viernes, 29 de agosto de 2014

Wings of Destiny-Cap.11: Mary Jane



Delante de nosotros había una puerta. ¿De dónde diablos había salido? Y la pregunta más importante, ¿adónde nos llevaría? No estaba muy segura de que debiéramos de atravesarla, pero no nos quedaba otra opción, salvo morir en aquellas tierras malditas...


*********Narra Mary Jane***********


Era una mujer vagabunda, sin casa, pero con un gran poder en mis manos. Podía hacer prácticamente todo lo que se me viniese a la cabeza, era la mejor maga que eso existía, de eso estaba segura. Bueno, más bien, era la mejor bruja... Todo el mundo me conocía, al menos había oído hablar de mí una vez. Y me habían visto en sus pesadillas.

A pesar de haber sido perseguida por miles de personas que querían ejecutarme por bruja, supe jugar bien mis cartas y esconderme en cualquier sitio. También me perseguían porque según los demás, " yo estoy loca". No es eso, ni mucho lejos, me dijeron que se trataba de brotes esquizofrénicos que me hacían perder el control y matar a todo el mundo, jejeje, pero eso no es estar loca, no, no y no, a pesar de que los apestosos humanos dijesen. Y ¡casualmente siempre iba armada con un hacha del tamaño de mi cabeza! Casualidades de la vida...

No tenía un rumbo fijo esta vez, pero sabía que tenía que encontrar a alguien, una de las personas que me delató. Puede que me diese un "ataque de los míos" y le ejecutase en el instante en el que encontrase, jejeje. Viajaba levitando cuando no había nadie cerca, no estaba acostumbrada a andar, y era REALMENTE cansado. Mi instinto premonitorio me decía dónde podía estar esa persona. Esta vez daría con ella, y no se escaparía, ni mi fuego ni yo lo íbamos a permitir, ¿verdad?



****************Vuelve a narrar la maldita Skylar**********************


Ya estábamos casi al lado de la puerta, sólo nos quedaba abrirla y... ¿qué había pasado? Me froté los ojos sin dejar de correr, aunque me estaba ahogando. Todos nos quedamos igual e sorprendidos al ver qué estaba ocurriendo. La puerta se movía cada vez que estábamos cerca de ella. ¿Era una puerta real? No podíamos hablar, habíamos corrido demasiado y ni siquiera nos quedaba saliva para ello. Miré hacia atrás, y vi que ni caminantes ni Varg nos seguía. Descansamos un poco, aunque la zona no era precisamente segura para ello, pero daba igual si estabas al borde de morir ahogado. La boca me sabía a hierro y mi corazón latía a ritmo de Thrash, pero al rato volví a la normalidad, al igual que mis compañeros de expedición:

-Hay una puerta allí, ¿la veis, no? -dijo Eddie, aún sorprendido-. No sé si se trata de una alucinación mía o es real.

-Tan real como la vida misma -dijo Gund, mirando fijamente hacia la puerta, como si la intentase mover con la mente-.

-¿Y por qué se mueve si es tan real? Yo creo que es alguien que nos está engañando, probablemente para llevarnos a alguna trampa. Como no hay ya suficientes en este lugar, pues una más. Una pena morir aquí con vosotros -dije con mi tono más frío-. Me habría gustado hacerlo de una manera más digna, pero bueno, al menos me quito un peso de encima -se hizo el silencio-.


Me aburrí de estar sentada esperando a que la muerte me llevase, así que me levanté y fui personalmente a por ella. Si la puerta era una trampa, pues bien, la seguiría hasta que no pudiese más. A lo mejor llegaba algún momento en el que dejaba de moverse y ocurría algo interesante. O venían los zombies para rematar el momento. Empecé a correr de nuevo, quería alejarme del todo de mis compañeros y sentirme libre, la menos por un rato. Me hubiese gustado despedirme de mi hermano, la única persona que me había querido, a parte de mi madre (a ratos). Miré atrás, ya no veía nada, pero al frente seguía teniendo a aquella condenada puerta, en su mismo sitio, cerca y a la vez lejos de mí. El paisaje volvió a oscurecerse más y me estremecí, eso no era nada precisamente bueno ne un lugar tan peligroso como resultaba ser Finlandia. Empecé a oír susurros que el viento traía, empecé a oír una voz, algo estaba cerca, pero no sabía de dónde procedía siquiera. Me giré por puro instinto y no debí de hacerlo. Como yo había pensado, todo aquellos era una trampa, y detrás estaban tanto los necrófagos como Varg, sonriendo triunfal, a sabiendas de que su plan había tenido éxito. Sería una carnada excelente para ellos, desde luego, aunque muy grasienta, y puede que me tuviesen que arrancar la cara para poder comerme sin asquearse tanto. Paré, ya no iba a seguir corriendo, y por consiguiente ellos descendieron su ritmo, hasta también parar. ¿Qué significaba todo aquello? ¡Se estaban dando la vuelta y huían! No me lo podía creer, era algo tan extraño que mi mente no podía asimilarlo bien. A lo lejos venían Eddie y Gund corriendo, pensando en que se iban a salvar, y puede que hubiesen estado en lo cierto... Me di la vuelta, y vi a una mujer pelirroja que me miraba fijamente:


-¿Quién eres? -me preguntó-.

-Soy Skylar. ¿Y quién eres tú?

-¿No me conoces? -utilizó un tono tirando a irónico y lo acompañó de una cara extraña de falsa sorpresa-. A lo mejor por aquí hay una persona que me recuerda -la chica era joven-. Quédate aquí, y por cierto, ve a la puerta a toda prisa, ¿vale?

-No sé si fiarme, la verdad es que están pasando tantas locuras que ya no sé ni qué pensar de ti. Meh, me fiaré, total, me has librado de un pirómano y un grupo de necrófagos hambrientos.

-Yo también soy pirómana, pero mucho más poderosa, ¿sabes? -la chica se rió como una loca y empezó a levitar hasta el lugar en el que se hallaban mis compañeros-.

La extraña mujer se marchó, diciendo "Forgive me father for I have sinned,
I'm a child of air, I'm a witch of the wind" y me quedé sorprendida al ver que la puerta ya no se movía, podíamos salir de aquel horrible sitio y volver al castillo, que al fin y al cabo no era el pero lugar del mundo. Me reí para mis adentros, y cuando me quise dar cuenta, mis compañeros y yo ya estábamos alcanzando la puerta. Alguien detrás nuestra habló:

-¿Queréis escapar? Os diré que nunca podréis escapar de aquí, aunque ya no estéis presentes -dijo Varg sonriendo, mientras se convertía en fuego e intentaban devorarnos las llamas que antes habían sido él-.


Nos dio tiempo a huir de sus llamas. Abrimos la puerta, sin saber qué había al otro lado, pero nos dio igual. Paré un momento, justo cuando ya la habíamos cruzado, y vi que sólo estábamos Eddie y yo. Un momento... ¡aquí falta alguien!

Ya era tarde, habíamos pasado por la puerta, y se había cerrado para no volver a abrirse...




Espero que os haya gustado el capítulo, es muy corto, pero no me apetecía escribir, y no creo que esto valga nada, para variar. Espero al menos que os hayáis reído al menos con la loca de Mary Jane. Es imprescindible leer el siguiente capítulo para saber qué ha pasado realmente con la expedición, porque considero que es MUY importante si os interesa la historia.














































Forgive me father for I have sinned
I'm a child of air, I'm a witch of the wind

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