sábado, 26 de julio de 2014
Risk-Cap.14: This could be the END
Aún era pronto para decir a quién pertenecía el cuerpo que se hallaba tirado en un callejón sin salida. Estaba tan desfigurado y en tal mal estado que el simple hecho de mirarlo ya suponía un esfuerzo sobrehumano. Me acerqué más a la escena, al fin y al cabo me habían llamado para que fuese allí e identificase al hombre. El cuerpo no tenía brazos, al parecer alguien se los había arrancado por la forma en la que había quedado el hombro, muy dañado también por este acto. Pero eso sólo era el principio... Miré su cara, y las cuencas de los ojos estaban vacías, tenía el tabique roto (a causa de la droga, no era nada nuevo), anteriormente la había salido una generosa cantidad de sangre por la boca y le faltaba una oreja. Al alejarme un poco me percaté de que había un trozo de lengua al lado del cuerpo, la cual probablemente fuese del mismo. En cuanto el cuerpo, a parte de estar sin brazos, le habían disparado unas cuantas veces en el pecho, sin acertar en la zona del corazón, y tenía algunas puñaladas en el estómago, mostrando todo el contenido que en su momento había estado dentro del estómago del individuo. Para acabar, las piernas las tenía arañadas, probablemente por haberse resistido a aquel brutal asesinato, y no tenía zapatos. No quería ver más, ya tenía suficiente. Aparté la vista del cadáver y fui a hablar con el agente de policía Andersen, el que me había llamado por la mañana para decirme lo que había ocurrido:
-¿Ha podido identificar el cuerpo del hombre? Le revisamos la cartera, pero sólo había una carta para usted, y no tenía ninguna identificación suya.
-Sí, es Alexander Graham -las palabras me helaron la sangre, era todo demasiado raro-.
-¿Podría hacerla una serie de preguntas rápidas, si no es mucha molestia?
-Claro, ayudaré en lo que pueda...
-¿Qué relación tiene usted con la víctima?
-Fuimos pareja. Estuvimos juntos unos 3 años, pero después lo dejamos, y me empezó a acosar.
-Vale. ¿Podría ver la carta que le ha dejado, o es algo privado?
-No lo sé, ahora lo miro - abrí el sobre, tan nerviosa que a penas atinaba enganchar la apertura de éste-. A ver -dije, mientras conseguía sacar el papel que tenía un mensaje para mí, y me dejó más que asustada-. Aquí tiene.
-Bien, veamos -el agente le echó un largo vistazo-. Esto es una orden de alejamiento que un familiar suyo puso en su lugar para Alexander. Y en ella están escritas las palabras "Ni muerto te librarás de mí y lo sabes" -se rascó la barbilla y reaccionó-. ¡Kurt, ven aquí! -le dijo a uno de sus ayudantes-. Quiero que analices este papel en laboratorio, puede que tenga alguna pista de lo que ha ocurrido. Esta nota deja claro que él sabía que iba a morir, incluso puede que fuese idea suya. Confío en ti para que me des información sobre este caso, parece que vana por este chica -me señaló-.
-Sí, señor. Sabe que puede confiar plenamente en mí, nunca le he fallado -dijo el chico llamado Kurt, y después se giró hacia mi lado-. ¿Está usted bien? Parece muy pálida...aunque lo veo normal, la verdad. Si quiere vaya ya a casa, descanse un poco, y cuando tengamos novedades sobre el caso la informaremos de cualquier modo.
-Se lo agradezco, me vendría muy bien irme a descansar un poco. Demasiadas cosas en tan poco tiempo. Adiós -me fui junto a Jerry-.
-¿Y bien?
-Era...Álex. Ha causado su muerta a posta, se ha suicidado sólo para meterme más miedo del que había tenido cuando vivía con él. Tiene un cómplice, el que le mató. Y me tenían una sorpresita: la orden de alejamiento que ayer le pusimos, en la cual ponía "Ni muerto te librarás de mí y lo sabes". Ya es suficiente por hoy, necesito tranquilidad.
-Madre mía... -dijo mientras me abrazaba con el fin de tranquilizarme un poco-. Iremos al hotel, descansarás un poco y después desayunas, ¿vale? Desde ayer no te veo comer nada...
-¡¿Cómo voy a comer después de lo que he visto?! Sólo tengo ganas de vomitar y de huir de la realidad, evadirme y desaparecer. No temo a que alguien venga y me mate, sino que os haga algo a Pam o a ti.
-No te preocupes por nosotros, nos sabemos cuidar. Y si nos pasa algo, prométeme que vas a seguir adelante -me cogió la mano-.
-Lo intentaré, pero me he pasado demasiado tiempo sin nada, y ahora que tengo algo, no quiero que nadie me lo quite, ¿comprendes?
-Si, lo comprendo, pero no hagas ninguna tontería ¿vale? -asentí-.
Volvimos al hotel. Fuimos en autobús, y el trayecto se me hizo extremadamente largo, parecía que el bus iba a parar en todas las esquinas. Mi paranoia aumentaba por segundo, no sabía quién era el cómplice de Álex, y no paraba de mirar a todos los lados, buscando a alguien que pudiese ser sospechoso o sospechosa. Pero todo el mundo me lo parecía, y me sentí enormemente aliviada cuando llegamos a nuestra parada. Me temblaban un poco las piernas, era verdad que necesitaba reponer energías, al menos un poco. Jerry me sostuvo para que no me cayese, y al llegar al hotel me dejó en la habitación, mientras él iba a hablar con mi hermana para contarla lo que había pasado.
Nunca antes me había sentido tan reconfortada en una habitación solitaria, ni cuando me daban la metadona en la clínica de desintoxicación. Me eché en la cama, y desconecté el cerebro por un rato, era tan necesario como el oxígeno o las sales minerales para mí. Encendí la tele para entretenerme un rato. Jerry no tardó en regresar:
-¿Que tal te encuentras? -me preguntó-.
-No estoy mal, la verdad es que me podría quedar así toda mi vida. Viendo la tele, tranquila, y tumbada en una cama. Pero hay trabajo -dije, fingiendo una sonrisa, que no pareció convencer demasiado a Jerry-.
-Recuerda que luego tienes que almorzar, o sino no te dejaré salir.
-Está bien, luego me comeré un sándwich.
-Por cierto, te tengo una sorpresa -dijo, sonriendo-.
-¿De verdad? -no estaba acostumbra a aquello-.
-Sí, no te engaño. Te la daré después del trabajo, esta noche.
-Oh, no, no me veo con ganas de...
-¡No es eso! Por favor, no me malinterpretes, es algo que te vendrá bien.
-Bueno, no me fiaré demasiado -me reí-.
El tiempo pasó volando. Me eché una pequeña siesta, comí algo, me arreglé un poco para estar presentable y fui a trabajar sin problema. Había sido puntual por un día:
-¡Hola Skylar! -dijo Nick, muy animado-.
-Hola Nick. ¿Qué tal te fue con tu novia?
-¿Quieres que te lo cuente todo detallado?
-No, con que me digas que te ha ido "bien" o "mal" me basta -nos reímos-.
-Pues me fue muy bien, tenía ganas de verla, la verdad. Y tú, ¿qué tal? Es raro que hayas llegado pronto, estás rompiendo tu costumbre.
-Oh, lo siento -me reí-. Bueno. ni bien ni mal, simplemente rara.
-¿Rara? -comentó Marty, que acababa de entrar en la sala-.
-Sí, rara. Han pasado muchas cosas, y estoy un poco sorprendida, y también nerviosa, pero voy a intentar ser más optimista y dejar las malas cosas de lado. Puede que así no me persigan.
-Me parece buena idea. Yo quiero hacer algo parecido en un restaurante. Ser positivo, pedirme toda la carta, no pagar y que luego los camareros no me persigan -dijo Nick, y nos reímos-.
-Lo mejor es que le ignoremos. Dice la leyenda que si lo hacemos a lo mejor él se calla, e incluso llega a decir algo coherente.
-Marty, no seas cruel. Es divertido -dije mientras le empujaba-.
Seguimos charlando un rato de muchas cosas y de nada a la vez, y nuestra conversación se vio interrumpida en cuanto David entró. Fue como si todos hubiésemos visto a un fantasma, nos callamos al instante:
-¿Ocurre algo conmigo? -comentó David, molesto-.
-No -dijimos los tres a la vez, pero yo quería decir "sí", aún le guardaba rencor-.
-Ya, claro. ¿Hablabais de algo importante?
-No, de nada... -dijo Marty-.
-Ah, bien, es que, ya que Skylar está aquí, quería hablar con ella -ninguno nos movimos-. En privado -dijo mientras me miraba-.
Ya era lo que me faltaba. Me levanté sin ganas y le seguí. No me convenía fiarme de él después de todo lo que había pasado, podía ser incluso el asesino y cómplice de Álex... Sí, claramente mi mente estaba desvariando:
-Ya era hora de que hablásemos después de tanto tiempo, ¿no? -dijo David con cierto resentimiento-.
-¿De qué quieres hablar?
-Sólo quería pedirte perdón por todo lo que ocurrió entre nosotros hace un tiempo...No me porté nada bien, y no fui honesto con ninguna de las dos, ni con Julie ni contigo. Sé que dije muchas cosas malas de Julie, pero lo hemos vuelto a intentar, espero que eso no te moleste.
-¿Molestarme?
-Sí.
-¿Lo dices en serio? -David asintió-. Me molesta su presencia, no que salga contigo. Eso me da exactamente igual.
-No seas tonta, sé que te molesta. Te dejé por ella...
-Bueno... -ya empezaba la cosa a torcerse, y yo no quería seguirlo el juego, pero no me quedó otra-. Para empezar, tú y yo no hemos estado juntos nunca, por lo que no me has podido "dejar", y para acabar, no me molesta, porque yo a ti nunca te he querido. Es sencillo de entender, ¿no? -Junior parecía sorprendido por mi comentario-.
-Ah, vale... Entonces, ¿amigos?
-Sí, claro -dijo mientras nos dábamos la mano en señal de amistad-.
Me había quitado un gran peso de encima, por fin podía trabajar sin ataduras, sin miedo a tener que hablar con alguien con el que he tenido algún roce. Había sido un día muy extraño, pero cuando acabase, tendría una sorpresa de Jerry. ¿Qué sería? Estaba tan emocionada con todo que había pasado por alto un pequeño detalle. Algo que sabría más tarde.
Espero que os haya gustado el cap. criaturitas del METAL :3 Por una vez estaba tan inspiraba que lo he hecho de golpe, sin pausa, y con muchas ideas corriendo por mi cabeza. Sé que no fue muy largo, pero quería acabarlo aquí para dejarles con un poco de suspense en el cuerpo, como a mí me gusta *trollface, a Mary Jane le gusta hacer sufrir a la gente...Bueno, no*. Ya saben: likes y comentarios me harán muy feliz, mucho c: Con este cap. concluye el especial de Risk.
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