-¡Hola Skylar! -dijo Sean, bastante contento-. Esperas al rubio de bote, ¿no?
-Sí -me reí-.
-Ahora sale, es que se está poniendo guapo.
-Te he oído, maldito -dijo una voz que provenía del interior de la sala, la cual pertenecía indudablemente a Jerry-. ¡Y no soy rubio de bote!
-Dice que no, pero yo sé que es mentira -me dijo Sean-.
-Cuando salga te voy a dejar sin carnet de padre, Sean -dijo Jerry-.
-Quien se pica ajos come, eh, eh... -respondió Sean mientras echaba a correr, a sabiendas de que Jerry le iba a perseguir-.
-¡Anda, hola! -dijo Layne, que había sido el siguiente en salir-. ¿Qué tal estás? Te veo mejor.
-Estoy bien, bastante mejor ahora que las cosas se han aclarado. Aunque el caso de Julie lo doy por perdido, es un asco de persona, no merece la pena ni nombrarla. El simple hecho de tener que pronunciar su nombre me da escalofríos -nos reímos-.
-Supongo que lo mejor es eso, ni nombrarla. Después de cómo se porta contigo, no sé ni como sigue viva...
-Porque soy demasiado buena persona, pero con ella ya no más. Agotó mi paciencia hace muchísimo tiempo, y a la próxima que me tiente no va a ser un puñetazo, sino una patada en la cabeza o algo parecido. Prefiero reservar mi paciencia para cosas que realmente merecen la pena.
-Como esperar a que Ceniciento salga -se rió-.
-¿Por qué hoy todos os metéis conmigo? Ni siquiera estaba presente, el bullying a la cara, cobardes -dijo Jerry, que acababa de salir-.
-Era broma, Jerry, lo siento -añadió Layne con falsa cara de pena-.
-Yo también estaba bromeando, Si os conozco, sé que os gusta hacerme rabiar.
-Ay, sí, es que te pones tan sexy cuando me miras con esa cara, que si no estuviese tu novia delante te daba de todo menos miedo -dijo Layne, casi por los suelos de la risa-.
-Cuando te pones así de gay me das miedo. No es que tenga nada en contra de los homosexuales, es que en tu caso, Layne, todo lo que sale de tu boca suena sucio.
-Las ganas que tienes -respondió Layne con su típica sonrisa de diablo-.
-Oye, ¿no se supone que yo debería de decir algo al respecto? Layne, no ligues con Jerry, búscate a otro -nos reímos-.
-No te preocupes cielo, Layne me llama tanto la atención como un gran excremento en una esquina.
-Gracias por ese bonito piropo...
-No le hagas caso, Layne, tú por lo menos eres un hierbajo.
-Jaajajaja, cada vez te salen más fluidas las gracias, dentro de poco serás de las mías -añadió Layne-.
-Para eso falta mucho, por el momento creo que estoy bien donde estoy. Aunque te lo agradezco.
-Bueno, mejor me voy y os dejo a los dos solos por si queréis hacer cosas de mayores -dijo Layne-.
-Yo aún estoy trabajando, mi jornada no ha acabado. Tengo que esperar a que Megadeth acabe su actuación y después recogerlo todo para irnos mañana a primera hora. Eso quiere decir que no tengo tiempo, sólo me pasaba por aquí para veros.
-Sí, sí, para vernos... Sólo has venido a ver a Jerry -Layne puso cara de pena-.
-Le iba a preguntar si me podía esperar, pero si quieres quedarte tú en su lugar, no lo rechazaré.
-Es que me da mucha pereza...Mañana mejor, ¿no? -dijo Layne mientras caminaba hacia atrás, con el fin de alejarse sin llamar la atención, aunque estaba causando justo el efecto contrario-.
-Sabes que no tengo ningún problema en esperarte, siempre lo hago. ¿Te acompaño hasta la sala?
-No me voy a perder, yo ya soy toda una experta en orientarme -dije con cierta ironía, aunque en realidad no se me daba tan mal. Pero si quieres puedes venir.
-¿Sigues enfadada conmigo?
-No, tonto, estaba bromeando. Estoy encantada de que me acompañes, así te cuento algo importante.
-No me fastidies que estás embarazada de verdad.
-¿Estás loco? Por supuesto que no, deberías de saberlo. Lo que te quería contar es que me han ofrecido trabajo.
-¡Qué bien! ¿Para qué es?
-Pues, sería para promocionar unas nuevas guitarras que han salido -no quería decir directamente que era para ser modelo-.
-¿Promocionar unas guitarras? ¿Cómo?
-Eh, pues...Algo así como una modelo.
-¿Modelo? ¿De las normales o de las que van medio desnudas, y con las que los pajilleros fantasean?
-No lo sé muy bien, probablemente sea una modelo normal, ten en cuenta que lo que se va a promocionar son las guitarras, ni yo ni la ropa que lleve puesta.
-En caso de que te den ropa para ponerte.
-¡Jerry!
-¿Qué?
-¡No voy a prostituirme! Además, ¿crees que iba a dejar que me hiciesen eso?
-Supongo que no, lo siento, es que hay mucho pervertido suelto.
-Pues tú no quedas fuera, guapo.
-¡Oye! Soy normal...
-Ya lo sé, era broma -me reí-. Una vez aclarado el asunto de ese trabajo, ¿crees que debería de aceptar?
-Eso lo tienes que decidir tú, no yo, pero si quieres que te dé mi opinión, pues acepta. Sería sólo por una vez, y así te podrías dar un poco a conocer. Pero si te dicen que desnuda, no aceptes, eso ya sería demasiado. Bueno, quiero decir, que aceptes si quieres pase lo que pase.
-Dentro de una semana llamaré al hombre que me ofreció el trabajo para aceptar, y cuando vaya a formar el contrato le preguntaré cómo será el anuncio. En caso de que fuese desnuda, no aceptaría ni loca. O sí -sólo dije aquello para ver la cara de sorpresa de Jerry-. Era broma -me reí-.
Miré el reloj, la actuación ya estaría a punto de acabar, y yo ya tenía que estar allí, empezando a recoger las guitarras que los chicos ya habían usado y recogiendo cables que habían sobrado (seguro). Nos dimos prisa en ir, hasta me sobraron unos pocos minutos apara recoger las cosas que anteriormente había mencionado. Me dio pena que Jerry me acompañase y que al instante se tuviese que ir, me habría gustado estar más tiempo con él. Tuve el tiempo justo para tener las guitarras ya guardadas y los cable sobrantes recogidos en una caja, pues al poco de acabar me cruce con los chicos, que ya habían terminado:
-¡Gran show! -dijo Nick mientras se quitaba sus guantes pegajosos por la cola (refresco) que les echaba-.
-Estoy de acuerdo contigo, hermano Nick -añadió Marty, al que se le veía bastante animado-.
-Tampoco ha sido para tanto, otra ciudad más... Yo ya quiero tomarme un descansito con mi familia -comentó Dave, suspirando-.
-Al parecer os ha ido bien, ¿eh? Qué cosas tengo, nunca os he visto dar un mal concierto.
-Pues los hay, Skylar, los hay. Y algunos de nuestros fans los han visto -Junior se rió-. Recuerdo la vez que Dave salió al escenario totalmente drogado, y tocó el peor solo de la historia. Era muy triste verle así...
-Suerte que he cambiado, no me perdonaría aparecer así delante de tanta gente -re rió amargamente por los recuerdos que habían venido a su mente-. Seguro que no fue el peor solo del mundo, habría que verte tocar a ti, Junior.
-No discutáis, chicos, lo habéis hecho bien, no hay nada más de lo que hablar.
-Jo, yo no quiero que se acabe la gira, echaré de menos los buenos momentos vividos con vosotros -dijo Nick con cierto tono lastimero-. Las constantes peleas con los de seguridad, con Dave, Junior, Nick, Skylar, con otros de seguridad, con el mánager...
-Acabarías antes diciendo la gente con la que no te has peleado -comenté en broma-. Bueno, que sepáis que ha sido un placer trabajar como roadie de Megadeth, y ha cambiado mi vida. Os echaré de menos, chicos -nos abrazamos -.
-Al menos a mí me seguirás viendo. Recuerda que soy tu cuñado y no es tan fácil librarse de mí -dijo Dave, sonriendo-. ¿Qué os parece si mañana por la noche, cuando salgamos vamos a cenar todos para despedirnos oficialmente?
-Es una gran idea, pero mañana no es el último día.
-Pero sí la última noche, teniendo en cuenta que en cuanto acabe el show del día 14, todos nos iremos a nuestras casas a descansar, y lo suyo es quedar tarde.
-Ah, vale. Yo no tengo ningún problema, mañana me levantaré temprano para estudiar y así tendré la noche libre -dije, bastante alegre-. Bueno, pues mañana nos vemos, voy a seguir con el trabajo.
Cumplí con mi palabra y empecé a recoger el resto de instrumentos y demás cosas que pertenecían a Megadeth, y que nos teníamos que llevar al siguiente concierto. Cargaba unas cuantas cajas, se las daba al hombre que las llevaría hasta su próximo destino, y así varias veces, hasta que terminaba. Era un poco cansado, quizás lo más exigente del trabajo, era mucho peor guardar que sacar, al menos desde mi punto de vista, que era bastante realista por el momento. Cuando ya estaba a punto de irme vi que me quedaba un montón pequeño de cajas. Cogí dos para acelerar el proceso, aunque veía bastante mal. Al darme la vuelta para salir noté que alguien me estaba mirando. Alguien que estaba allí, donde yo estaba, muy cerca de mí, pues podía incluso oír su respiración. Esperaba que e tratase de una broma de los chicos, aquel tipo de cosas me ponían enferma, me daban un miedo terrible. Ya sabía que no debía de tener miedo, que probablemente todo aquello fuese obra de mi mente, a la que le gustaba jugar conmigo haciéndome pasar malas jugadas. No me moví, me quedé inerte, como una estatua, y afiné mi oído, con la esperanza de no oír nada. Pero sí que oí algo: a parte de la respiración, calmada aparentemente, la persona que me estaba observando tosió. Fue justo lo que necesitaba para salir corriendo de aquel lugar y buscar a alguien que fuese conmigo. No volvería a entrar a aquella sala sola. Estaba segura de lo que había oído, esta vez no había sido fruto de imaginación, no era una paranoia de las mías por el momento. Fui hasta la sala de Megadeth, llamé y esperé a que me dejasen pasar:
-¿Querías verme desnudo? Si es que soy irresistible -dijo Nick con cara de pervertido-.
-No -no estaba como para bromear en un momento así-. ¿Puedes acompañarme a la sala de instrumentos? Creo que hay alguien que me está vigilando...
-Sí, claro. Y por ser tú, lo haré gratis.
-Mejor, porque no te iba a dar ni un duro.
Fuimos hasta la habitación. Las luces seguían como yo las había dejado, encendidas. Le dije a Nick que mirase en la dirección por la que yo juraría haber oído a aquella extraña persona, pero no había ni rastro de ella. No me sentí por ello aliviada, sabía lo que había oído, estaba segura totalmente de que había alguien ahí. Me planteé la posibilidad de que aquella persona podía haber salido. Fuese como fuese, le pedí a Nick que se quedase conmigo hasta que acabase. Había algo que no me decía que el extraño volvería a aparecer.
Me di prisa en encontrarme con Jerry, a su lado me sentía más segura, y necesitaba tranquilizarme un poco. Lo que había pasado en la sala de instrumentos me había perturbado un poco, lo justo para desconcentrarme de mis estudios:
-Siento la espera, estaba terminando de colocar algunas cosas...
-No te preocupes, te iba a esperar lo que hiciese falta. Incluso me podías haber pedido ayuda y así habrías acabado antes.
-Ya, pero a la que pagan es a mí, no a ti, por eso tengo que hacerlo yo, porque es mi trabajo. Aunque, si quieres puedo tocar la guitarra en AiC mañana y tú organizar la actuación de Megadeth -le sonreí-.
-Suena tentador, pero no soy nada organizado, como para organizar las cosas de los demás... Mejor nos quedamos como estamos -le abracé-. ¿Ha pasado algo?
-No, ¿por?
-Porque normalmente no eres tan cariñosa conmigo. De hecho, hay veces que creo que yo soy la mujer de la relación.
-Sí, eres bastante femenino, cualquier día te dejaré mi ropa, seguro que te queda mejor que a mí... -se hizo el silencio-. Ya sabes por qué soy así, soy una persona cariñosa, pero mi problema es la confianza.
-¿No confías en mí?
-¡Claro que confío en ti! -un poco no, la verdad-. No confío en el resto, lo de Álex sólo ha sido el principio. Quiero decir en el sentido de acosador. Su amigo nos intentará matar, y no quiero perder aquello a lo que considero valioso, en este caso tú.
-Awww, qué bonito. Dale tiempo al tiempo, ya verás como acabas dándote cuenta de que estabas equivocada y no nos ha pasado nada.
-Está bien, confiaré en que las cosas van a ir bien, no seré pesimista y lo arruinaré todo.
Nos fuimos al hotel.
Espero que os haya gustado el capítulo, no es muy largo, pero tampoco muy corto, estoy bastante satisfecha con mi trabajo, ha sido como un capítulo de "relax", porque tampoco busco ir avasallando y acabar con todos los personajes, como en Superhuman, Tornado o Wings (sí, soy una fan de George R.R. Martin y su política de escribir). Gracias por haber leído, hasta prontoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.






