viernes, 10 de julio de 2015
Unchain Portal-Cap.5: Crows... cluster... riot!
Después de haber estado un largo tiempo escondidos en el cubo de basura decidimos salir. Tratamos de elegir el momento más adecuado, pues aún seguíamos en busca y captura. Starboy y Emer habían estado muy callados desde que nos habíamos metido allí para no llamar la atención.
Cuando salimos observamos bien nuestro alrededor, teníamos que buscar un sitio en el que estar seguros hasta que nos dejasen de buscar, o al menos encontrásemos algo para camuflarnos o disfrazarnos, si nos reconocían todo nuestro plan se había ido al garete. Cuando ya no pude más con el silencio sepulcral decidí decir algo:
-¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Huiremos de aquí y buscaremos algo? -pregunté con el fin de que alguien me respondiese-.
-No lo sé, no creo que haya nada mejor que esto por ahí, las cosas parecen que han sido feas en el exterior... -respondió Emer-.
-¿Vamos a dejar atrás al resto de personas encerradas y viviendo una mentira?
-No, tenemos que salvarlos, pero primero tenemos que salvarnos nosotros, sino no habrá servido de nada llegar hasta aquí, sería como quedarnos a las puertas del cielo -respondió Starboy mientras examinaba la calle-. Tenemos que buscar un lugar en el que no nos puedan encontrar, y allí prepararnos para volver a entrar y llevarnos a todo el mundo con nosotros.
-Me parece una idea magnifica, pero, ¿cómo vamos a conseguir que todo el mundo se venga con nosotros? Nos tomarán por locos seguro.
-Eso lo pensaremos más tarde, Dust, ahora nuestra prioridad es sobrevivir, con eso ya tenemos gran parte del plan conseguida -añadió Starboy-.
El silencio volvió a envolver en ambiente, y nos movimos con cautela en busca de un escondite. Había una gran cantidad de escombros de lo que había sido antes un edificio, y pensamos en ocultarnos entre ellos, al menos nos serviría para aguantar. Nos metimos en los escombros y nos ocultamos con trozos de piedra que había allí, aunque todo quedaba a oscuras. No teníamos más que hacer allí, no podíamos volver atrás ni seguir avanzando, pues sabíamos que al estar en busca y captura la prioridad de nuestros superiores era cazarnos para ejecutarnos y mostrar al resto de la sociedad quién son los que mandan y lo que pasa cuando intentas ser un poco creativo y libre.
Emer y Starboy parecían estar igual de decaídos que yo, probablemente habíamos tenido una mala idea escapándonos, si nos habían organizado de aquel modo era por algo. Quise hablar con ellos para preguntarles cómo se sentían, tal vez yo me equivocaba al juzgarles, pero había algo en mi interior que no me permitía emitir ni una palabra.
La situación era incómoda a más no poder, hasta que oímos unos ruidos en el exterior, y al menos yo, presté especial atención, aquella información podía estar relacionada con nosotros o servirnos de algo:
-Qué día tan ajetreado, menos mal que vamos a acabar dentro de poco -dijo uno de los sujetos, que supuse que sería un hombre-.
-Sólo nos queda llevarnos los restos del edificio que derribamos la semana pasada y ya estará todo. Estoy seguro de que el jefe se alegrará.
-Ya, me imagino. Oye, ¿has oído lo de los que se han fugado?
-Sí, cómo no. Se creen que han sido los únicos en intentarlo, pero acabarán igual. Supongo que sus huecos los llenarán rápido.
No sabía cómo reaccionar al oír aquellas palabras. Se iban a llevar los escombros en los que nos escondíamos, teníamos que tomar una decisión rápida antes de que los llevasen:
-¿Nos quedamos o nos vamos? -les pregunté, me sentía extraña después de la última vez que hablamos-.
-Nos tenemos que quedar, no creo que sea peligroso, y puede que nos oculte por un tiempo, al menos hasta que se olviden de nosotros o se cansen de buscarnos -respondió Starboy-.
-Yo creo que deberíamos de irnos, eso de que no es peligroso es relativo, depende, y lo mejor es asegurarnos de no morir de una manera tan tonta. Me parece absurdo que después de haber conseguido salir de aquella cárcel vayamos a morir sepultados. Yo no me quedo -dijo Emer-.
-Creo que Emer tiene razón -añadí-. Es muy probable que muramos aplastados por estas piedras, es mejor no arriesgarse.
-Iros, yo me quedo -comentó Starboy, indiferente-.
-Si es lo que tú quieres... -Emer salió con cuidado de entre los escombros-.
-¿Por qué no vienes con nosotros? Hemos formado un buen equipo desde el principio, y no queremos que te arriesgues.
-No te preocupes, sé que nos volveremos a encontrar, cuando vayamos a rescatar al resto, estoy muy seguro. Ve con Emer, date prisa, antes de que vuelvan esos tipos a llevar los escombros. Suerte.
-Igualmente.
Experimenté una sensación que antes no había sentido, se me encogió el estómago y sentí tristeza en mi interior. Fui con Emer, aunque no quería dejar atrás a Starboy, no habríamos conseguido salir de allí si él no hubiese estado, de hecho, si no le hubiese conocido cuando, por accidente iba al hospital, probablemente ahora estaría muerta. Suspiré, supuse que las cosas cuando tenías responsabilidades eran más complicadas, pero era lo que habíamos escogido. Emer y yo volvimos al contenedor, pero no nos ocultamos esta vez dentro, sino a un lado por si se decidían a vaciarlos:
-¿Qué deberíamos de hacer ahora? -me preguntó, ciertamente confuso-. Está oscureciendo y nos estarán buscando.
-Creo que deberíamos de movernos, así habrá menos probabilidades de que nos encuentren, ¿no? Y mientras pensamos lo que hacer.
-Sí, es buena idea -empezamos a caminar por los rincones más oscuros, así no nos verían fácilmente-.
-Seguiremos el consejo de Starboy y buscaremos un buen refugio para hacer el plan, y después nos prepararemos para volver a entrar.
-No sé, no me parece que sea una buena idea... ¿Y si omitimos la parte de salvar al resto? No vamos a poder, no tenemos nada para llevar a cabo la misión, ni armas ni información que nos pueda ayudar a trazar un plan que no sea suicida. No quería decirlo antes, pero desde que dijiste lo de liberar al resto pensé que era una locura tremenda. Para empezar, nosotros seguimos en busca y captura, y aunque se cansen de buscarnos y nos den por desaparecidos, si nos vuelven a ver nos reconocerán, de eso estoy seguro, así que ahí acabaría todo -suspiré-.
-¿Y qué haremos aquí, ocultarnos para siempre? No me parece justo que ese sea nuestro destino, no hemos salido de allí sólo para esto, estamos buscando algo mejor, y queremos liberar a los nuestros para poder construir con ellos algo mejor, y es posible, te lo aseguro.
-Suena muy convincente, pero no creo que podamos.
-Moriremos en el intento, al menos yo daré mi vida por intentar que las cosas vayan bien. Sabíamos a lo que nos enfrentábamos antes de hacer nada, no nos podemos echara atrás ahora.
-...Puede que tengas razón, pero no voy a negar que estoy aterrorizado, es un riesgo muy, pero que muy grande el que vamos a tomar. ¿Tú estás preparada?
-Estoy segura de que nací preparada -intenté convencerme para afrontarlo cuanto antes-. ¿Y tú?
-No mucho, como ya te he dicho antes, pero no me queda más remedio.
Continuamos caminando hasta llegar a una explanada llena de componentes electrónicos. Emer fue a investigarlos mientras yo hacía un montón con unos cuantos en el que poder ocultarnos. Vino corriendo con un montón de piezas viejas, parecía que había tenido una idea:
-¡Dust! Creo que sé cómo nos vamos a librar de ser buscados por los superiores.
-¿Qué se te ha ocurrido? -le pregunté, curiosa y con cierta esperanza-.
-Creo que puedo crear una máquina que haga una copia de nuestros cuerpos, como unos hologramas. Podemos colocarlos de manera estratégica para que crean que hemos muerto y así nos dejarán de buscar, y todo se normalizará.
-Vaya, es una gran idea. ¿También podrás replicar a Starboy?
-No, si no está presente porque no puedo copiar su información genética.
-Oh... -me sentía decepcionada, esperaba que él también pudiese tener el privilegio de no ser perseguido-.
-¿Qué pasa? -me preguntó, preocupado-.
-Me gustaría que Starboy estuviese aquí, éramos un equipo...
-Él ha escogido su camino, no podemos hacer nada para remediarlo. ¿Te gusta? -no entendía su pregunta-.
-¿Qué es eso?
-No sé si es real, lo he visto en algunos de los videojuegos que he probado. Es cuando sientes un cariño especial hacia otra persona, y quieres estar a su lado.
-¿Eso es "gustar"?
-Sí, como tu comida favorita.
-Oh,ya entiendo... ¿Me lo quiero comer?
-No, mujer, es algo que te llama la atención , pero no tienes por que querer comértelo, aunque eso sería raro... Bueno, dejémonos de cháchara y vamos a lo importante. Voy a empezar con la máquina,
A lo largo de la noche estuvimos escondidos mientras Emer le dedicaba tiempo a su invento. Por la mañana ya lo había terminado, y me sorprendió su efectividad, era increíble el parecido entre nuestros hologramas y nosotros. Los dejamos colocados lo mejor posible y nos marchamos. Teníamos que pensar un plan para entrar en el edificio:
-Por el momento nos hemos desecho de nuestro problema principal, el hecho de estar en busca y captura. ¿Qué es lo siguiente que haremos?
-Tenemos que buscar armas o algo que nos sirva para defendernos, y después volver al edificio donde nos alojábamos. Para lo último lo mejor es esperar a que encuentren esos falsos cuerpos nuestros.
-¿A dónde os creéis que vais? -dijo una voz, saliendo de un altavoz, muy cerca nuestra-.
Ni siquiera nos giramos para ver qué estaba pasando. Nos habían encontrado y nos habían estado siguiendo, nos habían tendido una trampa. Salimos corriendo, intentando dar esquinazo a los que nos seguían, pero parecían no cansarse nunca, no como nosotros. Llegamos a un callejón sin salida, y algo nos atrapó, no me enteré de qué pasaba, y Emer tampoco. Estábamos otra vez dentro de un contenedor de basura:
-¿Qué ha pasado? -pregunté, aún aturdida-.
-Chhhhhhhstttttt -dijo quien nos había arrastrado hasta allí-.
Pegamos la oreja al contenedor para saber qué hacían los que nos seguían. Por suerte habían seguido adelante, no se habían dado cuenta de que nos habíamos escondido. Nos dispusimos a salir, y al abrir el contenedor descubrimos quién nos había salvado, era Starboy. Me alegraba de volver a verle de nuevo y que estuviese bien:
-¿Ya estabais buscando problemas? -preguntó Starboy en broma-.
-Más bien los problemas nos han encontrado -respondí-.
-¿Preparados para iniciar la revolución? -asentimos, sorprendidos por su decisión-. Seguidme, os voy a enseñar algo.
Este ha sido el penúltimo capítulo de la novela, espero que os esté gustando. Gracias por leer, puede que esta misma semana suba el último capítulo, quién sabe. Próximamente: Superhuman.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Jooooooooooo, que no se acabe todavía, está muy bien.
ResponderEliminarOhhhhhhh, que mona la prota, se ha pillado por alguien, es tan zukulemto =3 Ai lof u beibah