martes, 15 de julio de 2014
Risk-Cap.11: I don't believe in love
Cuando abrí los ojos vi a Jerry y a su amigo corriendo de un sitio a otro sin saber muy bien con qué propósito lo hacían. Poco a poco fui recordando lo que había pasado y decidí avisar a los chicos de que ya había despertado:
-¡Eh, vosotros! -los dos me miraron y se quedaron pensativos. Parecía que su cerebro no podía procesar la información-. Estoy bien, pero no sé por qué me ha pasado. ¿Me has echado algo raro en la bebida, Matt?
-No. Vale que no es de calidad, pero yo la bebo muy a menudo y sigo vivo, es más, es mi mejor amiga -dijo Matt totalmente convencido de que no era su culpa-. Tengo vodka si quieres.
-¿Y a mí no me ofreces, pedazo de mierda? -comentó Jerry indignado-. Voy a tener que ponerme tetas para que seas amable conmigo y no me intoxiques...
-¡Que no he sido yo, idiota! -se empezaron a pelear, pero no duró mucho-.
-Ahora que me doy cuenta, las dos veces que me he desmayado de repente estabas tú -dije señalando a Jerry-.
-Eh, no pienses lo que creo que estás pensando porque te equivocas. ¿Para que voy a querer yo herirte, si no me has dado ninguna razón para ello? Ni Matt ni yo lo hemos hecho, puede que haya sido antes de venir aquí. ¿Has tomado algo?
-No, he estado la mayor parte del tiempo esquivando a un imbécil.
-Vaya, no sabía que pensabas eso de mí... -dijo Jerry poniendo cara de pena-.
-No me refería a ti, sino a un miembro de la banda para la que trabajo. Pero eso es todo, nada más -no tenía ganas de hablar del tema, y esperaba que Matt no preguntase sólo para tratar de seducirme-.
-Entonces, ¿estás mejor? -me preguntó Jerry-.
-Eso creo...
-Bueno, Jerr Jerr, ¿y cómo te va a ti la vida? -preguntó Matt-.
-Oh, es un detalle por tu parte que me lo preguntes ahora después de haber estado como una hora contigo...
-No hace falta que me lo digas, si no me importa, era por educación -ambos cruzaron sus miradas de forma desafiante-.
El resto de la noche se desarrolló normal, bebimos bastante (más de la cuenta, al menos lo suficiente como para que yo empezase a decir tonterías). Me sorprendí al ver lo tarde que era, ya que al día siguiente (mejor dicho, ese mismo día) tenía que seguir con la gira, y necesitaba desesperadamente dormir, estaba muy cansada. Jerry insistió en que saludase a los demás miembros de Alice in Chains porque me querían conocer, y tuve suerte de que me hospedaba en el mismo hotel, no me importaba pasarme para decirles hola y ver cómo son, al menos ya conocía a la mitad. Cogimos el autobús y no estaba muy segura de que fuésemos a llegar bien, puesto que los dos estábamos totalmente ebrios. Mientras continuábamos nuestra travesía, Jerry empezó a hablar:
-Oye, y ¿de quién huías antes? -preguntó Jerry, que parecía llevar mejor los efectos del alcohol que yo. En otros tiempos no habría sido así-.
-¿Y a tí qué más te da?
-Yo sólo preguntaba...
-Lo siento, es que cuando bebo soy más borde -intenté reírme-. Pero si mi vida no es nada interesante... Yo bebía y me drogaba y lo dejé. Y ya está, eso es todo.
-Vaya, pues no pareces muy mayor como para haber pasado ya por eso.
-No lo soy, tengo 20 años. Empecé con toda esa mierda con 16 por culpa de un imbécil del que no sé cómo me enamoré. Oye -bajé la voz- eso es un secreto, no se lo digas a nadie... nunca te enamores, porque te puede llevar a la muerte. Al menos a mí me dejó sin nada.
-Pero a veces sale bien. Hay más gente alegre por el amor que triste, ¿no crees?
-No, te equivocas sin duda alguna. El amor no es para siempre, y cuando te quieres dar cuenta has perdido toda una vida por complacer a otra persona que ni siquiera lo agradece, ni se da cuenta de lo que significa para ti. El amor es una enfermedad que se propaga y acaba con nosotros lentamente, haciéndonos creer que vivimos en una utopía, pero en realidad es miseria, sólo miseria que no nos da felicidad temporal -dije-.
-La que se equivoca eres tú. No es nada parecido a lo que tú has dicho. Puede que a la gente que le ha ido mal diga eso por el simple hecho de que no han tenido suerte, pero siempre hay un roto para un descosido, da igual cómo sea el roto, créeme.
-Que no es así, mierda. La gente que cree es la que lo vive en ese mismo momento.
-No voy a conseguir convencerte con mis argumentos, ¿no? -lo negué-. Bueno, pues tendrá que ser con hechos -me quedé con cara de "¿Pero qué mierda...?"-. Ahora no, pero en un futuro lo verás.
-Y una mierda, que eso ya no cuela. No voy a permitir que nadie arruine mi vida de nuevo, quiero estudiar y triunfar. Y ya está.
-¿Estás segura?
-Nunca lo he estado tanto como ahora.
-Y, ¿no te gusta nadie ahora? -Jerry se estaba comportando como un niño pequeño y ya me estaba cabreando, Le había advertido anteriormente que era muy borde cuando estaba bajo los efectos del alcohol-.
-¡NO! -dije mientras me giraba en contra suya con el fin de que me dejase en paz-.
-¿Sabes qué? Parece que boqueas todo aquello que podría hacerte feliz sólo por el hecho de sufrir de nuevo, y por eso estás siempre a la defensiva.
-¿Y tú que sabes? A penas me conoces, no tienes derecho a juzgarme.
-¿Por qué? No es necesario pasar una vida al lado de una persona para saber cómo es por encima.
-Me alegro por ti -intentaba todo el rato poner fin a la discusión, pero no había manera, Jerry se la estaba jugando y se iba a acabar quemando-.
-¡¿He dicho algo que sea mentira?! -me di por vencida, me apoyé en el cristal y empecé a llorar como una idiota, como hacía cuando era más joven-.
-Por favor, para. ¿Es que te has propuesto hundirme en la miseria más de lo que ya estaba?
-L-lo siento, no tengo control cuando bebo, me suelo pasar de la raya de sincero y suelo herir a la gente, perdón. El caso es que lo que te he dicho es verdad, pero yo te ayudaré, es más, Alice in Chains te ayudará a ser feliz. Seremos como "El equipo A" de la felicidad, e iremos repartiendo piruletas por las calles -su comentario hizo que mágicamente me riese-.
-No voy a rechazar vuestra ayuda, la necesito -se produjo un silencio incómodo-. Pero advierto de que no me gustan las piruletas -me reí-.
-Bueno, eso ya lo negociaremos con el resto del grupo -se puso unas gafas de sol que no tenía ni idea de dónde las había sacado-. Oye, ¿responderías a mi pregunta?
-Ya lo estoy haciendo...
-No, esta era la pregunta que he hecho para hacerte la pregunta de si te podía hacer una pregunta, esa no cuenta, es otra. ¿Seguro que no te gusta nadie?
-Bueno, puede que alguien me llame la atención, pero no me gusta. Es la persona de la que huía, pero como parece que no va por buen camino, ni siquiera le voy a dar más vueltas -intenté sonreír, pero cuando me vi reflejada en el cristal del autobús casi vuelvo a llorar. Entre aquellas personas que estaban presentes en el autobús había una que me resultaba especialmente familiar-.
-¿Y quién es entonces?
-Oye, eres un poco cotilla. ¿Por qué insistes tanto es saberlo? -me acerqué a Jerry con el fin de que aquel extraño no me viese-.
-¿Yo? Sólo era curiosidad -me sonrió, y me pareció la cosa más adorable que había visto, probablemente fue causa de mi nivel de alcohol en sangre-.
A partir de ahí perdí totalmente la memoria.
Algo me empezó a dar en el brazo y a gritar mi nombre. Abrí los ojos sobresaltada y vi que aquella no era mi habitación, pero aquel no fue el mayor susto que me llevé. La persona que me estaba gritando era Jerry, y en ese momento me pregunté "¿Qué mierda hago yo aquí?", pero no tardé en caer en lo que había pasado:
-¡Por fin te despiertas! -dijo Jerry sonriendo-.
-Yo me largo de aquí -dije, todavía aturdida por el colapso de información que mi cerebro había recibido-. No sé cómo narices a pasado esto, pero prefiero quedarme con la duda.
-Tampoco estabas tan borracha...
-¡Te has aprovechado de mí! Yo no quiero nada contigo ni con nadie. No sé cómo lo conseguiste, pero no te vuelvas a acercar a mí.
-¡Me estás tratando como si te hubiese violado! Pues, para tu información, fuiste tú la que lo empezó, no yo. Sólo te di un beso.
-Y una mierda, chaval -dije mientras me vestía y me marchaba a toda prisa-.
Por el pasillo me crucé con Layne, e intentó preguntarme qué había pasado, pero ni siquiera me molesté en pararme para hablar con él. Miraba atrás con la esperanza de que Jerry no me estuviese siguiendo, y me calmé al ver que, efectivamente, no estaba. Por desgracia en aquel hotel me hospedaba yo también, y mis "compañeros" de trabajo. Y, como la suerte parecía haberme abandonado por completo, me choqué de lleno con aquella persona de la que huía: David Ellefson, e iba con Julie, para mi sorpresa. Me levanté y seguí por donde iba, intentando alejarles de iniciar cualquier clase de acto social, así como empezar a preguntarme a dónde iba tan deprisa, pero hay cosas que no se pueden evitar, sino que hasta que no te encuentran no paran:
-Anda, pero mira a quién tenemos aquí, si es la mendiga -dijo Julie, triunfante por haberse metido conmigo, y para mi suerte, no había moros en la costa, por lo que me escaqueé mientras la muy bruja reía-.
Por fin conseguí salir del hotel. Se me había hecho eterno el trayecto, pero al fin era libre. Me acababa de dar cuenta de que tenía que volver a mi habitación a por mis cosas, pero podía pedirle a Nick, cuya habitación estaba cerca de la mía, que fuese a por ellas y así evitaría chocarme con más personas por hoy. Aún quedaban unos cuantos shows en Texas, por lo que tenía que buscar otro hotel en el que alojarme, o incluso dormir bajo un puente (no sería la primera vez). Me senté en el borde de la carretera, y me llevé otro susto más, para variar. Alguien me dio un toque en el hombro, y me negué a girarme, como si de una película de terror se tratase. Tampoco hizo falta, esa persona se puso en mis narices, y no me quedó más remedio que fruncir el ceño y afrontar la realidad:
-¿A qué ha venido todo eso? -dijo Jerry-.
-¿Y tú que haces aquí? -le pregunté, intentando dar de lado el tema para poder olvidarlo todo-.
-Hay una cosa que se llama ascensor -se puso serio-. ¿Podrías responder a mi pregunta, si eres tan amable, Skylar?
-¿Te refieres a lo de irme? Pues me ha sorprendido haber hecho algo así cuando tú no eres la persona a la que quiero. Oye, ¿podríamos hablar esto dentro?
-No, lo hablamos ahora -me cogió de la mano y me llevó hasta un rincón-.
-¿Qué me vas a hacer? -le dije, asustada-.
-Nada, sé por qué me has dicho lo de entrar, por eso creo que este lugar está bien para que hablemos. Aquí no te verá ese cabrón. Bueno, continúa.
-Eso era todo. ¿Cómo quieres que me vaya? Me avergüenzo de haber hecho eso, aunque ya lo he hecho otras veces, esta es diferente porque no lo hago por conseguir dinero o simplemente seguir viva unos días más.
-Ah, ya sé por qué te has ido. Por suerte me acuerdo de todo lo que dijiste ayer en el autobús viniendo al hotel... Tú y yo estuvimos discutiendo sobre el concepto del amor, y al parecer a ti no te gusta. ¿no? -lo negué, sin saber a dónde quería llegar a parar-. ¿Tienes miedo de salir con alguien? -y dio donde más duele-.
-No, eso es una estupidez. No salgo con nadie porque no me da la gana, no necesito a otra persona para ser feliz -intenté apartar mi vista de la suya porque cada vez me estaba poniendo más nerviosa-.
-Sí que lo tienes, no mientas, que no hace falta que te conozca a la perfección para saber que no estás diciendo la verdad. ¿Seguro que no tienes curiosidad por meterte en una relación-.
-No. Ni la más mínima.
- ¿Y si alguien te prometiese que iba a quererte hasta el día de su muerte?
-No.
-Una persona que está dispuesta a comprometerse con otra sabe lo que esto conlleva. Esa persona que te pediría ser su pareja te diría que te quiere, que desde un principio supo que eras muy especial para ella y no dejó de pensar un solo día en ti, y que se ofrece a que la mates si en algún momento esa persona te hace el más mínimo daño. Y muchas más cosas que estoy seguro de que te gustarían oír...
-No, eso son sólo chorradas. Creo que ya lo dejé bastante claro ayer, estoy segura, ¡no creo en el amor! ¿Alguna persona realmente haría eso por mí? Yo contesto por ti: No.
-¿Y si te digo que sé dónde podrías encontrar a esa persona?
Santo DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, lo que me ha costado acabar este capítulo. Antes de nada quiero dar las gracias a mi ayudante en este capítulo, Izzacho. Las discusiones que Skylar y Jerry es una discusión real que Nacho y no organizamos, y quedaron bastante bien ^ ^
Gracias por haber leído, siento que este capítulo sea tan "mazacote", pero es que era algo que tenía que poner. Y al igual que Skylar, yo he dado la cara a mi problema. Pero a la próxima lo quemo :3
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario