jueves, 18 de septiembre de 2014

Risk-Cap.19: Still Swinging






Habían acabado con mi paciencia, me habían sacado de mis casillas, y lo único que quería hacer en aquel momento era preguntar a alguien que me pudiese ayudar "¿Por qué?" Las cosas se habían torcido de una manera inesperada (aunque cuando he visto a Julie sabía que algo entre nosotras ocurriría, nada bueno, por supuesto). Tenía ganas de gritar, coger una guitarra y encerrarme en mi mundo, donde todo va bien y la gente no oculta nada ni es una desgraciada que busca hundirte en tu propia miseria. Miré hacia atrás, no quería que encima ahora Junior viniese pidiéndome explicaciones por lo que le había hecho a la zorra de su novia. Estaba muy harta de tener que dar explicaciones y nunca pedirlas por el "qué dirán". Entré en la sala de Megadeth, y allí estaban Dave, Nick y Marty hablando de algún tema en el que estaban bastante interesados, ni siquiera se enteraron de que había entrado, era lo mejor. Recogí y limpié un poco la habitación mientras seguían con su conversación, hasta que Junior entró, y se unió a ellos. Ni siquiera estaba pendiente de que decían, me daba igual, prefería pensar un poco en lo que acaba de pasar. Le daba vueltas al tema de la droga, yo también estuve metida en ese mundillo, y sabía lo difícil que era desengancharse, por muchas cosas importantes que rondasen por su cabeza, había sido muy egoísta al haber culpado a Jerry de cosas que él no había hecho. Cuando le eché la bronca por tomar droga recordé lo que me pasó con Álex, pero en realidad no es parecido ni de lejos, ya que él me obligaba a tomarla para así poder manejarme a su gusto. Me había pasado, pero por otra parte no, la droga se había llevado por aquel entonces ya a mucha gente, a grandes de la música como Jimi Hendrix o Janis Joplin, y otras muchas más... Dejar la droga es una de las decisiones más importantes, ya que puede determinar tu forma de dejar el mundo, Si sigues con ella, acaba contigo, y si la dejas, aunque cueste muchísimo, terminas limpio y si lo haces a tiempo sin secuelas. Me di cuenta de que alguien me estaba llamando mientras yo pensaba aquello. Era Dave:

-Hey, Skylar, ven aquí un momento -me dijo Dave con amabilidad-.

-¿Qué ocurre? ¿Me vas a despedir por haber pegado a Julie?

-No, esos son problemas entre vosotras, no interfieren en tu trabajo, y de hecho creemos que eres una gran roadie.

-Y asistenta -me reí por no llorar-.

-No seas tonta, eres una gran roadie, y en un futuro serás tú la que estés ahí, ante todo un público deseando verte actuar, y a lo mejor soy yo el que limpia la soda de los guantes de Nick -nos reímos-. ¿Por qué has estado tan callada?

-No he estado callada, amigo, no te montes películas...

-No es que me monte películas, pero es que cada vez que entras hablas con nosotros y empiezas alguna pelea absurda con Marty o Nick, o ambos. Y hoy has entrado apagada, y ni quiera nos dimos cuenta de que estabas por lo callada que permanecías. Tu hermana y tú os parecéis mucho, demasiado en ese sentido. Cuando ella se enfada simplemente no habla, y tú estás haciendo lo mismo -hubo un incómodo silencio-. Ahora no me puedes decir que me monto películas, ¿no? -lo negué con la cabeza-. Soy tu cuñado, venga, confía en mí.

-No es nada.

-No seas cabezona, mientes muy mal.

-¿Quieres que te cuente por qué estoy así? -asintió-. Es muy estúpido, pero estoy enfadada con Jerry por ser un drogadicto, y por no habérmelo dicho, aunque sea por quedar bien. Y por otra parte la novia de Junior, estoy harta de ella, y acaba con la paciencia de cualquiera, te lo aseguro.

-¿Me lo vas a decir a mí? Es insoportable, molesta e inoportuna, pero qué le voy a hacer, es la novia de mi mejor amigo, no puedo pedirle que la deje porque yo no la trague, porque aunque parezca mentira él la quiere.

-Sí, muchísimo -dije con tono sarcástico-. Bueno, pues ya sabes lo que me pasa, son pequeñeces que mi cerebro transforma en grandezas.

-No son pequeñeces. De hecho, que una persona que los integrantes de un grupo se droguen es bastante habitual, e incluso normal. Megadeth también tuvo sus tiempos de hecho, pero lo dejamos. Respecto a Julie, ya te he dicho lo que hay.

-Entonces, ¿tengo que dejar que Jerry se drogue?

-Es más decisión suya que tuya. Él es el que empezó, y él debe de ser el que decida si seguir o no. Tú le puedes aconsejar, pero él hará lo que le parezca bien...

-Entiendo...Gracias por ayudarme, Dave. La verdad, nunca pensé que tendría una conversación de este tipo contigo, al principio pensaba que me odiabas.

-Jajaja, no te odiaba, pero ibas de dura, y poco a poco me he dado cuenta de por qué actúas así -nos abrazamos-. Si lo necesitas, cuando acabe el concierto o mañana por la mañana, puedes hablar conmigo o con Pam. Bueno, queda un rato para que entremos a actuar, así que voy a buscar a los chicos para saber dónde están, porque se pueden perder con facilidad -Dave se levantó, se despidió y se marchó-.


Me quedé un rato pensando, al parecer tenía a gente que me quería mucho, mi hermana y Dave, que era como un hermano para mí (bueno, más bien un cuñado, jejeje). Me animé un poco, había gente que me apoyaría pasase lo que pasase, me sentía querida, algo muy extraño en mí. Seguí con mi trabajo, al fin y al cabo tenía que ganarme el sueldo, así que terminé de ordenar las cosas y fui a la sala de instrumentos para afinarlos, como hacía habitualmente. Por el pasillo me encontré con Layne, y no me apetecía mucho hablar con él (ni con nadie de Alice in Chains), por lo que intenté ocultarme entre la gente que había por allí, pero al parecer no funcionó:

-Hola -me dijo Layne mientras yo seguía intentando esconderme detrás de uno de los gorilas de seguridad, que terminó por regañarme-. ¿Por qué te escondes?

-¿Yo? No me estaba escondiendo, es que se me ha caído un anillo al suelo y no lo encuentro, y quería buscarlo porque tiene mucho significado para mí...

-¿Estás mintiendo?

-No.

-Yo no estaría tan seguro, mientes de pena, ¿lo sabías? -asentí, no me quedaba más remedio que admitirlo y morderme la lengua-. Me imagino por qué actúas así. No te preocupes, no te voy a decir nada de quien tú ya sabes, sé que no quieres hablar del tema, y no me voy a meter en vuestras peleas, eso es algo personal, quiero decir, vuestra -me estaba poniendo nerviosa-.

-Ya lo has mencionado... Aunque prefiero que eso sea lo único que digas sobre el tema -Layne asintió-. ¿Qué querías?

-Sólo quería preguntarte si estás bien, cuando te he visto estabas muy pálida y seria. Bueno, ya eres pálida, pero esta vez más de lo normal, quiero decir.

-Estoy bien, nada del otro mundo, Sigo igual.

-Me gustaría creerte... Si quieres luego a la salida hablamos, ahora tengo que ir a prepararme para salir a escena. Suerte -me dijo, sonriendo-.

-Igualmente -se fue-.


Layne parecía un chico majo, pero no quería tener demasiada amistad con él, era un buen amigo de Jerry, y todo lo que le contase, él se lo diría. Fui a la sala de instrumentos e hice mi trabajo. Afiné todo a la perfección para que lo preparasen para sacarlos al escenario, incluso limpié. Aquella sala era acogedora con tantas guitarras, bajos, teclados, baterías... me daban cierta seguridad, no me importaría vivir allí. Entonces me acordé: tenía que llamar a Kirk para preguntarle si podía seguir en su casa pagándole un alquiler, como la vez anterior. Ahora que Álex no estaba mi vida sería más fácil, tendría más libertad para hacer lo que me diese la gana, para buscar un buen trabajo, estudiar una carrera... Cuando salí de la sala vi a un extraño hombre que me miraba con cara de pervertido:

-Perdone, si quiere ver a mujeres meneándose vaya a un club de streapptease -le dije, ya molesta-.

-Lo siento señorita, no quería dar una imagen equivocada, no soy un pervertido ni nada por el estilo. Trabajo en una agencia de modelos, y estaba buscando precisamente a una joven como usted, con buena presencia, personalidad, y al parecer carácter -el extraño hombre se rió-.

-¿En serio? Bueno, pues cuénteme más sobre ese trabajo.

-Sería para anunciar unas guitarras de una nueva marca. No es muy conocida, por eso buscábamos chicos y chicas que las pudiesen hacer resaltar. Serán sólo 3 días para hacerte fotos y un anuncio y si aceptas negociaremos el pequeño contrato con el jefe de la empresa.

-¿Me lo puedo pensar? -le pregunté, ahora no podía tomar una decisión, era demasiado arriesgado-.

-Claro. En un plazo de una semana nos tienes que informar si te interesa la oferta de trabajo o no. Aquí te dejo mi tarjeta, con el número de la empresa. Probablemente no responda yo, pero sea quien sea tú simplemente di que vas de parte de Nicholas Johanson y querías aceptar/rechazar la propuesta de modelo -me dio una tarjeta, y me la guardé en el bolsillo del pantalón-.

-Le llamaré en una semana.

-Y yo esperaré su llamada. Si rechaza la oferta, no se deshaga del número, por si alguna vez le interesa hacer alguna sesión de fotos para ganar algo de dinero extra.

-Le agradezco la oferta, de verdad.

-Adiós -el hombre se marchó-.


Aquello me hizo un poco de ilusión. No es que quisiese ser modelo ni nada por el estilo, pero saber que puedes llegar a hacerlo da cierta confianza, justo la que necesitaba en aquellos momentos. Estaba alegre, lo más seguro es que aceptase ese trabajo, y quién sabe, si me pagasen bien a lo mejor podría comprarme un amplificador decente, o incluso algún capricho que se me ocurriese. O mejor podría ahorrar el dinero por si ocurriese algo inesperado. Volví a la sala de Megadeth, y allí estaban los chicos preparándolo todo. Quedaba muy poco para acabar la gira de Clash of Titans, tenían que hacerlo bien para dejar el listón bien alto. Me sentí aliviada al ver que no estaba Julie, no es que me diese mido, sino que no quería discutir con alguien que ni siquiera era capaz de basarse en un argumento para meter cizaña, me daba pena. Todo estaba impecable, así que por el momento podía descansar un rato y esperar a que acabase el show para recoger todo. Pero la tranquilidad no duró ni 5 minutos, de eso ya se ocupó Julie, que entró hecha una furia a la sala, con un parche en el ojo, un aspecto bastante cómico:

-¡Eh, tú, perra, te voy a denunciar por lo que me has hecho! -me dijo, con una sonrisa maliciosa-.

-¿Me vas a denunciar? Bueno, qué pena que no te vaya a servir de nada, pero si te hace ilusión ser el centro de atención, adelante -respondí, indiferente-. No sé si sabes que si he actuado de ese modo es por alguna razón, y si interpones una "denuncia" contra mí, vana preguntar por qué te agredí, y cuando lo diga a lo mejor se intercambian los papeles, ¿lo sabías? -me miró enfurecida-.

-¡David, dila algo! Esa guarra me ha pegado y tú lo has visto, estabas delante.

-Sí, es cierto que lo vi, pero lo que Skylar dice también es verdad, no creo que sea buena idea denunciarla por algo que has hecho tú, sería tirarte piedras contra ti misma -comentó Junior-.

-¿Qué? ¿Por qué todo el mundo me odia? -dijo la chica casi llorando, haciendo una actuación patética-.

-No te odio, mi amor, pero no te voy a dar la razón para perjudicarte, si la tuvieses lo haría, pero yo te quiero mucho.

-¡MENTIRA! A ti te gusta la zorra esa porque siempre va provocando como la prostituta que es -se iba a ganar otra como la de antes, o mayor, en sus manos estaba-.

-¿Puedes parar, Julie? -dijo por fin Dave-. No sé por qué motivo, pero odias a Skylar desde el primer instante en el que la viste. Me gustaría saber por qué la tratas tan mal, ella jamás ha dicho nada para que la aborrezcas, y el golpe que te ha dado está más que justificado. Si yo hubiese estado en su lugar ya te habría pegado varias veces, e incluso te habría denunciado por maltrato. Así que déjala en paz y no la amargues la vida,

-¿Es que a ti también te gusta? -le preguntó Julie, sin parecer afectada por lo que Dave le acababa de decir-.

-Dios, eres insufrible. No sé cómo Junior te aguanta -contestó Dave mientras suspiraba-. Bueno, vamos a hacer una cosa: Julie, vas a estar callada, no vas a decir ni una palabra, y si hablas, eres persona non grata en nuestros conciertos.

-No puedes mandarme que me calle, Ni tú ni nadie -respondió con chulería Julie-. Y si me da la gana de meterme con ella lo hago.

-Julie, o paras o te vas -le dijo Junior, que por fin parecía que había reaccionado-. Te quiero mucho, pero no me gusta para nada cómo te estás comportando, y si sigues así no serás sólo non grata en nuestros conciertos, y también lo serás para mí -Julie se puso a llorar-.

-No quería decir nada, pero estoy embarazada y necesito mucho apoyo. Si me dejas pesará sobre tu conciencia el bebé que en mi interior crece, fruto de nuestro amor -tócate los pies-.

-¿En serio? -Junior se había quedado helado al oír aquello-.

-Por supuesto, yo nunca miento. Pero he perdido al bebé por culpa de esa niñata estúpida, cuando me golpeó me tiró al suelo y, bueno... -fingió ponerse a llorar de nuevo-.

-Eres una falsa, y mientes peor que yo -la dije y me reí, no me quedaba otra, aquello era como una comedia sin sentido-.

-Me tienes un envidia que no puedes con ella, eres fea y estás mal hecha, y nadie te quiere, y en cambio yo tengo un maravilloso hombre a mi lado -dijo acercándose a Junior, que se apartó de su lado-.

-No me das envidia, me das pena por tu forma de actuar. Quieres ser el centro de atención de todo el mundo, especialmente de tu novio porque no confías en él y no sabes si te está engañando conmigo. Claro, soy la amante a domicilio -dije con tono sarcástico-. Deberías de pensar antes de hablar, porque todo lo que sale por tu boca es surrealista, y además contradictorio. En fin... -alguien llamó a la puerta, y Dave fue a abrir, pero no me molesté en ver siquiera de quién se trata ba, aunque hubiese estado bien que hubiese mirado-.

-Yo actúo normal, más pena das tú, que te da miedo todo. Te piensas que todo el mundo te quiere matar, estás loca, ve a un psiquiátrico, que te miren la cabeza y te hagan una lobotomía.

-¿Qué ha pasado? -dijo el invitado especial, que había estado hablando con Dave. Era Jerry, mierda, lo que me faltaba, más discusiones-.

-Que esta niña me ha pegado y por su culpa he perdido a mi bebé -dijo Julie, esperando darle pena-.

-¿Qué? -se quedó mirando con cara de pocker-. ¿De verdad?

-¿Tú qué crees? -le dije, enfadada-. Y este asunto no es de tu incumbencia, puedes irte.

-Sólo venía a hablar contigo... -contestó Jerry, esperando a que fuese a hablar con él-.

-Pues ahora no es precisamente el momento más indicado, mira la que está montando la rubia de bote esta -comenté, para que se fuese cuanto antes-.

-Oye, eh, ¿Julie? -dijo Jerry-.

-¿Sí?

-¿No puede ser que tengas envidia a Skylar y por eso la trates así?

-No tengo envidia de nadie, yo soy la mejor y lo sé.

-Pues estás demostrando que no lo eres, que tienes que meterte con la gente que te hace sentirte inferior para sentirte mejor contigo misma. No sé cómo aún tienes personas cerca tuya, lo que tienen que aguantar...Eres despreciable, y lo peor es que tú no te has dado cuenta todavía. Deberías de plantearte cambiar, y disculparte con Skylar. Ella no te ha hecho nada malo, ni el golpe que te hizo "perder a tu hijo" lo consideraría algo malo. Eso lo has provocado tú. Tú te lo has guisado, y por consiguiente tú te lo has comido -me hizo gracia aquel comentario de Jerry, al parecer sabía decir cosas inteligentes hasta drogado-. Y ahora, antes de que esto se alargue más, ¿Podemos hablar? -me dijo, y yo me quise negar, pero bueno, era algo que tendría que hacer tarde o temprano-.

Salimos de la habitación, el ambiente se había caldeado demasiado, en verdad necesitaba salir de aquel sitio tan agobiante y respirar un poco, tomarme un descanso de la acalorada discusión que acababa de tener. No ahora, tenía otra conversación pendiente:

-Quería hablar contigo antes de ir a actuar...

-Para que no pese sobre tu conciencia nada, ¿no? Qué buen idea -respondí con frialdad-.

-No te enfades, aún no hemos hablado. Te prometo que lo dejo, de veras.

-Mira, Jerry, que te drogues o no es decisión sólo tuya, de nadie más, y no es por eso por lo que estoy enfadada, sino porque me has mentido, no has sido capaz de decírmelo, y a lo mejor eso no es lo único que me ocultas...

-¿Tengo pinta de que te oculte muchas cosas? Intento demostrarte día a día que me importas y que te quiero, y no te dije nada de que me drogaba porque recordé que tú pasaste por eso y no quise que te sintieses forzada a hacer algo al respecto, o que estuvieses incómoda conmigo. No te he ocultado nada más...

-Ya, en parte te creo, pero considero que algo así me lo tendrías que haber dicho, y puede que en un futuro vuelvas a ocultarme algo importante.

-No lo haré.

-Meh, supongo que te creeré...

-¿Entonces?

-¿"Entonces" qué?

-Que si volvemos juntos o no...

-Nunca lo hemos dejado, ¿no? -Jerry lo negó-. Entonces ya sabes -me reí-.

-Me alegro -sonrió y me dio un beso-. Te espero cuando acabe, ¿no?

-Más te vale -nos reímos, y cada uno volvió a su trabajo-.



Nota de el que escribió la última parte (charla de Skylar y Jerry): Me siento bien gay haciendo esto, me imagino besándome con Jerry. Puaz, qué puto asco.



Sí, ya sé, es bien estúpido, pero meh, me ayuda gratis xD Gracias por haber leído, y gracias a la colaboración especial del señor Izznacho, al que le he cortado medio final por motivos de salud (tanta ñoñería os podía dar diabetes). Os espero en el siguiente capítulo, criaturas del metal.

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