Se puede decir tanto y a la vez tan poco con las palabras que resulta imposible hablar de todos los supuestos que se podrían dar en esta realidad.
Pero si algo es cierto es que son efímeras, y aunque estén escritas, pueden encerrar multitud de significados.
Las palabras se utilizan con frecuencia masiva para dar validez y veracidad a nuestros compromisos, pero sin nuestra voluntad e intencionalidad, esas palabras están vacías. No significan nada.
Las palabras también son un arma, que puede llegar a ser más poderosa que cualquier elemento tangible. Tanto lo que se dice como lo que no se dice, o lo que se pretende decir y lo que realmente es. Palabras que juzgan, palabras que estigmatizan. palabras que se clavan como si de un puñal se tratasen.
Deberíamos medir nuestras palabras, y decir lo que realmente sentimos. Acompañarlas de hechos que demuestren que lo que se dice, o lo que no se dice, es cierto. Esas palabras que quedan anuladas por la realidad son palabras vacías, un arma con un gran potencial dañino.
Las palabras en determinados contextos tienen una importancia muy considerable, pero no deberíamos quedarnos solo en ellas. Las palabras deberían estar siempre respaldadas por hechos que demuestren la veracidad de las mismas. Si no, como ya he dicho antes, nos encontramos ante palabras vacías.
Tal vez las palabras impliquen una cosa, pero son los hechos los que determinan la certeza de esto. Y resulta tan, pero tan doloroso que hechos y palabras no se correspondan entre sí , que deberíamos ser especialmente cuidadosos con lo que decimos, queremos decir, y realmente pensamos y haríamos o haremos.
Es preferible no hacer uno de palabras cuando no vamos a poder comprometernos con los hechos que estas suponen. Las personas tienen sentimientos, y podemos herirlos profundamente si no pensamos las cosas dos veces antes de decirlas. Si la intención va encaminada a la mentira, buscar engatusar a la otra persona con palabras, pero a la hora de la verdad mostrarse impasible, en ese caso qué decir, las víctimas dirán en su lugar...
Cosas como la confianza, en un abrir y cerrar de ojos se pueden esfumar. Es algo muy difícil de conseguir, y tan fácil de perder... Usar bien las palabras, y procurar que estas sean coherentes con nuestros actos.
Las palabras son muy valiosas y pueden hacer mucho daño, úsalas bien.
Las palabras son muy valiosas y pueden hacer mucho daño, úsalas bien.
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