domingo, 28 de diciembre de 2014
Risk-Cap.25: Heaven Knows
Cogimos nuestras cosas y nos fuimos directamente al autobús, que nos levaría hasta Los Ángeles. Después de tanto tiempo viajando y conociendo nuevos lugares, me había olvidado de la ciudad en la que me había criado y había vivido, ya era hora también de tomarse un descanso antes de empezar con otro trabajo. En estos meses me he conseguido apañar bien para compaginar los estudios con el trabajo, a pesar de que me ha costado, he podido, lo que significa que ahora que estaba libre a tiempo completo podía dedicarme en cuerpo y alma a los libros, y me debería de costar menos, ya que no iba a estar tan cansada ni tan ocupada como antes. Me entretuve un rato pensando en historia mientras los chicos de Alice in Chains estaban hablando de algo que yo ni siquiera había prestado atención. Me sobresalté cuando vi que me había quedado sola y que alguien me llamaba desde el autobús:
-¿Skylar? -era Jerry, me estaba llamando-.
-Ah, perdón, estaba recordando algunas cosas, ya voy -me reí-.
-¿Estás cansada?
-No te creas, suelo tener mucho aguante, una jornada normal de trabajo no es nada para mí, y lo mejor de todo es que la resaca desapareció por completo, no me puedo quejar. ¿Tú?
-Bueno, yo sí, pero es porque soy un flojo -Jerry se rió-.
-Doy fe -añadió Sean-. Alguna veces creo que una hormiga le tumbaría.
-Y le violaría -comentó Layne, que ya estaba medio ebrio-.
-Y, para variar, mis amigos siempre diciendo cosas bonitas de mí -respondió Jerry, aún sonriendo-.
-No te quejes, que dicen que los mejores amigos son los que dicen la verdad, aunque duela. Como la violación de una hormiga -comentó Layne entre carcajadas-.
-Me parece que necesitas un descanso, pero no de dormir, sino de beber, que te está causando estragos en el cerebro, muy grandes -dijo Jerry-. Oye, Skylar, ¿qué vamos a hacer cuándo lleguemos?
-No sé tú, pero yo voy a coger mi equipaje y me voy a bajar del bus -dije con tono sarcástico, pero sin maldad-.
-Qué graciosa -me dio en el hombro-. Me refiero a dónde vamos a dormir.
-Mierda, eso se me olvidó -me reí-. Iré a casa de Kirk, con él compartía piso, ¿recuerdas?
-Como para no recordarlo. Fue la segunda vez que nos vimos, y puede decirse que Kirk se olía algo de lo que en un futuro ocurriría...
-Jajajajaja, es cierto, él lo sabía. Probablemente le tendría que haber llamado antes para comprobar si ya hay alguien ocupando la habitación en la que yo dormía, aunque si no es así le pediría que me dejase dormir al menos en el sillón, por una noche no pasaría nada...
-Yo no había pensado qué hacer, pero si quieres puedes venirte al piso que comparto con los chicos. No sé cuánto tardaremos en encontrar piso, pero por el momento nos podríamos apañar.
-Aceptaría encantada, pero me da a mi la sensación de que con tanto jaleo no iba a poder estudiar bien ni tranquila. Espero que no te ofendas...
-Por supuesto que no me ofendo, lo entiendo.
-De todos modos no tenemos que tener prisa, no creo que vayamos a estar lejos, sino no nos habríamos encontrado aquella vez en el bar, cuando participábamos en el concurso, ¿recuerdas?
-La duda ofende. Me habrías ganado de no haber sido por lo mala que te pusiste... Me habría gustado mucho haber competido contigo aquel día.
-Ahora que lo pienso...creo que ya sé qué pasó. Después de todo lo que pasó con Álex, estoy más que segura que fue su amigo, el camarero, que fue el que me sirvió la bebida que me pedí, el que me echó alguna sustancia tóxica que me hizo sentir mal.
-¿El plomo?
-Puede ser. No me había parado a pensarlo hasta ahora, y yo, que te estaba culpando a ti...
-Claro, yo siempre llevo plomo conmigo por si me aburro -nos reímos-.
-Sé que no existe la predestinación, pero me parece que el momento en el que nos conocimos fue algo que parecía estar ciertamente predestinado...Vale, era broma -me reí-.
-Luego soy yo el graciosillo -Jerry sonrió-. Espera, me acabo de dar cuenta de algo.
-¿Qué?
-Que también tenemos que coger un avión -se rió-.
-Me lo imaginé cuando Megadeth me dijo que nos veríamos en el aeropuerto, pero llámame loca.
-Encantado te llamaré loca. Pero entonces, ¿a qué hora llegaremos a Los Ángeles?
-No lo sé, pero si es muy tarde probablemente Kirk ni me abra.
-Puedes venirte conmigo, que por un día no va a pasar nada...
-Vale -sonreí-.
El resto del trayecto hasta el aeropuerto lo pasamos hablando todo juntos de temas banales, pero me sirvió para desconectar de los estudios que, sin siquiera haberlos empezado, ya me ponían nerviosa. Una vez dentro del aeropuerto busqué a alguien de Megadeth conocido, pero no vi a nadie, así que fuimos a dejar las maletas y después entramos en la zona de tiendecillas en las que no cobran impuestos. Hicimos tiempo hasta que llegó el momento de coger el avión. A pesar de haber ido últimamente muchas veces en avión, no dejaba de sorprenderme, la sensación que tenía mientras subíamos, un cosquilleo en el estómago, como el que aparece cuando estás en una atracción que te lleva muy alto... Era tan reconfortante que me acabé quedando dormida, a pesar de que noté que Layne, que era mi compañero de asiento, me estaba hablando. De vez en cuando respondía algo así como "Ajá" o "Hum" para disimular, pero no me percaté cuándo dejé de hacerlo, simplemente caí rendida. Noté que mi asiento se zarandeaba. Abrí los ojos y vi que eran Jerry y Sean, que se habían propuesto despertarme:
-¿Por qué no me dejáis dormir? Estaba muy cómoda... -dije, mientras me estiraba-.
-¿No era que tú no estabas cansada? -me preguntó Jerry, sonriendo de oreja a oreja-.
-Y no te mentí, no estaba cansada, pero es que estaba tan tranquila y me sentía tan cómoda que me dormí sin siquiera darme cuenta. Pocas veces duermo tranquila, siempre mis nervios hacen de las suyas, pero esta vez ha sido diferente...¡Y ahora ya nada!
-Jo, perdona... -dijo Sean, poniendo cara de pena-. Es que queríamos hablar contigo.
-¿Qué pasa? -pregunté, preocupada de que fuese algo malo-.
-Nada, Skylar, que queríamos charlar contigo un rato, no tenemos nada que decirte. Vuelve a dormir si quieres, sentimos haberte despertado -respondió Jerry, que parecía haberse unido a Sean a poner cara de pena-.
-Parecéis dos niños pequeños... -me volví a acurrucar en mi sitio-.
-Te recuerdo que sales con uno de esos niños, así que te podría llamar pederasta...
-La conversación se está enrareciendo cara vez más -añadió Jerry entre risas-. Descansa, Skylar, no te volveremos a molestar.
-Vale -dije mientras los ojos se me cerraban solos-.
Esta vez me costó más conciliar el sueño. daba vueltas y no conseguía encontrar una posición cómoda para dormir. Abrí los ojos varias veces para ver qué hora era, y al parecer, íbamos a llegar por la mañana a Los Ángeles, así que pasaríamos toda la noche en el avión. De hecho había pasado una mujer dejando la cena a los pasajeros, pero al haberme quedado dormida no me había dado siquiera cuenta. Definitivamente no podía conciliar el sueño, así que abrí los ojos y me incorporé en mi sitio. Miré para atrás, al parecer la mayoría de pasajeros ya estaban dormidos, incluyendo a Jerry, que estaba adorable cuando dormía. Noté que algo me daba en el hombro, pero no me llegué a asustar. Era Layne, que acababa de volver del baño, o de algún sitio que yo desconocía:
-¿Ya te has despertado?
-Me han despertado esos cafres de atrás -dije, señalando a Sean y Jerry-. Oye, ¿y Mick?
-Está delante, no le ha tocado precisamente el mejor sito, pero oye, también está dormido, aquí todo el mundo ya está soñando, y los que no lo hacemos somos perturbados.
-No lo somos, hombre -me reí-. Siento haberme dormido antes mientras hablábamos, era algo que no podía controlar, se me cerraban los ojos solos,
-Jajajaja, no pasa nada, mujer, si yo, en el fondo, también tenía sueño, pero luego me entró un apretón y no pude pensármelo demasiado.
-Layne, eres demasiado gráfico a veces -nos reímos-.
-¿Quieres vengarte de los que te han despertado antes?
-Sí, no estaría mal...
-Pues es fácil, date la vuelta y empieza a tirarles cosas, que por muy mala puntería que tengas les das y les despiertas.
-No, pobrecillos, al fin y al cabo no me han despertado con malicia, y esto si sería un acto cruel...
-Oh, que mona. Se nota que nos has evolucionado -me dijo Laye partiéndose de risa-.
-Igualmente. Creo que me voy a acomodar un poco, que sino el viaje se va a hacer muy largo y voy a llegar agotada.
-Coincido contigo, amiga -respondió Layne-. No sueñes cosas guarras con tu novio, por favor, que soy yo el que estoy a tu lado...
-¡Layne! Ni que yo fuese una pervertida -dije, haciéndome una bolita en mi asiento-. Soñaré con que soy cinturón negro en karate y que pego una paliza a mi compañero... -no alcancé a entender lo siguiente que dijo, así que terminé por dormirme-.
Desperté con un pitido de fondo. Era el aviso de que ya llegábamos a tierra, así que abrí los ojos de golpe para que no me diese pereza y me volviese a acurrucar para dormir y me estiré, tanto, que le di un manotazo a Layne en toda la cara sin querer:
-¡Ah! -despertó Layne, sobresaltado, casi se cae, y yo me reí, inconscientemente-.
-Lo siento, me estaba estirando...
-Al final era cierto lo que eras cinturón negro en karate, vaya golpe me has metido, te voy a denunciar -dijo Layne mientras se reía-. Es broma, no vayas a pensar que voy en serio...
-Ya lo sé, no te preocupes. Suelo ser bastante avispada en cuanto a temas serios, por suerte y/o por desgracia, según se mire.
-¡Buenos días! -dijo Jerry, que parecía muy animado-. ¿Qué tal dormiste al final?
-Ay, yo bien guapo -contestó Layne, sacando morros-.
-Eh, pos favor, un poco de respeto, que si me quieres poner los cuernos al menos que no esté yo delante,
-Se ha puesto celosa...Si es que nuestro romance es demasiado fuerte -dijo Layne-.
-Anda, no seas burro. ¿Qué tal dormiste, Skylar?
-Bastante bien, pero no todo lo bien que pudo ser, ya que ALGUIEN me despertó.
-Ya te pedimos perdón. Si te hace sentir mejor, te dejo que un día me despiertes cuando quieras.
-Pues que sepas que tu novia se negó a despertaros cuando estabais dormidos, no es tan mala gente.
-Ay, pero que maja eres -dijo Jerry mientras se acercaba y me abrazaba-. Venga, cuando quieras despiértame, que me lo he ganado, por mal novio y peor persona.
-Eso, eso -dijo Layne, animando-.
-Anda, anda, insistas demasiado, que rápido pienso otra cosa peor -Jerry abrió mucho los ojos, como si supiese a que me refería-. Sí, eso que tú estás pensando.
-Skylar es el poder -comentó Sean, un poco asustado por si le decía algo malo-. No me mates.
-Ni que fuese una asesina en serie -dije, riéndome-.
-Entonces, como hemos dormido en el avión, ¿qué haces ahora que hemos llegado? Y no me digas bajarnos del avión y coger las maletas, que te conozco.
-Bueno, me has ahorrado una parte de la respuesta. Creo que lo mejor sería que y fuese a hablar con Kirk, y tú fueses a tu casa. Si Kirk está y puedo quedarme en el piso hasta que encontremos casa nosotros, pues te llamo, pero claro, antes me tienes que dar el número de teléfono de vuestra casa, y sino me puedo quedar con Kirk porque ya tiene a otro compañero de piso, pues te llamó desde una cabina de teléfono y ya pensaré que hacer. por una vez voy a ser positiva y voy a pensar que todo va a salir bien a la primera.
-Y así será, ya verás, no te agobies -me dio un beso-.
-¿Vais a vivir juntos? -asentimos ante la pregunta de Layne-. ¡Yo quiero ser la mascota! ¿Me adoptáis?
-Eh... -Jerry hizo como que se lo pensó- no. Bastante tenemos con encontrar un lugar en el que vivir. como para tener que cuidar de un vago y borracho como tú. Pero te queremos -dijo Jerry sonriendo-.
-Ahora no deberías de ser tú el que se agobie, si hay suficientes casas, no creo que no encontremos una en la que vivir -sonreí-.
-Tienes razón -respondió Jerry-. Creo que es momento de que bajemos y cojamos nuestras cosas, y de paso nos despedimos, que aunque dentro de poco nos volvamos a ver para poner en marcha en siguiente disco, vamos a pasar un tiempo de vacaciones, eso es indiscutible.
-Eh...Jerry, te recuerdo que sigues viviendo con nosotros, nos vamos a ver hasta que te vayas -Layne se rió-.
-Bueno, pues vosotros os despedís de Skylar, que a lo mejor no la veis en un tiempo.
-No, porque puede que vaya a dormir hoy a vuestra casa, si Kirk tiene su piso ocupado -no me pude contener la risa mientras hablaba-.
-Está bien, ya capto el mensaje -Jerry suspiró-. Entonces no nos despedimos, cogemos las maletas y cada uno a lo suyo. ¿Mejor? -Layne y no asentimos-.
Salimos del avión cuando las azafatas nos dieron permiso. Estuvimos esperando como una hora para tener nuestras maletas, pues llegaban con bastante retraso en relación a nuestro vuelo. Cuando ya teníamos todas nuestras cosas y éramos libres de escabullirnos y descansar por fin, me despedí de los chicos por si acaso, y fui directamente al piso de Kirk. Parecía mentira que aún recordase dónde vivía, aunque si lo pensaba fríamente, no era tan raro, al fin y al cabo sólo habían sido unos meses, creo que no llegaba ni al año, era ciertamente normal que mi cerebro con tendencia a desorientarse lo hubiese encontrado. Me posé en frente de la puerta del bloque de pisos. Intenté recordar el piso que era, y tras varios intentos, al fin lo conseguí. Estaba llamando por el porterillo al piso de Kirk:
-¿Sí? -dijo la voz que estaba detrás del telefonillo-.
-¿Eres Kirk?
-Sí, o eso creo, es que me acabo de despertar. ¿Quién es?
-¡Soy Skylar!
-Vaya, que alegría tenerte al otro lado del telefonillo, te abro y hablamos.
Me alegre bastante al comprobar que una persona como Kirk aún me recordaba, alguien que estaba triunfando junto a una banda que arrasa allá por donde pasa me había recordado, a una insignificante persona. Subí las escaleras a toda prisa, con ganas de hablar con mi viejo compañero de piso, que esperaba que volviese a serlo por una termporadita. Me posé frente a la puerta, esperando a que abriese, pero no parecía tener intención de hacerlo. Me preocupé, a lo mejor me había precipitado y no quería verme, o no me recordaba. Al fin se abrió, y apareció Kirk, aún bostezando:
-Siento haber tardado en abrirte, es que me estaba vistiendo y peinándome un poco, que me acababa de despertar. Pasa, pasa, y cuéntame qué tal te ha ido.
-Sigues siendo igual de perezoso que cuando te conocí -me reí-. Pues me ha ido muy bien, la verdad, aunque las cosas no empezaron del todo correctas... Verás, mi ex me persiguió, me amenazó, me disparó, pero sigo viva, y luego él se suicidó. dejándome una nota en la que ponía que me iba a hacer la vida imposible para el resto de mis días. Esa era la parte mala, pero la parte buena es que estoy con alguien.
-Vaya, si que has tenido unos días ajetreados con tanta tensión y tanto acoso, digno de una película. Lo de Jerry y tú se veía venir...
-¿Cómo lo sabes?
-Desde que vino aquí supe que ibais a acabar juntitos. Yo lo sé todo, ¿vale? -dijo Kirk, poniendo cara de jefazo, pero le faltaban las gafas-. Me alegro mucho de que te vaya bien, recuerdo que antes se te veía mucho más agobiada y menos feliz.
-Totalmente cierto, mi calidad de vida a mejorado mucho, y espero que al menos se mantenga, me gusta como esta ahora -sonreí-. Y bueno, ¿qué tal tú?
-Bastante bien, he estado grabando con Metallica, algunos conciertos por la zona antes de la gira, y poca cosa más. Yo también tengo novia, pero no es nada serio, es un poco guarra, lo que dure.
-Oye. Kirk, ¿compartes piso con otra persona?
-No, la verdad es que intenté compartir piso con un rockero nada más irte tú, pero no dejaba de acosarme, casi me viola, así que le eché y no volví a meter a nadie más. Mi trasero me pertenece, no puede ser profanado -nos reímos-. ¿Por?
-Es que Jerry y yo vamos a buscar piso juntos y, hasta que lo encontremos pues necesito un sitio en el que quedarme. Y te voy a pagar, como la otra vez -intenté poner cara de buena por si no le convencían mis palabras-.
-Aw, la parejita se va a buscar un nidito de amor -suspiré al oír el comentario de Kirk-. Eh, antes de que me mates, sí, puedes quedarte el tiempo que quieras, la habitación está intacta, ya la desinfecté bien cuando eché al perturbado mental ese que quería mi culito.
-Jajaja, qué bien. Pues dejaré aquí mis cosas y volveremos a ser compañeros de piso, como en los viejos tiempos. Voy a hacer una llamada, y ahora negociamos -dije, poniendo cara muy seria, pero al instante me reí-.
Fui a por el teléfono, recordé que tenía que llamar a Jerry para contarle lo que había pasado. Esta vez había tenido suerte, aunque sabía que iba a echar un poco de menos estar con él. Tampoco me iba a morir, le vería al día siguiente. Marqué el número y esperé a que alguien lo cogiese:
-¿Sí? -reconocí la voz de Jerry-.
-Soy Skylar. Te llamó desde casa de Kirk, que al final me quedo aquí hasta que encontremos piso.
-Qué bien, porque aquí no ibas a estar cómoda, no cabe ni un alfiler -se rió-. Aunque te voy a echar de menos.
-Lo mismo digo... Bueno, mañana por la mañana podemos vernos, ¿no?
-Por supuesto, Por cierto, tengo algunos folletos con pisos cerca de la zona que puede que nos interesen, si eso mañana les echamos un vistazo, si te parece bien.
-Me parece genial. Ahora que lo recuerdo, voy a llamar al hombre que me ofreció el trabajo de modelo y voy a aceptar, y voy a ver si puedo quedar un rato con mi hermana. ¿Vas a estar luego en vuestra casa?
-No sé, yo no tengo intención de salir a ningún sitio, vamos a hacer limpieza. Sí, probablemente esté luego en casa. ¿Me vas a venir a ver?
-Jajajaa, puede. Anda, hasta luego, voy a hacer esto antes de que se me olvide.
-Adiós.
Colgué el teléfono, y bastante alegre fui a llamar para aceptar el trabajo como modelo.
Espero que os haya gustado el capítulo, este ha sido más contundente, ¿eh? Después de tanto tiempo, tenía bastantes ganas de escribir Risk, estaba yo inspirada, oye xd Hoy es el día de los inocentes, así que, ¡FELIZ DÍA TROLLERS! Hoy no podré subir nada, pero mañana o pasado os tendré alguna cosilla jarcor preparada para que me amen :* Gracias por haber leído rattleheads de mi trollazón :3
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario