-.
Aquel descanso me vino de lujo. Al despertar me sentía mucho mejor y más despejada, por lo que no me costó tanto repasar, aunque tenía alguna que otra laguna, algo que tenía como solución volver a estudiar las partes en las que andaba más floja, además de introducir nuevos contenidos. Sería más tiempo el que le tendría que dedicar, pero sabía que de algún modo u otro acabaría mereciendo la pena y no me arrepentiría. El tiempo se me pasó volando, y cuando me quise dar cuenta ya era hora de irse para acabar con el trabajo. Me daba mucha pena tener que despedirme de un trabajo que no llegue a considerar nunca como tal porque era como pasar el tiempo haciendo lo que más te gusta junto a gente que te aprecia, y encima te pagan por ello. Como solíamos hacer, Jerry y yo bajamos pronto para esperar a los demás, que normalmente se retrasaban, y aquella ocasión no iba a ser al contrario. El último en llegar fue Layne, para variar, que venía ya con una excusa preparada:
-Lo siento chicos, estaba preparando la maleta...
-Ya, sí, claro... -contestó Sean-.
-¡Es cierto! Sino que Mick te lo diga, que cuando ha salido de la habitación le he dicho que me iba a llevar un poco de tiempo recoger mis cosas.
-¡Venga ya, Layne, si sólo eras dos camisetas! Que no llevas aquí un mes, sólo un día, no te ha dado tiempo a dejar tantas cosas tiradas como para tener que gastar tanto tiempo recogiéndolas.
-Que te den, Sean.
-Haya paz, chicos, que hoy acaba la gira y estaría bien que saliésemos todos vivos... -insinuó Mick, que parecía estar perdido en sus pensamientos, pero que de vez en cuando volvía a la conversación y decía algo sensato-.
-Vale...Pero que quede claro que yo no miento.
El resto del camino fuimos todos muy callados. Después de la discusión que acababa de haber, el ambiente se había vuelto muy tenso, y sabíamos que si decíamos algo sería para empeorar la situación. Se me hizo eterno, pero al fin llegamos. Al parecer, Megadeth ya estaba allí, y como tenía una curiosidad tremenda por lo que pasó en la cena del día anterior, fui directamente a hablar con ellos. No tardé en encontrarlos pues estaban charlando en la supuesta sala que le correspondía a Megadeth:
-Hola chicos.
-Buenas, Skylar -dijo Nick, que parecía estar también un poco afectado por ser el último día, o que tenía resaca-.
-Eh... ¿alguien me podría decir que me pasó ayer? -pregunté con cautela, pues podía haber hecho algo malo y podían no responderme-.
-La verdad, ayer fuiste la estrella de la cena -comentó Dave-. Pues mira, como resumen, te puedo decir lo siguiente: empezaste a beber un poco, fuiste al baño, y al regresar no dejaste ni gota de alcohol, te lo bebiste todo. Y te pusiste extremadamente ebria, así que, al cabo de una hora, decidí llevarte al hotel para que descansases, porque la moña que llevabas no era ni medio normal.
-¿Hice algo malo, o algo de lo que me pueda sentir avergonzada o incluso arrepentirme?
-Que yo sepa, no -respondió Dave, aunque los demás estaban demasiado callados, ocultaban algo, y quería saber el qué-.
-¿Qué me decís vosotros?
-Eh... ¿podemos hablar? -me dijo Junior, mientras todos le miraban con cara de sorpresa-. En privado, a ser posible.
-Supongo -respondí con cierta inseguridad-.
Salimos de la habitación, y salimos a la calle. No estaríamos solos, pero algo era algo, y probablemente, si Jerry me viese con David pensaría mal, lo cual entendía:
-¿Qué es eso que me tienes que contar?
-Pues verás, Skylar...Ayer, cuando fuiste al baño, tú y yo hablamos. No lo recuerdas, pero me dijiste que me querías en realidad sólo a mí, y bueno... ¿es cierto? -me quedé helada al oír aquello-.
-Me parece que te equivocaste de persona. A lo mejor tú también llevabas unas cuantas copas de más...
-Es una posibilidad, pero me acuerdo demasiado bien de ello como para creer que es producto de mi imaginación. ¿Es cierto o no?
-¡Por supuesto que no, pedazo de loco! No te quiero en el sentido de desearte, amarte, sino como amigo y ya está...
-Pues que sepas que me intentaste besar.
-¿Yo? -David asintió-. No me lo creo, la verdad, pero no estaba en pleno uso de mis facultades, lo que significa que puede que tuvieses razón... -sentí un dolor agudo en el pecho-. Gracias por haberme dado esta información.
No me podía creer lo que había oído, era casi imposible que yo hubiese hecho algo así, aún estando bajo los efectos del alcohol, pero aún así había posibilidades. Estaba pensando si decírselo o no a Jerry, porque probablemente le molestaría, pero prefería ser sincera. Miré la hora, era muy pronto, así que decidí ir a hablar con él y así me quitaría un peso de encima. Fui hacia su habitación y vi que los chicos estaban todos hablando entre ellos, como si antes no hubiese pasado nada:
-Como te dije, si yo fuese un animal escogería, sin lugar a dudas, un unicornio -dijo Layne-. Ah, hola otra vez, Skylar, veo que te has aficionado mucho a venir a espiarnos...
-¡No vengo a espiaros! Venía a hablar con Jerry.
-Si a hablar te refieres a cosas mayores, creo que es mejor que os vayáis a otro sitio, que sino os grabamos -Layne se rió-.
-No -intenté reírme para no aparentar que estaba tensa-.
-En privado, ¿no? -añadió Jerry antes de levantarse y venir a hablar conmigo-.
-Sí, por favor -salimos de la habitación y nos quedamos alejados, en el pasillo-.
-¿Qué ocurre?
-Verás, he estado hablando con los chicos sobre lo que ocurrió ayer por la noche, para saber si había hecho alguna cosa fuera de lugar...Y sí, hay algo que ni siquiera yo entiendo: cuando ya estaba totalmente ebria le dije a Junior que le quería y le intenté dar un beso, pero no fue más allá de eso...
-¿Te gusta ese tipo? -parecía sorprendido, pero no tanto como yo cuando lo había oído-.
-Por supuesto que no, te recuerdo que con quien salgo es contigo. Hay una parte de mí que no se cree que haya ocurrido eso, pero tampoco tengo una fuente que lo confirme... Lo siento, de verdad. Te lo quería decir porque he considerado que era importante que lo supieses -se hizo el silencio-. Te juro que no me gusta.
-Agradezco tu sinceridad, y bueno, ya que me lo has dicho, pues no creo que pase nada, no merece la pena que lo dejemos por una estupidez tan insignificante -sonrió-. Creo que es mejor que volvamos antes de que pienses que estamos haciendo otra cosa -nos reímos-.
-No, si yo me tengo que poner con mi trabajo...Es el último día, tengo que dejar el listón muy, muy alto.
-Hoy todos tenemos que quedar bien -volvió a sonreír-. Mucha suerte.
-Igualmente.
Me fui directamente a afinar los instrumentos, aunque no podía quitarme de la cabeza lo que David me había dicho. Lo analizaba una y otra vez, y no le encontraba coherencia alguna. No puedo decirle a una persona que llegue a odiar con todo mi alma algo así, hasta me cuesta decírselo a la persona a quien se lo debería de decir. Pero en esta vida hay cosas inexplicables, y prefería dejar de lado aquellas paranoias mías, dejar de sentirme observada y centrarme en mi trabajo.
Y acabé. Cuando Megadeth salió al escenario contemplé maravillada su actuación. Yo era de una de las muchas personas que hacía posible aquello, aunque el mérito, casi en su totalidad, era para los propios integrantes de la banda. En aquel momento me sentí muy orgullosa de lo que había hecho, por fin hacía algo merecedor de sentirme bien conmigo misma, y esperaba que de ahora en adelante fuese así. Esperé a que acabasen para poder despedirnos, al fin y al cabo ha sido casi un año con ellos. Parecían satisfechos del concierto, y cuando ya estaba todo recogido, nos reunimos todo el equipo de Megadeth:
-Muchas sarcias a todos por haber formado parte de nosotros. Habéis pertenecido a la familia de Megadeth, habéis hecho posible que esta gira pudiese fluir, y que no haya habido ningún problema. No es un adiós, es un hasta la próxima, porque ahora toca descansar y grabar otro disco -Dave, el que estaba dando el discurso, se rió-. Ha sido un gusto haber estado con vosotros, y poder estar aquí para contarlo. Estoy seguro de que dentro de unos años se hablará de esta gira, y entonces, quiero que saquéis pecho, y orgullosos digáis "Yo soy de Megadeth, y allí estuve yo". De verdad, muchas gracias a todos, espero que tengáis un buen descanso y que en la próxima gira nos volvamos a ver -cuando acabó el discurso, todos aplaudimos, hasta él mismo-.
Hicimos un brindis rápido, aunque éramos demasiados como para chocar las copas todos con todos. Quise despedirme personalmente de los chicos, antes de que nos olvidásemos los unos de los otros:
-Chicos, os quería dar las gracias por haberme dado una oportunidad. Esto es una de las pocas cosas que he hecho y que me siento orgullosa de ello. Me encantaría poder seguir trabajando con vosotros en un futuro, pero no sé qué pasará, por eso prefiero despedirme y confiar en que en algún momento nos volveremos a cruzar, sea como compañeros de trabajo o simplemente como amigos. Recuerdo que, cuando yo entré aquí, no sabía qué me iba a encontrar, ni para qué banda iba a trabajar, y la verdad es que me sorprendí al saber que era Megadeth, una de las bandas que más admiraba y, de hecho, sigo admirando. Cada día que ha pasado he ido aprendiendo, superándome, y he perdido el miedo a vivir. Este trabajo ha sido mucho más que un simple trabajo, ha sido más bien un hobbie, y gustosa me gustaría volverlo a repetir. Muchos obstáculos se han interpuesto en mi camino, y alguno ha tenido que ver con la banda -miré a Junior-, pero me han hecho crecer como persona y madurar. Creo que ya soy medio normal -me reí-. Gracias chicos.
-Ay, que mona -dijo Nick, casi a punto de llorar-.
-Nosotros también te damos las gracias por haber formado parte de nuestra familia, has sido, pues...como nuestra hermanita pequeña -añadió Marty, que solía ser callado-. Nos encantaría tenerte con nosotros en la próxima gira.
-Pero si vas a la universidad y no puedes volver a unirte a nosotros, esperamos que te vaya muy bien y que triunfes. Cada día estás un paso más cerca -comentó Nick-.
-Para resumir, apoyo lo que han dicho Marty y Nick -intervino Dave-. Aunque dudo que no nos vayamos a volver a ver, que soy tu cuñado -nos reímos-.
-Eso, haz feliz a mi hermana, como la hagas algo malo te mato -le respondí en broma-.
-Es hora de una abrazo grupal -dijo Marty, animado-.
-Tú lo que quieres es meterme mano, pervertido -insinuó Nick a la vez que nos reíamos-.
Nos dimos un abrazo todos juntos, y después nos dijimos adiós. Sentí un dolor en el estómago, como nervios, ¿qué me depararía ahora el futuro? Un examen, que podía suponer mi éxito o mi fracaso. A la salida, por suerte, Jerry me estaba esperando:
-Bueno, pues vámonos...
-¿Estás triste? -me preguntó-.
-No, la verdad, estoy feliz y me siento medianamente bien, pero me siento muy insegura, no sé que pasará a partir de ahora. ¿Y si me matan?
-No digas esas cosas, tonta, que te va a ir muy bien. Al menos no estarás sola esta vez...
-Jajaja, cierto, que me iba a comprar un perro -dije, con ironía-. Era broma -nos reímos-. Se puede decir que aquí acaba una etapa de mi vida en la que las cosas me van bien, por primera vez. Y espero que no cambie.
Espero que os haya gustado el capítulo, como ha dicho antes Skylar, es el fin de una etapa, pero no el fin, se podría decir que este es el final de la primera temporada de Risk. Doy las gracias a mi amigo Nacho, que ha co-escrito algunas partes de la historia conmigo, claro, pero sobre todo a la gente que la ha leído. Gracias por haber leído, ya saben, compartan y/o comenten si quieren ver a algún personaje concreto en la siguiente temporada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario