miércoles, 6 de agosto de 2014

Wings of Destiny-Cap.7: Let's start a new game





Las cosas estaban cada vez más raras, mucho movimiento de los soldados del ejército osbourniano, las prisas por enlazar a Dave y a Simone... Eso sólo significaba guerra. Una batalla estaba a punto de estallar, pero aún no sabía con quién se enfrentarían los Osbourne, probablemente atacarían a algún pequeño reino desestructurado, que era lo habitual para ir ganando más territorio y poder, además de aumentar la riqueza y que haya crecimiento de la población, y por lo tanto más gente para el ejército. Por otra parte, recordaba las ansias del rey por dominar el mundo entero, y puede que estuviese planeando algo grande, como enfrentarse a alguna gran dinastía como "Dio", "Jagger", "Ford", ... Tenía que encontrar a mis compañeros y decírselo también, estaba casi segura de que había acertado. A lo lejos oí los gritos de Sharon, probablemente estaría aún con Eddie, echándole la bronca. Fui a mi habitación a ver si me encontraba con alguien, pero estaba todo solitario. ¿Por qué cuando yo tenía que decir algo estos no aparecían?

Me quedé esperando un rato, pero al ver que no aparecía nadie y que me quedaba mucho trabajo por delante seguí. Miré a ver qué tal andaba mi herida, pero no iba a tener lugar un milagro y se iba a haber curado en tan poco tiempo. En ese momento recordé que tenía que hacer algo rápido para que la maldita Sharon no me volviese a interrogar, o no me quedaría más remedio que contarla que me escapé del palacio y me cortarán la cabeza... literalmente.

Limpié algunas habitaciones del castillo, y cuando creí haber acabado dejé las cosas de limpieza en sus sitio y me fui a dormir, pero por desgracia recordé que tenía que quedarme hasta tarde por haberme quedado dormida y haber entrado tarde a trabajar, y también que tenía entrenamiento con Haru y Gund. Al menos aprovecharía para contarles lo que había pensado y así no levantaría sospechas. Retomé mi trabajo hasta que los lobos hubiesen aullado, entonces tendría que empezar mi entrenamiento, y no tendría a penas tiempo para descansar o para al menos pensar. El tiempo pasó rápido, y en cuanto vi que era el momento dejé el trabajo por aquel momento y fui al parque de entrenamiento, el cual estaba fuera del castillo. Por suerte los guardias estaban dormidos y no se dieron cuenta de que había salido. A lo lejos vi a Haru y a Gund esperándome con los brazos cruzados, pero, ¿qué querían que hiciese?, tenía que trabajar, y si me saltaba las normal enfadaría más a mis superiores:

-Siento haberme demorado tanto, pero hoy tenía que quedarme hasta tarde, y bueno... el castillo estaba un poco oscuro, fui a iluminarlo y me perdí. Y también extravié el trapo de limpieza -dije, intentando poner cara de buena para quitarle hierro al asunto-.

-Para empezar deberías de aprender a orientarte o te perderás continuamente. -dijo Gund-.

-Puede que sea buena idea, pero lo veo difícil... No obstante lo intentaré.

-Bien, pues hoy te vas a venir conmigo -dijo Haru-. Te haré la prueba de maga y mañana entrenarás con Gund y te hará la prueba de luchadora, ¿entendido?

-Sí, pero antes de nada quería deciros algo que venía pensando. Veréis, últimamente las cosas están muy raras, más de lo normal, quiero decir. Predomina la prisa, por lo que llegué a la conclusión de que algo grande se avecina...una guerra. Pero no una normal, contra algún feudo pequeño, sino contra algún reino con una gran dinastía al mando -esperé a que dijesen algo, pero los dos permanecieron callados-. Bueno, no hace falta que digáis nada, es sólo una teoría mía, y no suelo acertar nunca, probablemente esté equivocada... Bien, empecemos ya, Haru.

Fui tras Haru. Me llevó a una habitación que estaba en el exterior del castillo (al menos mi paseo no fue en vano). Parecía ser algo así como su laboratorio:


-Antes de nada quiero que sepas que la magia está considerada una ciencia prohibida, y que por lo tanto no deberías de decir a nadie que la practicas, y tampoco hacerla delante de los demás, o sino irás a la hoguera, como muchos de mis compañeros. Y vas a tener que dominar todos los elementos básicos si quieres hacer algo útil. Pero no te preocupes, si no eres al final maga, se sabrá rápido, cuando empieces a trabajar con esos elementos, los cuales son : agua, aire, tierra y fuego. Esta es la introducción sencilla, más adelante te daré una explicación más completa y más útil para ti

Abrió la puerta de la caseta y pasamos dentro. Desde fuera parecía muy pequeña, pero por dentro era bastante grande, lo suficiente para incluso dormir en ella. Haru me explicó que se trataba de una ilusión óptica que hacía que por fuera la habitación se viese mucho más pequeña de lo que parece, y que de eso, más o menos iba la magia: de engañar sin mentir. Sonaba raro, pero me empezaba a gustar aquella ciencia, considerada demoníaca. Lo primero que haría sería aprender a hacer algunas pociones básicas y saber dónde encontrar sus componentes. Algunas veces funcionaban y otras no, dependía de la persona que las usase. Me interesó sobre todo una que era justo lo que yo necesitaba, para curar mi herida la "Poción cicatrizadora". Los elementos necesarios eran muy difíciles de encontrar, pero merecía la pena embarcarse en una pequeña aventura para encontrarlos todos, sería peligroso, por eso me gustaba tanto. Después de varias mezclas acabó mi entrenamiento diario, aunque cuando me quise dar cuenta ya casi el sol estaba saliendo. En cuanto me tumbé en mi cama me quedé profundamente dormida, aunque estaba segura de que esta vez no me volvería a quedar dormida, ya había tenido suficiente con un castigo por ahora.

El canto del gallo me despertó. Miré por la ventana y comprobé, con alivio, que no llegaba tarde. Inicié mi jornada laboral. Ya me había acostumbrado a las tareas que tenía que hacer, y con un poco de suerte, si me daba prisa y las hacía bien conseguiría acabar antes, terminar mi entrenamiento antes e irme a dormir y poder descansar definitivamente. Me preguntaba si algún día podría dedicarme a otra cosa que no fuese servir a los demás, ser recordada por los demás. Ya que no tenía un físico envidiable tenía que esforzarme para ser la mejor en algo. Recordé a "Dracarys", mi querida espada... Tenía que recuperarla, y sólo una leyenda puede recuperar a otra leyenda, así que me propuse ponerme a trabajar duro, y cuando no tenga nada que hacer seguir estudiar y leer, si es que en algún momento aprendía. Serví el desayuno a Dave, limpié las habitaciones de siempre, hice la comida y seguí limpiando hasta la hora de la cena. De camino a la cocina me crucé con Eddie, que parecía perdido:


-¿Qué estás buscando? -le pregunté-.

-No lo sé ni yo -se rió-. Busco al tipo que me tiene que entrenar, pero no me dijeron dónde encontrarle, ni siquiera sé cómo es. ¿Tú le conoces?

-Sí, podría llevarte hasta él. Supongo que estará en el jardín, en el campo de entrenamiento con más soldados o futuros soldados, como tú...más o menos.

-Estaría bien.

No me lo podía creer, por una vez iba a ser yo la que guiase a alguien que estaba perdido, al parecer ya empezaba a situarme mejor que antes. Tardamos un rato en llegar hasta el lugar acordado, había que tener en cuenta que el castillo era de grandes dimensiones y  no quería or atajando para no perderme... Además, aquello contaba como trabajo, no me iban a regañar si me retrasaba o dejaba algo sin hacer por ello. Por el camino Eddie me estuvo hablando un poco de por qué estaba allí, y me contó con más profundidad lo de ser el bastardo de los Osbourne. Después de escuchar todo aquello comprendí que no era una amenaza para nosotros, al contrario, podríamos contar con él. Al fin llegamos, y vi que Dave estaba presente en el entrenamiento. Nos acercamos a él, que estaba hablando con Gund:

-Hola jefes -dijo Eddie con chulería, lo que hizo que Dave le fulminase con la mirada, y tras ello lo ignorase-.

-¿Qué haces aquí, niño? -preguntó Dave, tras un silencio incómodo-.

-Vengo a entrenar. Mi padre me dio un puesto de trabajo y voy a cumplir con él. ¡Ah, por cierto! Ya me he enterado que te casas dentro de una semana -no sabía que sería tan pronto, iba a pasar algo gordo, demasiado-. Con una bella dama como Simone ¿quién va a tener bastardos? -se rió amargamente-.

-Serás desgraciado... -dijo el pelirrojo con ira-. Bueno, como te iba diciendo, Gund, te va a tocar hacer eso. Me da igual que te parezca bien o mal, como si tienes que dar la vida, pero vas a seguir mis órdenes.

-Si doy la vida ya no podré hacerlo -dijo Gund frunciendo el ceño-.

-No sé que le pasa a todo el mundo últimamente con cachondearse de mí. ¡Cuando sea rey me vengaré! -con aquello concluyó Dave su aparición estelar y se marchó-.

-¿Qué ha pasado? -pregunté-.

-Pues que el futuro rey se ha vuelto loco. Me ha dicho que organice un ejército y que me vaya a una parte de la gran Rusia, Finlandia. No me ha dejado muy claro el objetivo de ir allí, me ha dicho que hay que "investigar" y traer nuevas armas. Nada más, suena fácil, pero me parece que hay gato encerrado...Nos vamos mañana, así que tengo bastante trabajo por hoy, tengo que organizarlo todo para salir mañana por la mañana, lo más temprano posible.

-¡¿Puedo ir?! ¡Quiero ir! -dije, entusiasmada-.

-No -dijo Gund-. Pero me parece que tú si que vienes, ¿E...?

-Me llamaba Eddie... Bueno, vale, iré, pero que conste que trabajaba haciendo pan, no creo que eso sea de mucha ayuda a la hora de investigar, sin saber si quiera de qué va el asunto...

-¿Por qué no puedo ir yo? -dije, enfadada-.

-Hay una lista demasiado larga de razones por las que no debes de ir allí -comentó Gund-.

-Pues dímelas.

-Las sabes.

-No las sé.

-¡¿Será posible?! -murmuró algo que me resultó inaudible-. No tienes nada de experiencia en combate, eres muy pequeña y no ibas a aguantar andando ni medio paso.

-¿Perdón? -sentí ganas de coger una espada y cortarle la cabeza al instante-. ¿Crees que una mujer no puede hacer lo que un hombre, o más? Porque creo que tengo más experiencia que Eddie, y él si va. No lo entiendo, la verdad. "Sin experiencia en combate", puede que no sea una gran espadachín, pero me sé defender con un arma, sea la que sea. "Demasiado joven"... ¿qué decir a eso? entre los soldados hay niños a los que les saco incluso 5 años, pero ellos van y yo no. Y, por último "falta de resistencia". No sabes lo que es capaz de hacer el cuerpo humano cuando se ve en una situación de peligro, incluso en una persona en pésima forma, una ballenita como yo. ¿Algo más?

-Ven, haz lo que te dé la gana -dijo, finalmente-.

-Perdona, ¿has dicho que sabes manejarte con cualquier arma? -preguntó Eddie, sorprendido por aquello-.

-Sí, mi hermano me enseñó a defenderme con cualquier cosa que me encontrase.

-Vaya, nunca había visto a una mujer que tuviese esos conocimientos... Me alegro de ir contigo, al menos me protegerás -se rió-.

-Bueno, ya veremos. Skylar no hace nada que no quiere gratis.

-Perdona otra vez, pero eso me ha sonado a prostituta -Eddie me miró mal-.

-La costumbre... Bueno, es que yo trabajaba de camarera en uno, y hay cosas que se pegan sin que te des cuenta -sonreí al recordar mi vida anterior-.

-Supongo que me tengo que ir ya... -comentó Vedder-. El General me está fulminando con la mirada, y eso no parece bueno.

-Oye, una cosa antes de que te vayas. ¿No dijiste que Ozzy te había escogido por tu habilidad en combate?

-Fue una mentira para ocultar que en realidad lo hizo porque soy su hijo, pero si cambias sólo eso, el resto es verdad, puedes creerme. Bueno, un placer señorita Kayle. ¡Hasta luego!

Me marché bastante contenta. Al fin iba a salir de aquel castillo infernal e iba a conocer mundo. íbamos a ir en barco hasta Finlandia, por lo que tardaríamos bastante en llegar, puede que no llegásemos para la boda de Dave y Simone, aunque no me importaba lo más mínimo. Esta vez no me iba a escapar, necesitaba un poco más de habilidad con la espada o esta vez me acabarían matando. Terminé con mi tarea y fui a preparar mis cosas, aunque no había gran cosa que me pudiese llevar después de que me quitasen mi bien más preciado, el cual era mi espada. Decidí dejar mi libro en la habitación, no iba a permitir que se dañase, además, puede que en el barco hubiesen más. Recordé que hoy tenía entrenamiento de lucha, algo cansado, aunque tenía que prepararme si quería ser como yo quería y que mi hermano se sintiese orgulloso de mí. Me apresuré a llegar al campo de entrenamiento:

-¿Es costumbre que tardes siempre tanto? -me preguntó Gund, molesto por que me hubiese retrasado otra vez-.

-No, es que estaba preparando las cosas para mañana... Porque puedo ir, ¿no?

-Después de la que has armado no quiero hablar más de eso, vienes y ya está. Pero que sepas que ya te he advertido, y que si te pasa algo será exclusivamente tu culpa.

-Sí, ya lo sé... Bueno, ¿empezamos con el entrenamiento?

-Sí, cuanto antes empecemos antes acabaremos.

Empezamos luchando un poco con las espadas, sin atacar demasiado fuerte, pero llegó un momento en el que yo no podía cubrirme y atacar a la vez, estaba cansada y falta de práctica:

-¿Ves? No podrías ir por mucho que quieras.

-Puede que tengas razón -dije, sintiéndome inútil y derrotada-. Aún así voy a ir -Gund suspiró al oír mi decisión final-. ¿Qué? Al menos, si muero lo haré viajando -me salió una risa amarga-. Mira, parece que alguien se dejó aquí el arma -dije, mientras señalaba las dos cuchillas que había en el suelo-.

-No se las ha dejado nadie, en realidad es un arma bastante inútil, y lo dejamos ahí por si a alguien se le rompe su arma, no quedarse sin una, con así como el "repuesto".

-Son muy pequeñas como para ser útiles, son cuchillos...

-No, verás, en realidad estas dos cuchillas constituyen un arma, se usan a ala vez, y si eres rápido y listo dicen que es un arma mortal y una de las más peligrosas existentes junto al veneno. YO sé usarlas, pero prefiero la espada... Bueno, no me entretengas más y sigamos con el entrenamiento -cogí las dos cuchillas-. ¿Estás loca?

-No, quiero probar suerte... ¿Me las puedo quedar provisionalmente?

-En fin... Creo que Haru no te explicó que las setas rojas con marchas blancas que hay por aquí no se comen, ¿verdad?

-No he comido ninguna seta -dije extrañada, sin captar su sarcasmo-. Venga, de perdidos al río. No será tan difícil, ¿no?



Pues sí.




Espero que os haya gustado este cap. de Wings, la verdad es que hacía mucho que no subía y tenía ganas de escribir algo de este proyecto. Se agradecen likes y comentarios, ya saben chicas y chicos. Seguid leyendo las aventuras de "Kayle la Orco", gracias por leer ^_^


Un saludo para un amigo que quiere salir en la historia pero por troll no se quedó sin puesto *Mary Jane es ruda bitches B/ *

























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