viernes, 1 de agosto de 2014

Superhuman-Cap.28: Hallowed Be Thy Name




*************Narra Kim***********


Hoy era el día definitivo. Me desperté pronto, a penas había podido pegar ojo, mi mente no paraba de dar vueltas y vueltas como si de una noria se tratase. Randy cumplió su promesa, pero a medio camino me tuvo que dejar por ir a dar la clase que tenía pendiente. Y yo me volví a quedar sola en medio de la ciudad. Miré  alderredor mía varias veces para comprobar que todo estaba bien y seguir adelante. Tenía la sensación de que algo gordo iba a pasar.


**************Narra Lars**************


Aquel era el día clave para nuestro jefe: Mel y yo madrugamos para iniciar el plan de nuestro Jefe. Después de un año trabajando para él, aquel día fue el que me enteré de cuál era su verdadero plan con todo esto: hacerse con el control del mundo entero. Y cómo no iba a poder, si tenía todos los poderes que quisiese, era una máquina indestructible, perfecta, hecha para matar. Mi Jefe era Till Lindemann, un hombre sin sentimientos y dispuesto a hacer cualquier cosa por llegar hasta el final y ganar la batalla. Él inició la formación de los conocidos "radicales" y su estratagema para engañar a Dave y ponerle al "mando", pero eso era claramente falso, Mustaine sólo era un peón en su plan a gran escala. Quería deshacerse de él, como de Kim y el resto de personas que le pudiesen plantar cara y hacerle frente: aquella gente que tuviese algún poder de originario de los Cuatro Elementos, porque si se hacían lo suficiente fuertes y se unían podían acabar con Till y todo lo que él tenía planeado. Dave era tierra, Kim fuego, Randy aire y Jon agua. Lo tenía todo anotado, y poco a poco iría acabando con ellos. Una vez llegados a ese punto no le quedaría más que hacerse cargo de la situación y formar su gran imperio. Era un gran plan, sin duda, y no pretendía enfadarle a "Él", pero le veía más de una dificultad... No creo que fuese tan fácil matar a esos tipos, por algo suponían una amenaza para nosotros.

Mel y yo fuimos al lugar en el que iba a tener lugar la separación de Kim y David. Antes de que Kim entrase acabarían con su vida, para ello el jefe les había dado un arma especial: una ballesta de plata muy silenciosa. Me sentía como un niño pequeño con un nuevo juguete, tenía unas ganas tremendas de probarla, casi tantas como de cumplir con mi trabajo y que el jefe me dijese algo bueno:

-¿Por qué vas tan callado, Lars? -me preguntó Mel-.

-Estaba pensando...

-¿Tú? -asentí-. Vaya, al final parece ser que el elfo está madurando y llegará  ser una persona normal y todo... Bueno, si no me equivoco, estamos cerca, así que vete afinando la puntería.

-¿Tú no te ofreciste a matarla también?

-Sí, pero yo tengo algo muy poderoso -dijo mientras sacaba una especie de bomba-. Es una bomba de humo, que nos ocultará de que nos vean cuando vayamos a cargarnos a la chica. ¿Lo entiendes o te lo dibujo? -odiaba que me tratase como a un tonto-.

-Claro que lo entiendo. querida amiga -lo último lo dije con sarcasmo-. Pero ¿cómo voy a disparar si no la veo?

-Esa es otra parte. Ponte estas gafas -dijo mientras me tendía unas gafas que tenía el su bolsa-. Te protegerán y te otorgarán cierta ventaja. Ah, y una cosa... Sí fallas estás muerto.

-No voy a fallar. Por una vez que "él" confía en mí, no voy a derrochar esta oportunidad de mostrarle lo que realmente valgo.


Estaba seguro de que todo saldría bien.



***************Narra Kim*******************


Y por fin llegué a las puertas del juzgado. La calle estaba solitaria, no había nadie allí, ni siquiera estaba seguro de haber ido al sitio correcto de los nervios que tenía. Me senté en las escaleras con la esperanza de que alguien viniese pronto, pero por más que miraba, mi única compañía era un gato callejero que estaba allí sentado, enfrente mía, observándome detenidamente, pero cuando se percató de que lo estaba mirando se molestó y se marchó del lugar. Me incomodaba demasiado estar sola, sentía que algo estaba a punto de ocurrir. Oí pasos y algunos murmuros, pero sin saber de dónde procedían, que me hacían estar más insegura por cada segundo que pasaba.

No podía más, y tras esperar media hora intenté entrar en el juzgado. Pero la puerta estaba cerrada, al parecer no había nadie dentro, era demasiado pronto. Entonces oí una serie de estruendos procedentes de la parte trasera del edificio. Si me quedaba peor sentiría más nervios, por lo que fui directamente hacia el foco de los ruidos.
En la parte trasera había algunos bancos, pero nadie que se sentase en ellos, y por lo tanto, nadie que pudiese causar aquel ruido tampoco. Me quedé un rato contemplando todo aquello, era como una visión, todo era demasiado bizarro para asociarlo con la realidad.

Y sentí el frío acero de un arma sobre cabeza. Me di la vuelta y vi a una mujer no mucho mayor que yo, con una sonrisa de psicópata en su rostro:

-No tengas miedo, Kim, sólo voy a acabar con tu sufrimiento... -dijo la extraña mujer, que me resultaba vagamente familiar-.

Vi que otra figura a sus espaldas se aparecía, alguien que llevaba una túnica roja, que ya había visto antes... Todo aquello no podía ser real, era demasiado surrealista para ser cierto...


Y desperté. Para mi alivio, aquello sólo fue una pesadilla. Miré el reloj, ya quedaba poco para que la hora del juicio llegase. El juzgado ya estaba abierto, pero fui a la parte trasera del edificio para asegurarme de que nada de lo que había soñado coincidía con la realidad y nada raro iba a pasar, como anteriormente me había ocurrido. Todo estaba tranquilo, era normal, y no había nadie, salvo el extraño gato que... un momento. Aquel gato era  sospechosamente parecido al que había visto en mi pesadilla. Tras darle varias vueltas a mis paranoias volví al sitio en el que estaba inicialmente, y volví a mirar el reloj. Sólo quedaban 15 minutos para que el principio del fin empezase, así que me fui preparando y me dispuse a entrar, pero alguien a lo lejos me llamó. Fui sin pensarlo dos veces, no sabía de quién se trataba, pero me sentí atraída hacia la voz.


****************Narra Lars*********************


Habíamos estado siguiendo a Kim todo el rato, literalmente. Mel la provocó una mala jugada en su cabeza para descolocarla y divertirse a su costa, preparándola para su muerte.

El plan de Mel era sencillo, hasta yo lo pillé a la primera: en primer lugar la haría pasar por una de las visiones más realistas que haya creado; después, tras haberla asustado captaría su atención, para así llevarla a un lugar oscuro, sin gente que pudiese ver lo que estaban haciendo; y, para acabar tirarían la bomba de humo para despistar a la chica y la dispararíamos varias veces, hasta asegurarnos de que estuviese muerta.

Me sentía emocionado, aquel plan era brillante, tanto que jamás se me habría ocurrido, ni con un par de copas encimo o haciendo uso de mi poder lo alcanzaría. Mel inició la siguiente parte del plan después de haber acabado con la primera. Llamó a la víctima con una voz que resultaba casi hipnótica. Estábamos listos para iniciar la tercera y última parte del plan.




*********************Narra Kim**************


Me estaba alejando poco a poco del lugar al que tenía que ir, pero sentía que tenía que acudir al sitio desde el que me estaban llamando. Cada vez la voz era más intensa, hasta que la sentí a mi lado. Antes de llegar hasta el final del camino miré hacia el juzgado: David ya había llegado, y en ese momento tuve el impulso de deja lo que estaba guiando y volver allí, donde tenía una importante cita. Pero había algo que me bloqueaba el camino de vuelta, por lo que me vi obligada a seguir por donde iba y ver de paso a quién pertenecía aquella voz que me llamaba, un grito y un suspiro.


De repente vi una gran cantidad de humo, al parecer alguien me estaba pidiendo ayuda para que lo salvase de un incendio en el que se había quedado atrapado. Por suerte era de fuego y podía cambiar de forma para no resultar herida en el intento, Pero cuando lo fui a hacer para salvar a aquella persona sentí que todo a mi alrededor se movía y vi a dos personas con algo en la mano que no alcance a ver. Una de ellas era la chica que había aparecido en mi sueño, y me dijo, casi en un tono incomprensible, con la misma voz que había usado para atraerme hasta su trampa mortal.

"Te lo dije"




Y corto aquí el capítulo para dejarles con la intriga, que ya es costumbre. Quedó bastante ligero, pero con el siguiente creo que les compensaré. Ya saben, se agradecen likes y comentarios, 3 para seguir con el especial, puede que si voy bien de tiempo y me meto hoy a fondo con el siguiente cap. suba la tercera parte y haga una cuarta, pero eso en el hipotético caso de que este cap. y el siguiente vayan bien (en cuanto a tiempo y likes se refiere). Gracias por haber leído, criaturillas. Y vigilen sus espaldas, puede que Till les esté observando.

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