sábado, 10 de enero de 2015
Tornado of Souls-Cap.31: We are back
*******Narra Tacii*********
No era Rose la que estaba frente a nosotros, sino el grupo de Earl, ahora liderado por Melisse. Que pena que cuando tuvimos la oportunidad no acabamos con la vida de aquella despreciable mujer.
No quise mostrarme demasiado, había salido con cautela con la intención de que, fuese quien fuese, no me viese. Volví sobre mis pasos a avisar a Slash y a Nick, que estaban de guardia, como siempre:
-Eh, chicos, venid conmigo -les dije, sin levantar demasiado la voz para no llamar la atención de "gente indeseada"-.
-¿Qué pasa? ¿Nos vas a violar? -preguntó Slash, con un cigarro en cada mano-.
-¡No os voy a violar, mierda, que esto es serio! Espera un momento, ¿por qué tienes tantos cigarros?
-Porque soy mago -respondió Slash, con una sonrisa de triunfador-.
-Mi teoría es que se fuma su propio pelo. En su defensa he de decir que, si es así, al menos le mantiene vivo -se rió-.
-Ay, que no quería entretenerme. El grupo de Melisse se está acercando, por aquella esquina -les señalé la dirección correcta-.
-¿Otra vez esa mujer? Pero, ¿que la pasa con vosotros?
-Nick, es una historia muy larga, otro día te la contamos con todo lujo de detalles, ahora nos toca reunirnos y atacar. Voy a la sala de reunión, y me traeré aquí a todo el que sea apto para defender nuestra base-.
-Esto se esta pareciendo cada vez más a un juego de rol... -comentó Nick, suspirando-.
-No pienses en esas cosas ahora mismo. Mientras que yo voy a buscar refuerzos, proteged y vigilad la zona, que nadie entre, y si hace falta, abrid fuego. Estará totalmente justificado.
-Pero, Tacii, ¿no está ya todo justificado? Cada vez somos menos humanos... -dijo Slash, aparentemente indignado por la situación-.
-Gran reflexión sobre la situación actual de los seres humanos, filósofo Hudson, pero creo que no es momento. Yo me voy, porque dudo que el grupo de Melisse se quede quieto hasta que a nosotros nos dé la gana reaccionar.
Salí corriendo, Hacía tanto tiempo que deseaba volver a entrar en acción, que incluso llegué a sonreír. Parecía mentira que, en la situación actual, algo así me hiciese sonreír, me resultaba hasta extraño y perturbador. Por suerte, en nuestra sala de reunión estaban Pears David y Marty, charlando tranquilamente. Al verme entrar ta acelerada, supieron al instante que algo pasaba, y se prepararon para seguirme:
-¿Qué ha pasado? -pregunto Pears-.
-Tenemos visita, y no deseada precisamente.
-Melisse otra vez, ¿no?
-Efectivamente. Necesito que vayamos para allá de inmediato, estoy segura de que tantas visitas que hacen es por algo, y en algún momento se podrá seria la cosa. ¡Vamos!
Salimos corriendo al exterior, junto a Slash y a Nick, que no se había movido del sitio en el que estaban. Todos estábamos armados, pues antes de salir, habíamos cogido todos algún arma, aunque lo malo era que no teníamos demasiada munición, si disparábamos tenía que ser por causa de vida o muerte. Me asomé para ver qué pasaba, y no se habían movido demasiado, parecía que estaban buscando algo, aunque no estaba demasiado segura de ello. Sólo eran 3 personas, entre las que se encontraban Melisse (obvio), y dos soldados. Demasiado peligroso me parecía lo que estaban haciendo, no parecían ser tan incautos como para ponerse a sí mismos una trampa mortal:
-Qué extraño...¿no? -dije-.
-La verdad es que sí, ni sé que traman, pero viniendo de ellos no puede ser nada bueno, sea lo que sea -respondió Slash-.
-¡Tengo una idea! Vosotros quedaros aquí, no sabemos, puede que haya más gente con ellos, y que nos estén vigilando desde otros lugares. Si ocurre alguna cosa extraña, llamadme, tengo encendido el walkie.
-¿Quieres que te acompañe? Si hay más gente con ellos, no creo que sean sólo 1 o 2 personas, y puede que te tiendan una trampa. Ojo, no con ello quiero decir que tú no puedas con dos personas, porque ya has demostrado que sí, pero si ellos nos están vigilando, tiene más visión que nosotros sobre ellos, y eso les da muchas posibilidades de hacernos caer -comentó Pears-.
-No te preocupes, Pears, iré lo máximo sigilosa posible. El objetivo de ir a ver qué pasa es precisamente no llamar la atención de tu rival, sean cuales sean las circunstancias.
-Vale, Tacii, ahora eres una ninja -se rió-. Suerte entonces, y danos un toque si te pasa algo, ¿entendido?
-Por supuesto. Pero yo no soy un soldado, soy Tacii. Bueno, allá voz.
Me aparté poco a poco del grupo, procurando estar siempre oculta y bien cubierta para no levantar sospechas de nadie, a la par que intentaba ver si había algún enemigo a la vista. O estaban tan bien ocultos como yo o simplemente no había nadie. Me quedé un rato en el huerto, mirando la tumba de mi amiga Anne. De repente empezó a sonar el walkie, y me dio muy mala sensación. Procuré responder rápido:
-¿Qué pasa? cambio -dije-.
-Nuestro objetivos se han marchado, repito, se han marchado. Puede que estén en cualquier parte, ten cuidado -dijo Nick, que era la otra persona que se hallaba tras el walkie-. ¿Cambio y largo? -me empecé a reír-.
-No, es cambio y corto, pero bueno, vas mejorando. Voy para allá, si esos se han movido, lo mejor es que yo también lo haga. Ahora sí, cambio y corto.
Apagué el aparato con la finalidad de que no volviese a sonar. Ahora que Melisse y su grupo estaban en paradero desconocido, no me podía permitir ser un buen cebo y dejar que me matasen por un error tan simple y estúpido como dejar el walkie encendido y que al sonar, sepan donde yo esté.
Corrí a máxima velocidad, nunca llegué a pensar que algo que odiaba en el colegio se convertiría en una forma, un poco limitada, de darme cierta libertad, aunque sea falta. Me fijé que, misteriosamente, no habían a penas zombis por la zona, muchos menos que habitualmente. Eso significaba que alguien armado había pasado por allí, y que seguramente no fuese solo. Después de aquella pequeña distracción, retomé mi camino hacia mis compañeros. Me sentí algo más aliviada al verles, al menos ya no estaba sola. No es que me gustase ir sola a todas partes, de vez en cuando estaba bien y lo necesitaba, pero prefería estar con mi gente, y más cuando hay una loca rondando cerca de nuestro hogar con la intención de matarnos. Miré a mi alrededor de nuevo con la finalidad de comprobar si todo seguía normal, sin nada que reseñar:
-Nada extraño, ¿no? -preguntó Pears, que estaba cumpliendo su función como capitán del grupo-.
-No, al parecer venían solos...Lo que sí sé y venía pensando es que creo que se han ido, ya no están cerca del hotel. He visto muy pocos zombis por una zona determinada, de ahí en adelante no habían demasiados.
-Eso puede significar también que se han ido en una dirección y los caminantes los han seguido -dedujo Marty-.
-Buena observación -añadió Pears-. Sea como sea, el caso es que esa bruja y su pandilla de lameculos se han marchado de aquí.
-Eso parece, sí -como siempre, resalté lo obvio-. Aunque no podemos bajar la guardia, actúan de un modo muy raro que no me gusta nada. Seguiremos con la vigilancia las 24 horas del día, e intentaremos poner trampas por fuera para cazarles.
-Jajajaja, Tacii, ya hablas como yo -dijo Pears-. Veo que serás mi digna sucesora en caso de que a mí me pase algo -nos reímos-.
-No, que no te pase nada. El mundo te necesita y lo sabes, y si no es el mundo, somos nosotros, incluyendo a Anne, que estoy segura de que se sentiría muy decepcionada si te rindieses en algún momento.
-Bueno, vale... Oye, tu idea de poner trampas por fuera está bastante bien, en la reunión de mañana la hablaremos.
-Genial, me siento útil para el grupo -dije, mientras me guardaba la pistola-.
-Todos somos útiles siempre. tonta. Anda, vayamos todos dentro, yo estoy muy cansado -respondió Pears-.
-¿A quién le toca guardia hoy por la noche? -preguntó Slash-. A mí desde luego que no, porque creo que es suficiente con las mañanas.
-No. Creo que le tocaba a Marty y R...Bueno, ahora que no tenemos a Rose, podemos decir que le toca, por ejemplo, a ¿ti? -dijo, señalando a Junior?
-No hay problema.
-Y por cierto, en la reunión de mañana tenemos que hablar de hacer una salida para coger más armas y munición, además de otras cosas que nos interesan, como medicina y algo de bebida -añadió Pears-.
-Pero no corras, que te emocionas y eres capaz de hacer una reunión exprés -nos reímos-. Lo mejor que podemos hacer ahora es irnos a dormir, y mañana podemos improvisar una salida, a muy malas.
-Me parece bien, Tacii -comentó Pears-. Buenas noches chicos -dijo, mientras se marchaba-.
Yo también estaba cansada, habían sido unos días muy raros y demasiado ajetreados para mi gusto. Consideraba que ya era suficiente con la lucha continua entre humanos y muertos, la pelea entre humanos y otros humanos no debería de hacerse, pues deberíamos de ayudarnos unos a otros para acabar con la plaga, antes de que ella acabase con nosotros. Estaba tan cansada que tropecé varias veces con el mismo escalón, más bien parecía que estaba alcoholizada. Fui directa a la habitación, e intenté abrir la puerta, pero no pude. Llamé, preocupada, a lo mejor había pasado algo, aunque me sentí aliviada al ver a Dave abriendo la puerta:
-Lo siento, era por prevenir, no quería preocuparte -me dijo, sonriendo tímidamente-.
-Vale, lo entiendo. ¿Qué tal la pequeña? -le dije, mientras miraba la habitación extrañada?
-Bien, bien, como siempre... ¿Pasa algo? -parecía estar nervioso-.
-Aquí huele demasiado a alcohol... ¿No habrás bebido estando al cargo de la pequeña, no?
-Por supuesto que no, es que llamé a un amigo para que me hiciese compañía y él fue el que se bebió todo...
-Ya, ya...¿A quién? No creo que sea alguien que yo no conozca, siendo que tiene que ser del grupo.
-Era Jeff. Trajo algo de beber, yo lo rechacé y nada más...
-Vale. Espero que no me estés mintiendo, sabes que odio eso a muerte. Por cierto, Pears nos ha dicho que dentro de poco tenemos que hacer una salida para ir a por munición, armas, y medicina. ¿Te quedarás cuidando tú a la niña?
-Por supuesto, si quieres ir, yo me quedaré con ella encantado. Bueno, vamos a dormir, que estoy agotado. Por fin vamos a poder al menos descansar en nuestro "hogar" -dijo Dave, ciertamente desanimado-.
-Oye, al menos tenemos un lugar en el que estar, y al que poder considerar como tal. Seguramente que mucha gente, o al menos la que siga viva hoy en día, no tienen ese privilegio, así que yo ne me sentiría frustrada por ello No quiero parecer borde -sonreí-.
-Ya sé que no lo eres. Venga, vamos a descansar, ahora que la pequeña ya ha cenado y se ha quedado dormida.
-Sí, me parece una gran idea -dije, echándome en la cama-.
No tardé en dormirme, aunque me me desperté varias veces, y llegó un momento en el que no pude conciliar el sueño. Daba vueltas pensando. ¿En algún momento podríamos vivir tranquilos, sin tener que salir con armas a la calle por si te ataca una horda de muertos?, ¿o simplemente iba a ser este el fin de la humanidad? Eran preguntas muy complejas que me lograban quitar el sueño, pero no por mi caso concreto, yo ya había conocido cómo era el mundo antes de la plaga, pero el problema era que las "generaciones venideras", si es que a los pocos niños que nazcan durante este tiempo se les puede considerar como una generación, no iban a conocer cómo era el mundo antes. No podrán ir a parques a jugar con sus amigos, al colegio...no iban a poder disfrutar de su infancia, sino que, iban a pasar de bebés a pequeños adultos de muy temprana edad que tendrían que aprender a sobrevivir.
Miré hacia la cuna de la pequeña Alison, pensando en lo que sería de ella cuando creciese... Ojalá supiese que la situación es reversible, o al menos que no iba a ser permanente, pero como siempre dicen, el futuro es impredecible porque los acontecimientos son inescrutables, o algo así, estaba tan cansada que no podía ni pensar con claridad. Cerré los ojos y volví a caer en un sueño profundo.
Oí un ruido en el pasillo, y me levanté, sobresaltada, como ya era normal. Miré a los lados y no vi nada, tanto Dave como la pequeña seguían durmiendo, aunque vi que la puerta de nuestra habitación estaba abierta. Me levanté y cogí el cuchillo que tenía al lado de la mesilla, y con precaución me acerqué a la puerta, para mirar por fuera. Asomé la cabeza, y para mi sorpresa no había nada. Lo primero que pensé fue cerrar la puerta y seguir durmiendo, pero si se trataba de algún criminal, o hasta de una trampa, lo único que haría sería perjudicar al resto. Revisé bien la habitación, cogí el walkie y una linterna y cerré la puerta, para que Dave y la niña estuviesen protegidos. Había una ventana en nuestra habitación, pero era imposible que alguien hubiese accedido al edificio por allí, estaba demasiado alta para escalar por allí, y estaban cerradas totalmente. Procedí a llamar a Pears para informarle de lo que había pasado. En menos de cinco minutos ya estaba allí, aún frotándose los ojos:
-¿Dices que ha entrado alguien? -me preguntó-.
-Pues mira, me he despertado con un estruendo que ha sonado fuera, en el pasillo en el que está mi habitación. Ha sonado muy cerca de la habitación, eso si lo he notado, pero cuando he ido a mirar no había nada. Estaba segura de que estaba cerca, fuese lo que fuese aquello que se había colado, y pensé en pillarlo o pillarla. Lo extraño es que no había nada.
-Vale, tomo tus palabras y voy a llamar a los que están de guardia, Marty y David, y les preguntaré si han visto algo raro. Mientras ellos vigilan yo buscaré alguna pista o algo sospechoso. Tú ve a dormir, anda, que necesitas descansar.
-No, yo quiero ayudar, he estado como carga mucho tiempo...
-Nunca has sido una carga, no seas tonta -nos dimos un abrazo-. A ver, hace escasos días que diste a luz, necesitas reposar y recargar toda la energía que perdiste. Por favor, que eres una de mis mejores soldados, si lo haces te asciendo de rango -nos reímos-.
-Jajajaja, bueno...Me sentiría mal si me fuese y te dejase solo a merced de cualquier peligro...
-No te preocupes, que yo soy el líder de la manada, y aún me queda mucho por delante. Si te sientes más tranquila, si averiguo algo sobre el tema te llamo por walkie, por tu línea, ¿vale? Y si no pasa nada, pues no te llamo, te dejo dormir. Y no te preocupes, que descansar tú debes,
-Anda, Yoda, no te emociones... -dije, sonriendo para que no se lo tomase como una ofensa-. Hasta mañana.
-¡Buenas noches! -dijo Pears mientras sacaba el walkie para llamar a nuestros guardianes nocturnos-.
Me sentía mal por dejar a Pears solo a semejantes horas de la noche, a oscuras y estando muy expuesto a un posible ataque. Miré hacia atrás cuando aún no me había a penas alejado, y me hizo un gesto para que me marchase a dormir. No iba a conseguir nada, al final me di por vencida, sabía que cuando quería Pears podía ser más cabezón que yo. Volví a la habitación, y no tardé en dormirme.
Un ruido tremendo me hizo caer de la cama, más por el susto que me había dado que por el temblor. Dave también se había despertado asustado, aturdido, sin saber qué estaba pasando. Supe al instante qué hacer: cogí el walkie, que parecía estar siendo el objeto más útil que teníamos en aquel momento, y esperé a que Pears llamase. No tardó nada, nos dijo que saliésemos todos fuera, pues el ruido procedía del exterior, no era dentro del hotel, aunque estaba cerca. Me colgué el cuchillo del cinturón y cogí la pistola con dos balas, algo era algo, para no ir desprotegida en caso de que se tratase de un ataque. Me dio por mirar por la ventana, y me quedé boquiabierta al ver una gran humareda salir de una zona muy cercana a el vallado del hotel, aunque con la explosión se había venido abajo y ahora estábamos muy expuestos al peligro. Fui abajo corriendo, le pedí a Dave que llevase a la niña sin prisa, para que no hubiese ningún percance inoportuno.
Para cuando yo llegué ya estaban la mayoría del grupo allí, en un corro, hablando todos a la vez, sin entender nada de lo que pasaba. Pears intentaba poner orden, pero la situación era demasiado grave como para pedirnos algo así. Llegó un momento en el que se logró poner un orden, y al fin pudimos halar sobre lo que había pasado. Sacamos en claro que había sido una explosión que se había producido al lado de nuestro refugio. Además, y como era obvio, había sido una explosión intencionada, así que unos pocos decidimos buscar el foco en el que se había producido e investigar quién había podido ser. Yo ya me estaba imaginando algo, y probablemente fuese así. Fuimos Slash, Marty, Steve y yo a buscar dónde estaba en origen, y a la primera lo encontré, desde un principio supe a dónde ir:
-Oye, ¿aquí no era donde Melisse y sus amigos habían estado parados ayer? -dijo Slash, que también se había dado cuenta de lo mismo que yo-.
-Eso es, querido Watson. Nos tendieron una trampa, y no creo que tarden en venir para atacar.
-Nos han dejado sin defensas, y ahora vienen aquí... -dijo Steven, algo asustado-.
-¡Vayamos para allá antes de que sea tarde! -dije, corriendo hacia el resto del grupo, que seguía al lado del hotel-.
-No vamos a dejar nuestro refugio, ¿no? -preguntó Steven.
-Por supuesto que no, vamos a defender lo que es nuestro. Y si lo quiere, que sea por encima de mi cadáver.
Empezamos a correr, estábamos algo alejados del resto, y habían bastantes zombis cerca que nos seguían para atacarnos. En un principio pensé que nos daría tiempo a volver y defender el hotel todos juntos, pero el grupo de Melisse ya estaba allí, y nos ganaban en número.
¿Lo bueno? Ellos no sabían dónde estábamos nosotros cuatro, y podíamos ayudar a los nuestros desde fuera. ¿Lo malo? Nuestro grupo estaba en peligro.
Espero que os haya gustado el capítulo, la verdad es que tenía bastantes ganas de retomar Tornadito, es muy entretenido escribirla y me gusta hacerlo. Lo que venía a decir después de esto era, a parte de gracias por haber leído, que como mucho subiré unas 3 veces de Tornado al mes, depende de cómo vaya con las otras historias y demás cosas nuevas que quiero hacer. Este es vuestro pequeño regalito de 2015 :3
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