domingo, 26 de julio de 2015

Tornado of Souls-Cap.46: No More Regrets








Nos repartimos en dos coches, no éramos un grupo muy numeroso, seríamos unas 12 personas, pero había que pensar en dejar un espacio en el coche para transportar cosas, sino nuestra salida no habría merecido la pena. Saludamos a los compañeros de trabajo de Pears que iban a la misión, y nos metimos directamente en el coche. Miré el reloj por curiosidad, pero por suerte o habíamos llegado tarde, temía que pudiesen llamarle la atención a Pears por una tontería que ni siquiera había causado él.  Estaba agotada, no había dormido a penas 2 horas, y sentía el cansancio, :


-Bueno, vamos allá -dijo Pears, que se había sentado en el sitio del copiloto-. ¿Sabes ir o necesitas que te dé indicaciones? -preguntó al piloto con el mapa en la mano-.

-No, gracias, yo vivía aquí y más o menos me apaño, pero no guardes ese mapa por si hay laguna carretera por la que no podamos pasar. Procuraré ir por carreteras poco frecuentadas para evitar encontrarnos con pilas de coches que nos corten el paso, pero no sé hasta que punto eso puede funcionar.

-Muy bien -Pears miró hacia atrás-. ¿Estáis listos?

-Pos supuesto, la duda ofende -respondió Tommy, que parecía estar lleno de energía-.

-Sí -dije, tratando de mantener mis ojos abiertos-.

-¿Te pasa algo? -preguntó Pears-. ¿Me estás haciendo ojitos o se te caen los párpados?

-Claramente lo primero, sabes que yo te amo incondicionalmente -nos reímos-.

-Te recomiendo que si estás muy cansada te eches una siesta, no tardaremos demasiado en llegar, pero algo es algo, ¿no? -asentí-.

-¿No os importa que me duerma? No quería decir nada, me daba un poco de corte quedarme aquí roque...

-Para nada, haz caso a Pears y echa una cabezadita -respondió Tommy-. Descansar es fundamental para rendir, sobre todo en este caso, que nos jugamos la vida.

-Vale -me estiré, dando un manotazo al otro tipo que tenía a mi lado-. Ups, lo siento -no dijo nada, parecía estar distraído-. Tommy, ¿te importa que me apoye en tu hombro? -bajé la voz-. Es que creo que si le doy otra vez a ese tío me va a echar del coche -Tommy se rió-.

-Claro, sin ningún problema, pero como se te caiga la baba te despierto -nos reímos-.

-¿Te canto una nana? -preguntó Pears, con sorna-.

-Calla, si no quieres que me suicide mejor no -cerré los ojos y no tardé en dormirme-.



*******************Narra Pears******************


Se respiraba la calma en el coche, no tuvimos por el momento ningún problema con las carreteras ni con grandes hordas de caminantes, el conductor estaba haciendo un trabajo magnífico, sin duda.
Estaba algo aburrido, y aproveché que Tacii estaba dormida para hablar con Tommy tranquilamente (y sin amenazas por parte de mi amiga-hermana por si me voy de la boca):


-Bueno, parece que al final tenía razón, ¿eh? -parecía extrañado cuando dije aquello-. Lo que te dije cuando estábamos en el barco.

-Ah, ya recuerdo -sonrió-. Me alegró que tuvieses razón, pero nunca me llegué a imaginar que podría salir bien, ¿la dijiste algo para convencerla?

-No, simplemente la dije que se comportase y que no huyese, que era de cobardes. Parece ser que fue una decisión totalmente suya.

-Eso espero. Bueno, ya llevamos un tiempo juntos, si no se ha cansado ya supongo que eso es bueno, ¿no? -nos reímos-.

-Por cierto, te voy a contar una cosa que ha pasado esta mañana, pero no se lo puedes decir a Tacii o me mata.

-Cuenta, tengo curiosidad. ¿Es algo malo?

-No, pero eso lo tendrás que juzgar tú. Es una chorrada, pero es gracioso, sólo lo cuento porque merece la pena que lo sepas, ella cree que es malo, pero está un poco equivocada. Verás, esta mañana, cuando he subido para decirte que nos teníamos que ir llegó Tacii, claro, le tenía que dar el bebé a Dave. Se asomó, pero lo que realmente estaba haciendo era espiarte.

-¿En serio? -se empezó a reír-.

-Pero tú callado, no la digas que te lo he contado... -dije, conteniendo la risa-.

-¿Por qué? Si es que no es nada malo, no creo que haya cometido un crimen, me siento halagado.

-Ya, pero a ella la da vergüenza reconocerlo, y te lo aseguro, ella es muy vergonzosa.

-Yo también, en parte lo entiendo -se volvió a reír-. ¿Qué se supone que debería de hacer al respecto?

-No lo sé, pero de esto ni una palabra. Sí, sé que soy pesado, pero Tacii me da mucho miedo. Una vez la asusté por llegar tarde a casa, y al día siguiente empezó a hacer ruidos siniestros, fui al baño a mear, y me dio un susto de muerte, estaba escondida en la ducha la muy bruja -nos reímos-.

-Jajajaja, cada vez me cae mejor -dijo, mirando a Tacii, que dormía, si parecía hasta inofensiva-. Tú también -sonrió-. Me alegro de haberme quedado cuando ella me lo propuso, sino no habría conocido a gente tan maja.

-Ni a gente que te hubiese intentado matar, pero vamos, que no tomaste una mala decisión. Por cierto,  en caso de que nos tengamos que separar, cuida a Tacii, por favor. Ella es lo único que me queda...

-Por supuesto, antes de que a ella la pase algo tendrán que pasar por encima de mi cadáver, y espero que eso les cueste -se rió-.



El resto del camino siguió sospechosamente bien, no tuvimos que parar, y ningún enemigo a la vista, tanto vivo como muerto. Haría buenos comentarios al encargado sobre el conductor, estaba sorprendido por su profesionalidad, sí que se conocía aquel sitio al dedillo. Estaba alegre, todo pintaba bien, sólo nos quedaba esperar que lo que teníamos que buscar no estuviese ni muy lejos, ni en un lugar repleto de caminantes hambrientos. Le pedí a Tommy que fuese despertando a Tacii, pues ya nos íbamos a bajar, y teníamos que estar preparados. Habíamos pasado un mes sin tener que enfrentarnos a los zombies, ya era hora de continuar la lucha.




*****************Narra Tacii*******************


Tommy me despertó, y tuve tiempo de estirarme antes de que Pears nos metiese prisa a todos para bajar del vehículo. El otro coche venía justo detrás nuestra, e hizo lo mismo que el nuestro. Una vez que estuvimos todos reunidos, Pears se puso delante y empezó a hablar:


-Compañeros, quiero que recordéis lo indispensable en caso de emergencia: no gastar munición si no es necesario; usar armas con silenciador como primera opción en caso de que pueda serlo; si usamos armas de fuego, una vez efectuado el ruido salir del foco del mismo, así evitando el ataque de una horda mayor a la aniquilada; y, sobre todo, los ojos siempre a nuestro alrededor. Ah, lo olvidaba, trabajo en equipo siempre, si nos separamos nos vemos todos aquí antes de que caiga el sol, y nunca enfrentarnos contra enemigos superiores.

-¿Se refiere a esas máquinas de matar monstruosas que el gobierno creó para acabar con todo bicho viviente? -preguntó un hombre de edad media, que parecía tener un miedo tremendo-.

-Efectivamente, si veis a uno de esos seres, avisad por los walkies, informad de sus coordenadas, pero antes de nada, huid, Si os ven es "game over", así que no os emocionéis e intentéis matarlo, porque se necesitan armas de las que no disponemos para derribarles, ni siquiera creo que se les pueda matar.
He ido pensando por el camino, y por no encontrarnos con sorpresas he decidido que lo mejor para todos es ir en parejas o en tríos, así será más fácil no llamar la atención de los muertos -todos asentimos, al menos yo ya tenía con quién ir-.

-Entonces, nos vemos antes de que caga el sol aquí, ¿no? -le pregunté, quería estar totalmente segura de lo que había que hacer-.

-Eso es -se acercó a nosotros-. Por cierto, no puedo ir con vosotros, tengo que supervisar a los más novatos, los que nunca han pelado contra caminantes.

-¿Existe gente así? -no me creía que alguien siguiese vivo con el privilegio de no haber tenido que jugarse la vida-.

-Aunque parezca mentira, sí. Estuvimos practicando tiro unos cuantos días, y no desperdiciaban demasiadas balas, por eso les permití venir, hay otros que no puedo llevar por el riesgo que correrían... Por ejemplo, si yo supiese que Tommy o tú no os sabéis manejar con estas cosas no os habría dejado venir.

-Ya, si lo había entendido. ¿Confías e que siga teniendo buena puntería?

-Recuerdo cuando me dormía en el sofá viendo alguna película, y tú desde tu habitación me lanzabas algo, siempre acertabas. Por supuesto que confío en que tus habilidades sigan intactas, lo que me da miedo, pero me hace sentirme orgulloso también -Pears se rió y volvió a donde antes estaba-. Chicos, llegó la hora del reparto de armas. Un arma blanca, una de fuego y una walkie para cada uno. En cada pareja o trío habrá una de francotirador y otra más potente para emergencias, y una granada. Por cierto, aseguraros de tirar una granada en un lugar en el que no haya ni un humano, y recordad el perímetro de seguridad para que la onda expansiva no os reviente. Y ahora, creo que ya está todo listo.

Pears hizo el reparto de las armas, y tuvimos suerte de ser los primeros, cogí un hacha y una escopeta increíble. y Tommy escogió un cuchillo de montaña y el francotirador. En cuanto tuvimos todo organizado salimos hacia nuestro objetivo. Sacamos el mapa de Whitehorse, allí era donde estábamos, y miramos bien en que parte estábamos concretamente. Estábamos en Lewes Blv. y el hospital estaba justo cruzando la carretera, pero había que caminar un largo trecho en línea recta hasta nuestro objetivo, no podía quedar más alejado.
Lo bueno de nuestra posición era que todos los edificios estaban relativamente cerca, por lo que en caso de huido no lo tendríamos tan difícil al no estar dispersos. Había un centro médico bastante cerca, era nuestra primera opción para no tener que perder tanto tiempo y arriesgar tanto, pero si no lo encontrábamos iríamos al hospital. Señalamos el centro médico, que estaba en Second Avenue, lo que significaba que teníamos que ir en línea recta y nos los encontraríamos. Emprendimos marcha una vez estuvimos totalmente preparados, y teniendo claro a dónde íbamos, pero lo que yo no tenía muy claro era lo que iban a buscar:

-Oye Tom, ¿qué buscamos exactamente? Es por ayudarte, no por cotilla...

-Ah gracias. Verás, vamos a hacer una intervención quirúrgica a un paciente menor que padece un tumor cerebral. Imagino que esto puede parecerte una bobada, pero lo que busco es un bisturí preciso al 99%.

-Para nada, lo entiendo, que he estudiado veterinaria y sé algo de la cirugía, aunque sea en animales irracionales. Lo buscas lo más preciso posible para que las incisiones sean perfectas y no dañen el tejido del paciente, y así no parar sus funciones vitales.

-Me encanta que me entiendas -sonreí-. Bueno, vamos allá. La verdad, no echaba de menos ir a buscar problemas con nuestros amigos los no muertos.

-Nadie lo echa de menos, pero tenemos que enfrentarnos a ellos, es un hecho. ¿Echas de menos estar solo?

-Jajajaja, ni loco. No me gustaba estar solo porque no confiaba en lo que pudiese pasar luego. Me quedó, por así decirlo, un trauma cuando perdí a todo mi grupo cuando un zombie entró en nuestro refugio, que era la planta superior de un centro comercial. Nadie me había propuesto unirme a su grupo, y me he encontrado a bastante gente, pero a nadie como tú .me puse roja-.

-Oh, por favor, no digas cursilerías -se lo intenté decir en serio, pero no podía contener la sonrisa-.

-Perdón macho bravo -nos reímos-. Creo que deberíamos de adoptar una actitud más seria o se nos unirán unos cuantos caminantes en busca de fiesta.

-Estoy contigo, aunque me gusta reírme contigo, a la vuelta te va a tocar aguantarme, lo sabes, ¿no?

-Oh, qué sufrimiento -dijo, con sarcasmo-.

-Si vemos una juguetería, ¿podemos entrar? Si no es muy peligroso, claro...

-Desde luego. ¿Buscas algún regalo para tu pequeña?

-Sí, me da un poco de cosa no poder comprarla nada... Estoy deseando tener un trabajo de una vez por todas, así podré comprarla algún juguete.

-No te preocupes, seguro que te pondrán un trabajo pronto, aunque no hay problemas por el momento, ¿no?

-No, simplemente era eso... Oye, ¿está permitido coger cosas para uno mismo?

-Me parece que no, pero da igual, lo escondo y no se dan cuenta, no te preocupes, Alison no se queda sin juguete.

-Yo lo puedo llevar.

-Prometí a Pears que te vigilaría y te cuidaría, y bueno, aunque no se lo hubiese prometido lo habría hecho, pero quiero decir que es una razón de más para que no te arriesgues, déjame a mí, por favor.

-Bueno, como quieras...Gracias.

-De nada -sonrió, y seguimos caminando-.


Nos encontrábamos zombies que iban solos, lo que hizo muy fácil su ejecución, y además nos permitió llegar al centro médico antes de lo que habíamos previsto. La entrada estaba abarrotada de caminantes paseando. Me pareció lógico, eran una horda, y como tal iban juntos, y de casualidad pasaban justo por el lugar al que nos interesaba entrar. Le dije a Tommy que teníamos que buscar una forma de entrar que no causase un gran estruendo. Teníamos que llevar a los zombies un poco apartados del centro, lo justo para que el que hiciese el ruido distractor pudiese tomarles ventaja y poder entrar con el encargado de abrir la puerta. Yo era la que tenía que abrir la puerta, y Tommy hacía de señuelo. Tenía miedo de que le atrapasen, así que pensé rápido, y opté por la opción más fácil: romper los cristales, pero podrían entrar caminantes por el hueco, así que eché un vistazo a la cerradura cuando los zombies se habían alejado. Podía forzarla y entraríamos fácilmente. Siempre llevaba en mis bolsillos horquillas, a veces el pelo se me quedaba desperdigado y lo recogía para ir más cómoda, me alegraba de mi extraña manía. Forcé la cerradura e hice señas a Tommy para que viniese hacia mí. ya estaba todo hecho, al menos fuera del recinto.  No hubo ningún percance, llegó sano y salvo y cerré la puerta antes de que los muertos pudiesen entrar.
No era un lugar muy grande, pero lo suficiente como para que dentro hubiese alguna que otra sorpresa. Sacamos unas linternas, la única luz que iluminaba a aquel sitio era la del Sol, y por desgracia no era suficiente como para sernos de utilidad.

Seguí al Tommy, él era el que sabía dónde encontrar el bisturí de precisión, así que mientras él revisaba las habitaciones yo enfocaba en todas direcciones a la vez que apuntaba con el arma para no estar a pecho descubierto si aparecía un caminante. No encontramos nada, después de revisar las instalaciones de arriba a abajo no encontramos ni el bisturí ni nada que se pareciese. Maldije nuestra suerte, habíamos perdido el tiempo viniendo aquí. No sabía si nos daría tiempo a ir al hospital, habíamos perdido mucho tiempo buscando en el hospital. Me llamó la atención que no nos topamos con ningún muerto viviente, ni tampoco con nadie muerto, por lo que los encargados de aquel lugar probablemente se habían ido cuando las cosas pintaban feas, e hicieron bien...


-¿Qué hacemos ahora? No puedo volver sin en bisturí, me matan...

-No te preocupes, Tommy, lo vamos a encontrar como que yo me llamo Tacii. Tengo una idea, tal vez no sirva, pero primero tengo que hablar con Pears -cogí el walkie y le llamé, y por suerte noté que respondía-.

-¿Sí? Aquí Pears, supervisión de la expedición. ¿Quien habla?

-Hola Pears, soy yo, Tacii. Te quería preguntar si podemos coger uno de los vehículos para ir al hospital. Está muy lejos, y lo que necesitamos es muy urgente...Por favor... -puse cara de pena, pero me sentí estúpida cuando me percaté de que no e estaba viendo, y Tommy se rió-.

-Os lo dejo con la condición de que vuelva igual que como te lo llevaste. Es un buen transporte, de los mejores coches de los que disponemos, así que por favor, cuidado.

-Te aseguro que volverá incluso mejor de lo que estaba en un principio, ¿vale?

-Está bien. ¿Habéis encontrado algo que merezca la pena destacar?

-No, todo está muy tranquilo, no hay a penas zombies por la calle, así que vamos muy bien, pero ya sabes que aún no hemos encontrado lo que buscábamos. ¿Y tú?

-Uno de los novatos se ha dado tal susto cuando le he preguntado si llevaba su arma de fuego que me ha intentado disparara, Suerte que si llevaba el seguro... Me he ido con los más torpes, y me arrepiento de haberlo hecho, no vana volver a salir hasta que no controlen sus nervios algo más. Recuérdamelo, por favor -se rió-. En fin, mucha suerte y cuídate, vamos a buscar munición y comida.

-Igualmente, un abrazo -cerré la comunicación con Pears-. Nos ha dejado, pero tenemos que cuidarlo.

-Genial, ¿a qué esperamos? Vamos allá, el el hospital tiene que haber lo que busco, sin lugar a dudas.


Sabía que el hospital era el lugar al que debíamos de haber ido desde un principio, pero tenía algo de esperanzas en poder librarnos, ¿Lo bueno? Por supuesto, Tommy encontraría lo que busca, pero, ¿lo malo? Seguro que no íbamos a estar solos, los hospitales eran lugar muy, muy peligrosos.





Y este el el primer capítulo del especial. No sé cuántos haré, entre 3-5, e intercalaré "Are you Dead Yet?", tuve una idea más o menos aceptable para la historia *que a lo mejor luego es hez de caballo, pero por el momento pinta bien* Gracias por haber leído, próximamente la muerte de alguien...O no...O sí... Muahahaa, qué divertido es ser escritora.

1 comentario:

  1. ¡Lo has subido hace 2 minutos! Me lo has dicho tan tarde ='( No, que era broma mujer, OOOOOOOOOOOOOHHHHHHHHHHH PEARS TEAMOOOOOOOOOOOOOO TQM. Has conseguido que me enamore de Pears, me encanta o traviesillo que es. Y Tommy es adorable, pls, deja de hacerle así o me meteré en tu novela y se lo robaré a Tacii. Eres mala, maldición, me enfado y me doy cabezazos contra el marco de mi puerta hasta que subas más.

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